lunes, 9 de marzo de 2020

LOS HÉROES DE MACHICHACO



Ya se ha publicado en este blog un excelente relato de lo que dió en llamarse "El combate naval de cabo Machichaco", su autor nos ofrece una narración de los hechos ampliamente documentada y solvente, que cuenta, entre otras fuentes, con datos del combate tomados de los cuadernos de bitácora de algunos de los actores. El artículo se publicó en mayo de 2018, accesible a través de este enlace: "El desigual combate naval de Cabo Machichaco (1937)".

Sin la minuciosidad, calidad, rigor  y extensión que posee el artículo citado, teniendo en cuenta que acaba de cumplirse el 83 aniversario del combate, y al objeto de rendir, una vez más, homenaje a los marinos que dieron su vida por la libertad, reproduzco a continuación un artículo sobre el combate, una versión libre publicada en el diario "La Libertad" (Diario republicano independiente. Órgano de expresión del Frente Popular), el 9 de febrero de 1938, casi un año después de la fecha del combate de Machichaco, (05/03/1937).

La lucha en el mar Cantábrico entre un crucero faccioso y los bous leales. Emocionante relato de un periodista inglés


Barcelona,8.- Un periodista inglés, testigo del desarrollo de los acontecimientos más trascendentales del curso de la guerra en Euzkadi, acaba de publicar un libro titulado “El árbol de Guernica”, en el cual relata cómo en ocasión de volver con dirección a Bilbao, desde Bayona, el vapor correo del Gobierno vasco “Galdames", custodiado por los bous “Navarra”, “Guipúzcoa”, Vizcaya” y “Donostia”, se encontraron con el buque faccioso “Canarias”.

A su encuentro salieron el “Vizcaya” y el “Donostia”, armados con cañones del 7,5. El “Galdames”, que traía unas 200 personas, se vio atacado por el “Canarias”.  Este barco  lanzó varios cañonazos, y las mujeres que había en el “Galdames”, aterrorizadas, pidieron al capitán del buque que se rindiera. Izó bandera blanca, y el “Canarias” se dirigió al “Galdames”, mientras el “Guipuzcoa” y el “Navarra” disparaban sus pequeños cañones.




El “Vizcaya” hizo una maniobra magnífica, y dirigiéndose hacia un barco estoniano que llevaba apresado el “Canarias”,  le obligó a que le siguiera.  Consiguieron los pequeños bous llevarse el barco estoniano hasta el puerto de Bermeo. El barco apresado era el mayor que había entrado en aquel lugar. Contenía rifles y municiones para los facciosos.

Mientras tanto, los otros bous seguían luchando contra el “Canarias”. El “Guipúzcoa” estaba ya envuelto en llamas, y el “Navarra” había sido tocado cuatro veces. Cuando ya el fuego del “Gipuzcoa” amenazaba con llegar al depósito de municiones, se retiró al Nervión, llegando al malecón de Las Arenas. La cuarta parte de su tripulación había muerto. El “Navarra” se había decidido a arrostrar la lucha desigual. Luchó con el “Canarias”  hasta la caída de la noche. 


Bou "Navarra"

Este combate lo presenta el escritor Inglés como el más valeroso de la guerra civil. Los disparos del “Canarias” alcanzaron en varias ocasiones al pequeño bou. El “Navarra” ardía de popa a proa, pero no hizo intención de retirarse. El “Donostia”, desde lejos, vigilaba para ver si izaba bandera blanca.

Mediada la tarde, fue echado al agua, desde el “Navarra", un bote, aproximándose al “Donostia”. Todos sus ocupantes estaban heridos. Creyeron los del “Donostia» que se rendían; pero estos dijeron: 
“Tenemos que regresar pronto; pero necesitamos cubas de agua para apagar el fuego y vendas, que se nos han terminado”. 
Todavía combatió el “Navarra” con el “Canarias” durante dos horas más. Llevaba 190 disparos, y cuando el cañón de proa quedó inservible, siguió disparando con el de popa. Eran las siete de la tarde cuando hizo el último disparo. Se había producido un nuevo incendio. Las máquinas estaban destrozadas y el barco se hundía, y de su dotación de 58 hombres no quedaban más que 14, entre ellos el capitán y los oficiales, excepto uno. 

