miércoles, 23 de febrero de 2011

EL GALATEA




El ocho de mayo de 1926 se emite Real Orden telegráfica disponiendo que :


"El maquinista oficial de segunda don Benito Sacaluga Rodriguez sea pasaportado desde África para Cartagena con objeto de embarcar interinamente en el moto velero Galatea".

Imagino que Sacaluga acataría esta orden de muy buena gana pues salía de un territorio en guerra para embarcar en uno de los buques escuela de la Armada Española. De momento no poseo información sobre su estancia a bordo, no obstante merece la pena recordar al "Galatea", más aún cuando nuestros políticos lo han borrado del mapa de la Armada.

Circulan varias versiones, tanto de sus orígenes,  como de sus singladuras y destino final, todas ellas guardan puntos de extrema coincidencia, puntos éstos que he tenido en cuenta en el momento de realizar esta pequeña reseña resumen del buque.



Ficha técnica original
Astilleros Anderson Ridgers Bay Yard de Glasglow
Clase :  Mercante - Fragata de 3 palos
Botadura : 3 de diciembre de 1896
Desplazamiento : 2.500 Tn.
Eslora : 74,87 metros
Manga: 11,85 metros
Calado : 5,80 metros
Propulsión : 2.800 m2 de velamen

Transformaciones efectuadas en 1920
Astilleros : Génova
Motores: Dos motores diesel marca Ansaldo
de 450 CV 
Propulsión: 2 Hélices de 3 palas
Instalación eléctrica general
Velocidad a motor: Max.: 8 nudos.

Transformaciones efectuadas en 1922
Astilleros Echevarrieta y Larrinaga de Cádiz
Clase : Buque Escuela
Aparejo : Se añade un botalón para una vela cangreja
Casco: Puente de mando a proa del trinquete
Prolongación de la toldilla hasta la base 
del mástil para alojar a los
botes salvavidas
Lastre: Centeno en la sobrequilla para bajar la 
línea de flotación
Alojamientos para los guardiamarinas
Armamento : 4 cañones de 6"
para salvas de ordenanza.

Historia :

Se construyó (1896)con el nombre de Glenlee, por encargo de la naviera Archibald Sterling & Co.Ltd, para realizar transporte de grano desde Inglaterra a Nueva Zelanda y Australia.

1898.- Vendido a la Dundee Islamont Dailing Ship Co.Ltd, se le asignó el nombre de Islamount.

1905.- Lo adquiere Richard Thomas&Co de Liverpool, siendo requisado en 1918 por la Royal Navy durante la primera guerra mundial.

1919.-.Realiza su último viaje bajo bandera británica.Es adquirido por la genovesa Stella,Sicietá Italiana di Navegaziones, destinado a labores mercantes en el Mediterráneo con el nombre de Clarastella.

1922.- Adquirido en 650.000 pesetas por el gobierno de España para ser destinado a Buque-Escuela. En su haber: 5.000 días de mar, 4 viajes de circunnavegación y 16 travesías del Cabo de Hornos. Se rebautiza como Galatea.

1925.- Inicia en la Armada sus viajes de instrucción.

1928.- Es sustituido por el Juan Sebastian Elcano para la formación de oficiales. Se cambian los motores por otros de 800CV y es asignado a la Escuela de Aprendices Marineros Especialistas, como buque-escuela de maniobra.

1936.- El 18 de julio, estando en la mar con 49 guardiamarinas y 160 marineros se dirige a Ferrol, quedando bajo el mando franquista.

1946.- El 3 de octubre a causa de una borrasca a la altura de las Azores, queda totalmente desarbolado, navegando con una escora de 42º logra llegar a Santa Cruz de Tenerife, donde es reparado.

1954.-Alcanzado por un huracán,  cerca de Nueva York, pierde 7 de sus velas y resultan heridos  numerosos miembros de la tripulación.

1959.- Realiza su último viaje como buque-escuela.

