miércoles, 30 de noviembre de 2011

19 y 20 de JULIO DE 1936 A BORDO DEL LEPANTO.




INTERESANTE ARTICULO RECIENTEMENTE PUBLICADO EN LAS PÁGINAS DE MEMORIA HISTÓRICA DE CARTAGENA EN RELACIÓN CON EL DESTRUCTOR "LEPANTO" DE LA FLOTA REPUBLICANA.










BSA

CRUCERO LIGERO MIGUEL DE CERVANTES



El  22 de noviembre se cumplieron 75 años años del ataque del submarino Italiano "Torricelli",  al crucero republicano "Miguel de Cervantes", fondeado en el puerto de Cartagena. La Asociación para la Memoria Histórica de Cartagena ha incluido en su programa inmediato la reparación y dignificación de la sepultura ubicada en el Cementerio de Los Remedios de Cartagena que alberga los restos de marinos republicanos fallecidos a bordo de dicho buque. La restauración material de la tumba y la reposición de la leyenda que en ella figuraba antes de ser borrada por el franquismo serán las principales intervenciones.

El crucero ligero Miguel de Cervantes pertenecía a la clase Cervera, fue botado en Ferrol en 1928.

El 17 de julio de 1936 recibió ordenes de partir desde Ferrol hacia aguas el estrecho de Gibraltar, en unión del acorazado Jaime I, el crucero Libertad y varias unidades de destructores. Al conocerse por la tripulación la noticia del golpe de estado se produjo la rebelión de sus componentes contra los mandos de los buques en evitación de que estos fueran puestos a disposición de los golpistas.

Su primera misión fue, con base en el puerto de Málaga, la de bloqueo del estrecho al objeto de impedir el paso de fuerzas y material de guerra procedente de las ciudades del norte de África ya tomadas por los golpistas, permaneciendo en esas aguas hasta el mes de septiembre en que es enviado junto con otros buques a la base de Cartagena. Dos meses después concretamente el 26 de noviembre  y encontrándose fondeado en el puerto de Cartagena es atacado por el submarino italiano Torricelli, siendo alcanzado por dos torpedos que aunque le ocasionan graves desperfectos no logran hundirle, eso si, permanece inmovilizado por reparaciones hasta bien entrado el año 1938.

Su participación en el conflicto y la permanencia bajo bandera republicana acaba coincidiendo con la sublevación franquista de Cartagena y su exilio hacia Bizerta (Túnez) , en marzo de 1939 junto con el resto de unidades operativas que se encontraban en Cartagena.

Una vez en Túnez las tripulaciones solicitan el asilo político a las autoridades, asilo que finalmente se materializa en el envío de estas a campos de concentración. En el libro de Victoria Fernández Díaz "El exilio de los Marinos Republicanos", se narra y documenta de forma excepcional esta triste odisea vivida por nuestros marinos.

En marzo de 1939, la marina franquista se hace cargo de la flota fondeada en Bizerta trasladándola a puertos españoles

En 1965 se procede a su subasta pública y posterior desguace.La noticia, convenientemente manipulada por el franquismo, es publicada el 18 de julio de 1965 - singular fecha- por ABC en su página 60, de cuyo texto cito textualmente un extracto : 

"En julio de 1936 el Miguel de Cervantes quedó en poder de los rojos, quienes asesinaron a su oficialidad. En diciembre de aquel año fue torpedeado por un submarino nacional cuando estaba anclado en Escombreras, y ya no volvió a actuar hasta el término de la guerra en que salió de Cartagena, con otros buques, para refugiarse en Bizerta. Reparado de los daños sufridos, participó, representando a la Armada, en el desfile de Unidades Navales celebrado en aguas de Spithead, para conmemorar la coronación de la Reina Isabel de Inglaterra. En 1949 el Miguel de Cervantes llevó a Lisboa al Jefe del Estado"

Crucero Ligero Miguel de Cervantes



Astilleros de Ferrol
Constructor : SECN
Desplazamiento : 9240 Tn
Eslora : 177 metros
Manga : 17 metros
Calado: 5 metros
Blindaje : Acero de entre 75 y 50 mm, 12 mm en torres.
Armamento
8 cañones Vickers de 152/50
3 cañones Vickers de 101/45
2 Antiaéreos Bofors de 40/60
2 Antiaereos Oerlikon de 20
12 tubos lanzatorpedos 
Maquinaria
8 calderas Yarrow
4 turbinas Parsons
Potencia total :80.000CV
Propulsión 
4 hélices
Velocidad máxima 37 nudos
Dotación
566 entre tripulación y artilleros

En 1940 fue dotado de un hidroavión HE-114


Benito Sacaluga



miércoles, 9 de noviembre de 2011

ALFONSO ROCA CAYUELA



Diario El Pais 18-11-2002


El honor enterrado

Familias de desaparecidos exigen que se reconozca a 50 marinos fusilados en Cartagena por ser fieles a la República