Cuando se perdía el buque se echó al mar un bote de remos. Del “Canarias” saltó otro bote en persecución de los fugitivos; pero cuando estaban a tiro, éstos lanzaron sobre ellos bombas de mano. Los 14 «supervivientes fueron apresados y desembarcados en Pasajes, y después encerrados en .San Sebastián. Parece que no fueron fusilados gracias a la intervención del comandante del “Canarias”, quien dijo que eran unos héroes y que merecían  la vida. 






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sábado, 7 de marzo de 2020

LA ARMADA DE LA REPÚBLICA EL 14 DE ABRIL DE 1931





En la fecha de la instauración de la II República (14/04/1931), la fuerza naval española se organizaba de la siguiente forma:



La Escuadra


Acorazados

"España" (ex Alfonso XIII)
"Jaime I"

Cruceros

"Almirante Cervera"
"Libertad (ex Príncipe Alfonso)
"Blas de Lezo"
"Miguel de Cervantes"
"Méndez Núñez"

Destructores

"Sánchez Barcaiztegui"
"Almirante Ferrándiz"
"José Luis Díez"
"Lepanto"
"Alsedo"
"Velasco"
"Lazaga"

Fuerzas Navales del Norte de África



Cruceros

"Extremadura"

Guardacostas

"Uad-Lucus"
"Uad-Quert"
"Uad-Muluya"
"Tetuán"
"Alcázar"

Departamento de Cádiz


Cruceros

"República" (ex Victoria Eugenia)

Cañoneros

"Canovas del Castillo"
"Bonifaz"
"Laya"

Guardacostas

"Larache"
"Uad-Ras"
"Arcila"

Torpederos

Números 15, 16, 18 y 19

Guardapescas

"Condestable Zaragoza"
"Cabo de Infantería de Marina Garciolo"
"Marinero Jarana"


Departamento de Ferrol



Destructores

"Proserpina"
"Villaamil"

Cañoneros

"Eduardo Dato"
"Recalde"
"Mac-Mahón"

Submarinos

B1, B2, B3 y B4

Guardacostas

"Uad-Targa"
"Uad-Martín"

Torpederos

Números 2, 7, 9 y 10

Guardapescas

"Maquinista Macias"

Buques Escuela

Crucero "Carlos V"
Corbeta "Nautilus"



Departamento de Cartagena



Cruceros

"Río de La Plata"

Cañoneros

"José Canalejas"
"Lauria"

Submarinos

A1, A2, B5, B6, C1, C2, C3, C4, C5 Y C6

Buques de Salvamento

"Kanguro"

Portaaviones

"Dédalo"

Torpederos

Números 1, 4, 6, 7 11, 13, 14, 20, 21 y 22

Guardapescas

"Torpedista Hernandez"
"Marinero Cante"


Unidades destinadas al del Ministerio de Marina



Buques Escuela

"Juan Sebastián de Elcano"
"Galatea"

Planeros

"Giralda"

Vapores Auxiliares

"Cástor"
"Pollux"

Transportes de Guerra

"Almirante Lobo"
Contramaestre Casado"



Otras unidades de la Fuerza Naval


Submarinos

A-0

Remolcadores

"Cíclope"
"Gaditano"
"Cartagenero"
"Ferrolano"
"Antelo"
"Galicia"
Números 1, 2, 3, 4, 5 y 6

Defensa antisubmarina

Cruceros

"Isabel II"

Escampavías a vela

"Guipuzcoa"
"Donostiarra"
"Bermeo"

Barcazas de desembarco

25 de la Clase K

Dragas

"Hércules"
"Titán"

Pontones

"Conde de Venadito"
"Minerva"

Portatelémetros

"Bañobre"
"Castelló"



Infantería de Marina

Tres regimientos desplegados en las Bases de Ferrol, Cádiz y Cartagena, y una compañía de ordenanzas en el Ministerio de Marina, en Madrid.