1960.-Queda amarrado en el Arsenal de Ferrol como pontón-escuela de maniobra.

1969.-Causa baja en la Armada después de :

73 años de servicio en total
47 años de servicio en la Armada Española

SU FINAL :

Amarrado sin vigilancia, van desapareciendo del buque los componentes de mayor valor y al mismo tiempo más fáciles de sustraer : portillos de bronce,adornos, motones,cabilleros, etc...

Después de singulares avatares y propósitos para su destino final, se aprueba la idea de que sea remozado y trasladado a Sevilla para servir de centro de comunicaciones de la Expo 92, amarrado junto a la Torre del Oro y posteriormente servir como Museo Naval junto al Palacio de San Telmo. A finales de 1985 , en condiciones deplorables es trasladado a Sevilla, una vez allí se desestima el destino proyectado a causa de lo costoso de la rehabilitación a efectuar.

Abandonado en la dársena del Guadalquivir, junto al Puente del V Centenario, sufre dos incendios, se convierte en refugio de mendigos y es expoliado por coleccionistas y chatarreros, con la consecuencia de su hundimiento al ser  robadas las válvulas de cobre de los machos del fondo.

La Armada lo reflotó y quedó amarrado en el Muelle del Cemento a la espera de desguace, desguace que, felizmente, nunca llegó, principalmente por problemas de índole administrativo.

En 1992 durante su subasta para desguace, es adquirido para el Ayuntamiento de Glasglow, ciudad donde fue construido, en segunda subasta, para desguace, pagándose por suscripción popular  8 millones de pesetas.

Remolcado desde España a Greenock (UK)

La Sociedad de Salvamento de Londres, inspecciona el buque y extiende un certificado autorizando su remolque hasta el puerto de Greenock, traslado que se efectúa entre los días 1 y 9 de junio de 1993, con una tripulación compuesta por tres voluntarios. En Greenock se procedió a su limpieza y pintura original del casco, siendo nuevamente remolcado hasta Glasglow y rebautizado con su nombre original, "Glenlee", en presencia del alcalde de la ciudad y del cónsul de España (?).

Entrando en la dársena


En 1997 se enviaron desde el Arsenal de La Carraca y desde Sevilla , el juego completo de mástiles y vergas originales. En ese mismo año (1997) se procede a la colocación de la cubierta , a imitación de la original, empleándose para ello más de 1000 metros cuadrados de maderas africanas.

Aspecto de la cubierta

El mascarón de proa original fue retenido por España , negándose ésta en varias ocasiones a su entrega a Glasglow, actualmente permanece expuesto en A Graña (Ferrol).A la vista de la negativa Glasglow encargó una réplica exacta por la que desembolsó 12.000 euros. Otros objetos de valor originarios del Galatea se conservan en el Museo Naval de Ferrol y en el Museo Marítimo de Barcelona, el como llegaron estos objetos a sus actuales dueños entiendo que está en la mente de todos.



Después de un gasto de más de 2 millones de libras esterlinas, financiado por organismos oficiales británicos y el Ayuntamiento de Glasglow, se consigue la restauración total del buque a su estado de botadura, tal y como se aprecia en las fotos que siguen, una maravilla de navío que, como tantas otras cosas, los políticos españoles han despreciado llevados por su inconmensurable ignorancia y falta de respeto a la historia.

En fase de terminación de los trabajos de restauración.







Listo para zarpar



Detalle del mascarón de proa (réplica)

Atracado en Glasglow

Si vuelvo a viajar a Inglaterra, juro que visitaré al viejo Glenlee, intentaré imaginarme como fue cuando enarbolaba bandera española, intentaré que nadie sepa que soy español, me sentiría muy avergonzado delante de nuestro perdido Galatea , Buque Escuela de la Armada Española.




Benito Sacaluga.