RODOLFO SERRANO, Madrid

“¿Cómo es posible que la Marina,que tiene tantas páginas gloriosas,oculte el honor de estos 50 marinos”.Hay más que amargura en su voz. Hay una especie de rabia dolorosa en la voz quebrada de Andrés Roca Martínez, capitán del Ejército del Aire, retirado. Hijo de Alfonso Roca Cayuela, cabo fogonero de la Armada, fusilado con otros 50 marinos nada más acabar la guerra civil. Su único delito, haber permanecido fiel al Gobierno legalmente constituido. Al Gobierno de la República. Cuenta Andrés Roca que él tenía cuatro años cuando la muerte del padre y que con su padre iba su hermano Alfonso. Traían de pastar a una cabra —“Lunares se llamaba”— y una pareja de guardias civiles les dio el alto. Se llevaron al padre. Nunca volvió a verlo. Alfonso Roca fue fusilado en el verano de 1939. Nunca dijeron a la familia dónde estaba enterrado.
Su cuerpo desapareció en el olvido de una fosa común. Antes, Alfonso logró enviar dos cartas a su familia desde el Penal de Cartagena.
En ellas hablaba de sufrimiento, de torturas, de dolor, de despedidas. En ellas hacía un ruego a su mujer: “No perdáis estas cartas”.
No las han perdido. Casi sesenta años después de su muerte, Alfonso, aquel niño que vio  llevarse al padre, entregó las cartas a sus hijos: Salvadora Roca y Alfonso. Salvadora Roca enseñó las cartas del abuelo a su prima Juana, hija de Andrés, que sólo tenía 4 años cuando la muerte del marino. Salvadora y Juana guardaron el dolor y recorrieron archivos, desempolvaron papeles, volvieron un día tras otro, insistieron, rogaron.
Consiguieron una partida de defunción en la que se decía que lacausa de la muerte era “a consecuencia de heridas por arma de fuego”. Por ella supieron que había sido enterrado en el cementerio de Los Remedios, en Cartagena.
Ahora, cuando han vuelto a pedir el acta de defunción la causa de la muerte ya no aparece. Una orden del ministro socialista Juan Alberto Belloch de 6 de junio de 1994 suprime la causa de la muerte en las partidas, “para no atentar contra la intimidad familiar”.
Pero es una intimidad que la familia quiere sacar a la luz. “Yo no tengo rencor contra nadie”, dice Andrés Roca. “Mi padre en la carta que nos envió nos decía que no lo tuviéramos. Pero yo soy militar. Como lo fue mi padre. Y quiero que él tenga ese reconocimiento, el reconocimiento de que fue un militar leal, fiel y honorable”.
Por eso Salvadora y Juana han convertido el dolor en tenacidad.
Supieron que estaba enterrado con otros 50 marinos en el cementerio de Los Remedios, en una denominada parcela X. Eran todos marinos fieles a su Gobierno, fusilados entre 29 de abril de 1939 y 14 de marzo de 1940. De allí fueron trasladados a una fosa común. Tras innumerables trabas burocráticas,el pasado verano, ante un redactor del diario La Verdad, de Murcia, lograban que se abriera la fosa y el espectáculo hizo saltar las lágrimas de las dos mujeres: huesos amontonados, calaveras con el terrible agujero del tiro de gracia.
Desde entonces, nada. Sus intentos de sacar los cuerpos, de que se les realice el ADN para identificar al abuelo, para enterrarlos en el panteón familiar han chocado con la negativa de la Marina. Ni siquiera pudieron acceder a la lista de ejecutados. La Marina niega la existencia de la Parcela X. Pero ellas saben que están ahí. “El Arsenal de Cartagena, de donde dependía mi abuelo, sólo nos dice que cursó baja por fallecimiento”, se lamenta Juana. “Es que, el Arsenal fue el último reducto de resistencia antifranquista. Y cuando entraron, entraron a saco. Ahora lo niegan todo”.
Ellas no pueden costear las pruebas del ADN. Quieren que la Marina reconozca que son miembros de este cuerpo los que reposan bajo una tierra de olvidos.
Cuantas gestiones han realizado para sacar a su abuelo han chocado con la negativa del Arsenal. La parcela X, les dicen, no existió. No hay marinos ejecutados allí. Todo son rumores. Pero Salvadora y Juana consiguieron al fin la lista de los enterrados en la parcela X. Con la minuciosidad de los funcionarios, alguien elaboró el censo de ejecutados.
Dice:
“Restos de los fallecidos por consecuencia de la última guerra"
Años 1939 a 1945. Cementerio Los Remedios-Cartagena.Parcela San Jerónimo número 65 Terreno 1 Sector B (Propiedad) Parcela X”.
Y, a continuación una relación, día por día, de los enterrados y en todos ellos la coletilla: “ejecutado”. Allí, el 31 de julio aparece Alfonso Roca Cayuela. Fila 2 Fosa 5.

El pasado 1 de noviembre, los familiares de los marinos hubieron de soportar una humillación más. En ese cementerio se celebró un acto oficial de la Marina para rendir honores a los muertos en la Guerra Civil: a los que murieron en las filas de Franco. Ninguna representación oficial del Ejército se acercó hasta aquel grupo de familiares que, muy cerca, velaban por el honor de sus marinos."


La sepultura fue dignificada el 27 de noviembre de 2010 gracias a la Asociación Memoria Histórica de Cartagena, en ella reposan también los restos de Benito Sacaluga, la Armada no colaboró en nada, sus marinos llevan 72 años esperando que se les devuelva el honor y el reconocimiento a su lealtad.




Benito Sacaluga