Aeronáutica Naval


Escuadrilla de bombardeos

6 Hidroaviones Dornier Wal

Escuadrilla de reconocimiento

6 Hidroaviones Savoia-2

Escuadrilla de Caza

10 aviones Martinsyde

Patrulla de caza

3 Hidroaviones Macchi-18


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Fuente consultada: "La Marina de Guerra de la Segunda República" . A. Morales.(2018). Editorial Actas. ISBN: 978-849739-180-1


viernes, 6 de marzo de 2020

LUIS PÉREZ CARBALLA, CORONEL MÉDICO DE LA ARMADA DE LA REPÚBLICA.


Extracto a continuación un excelente trabajo de José María López-Dafonte Sanjuán, que lleva por título "Luis Pérez Carballa, un buen español" , publicado en la web de la Asociación Cultural  Estudios Históricos de Galicia.

Luis Pérez Carballa nació en Sanxenxo (Pontevedra) el 30 de noviembre de 1881. El 16 de marzo de 1937 los marinos sublevados lo ejecutan en Ferrol.  


Coronel Pérez Carballa


Ingresa por oposición en el Cuerpo de Sanidad de la Armada en diciembre de 1905, con la calificación de sobresaliente.  Desde 1908 y hasta 1918 estuvo embarcado en los buques de guerra “Pelayo”, “Álvaro de Bazán”, Princesa de Asturias” y “Nautilus”, pasando también, en 1918 por la Estación Torpedista de Ferrol. Desde 1920 hasta 1934, fecha de su retiro,  pasa a desempeñar servicios en tierra, concretamente como Jefe de Clínica en el Hospital de Ferrol, Jefe de Sanidad en el Hospital de Ferrol, Subdirector del Hospital de Ferrol y Jefe de los Servicios de Higiene y Desinfección y finalmente como Jefe de los Servicios Sanitarios en la Base Naval Principal en Cartagena y Director del Hospital de Marina de la misma.

A lo largo de su carrera militar, Luis Pérez Carballa recibirá las siguientes cruces y condecoraciones: Cruz Roja del Mérito Naval de primera clase, Cruz de Caballero de la Corona de Italia,  Medalla conmemorativa de los terremotos de Sicilia, y Calabria y Pasador “Beni Bu Gafar” en la Medalla de Melilla.

Pertenecerá a la Logia Breogán nº 16 de los Wall .•. de Ferrol, en donde alcanzará el grado 3º (maestro). Su nombre simbólico será “Geley”. Con fecha 1 de agosto de 1933 figurará como experto de este taller.

Pocos meses antes de la sublevación militar, concretamente el 21 de febrero de 1936, Luis Pérez Carballa escribirá una carta a Marcelino Domingo Sanjuán, entonces ministro de Agricultura y después de Instrucción Pública y Bellas Artes,  en donde le hace partícipe de su alegría por la victoria del Frente Popular en las últimas elecciones de la República, al mismo tiempo le manifiesta sus temores ante una posible Dictadura Militar: 
“Ilustre y distinguido amigo: Ya hemos triunfado, después de dos años de ignominias y opresión. Ahora es necesario no sólo conservar el triunfo sino preparar actividades que nos lleven a armas insospechadas. La vida es una espiral….Por de pronto ya comienzan con una campaña de bulos y engaños para producir el desasosiego, pensando en una dictadura militar…"
El mismo 18 de julio de 1936 escribirá al ministro de Marina, Giral:

“(…) Acabo de saber- si bien lo esperaba hace mucho tiempo- que estalló un movimiento revolucionario contra nuestra amada república (…) Ante esto, no solo por deber sino respondiendo a sentimientos muy hondos que llevo en el alma desde niño, me permito escribirle para, en su persona, manifestar mi más inquebrantable adhesión, al régimen, al Gobierno y a la persona de V. Asimismo me ofrezco con el máximo sacrificio para cuanto me estime de utilidad, por si mis servicios pudieran ser de utilidad. 
Y sin otro particular (…) le saluda cordial y respetuosamente su buen amigo y correligionario (…) Luis Pérez Carballa.= Rubricado.= Ferrol 18 de Julio de 1936.= S.C.- Sinforiano López 157-1º”.