ACUSAR FALSAMENTE O MORIR



No voy ha descubrir ahora las "irregularidades" de los consejos de guerra franquistas, especialmente una vez terminada la guerra, ya se ha tratado en entrada anteriores. La existencia de testigos que firmaban declaraciones falsas para imputar delitos a determinados procesados, se producían, principalmente, a causa de varios motivos :

  • Obligatoriedad por ley de denunciar a todo aquel que pudiera ser tachado de contrario al régimen, bajo pena de ser detenido y acusado de colaborador.
  • Intereses personales para conseguir subirse al carro de los vencedores.
  • Venganzas personales, revanchismo y ajustes de cuentas.
  • Coacciones que podían derivar en tremendas palizas o incluso la muerte en caso de negativa a colaborar, de negativa a firmar declaraciones falsas, dictadas por el aparato represor.
De este último motivo, quiero aportar información sobre dos casos ocurridos en Cartagena en los que los protagonistas tenían vinculación con la Armada. El texto está recogido de una publicación reciente de Memoria Histórica de Cartagena.


Cartagena 22/02/2011
Magdalena vivía en Barrio de Peral, en el número dos de la Calle de Santa Teresa. No podía imaginar, en los primeros tiempos de su noviazgo con Florencio, ese chico de Los Dolores, que su familia pudiera tener ninguna lejana relación con sus vecinos. Pero conforme fueron tomando confianza, con el paso del tiempo, él le contó que su padre, Pedro Cerezuela Navarro, había sido fusilado después de la guerra. Nada tenía esto de extraño; en una ciudad como Cartagena, en la que más de un sesenta y cinco por ciento de la población había sido víctima de una cruel represión, era normal la cotidiana relación con hijos, hermanos, nietos o sobrinos de personas que habían sido fusiladas o se encontraban en prisión.
Lo que sí podía considerarse una casualidad era que su novio le comentara que su padre había sido detenido junto con alguien de su barrio, un practicante llamado Enrique Martínez Ros. – “¡Claro! ¡El de la Homeopatía!” – exclamó su madre cuando se lo comentó.
El practicante había vivido, y lo seguía haciendo su familia, en el número ocho de su misma calle, y todos los vecinos conocían perfectamente los sucesos relacionados con su muerte.  No llegó a ser condenado a muerte, como lo fue el que, de haber vivido, se habría convertido en su suegro. Enrique Martínez había muerto a consecuencia de los golpes recibidos en un interrogatorio al que fue sometido por el S.I.P. Su cadáver fue arrojado al mar para aparecer tres días más tarde en la costa de Mazarrón.
Ese relato lo había oído muchas veces en su infancia. Recuerda perfectamente cuando apareció la esquela en el periódico y su madre dijo: “¡Qué valor ha tenido doña Pepa! ¡Qué valor!”. Se refería a que la viuda mandó publicar una esquela en la que, debajo del nombre, hizo figurar “cuyo cadáver fue hallado el día 28 de Mayo del corriente asesinado en la playa de Mazarrón” y realmente era necesario tener mucho valor para hacer constar ese texto en una esquela en el año 1939.
Nadie supo en el barrio por qué lo asesinaron. Tampoco su novio sabía por qué su padre había sido fusilado.
Su suegra le habló de la gran amistad existente entre su marido y el practicante, a pesar de la diferencia de edad existente entre ellos. Florencio, el padre de Pedro Cerezuela, maestro del ramo de Artillería retirado, había sido una persona muy estimada durante el tiempo en que estuvo trabajando en el Arsenal, época en la que Enrique Martínez lo conoció, y de cuya laboriosidad y sentido de la responsabilidad guardaba muy buen recuerdo. Al coincidir en el mismo buque con el hijo, y reconocer en él los mismos rasgos de formalidad, responsabilidad y eficiencia que en su padre, se sintió inmediatamente movido por un gran afecto hacia él. Por eso, durante todo el tiempo que navegaron en el Lepanto, siempre que se encontraban libres de servicio, marchaban juntos a todas partes.
Isidora, que así se llamaba su suegra, le dijo que en una de las visitas a su marido cuando se hallaba en prisión, éste le contó que al principio de la guerra, en un atraque del buque, bajaron los dos a tierra con la intención de comprar juguetes, él, para Florencio, su único hijo, el practicante, para sus dos pequeñas, Pepita y Carmelina. Esa tarde se cruzaron con un vehículo en el que llevaban a unos prisioneros y los que lo conducían los invitaron a ir con ellos. Se imaginaron que esos hombres iban con destino al paredón y se negaron a subir. Según le dijo su marido, alguien había dicho que sí los acompañaron, pero no era cierto. Pedro fue fusilado el 14 de febrero de 1940.
Ahora, tantos años después, la familia conoce algunos detalles de lo ocurrido.
Ahora han podido, por fin, leer el resumen de la sentencia y conocer que fue declarado culpable de haber presenciado el fusilamiento de los oficiales del Lepanto.
Ahora han podido, por fin, leer la denuncia que contra él presentó Pedro Tárraga, el barbero del barco.
Ahora han podido, al fin, saber que según los informes del S.I.P. era considerado como persona de derechas y que, siendo hombre reservado y poco comunicativo, nunca hizo ninguna manifestación en ningún sentido.
Lo que no saben es por qué fue declarado culpable de haber presenciado unos hechos en los que nunca estuvo presente.
Tampoco saben por qué fue acusado de ello, qué motivo pudo inducir a nadie a declarar que se encontraba en un lugar en el que nunca estuvo.
Pedro Cerezuela fue sacado un día de su celda para ser llevado a declarar. Volvió con múltiples heridas, abatido, humillado… “¿Qué ha pasado?” – le preguntó Enrique Martínez – “Que he tenido que firmar lo que me han dicho, porque si no… me mataban” – respondió – “Pues a mí me tendrán que matar” – Dijo Enrique Martínez – “Me tendrán que matar antes que firmar esa infamia”.
Enrique Martínez Godínez murió el 25 de mayo de 1939, víctima de una paliza, por negarse a firmar una declaración falsa.
Pedro Cerezuela Navarro escapó a la muerte en el interrogatorio, pero no lo hizo ante el pelotón de fusilamiento el 14 de febrero de 1940, declarado culpable de ser testigo de unos hechos que no presenció.

Enrique Martinez Godinez

Pedro Cerezuela Navarro



Benito Sacaluga



jueves, 17 de febrero de 2011

EL ESTADO MAYOR DE LA FLOTA EN ABRIL1938




Al menos desde el 18 de agosto de 1937, el Tte.Coronel Maquinista Sacaluga ya operaba a bordo del Libertad como Jefe de los Servicios e Inspección de Máquinas de la Flota, tal y como se  autodenomina en oficio núm. 48 de la Jefatura de los Servicios de Máquinas que dirige al Jefe de la Flota, en la fecha citada, dando cuenta del personal afecto al servicio y proponiendo personal para cubrir las vacantes existentes, como consecuencia del aumento de plantilla que solicitó y que le fue concedido por el Jefe de la Flota.

A continuación transcribo el Oficio literalmente y en su totalidad :

Señor Jefe de la Flota

Habiendo recaído resolución a la propuesta formulada por esta Jefatura referente al personal que debía estar afecto a ella, inserta en el D.O. nº190, tengo el honor de indicar a V.E. el personal que, dentro de la plantilla aprobada, existe destinado en la actualidad, y al mismo tiempo proponer el que debía cubrir el aumento concedido, teniendo en cuenta para ello las condiciones que en dicha propuesta se señalaban, esto es, haber estado embarcado en buques de la Flota por lo menos, 10 meses a partir del 19 de julio de 1936.

-Personal de referencia :

Un Teniente Coronel Maquinista :D.Benito Sacaluga Rodriguez, actualmente Jefe de los Servicios e Inspección de Máquinas de la Flota.