Desgraciadamente para Pérez Carballa la carta a Giral es interceptada en Ferrol por los sublevados, su contenido  le costará una avalancha de humillaciones que le conducirán a la muerte. El 3 de septiembre se le conmina a firmar un documento, en el cual no sólo aparece su firma, sino también se puede ver las firmas de los testigos, Nicanor López, Benedicto Martín. También aparecen otros, cuya firma es ilegible:
“El que suscribe Luis Pérez Carballa por la presente y ante los testigos que también la suscriben, hace constar: 
1º).- Que habiendo pertenecido a la Masonería está convencido de que esta Secta, es perjudicial, dañoso y anti-patriótica. 
2º).- En vista de lo anteriormente manifestado, jura solemnemente por su honor, romper desde este momento toda relación , con dicha tenebrosa Secta , quedando nulos en absoluto, las promesas y juramentos que a ella le ligaron. 
3º).- Como cristiano que es, ratifica ante Cristo el anterior juramento, firmando la presente después de hacer constar, que estas manifestaciones son espontáneas y responden a un íntimo convencimiento”.

Dos días después aparecía en “El Correo Gallego” un escrito de Luis Pérez Carballa:

“Otra carta. La del señor Pérez Carballa" 
Nuestro querido amigo el capitán de la Benemérita, Delegado de Orden público, don Victoriano Suanzes (1), nos ruega la publicación de la siguiente carta que le dirige el señor Pérez Carballa ( D. Luis )”. 
Esta sutil presentación, que parece festejar una buena nueva, daba paso a un obligado texto que resulta imposible reproducir dada la extrema crueldad que contiene, en el que Luis Pérez Carballa se arrepiente públicamente de su relación con la masonería.Victoriano Suanzes, de triste recuerdo, había hecho su trabajo. Luis Pérez Carballa confesaba públicamente su "herejía" y hacía camino hasta su destrucción total. 
La carta finalizaba así: “¡¡ Arriba España!!,¡¡Viva España!!, Luis Pérez Carballa. Coronel Médico de la Armada, retirado, Simbólico “Geley”.

Pocos días después, el 11 de septiembre, el mismo periódico daba la noticia de su traslado forzoso a Tudela (Navarra), a donde va desterrado con pérdida del percibo de sus haberes. Dicha sanción será impuesta por el vicealmirante jefe de la Base Naval de Ferrol, como desafecto al movimiento salvador de España.

Con fecha 12 de diciembre Luis Pérez Carballa es obligado nuevamente a firmar un documento en Pamplona, “ante el Tribunal de personas honorables que están presentes” en el que declara:

“1º.- No estar conforme con la política del llamado Frente Popular, con los procedimientos de que éste se vale y se ha valido para destrozar y hundir nuestra amada España, con la vileza de sus directivos y hombres de Gobierno, con sus asesinatos y robos, con la sumisión a Rusia, con la desmembración de la Patria, protestando de que si alguna vez pudo desviarme como ideal demócrata, lo repugno actualmente. 
2º.- No pertenecer a la secta masónica, ni tener relación con ella, creyéndola vil, miserable y enemiga de la Patria, de mi familia y de mi dignidad como hombre español.
3º.- No pertenecer a ningún partido político, ni afiliarse en lo sucesivo mientras me encuentro en el servicio activo de la Armada. 
4º.- Estar de acuerdo con la alteza de miras, patriotismo y nobles finalidades que ha conducido al, movimiento salvador de nuestro Ejército y Armada. 
Autorizo para que se haga de este documento el uso que tengan por conveniente”.
Rubricado, Luis Pérez Carballa. También firmarán al final de esta declaración “las personas honorables” a las que antes se alude. 

Sin duda alguna la táctica del miedo y del terror daba buenos resultados. Al “movimiento salvador” no le faltará mucho tiempo para acabar con la vida de Luis Pérez Carballa. Pronto orquestará la ceremonia final: el Consejo de Guerra.

Debido a su quebrantada salud tendrá que ingresar en el hospital. A su vuelta a Ferrol, a inicios de febrero de 1937, el Juez Instructor de su Causa nº 21/1937, Manuel Vela Bermúdez, disponía su traslado al transporte “Contramaestre Casado”.