Un Capitán Maquinista :D.Santiago López, afecto actualmente a dicha Jefatura e Inspección de Máquinas.

Un Primer o Segundo Maquinista:No existiendo Primeros Maquinistas que reunan las condiciones fijadas, se propone al 2º Maquinista D.Frutos Fernandez Serrano.

Un Tercer Maquinista :D.Antonio Aguilar García, que viene desempeñando este destino desde el 1 de agosto de 1936.

Un Auxiliar de Máquinas :D.Guillermo Hervás

Dos Fogoneros Preferentes :D.Carlos Brage VarelaD.Enrique Conesa García.

A bordo Libertad, Cartagena 18 de agosto de 1937
El Jefe de los Servicios de Máquinas de la Flota

Benito Sacaluga

(Rubricado y sellado)

En el mes de abril de 1938, el Estado Mayor de la Flota Republicana decide que todos los servicios de Sanidad, Económico Administrativos e Inspeciones de Máquinas y Tiro de la Flota sean ubicados a bordo del Crucero Libertad y así lo comunica mediante circular orden número 71 de dicho Estado Mayor, posteriormente con fecha del 23 de abril comunica ,desde el Miguel de Cervantes, a dichos departamentos la situación de "listo" del Libertad para instalar en el los servicios afectos al Estado Mayor.

Con fecha 27 de abril de 1938 el Comandante del Libertad, D. Eduardo Armada comunica al Estado Mayor, el cumplimiento de la orden, mediante oficio dirigido al JEM de la Flota, firmado por él y por el Comisario Político, (firma ilegible), a bordo del Libertad. 


En la comunicación incluye una reseña del personal afectado, que reproduzco a continuación :

INSPECCIÓN DE TIRO NAVAL:

Capitán de Fragata D. Nicolás Piñero Bonet
Marinero repostero D.Santiago Mosquera

SERVICIOS ECONÓMICO ADMINISTRATIVOS:

Tte.Coronel de Intendencia D. Ernesto Vicente Frantz 
Auxiliar 1º Oficinas y Archivos D.Mauricio Romero Garriga 
Marinero amanuense D. Rafael  Otones

INSPECCIÓN DE MAQUINAS :

Tte.Coronel Maquinista D.Benito Sacaluga Rodriguez 
Comandante Maquinista D.Manuel Golpe Mosquera 
Auxiliar de Máquinas D. Guillermo Hervas Fernandez 
Auxiliar 1º de Oficinas y Archivos D.Manuel Pérez de Evora Bustamante 
Marinero chofer D. Atanasio FelixMarinero 
Repostero D.José Blanco Pedro.

JEFATURA DE SANIDAD

Comandante Médico D. Baldomero Madrid LópezMarinero 
Amanuense D.Juan Antonio Montero Gutierrez.




Desplazamiento 7.975 tons estándar, 9.240 a plena carga 

Dimensiones Eslora: 176,62 m (579' 6'') Manga: 16,61 m (54' 6'') Calado: 5,03 m (16' 6'') 

Propulsión 4 Hélices, Turbinas Parsons, 8 Calderas Yarrow 80.000 CV.= 33-34 nudos. 4.950 millas/ 15 nudos 
Armamento 8x152 mm (6'') /50 cal (3 montajes dobles y 2 montajes simples) -4x101,6 mm (4'') /45 cal. AA -2x47mm AA -12 tubos lanzatorpedos - 533,4 mm (21'') (4 montajes triples) 
Protección V= 75-50 mm (3''-2'') H=25 mm (1'') 
Tripulación 566


Benito Sacaluga






miércoles, 9 de febrero de 2011

EL STANBROOK





Artículo publicado en el diario Información, en su edición para la Vega Baja de Alicante :


E. DE GEA Información.es, – 7 Febrero 2011
El barco carbonero británico Stanbrook forma parte de la historia española. Fue la última embarcación que evacuó a miles de refugiados republicanos al finalizar la Guerra Civil desde el Puerto de Alicante. Entre sus pasajeros figuraban Manuel Martínez Rives y Adauto Mora Menárguez, ambos vecinos de Rojales.
Abril de 1939. La Guerra Civil acaba de terminar y en el puerto de Alicante se refugian miles de republicanos, muchos con sus familias, que huyen de la represión franquista. Bloqueada esta salida de los derrotados por la armada del general golpista Franco y los aviones de la Alemania nazi, la llegada de los barcos del gobierno de la Segunda República es casi imposible. Sin embargo, uno de los que logró burlar el bloqueo fue el Stanbrook, que meses más tarde fue hundido por el torpedo de un submarino alemán. El capitán Archibald Dickson se hundió con él.
Entre los 2.638 refugiados que pudieron embarcar con destino a Oran (Argelia) un lejano ya 28 de marzo de 1939, se encontraban Manuel Martínez (nacido en 1917) y Adauto Mora (nacido en 1907), dos vecinos de Rojales que habían luchado para defender la República en diversos frentes, como Teruel o Granada. El primero ya nunca regresó a España y falleció en Marruecos, donde se instaló tras pasar largos años en los campos de concentración y de trabajo argelinos y marroquíes. El segundo murió en La Linea de la Concepción tras haber participado en la II Guerra Mundial luchando con la armada Inglesa, sobre todo en el frente noruego y licenciándose en 1946.
El hijo de éste, Adauto Mora López, de 73 años, reside en Torrevieja tras pasar casi toda su vida en el Reino Unido. Ahora, más de 70 años después de que su padre zarpara en el Stanbrook, relata que “tuvo suerte porque pudo embarcar. En el Puerto de Alicante se vivieron escenas de pánico y muchos se suicidaron mientras esperaban la llegada de barcos que nunca atracaron”. Adauto Mora padre fue uno de los principales actores de aquellos días para que el Stanbrook zarpara pese a las reticencias de su capitán, ante el riesgo de ser hundido y por los miles de refugiados que se agolpaban en el puerto.
“Lo primero que hizo al llegar a España tras la muerte de Franco fue coger el carné de la CNT. Era muy idealista, pero no extremista”, señaló su hijo, quien añadió: “Mi padre se quedó muy desilusionado tras el final de la II Guerra Mundial, cuando los aliados no quisieron acabar con el régimen franquista. Decía que los utilizaron como carne de cañón (a los españoles en la contienda mundial)”.
En la cárcel con Camacho
Dolores Gómez, de 92 años, reside en Rojales. Su esposo, Manuel Martínez, fue otro de los rojaleros que pudo exiliarse en el barco inglés para evitar ser represaliado. Él estuvo encarcelado en Orán junto al recientemente fallecido y fundador de CC OO, Marcelino Camacho. “Cuando llegaron a Orán estuvieron un mes dentro del barco antes de poder bajar a tierra”, señala la anciana refiriéndose a su esposo y a Adauto Mora, sobre quienes añade: “Estuvieron mucho tiempo juntos y lo pasaron muy mal. Se escaparon varias veces de los campos de concentración, pero los cogieron”.
Dolores Gómez explica que, junto a los anteriores, hubo otros dos vecinos de Rojales que embarcaron en el Stanbrook (”El Chiro” y “El Matón”). “Los fascistas en Rojales no paraban de venir a mi casa y a la de los padres de mi esposo para que les dijeramos dónde estaba. No se creían que había partido a Argelia”. Dolores Gómez, con una bandera republicana en sus manos, estuvo presente en 2009 en el Puerto de Alicante, cuando se homenajeó al capitán del Stanbrook. La misma bandera que quiere que le acompañe cuando deje esta vida y “sin pasar por la Iglesia”.