Mientras la Jefatura de Policía de El Ferrol, con fecha 9 del mismo mes enviará un informe a Luis de Castro Arizcun, relacionado con Luis Pérez Carballa. Luis de Castro lo hará llegar al general de artillería de la Armada y Juez Instructor de la Causa, Manuel Vela. En dicho informe se hace constar que Luis Pérez Carballa no se encuentra afiliado a ningún partido político, y que no llevó a cabo actividad alguna en las “elecciones del Frente Popular”. Asimismo que aparece afiliado a la logia masónica Breogán, en la que causó baja con plancha de quite en marzo de 1933.

El 10 de febrero de 1937, queda constituido el Consejo de Guerra, bajo la presidencia del vicealmirante Tomás Calvar Sancho y compuesto por:

  • José María Franco de Villalobos y Victoriano Sánchez- Barcáiztegui, contralmirantes.
  • Jesús Carro Sarmiento, general de infantería de marina.
  • Eulogio Perille Pita, coronel de infantería de marina
  • José Gómez Barreda y León, comandante del cuerpo jurídico.
  • Fiscal.- El comandante auditor Jaime Martín de Santaolalla.
  • Defensor.- El comandante médico de la Armada, José Hidalgo Delgado


El estado de salud de Luis Pérez Carballa, que estará presente en su Consejo de Guerra, no era bueno. Ya en Tudela, a donde había sido deportado, tuvo que ser trasladado al hospital de Pamplona. También, los médicos de la Armada, Gabriel Elorriaga y Adolfo Gil Blanco emiten un informe a instancias del Juez instructor de la Causa, en el que respecto a su estado nervioso y central se le aprecia, entre otras patologías, un estado de depresión.

El contenido de la carta dirigida al ministro de Marina José Giral y Pedreira, el 18 de julio de 1936, estará presente en todo momento en el transcurso de su Consejo de Guerra y se convertirá, como ya se dice antes, en la causa principal de su condena.

Dice la Sentencia: 
“Fallamos: Que debemos condenar y condenamos al coronel médico Luis Pérez Carballa como autor de un delito consumado de rebelión militar en calidad de adherido a la misma previsto y penado en el artº 128 punto 2º del Código Penal de la Marina de Guerra a la pena de muerte”.
"El Compostelano”, entre otros diarios, del 16/03/ 1937 daba la triste noticia:

“ A las cinco y media de ayer, en cumplimiento de la sentencia dictada por el Consejo de Guerra de oficiales generales, ha sido pasado por las armas en el parque del Arsenal de Ferrol, el coronel médico de la Armada, Luis Pérez Carballa (…)”. 
El terror había que publicitarlo, el asesinato era un ejercicio de poder, fundamento de una larga dictadura.

El 23 de julio de 2019 el digital "Nueva Tribuna" publica un artículo sobre la figura del coronel Pérez Carballa, firmado por Arturo Maira Rodríguez, Capitán de Navío retirado, Portavoz del Manifiesto en contra del franquismo en las Fuerzas Armadas,  a modo de prólogo Maira escribe:

… Me parece que el conocimiento de la historia debe ser completo; es decir: victorias y derrotas; glorias y descalabros; valor y cobardía; héroes y villanos; sacrificio y opresión, vida ofrecida en el combate y horror aplicado vilmente para vencer. Toda la historia. 
En los ejércitos y en las escuadras, hay colectivos que ocupan posiciones completamente distintas en la jerarquía, en el sacrificio, y en el reconocimiento. No todas las vidas tienen el mismo valor. La gloria no se reparte por igual.  La sangre la vierten unos más que otros.   
La Historia Militar se debe contar teniendo en cuenta a los distintos colectivos que forman parte de ella. 
También se deben contar los actos de barbarie. Esos también forman parte, a veces dominante, de la realidad. 
La Armada omite sistemáticamente su ominosa historia que, para no ir más atrás, comienza el 18 de julio de 1936. 
Si no contamos esa historia, y no la hacemos nuestra, con horror y tristeza, no mejoraremos nunca. Seremos un peligro potencial para nuestro pueblo.