Algunos datos sobre el buque :


El Stanbrook fue un buque carbonero británico, de 1.383 toneladas, 70,1 metros de eslora, 10,4 metros de manga, una velocidad máxima de 12 nudos, y con capacidad para 24 tripulantes, que efectuó la única evacuación de refugiados republicanos desde el puerto de Alicante en los últimos días de la Guerra Civil Española.

Con el número 124287 fue construido en 1909 por la Tyne Iron Shipbuilding Co Ltd, en los astilleros de Willington, para la compañía Fisher Renwick Manchester-London Stamers, que lo denonimó Lancer. En 1937 fue comprado por la Stanhope Steamship Co, y renombrado como Stanbrook. Ese mismo año se llevó a cabo otra operación comercial, donde acabó en manos de la naviera griega G.M. Mavroleon, que lo cambió el nombre por el de Polyfloisvios, aunque finalmente regresó a sus anteriores dueños, que le devolvieron el de Stanbrook.

Quedó bajo el mando del capitán Archibald Dickson, fue hundido en 1939 por el torpedo de un submarino alemán, poco después del desembarco de los refugiados españoles. Su capitán Archibald Dickson murió en el hundimiento.


Capitán Archibald Dickson
En el Puerto de Alicante,

antes de partir rumbo a Orán.








Benito Sacaluga

martes, 8 de febrero de 2011

LOS CONSEJOS DE GUERRA FRANQUISTAS AL DESCUBIERTO







El pasado 5 de febrero, la revista Tiempo se hace eco de una noticia alentadora, especialmente para todos aquellos que estamos inmersos en la investigación de los crímenes "legales", amparados por consejos de guerra, carentes de las más elementales garantías para los procesados, cometidos por el franquismo desde 1.936.
Aunque con cierto retraso, se da trámite de cumplimiento a uno de los contenidos más espinosos de la ley de la memoria histórica.  Confiemos en que el acceso a la documentación digitalizada, sobre los consejos de guerra franquistas , esté exento de las dificultades que en la actualidad presenta la consulta de estas causas.
No cabe duda de que el impacto que dicha información va a suponer será de magnitudes considerables, familiares de miles de represaliados que, debido a los inconvenientes que presenta actualmente el acceso a la información, no han podido tener conocimiento exacto de los motivos, pruebas y circunstancias que rodearon la muerte de sus familiares, en breve van a poder obtener con facilidad y  de primera mano una serie de datos irrefutables sobre el proceder del franquismo, desde antes aún de finalizar la guerra civil y hasta mediados de los años 50.
Los nombres y apellidos de los militares franquistas que formaron parte de los consejos de guerra, responsables directos de las condenas, la mayoría de ellas de pena de muerte, quedaran expuestos a la luz, y así podremos ver como, insignes prohombres de misa diaria, respetados e incluso admirados durante lustros, rubricaron con su firma y sin vacilar,  miles de ejecuciones de militares y civiles republicanos. Los libros de historia y las biografías de estos militares deberán ser objeto de las modificaciones y ampliaciones oportunas.

Tiempo,  5 Febrero 2011
El Ministerio de Defensa que dirige Carme Chacón elaborará este año un censo de las causas judiciales militares que se abrieron durante el franquismo, en aplicación de la ley de la memoria histórica. Una vez realizado el citado inventario, los responsables de la Subdirección General de Archivos empezarán la digitalización de toda la documentación, que incluye los consejos de guerra, para ponerlos a disposición del público en general y en particular de los investigadores que analizan ese período de la historia de España.

Benito Sacaluga

jueves, 3 de febrero de 2011

LA FORMA DE CONTAR LA HISTORIA

Si, de contar, sencillamente porque la historia no la escriben los historiadores, ni los cronistas, mucho menos aún aquellos que no son ni una cosa ni la otra.

Realmente las páginas de la historia la escriben sus protagonistas y lo hacen sin saber de que forma serán finalmente interpretados sus hechos y menos aún como serán las intenciones del narrador, ni que orientación tomará su prosa.