(1) "El capitán de la Guardia Civil, Victoriano Suanzes, también delegado de Orden Público, supervisó una represión especialmente salvaje y permitió que los escuadrones falangistas eliminaran a los republicanos en su "paseos" sin ningún tipo de restricción". (Paul Preston en "El Holocausto español").




lunes, 2 de marzo de 2020

LA MARINA MERCANTE Y DE PESCA EN LA II REPÚBLICA




Me parece justo dedicar esta entrada, aunque sea muy resumidamente, a las Marinas Mercante y de Pesca existentes durante la II República, no en balde muchos de sus capitanes y tripulaciones, y también muchos de sus barcos, prestaron servicio en la Flota Republicana durante la Guerra de España. 

(1) La Marina civil, como ocurrió con la militar, fue objeto de profundas reformas con la llegada de la República. Estas reformas quedaron plasmadas en la Ley de 12 de enero de 1932, que creaba una Subsecretaria de la Marina Civil, absolutamente separada del estamento militar y que asumía competencias en materia de navegación, puertos, inscripción marítima, pesca y construcción naval. 

Las antiguas Comandancias y Ayudantías de Marina, controladas por la Armada, se sustituían por Delegaciones y Subdelegaciones Marítimas de ámbito civil. En cada provincia marítima se nombraría un delegado con jurisdicción en materia de navegación, servicios portuarios e inscripción marítima. De él dependían tantos subdelegados como distritos marítimos existieran en la provincia; los subdelegados eran a la vez capitanes de puerto de su demarcación. La inspección pesquera se organizó separadamente en Delegaciones regionales de Pesca. Para cubrir estos puestos se creó el Cuerpo General de Servicios Marítimos, al que se incorporarían tanto capitanes de la Marina Mercante, como oficiales del Cuerpo General de la Armada o de la Reserva Naval. La administración periférica tomaba de este modo también un carácter netamente civil.


Bandera de las embarcaciones de vigilancia de la
Compañía Arrendataria de Tabacos (1933)
Imagen: svahistoria.blogspot
La Subsecretaría de Marina llegaría a disponer de su propia flotilla dedicada a la vigilancia pesquera que, en 1936, contaba con una quincena de pequeñas lanchas guardapescas. Las lanchas se identificaban con la inicial “V” seguida de un número. También existía otro servicio de vigilancia marítima, independiente de la Subsecretaría, se trataba del “Servicio Especial de Vigilancia Terrestre y Marítima de Tabacalera”, con cerca de una veintena de lanchas, identificadas con las letras “I” (las mayores de 100 toneladas) y “C” (las menores de 100 toneladas) seguidas de un número.

A comienzos de 1936, la Flota Mercante y de Pesca de la República española alcanzaba 1.180.000 toneladas de registro bruto (TRB), repartidas en cerca de un millar de unidades de más de 100 toneladas, lo que le situaba en el puesto número diez del ranking mundial. Una mayoría de estas unidades eran de matrícula vasca, concretamente 353 buques con 555.000 TRB.

La situación de la Flota no era precisamente la mejor de los últimos años. La crisis del mercado de fletes había arruinado a muchos armadores y había obligado a amarrar un buen número de mercantes en espera del inevitable desguace. 

Imagen: todocoleccion
Las más importantes navieras de la época eran: la Cía. Naviera Sota y Aznar, de Bilbao (49 buques con 171.991 TRB); seguida de la Cía. Transmediterránea, de Barcelona (52 buques con 122.954 TRB); Ibarra y Cía., de Sevilla (25 buques con 103.052 TRB); Cía. Transatlántica, de Barcelona (15 buques con 106.451 TRB), y CAMPSA, de Barcelona (21 buques con 79.510 TRB). Aparte de Sota y Aznar, Bilbao era sede de un buen número de compañías importantes.