Así, miles de acontecimientos que modificaron el curso de la historia, quedan junto con sus protagonistas a merced de la manipulación de sus narradores, los cuales cuentan como aliada a la infantil credulidad de sus lectores en relación con todo aquello que se les presenta en letra impresa, más aún si está convenientemente editada y publicitada.

El color del cristal utilizado adquiere una importancia tal, que consigue hacer pasar por verídicos e incontestables hechos de dudosa existencia, o incluso de probado fruto de la fantasía. De esta forma y color, y a modo de ejemplo, el sucesor de Alfonso XI en el trono de Castilla, Don Pedro I,era denominado por unos El Cruel y por otros El Justiciero, acepciones ambas que no impidieron que su hermano Don Enrique de Trastamara lo asesinara con su propias manos , después de vencerlo en Montiel, asesinato que unos festejaron como una liberación , otros como un terrible magnicidio y todos omitieron al proclamarse  Rey de Castilla con el nombre de Enrique II, reinado durante el cual siguió llevando a cabo sus "ideales fratricidas" peleando con los reinos hermanos de Aragón, Navarra y Portugal.

Así pues, deberíamos exigir que los textos de historia y crónicas se atuviesen a la estricta narración de los hechos, dejando para el lector su interpretación, la cual siempre será más cercana a la realidad cuanto más se profundice en el contenido y estudio del relato. Esto debería hacerse desde la escuela. Lo contrario es usurpar un derecho al estudiante y al estudioso, provocando, en la mayoría de los casos, hacerles caminar a lo largo de su vida por sendas equivocadas, manteniendo principios y conductas alejados  de la realidad,en proporción directa con el grado de manipulación a que hayan sido sometidos los textos a los que acuden para informarse y, posteriormente de forma inevitable, formarse.

De esta forma, casi sin darnos cuenta, llegamos a la madurez con un equipaje repleto de contradicciones ,y que en muchos casos, motivado por el desengaño, hace abortar cualquier nuevo intento de "querer saber".

El diccionario de la Real Academia Española, que debería aclarar con esplendor que es y que no es historia, a causa del elevado número de significados que otorga al vocablo (10), colabora, me temo que premeditadamente, a su "indefinición" :

Por relativa afinidad con el contenido y objeto de este blog, quisiera encuadrar el mismo en la acepción 5ª :

"Conjunto de los acontecimientos ocurridos a alguien a lo largo de su vida o en un periodo de ella."

no obstante resulta inevitable para la narración que utilice también su 4º significado, al objeto de contextualizar los mismos :
 "Conjunto de los sucesos o hechos políticos, sociales, económicos, culturales, etc...de un pueblo o de una nación"

Unidos ambos significados podremos llegar a conseguir mejor calidad en el relato de los acontecimientos que le ocurrieron a Benito Sacaluga Rodriguez, procurando optimizar dicha calidad ateniéndonos a los hechos probados y contrastados, evitando emitir opiniones y juicios que intenten influir en quien lee, eso si, llamando a las cosas por su nombre y con todas sus letras.


Así las cosas, los hechos quedan claramente expuestos tal y como sucedieron, impidiendo además cualquier intento de desvanecerlos, mediante opiniones apartadas de la realidad de los mismos, tendentes a justificar determinados comportamientos y sobre todo los sucesos que provocan que la historia vivida por  Benito Sacaluga sea ésta y no otra, independientemente de su posición y comportamiento en relación con  los acontecimientos que  desembocaron en su encausamiento, posterior consejo de guerra-carente de los más elementales derechos para el procesado- y asesinato a manos de las tropas franquistas sublevadas, en medio del regocijo y vítores de sus verdugos, acompañados por flamígeras exaltaciones al dictador y a su aparato represor.

Y, así es, y así seguirá siendo, por mucho que alguien se empeñe en justificar tales crímenes, intento vano y único posible de  realizar,  toda vez que es caso imposible poner en duda que existieron.




Benito Sacaluga