La Flota de Pesca estaba integrada por media docena de bacaladeros, varios cientos de embarcaciones de arrastre tipo “bou” y “pareja”, en su mayoría de vapor, y un sinfín de boniteras, bacas y demás embarcaciones de pequeño tonelaje. En total unas 270 unidades de más de 100 toneladas con 50.165 TRB. En 1936 la mayoría de estas embarcaciones se concentraba en el Cantábrico, en especial en el puerto de Pasajes. La matrícula guipuzcoana tenía inscritos un centenar de pesqueros por encima de 100 toneladas, con 23.023 TRB, lo que representaba el 37% de las embarcaciones y el 46% del tonelaje de toda la Flota pesquera del Estado. Aunque si se contabilizaban todas las embarcaciones que operaban habitualmente desde Pasajes, incluso las más pequeñas y las pertenecientes a armadores de otros lugares, la cifra alcanzaba las 160 unidades con unas 25.000 TRB.

Bocana del Puerto de Pasajes. Golfo de Bizkaia.
Desglosada por tipos de buques, la Flota de Pasajes se componía de 6 bacaladeros de unas 1.200 toneladas cada uno, 20 bous de entre 140 y 300 toneladas, 82 parejas de vapor y 34 de motor de 30 a 150 toneladas y 18 bacas y parejas sueltas de menos de 100 toneladas. La más importante de todas las compañías pesqueras del país era la donostiarra Pesquerías y Secaderos de Bacalao de España (PYSBE); detrás de ella, otros armadores guipuzcoanos estaban también entre los grandes de la pesca: Arcelus, Andonaegui, Lerchundi, la familia Ciriza,...Los efectivos de la Marina Mercante y de Pesca se estimaban en unas 46.000 personas: 300 armadores, 3.000 capitanes y oficiales, 2.500 patrones de pesca y cabotaje, 39.000 tripulantes y 1.500 entre personal de inspección y de tierra. El mayor contingente de oficiales y personal de cubierta procedía de Euskal Herria y Galicia, entre los maquinistas abundaban los originarios de Levante y entre los hombres de fonda los vascos y andaluces.

El nivel de sindicación era muy alto, los capitanes y pilotos estaban agrupados generalmente en asociaciones profesionales de carácter territorial (Agrupaciones Náuticas o Sindicatos de Capitanes y Pilotos) y los maquinistas en la Asociación General de Maquinistas Navales, aunque no faltaban tampoco los afiliados a organizaciones de clase. La práctica totalidad de las tripulaciones estaban sindicadas en la UGT y CNT y, en Euskal Herria, además, en Solidaridad de Trabajadores Vascos. 

Poco antes de la guerra, todas las organizaciones sindicales y agrupaciones de oficiales crearon un órgano de coordinación y enlace denominado Alianza de Federaciones Marítimas. En Pasajes, el Sindicato de mayor implantación era “Avance Marino” de la CNT, con unos 1.000 afiliados, le seguía “La Unión Marítima” de la UGT con 700 y STV con 400. En Vizcaya, en cambio, era mayoritaria la afiliación a STV y menor el peso relativo de la CNT.


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Bacaladero (Bou) "Vendaval"
Imagen: Vida Marítima
(2) Bacaladero de vapor y casco de acero de PYSBE, construido en Aberdeen (Escocia) por Hall Rusell & Co. Ltd. como "Vendaval". Marchó a Bilbao en la evacuación de Pasajes (12-9-36). La Junta de Defensa de Vizcaya lo utilizó para el enlace marítimo Bilbao-Bayona. Después las  Fuerza Navales del Cantábrico (FNC) lo seleccionaron para ser artillado y fue incautado por el Gobierno de Euzkadi (30-10-36). Entró en servicio ya a finales de octubre, siendo luego rebautizado "Nabarra" (9-12-36) e incorporado plenamente a la Marina de Guerra Auxiliar de Euskadi (MGAE). Muy activo durante toda la campaña, resultó hundido por el crucero franquista "Canarias" en el combate de Machichaco (5-3-37).

Características principales

Año de construcción: 1928
Ton. Registro Bruto: 1.204
Eslora: 65,40 metros
Manga: 10.40 metros
Calado: 5,79 metros
Puntal: 5,85 metros
Velocidad: 11 nudos
Dotación: De 42 a 50 tripulantes

Armamento en Noviembre de 1936

1 cañon Vickers-101’6/50 mm
2 ametralladoras Steyr-8 mm
1 fusil ametrallador Hotchkiss-9 mm

En Febrero de 1937

2 cañones Vickers-101’6/50 mm
2 ametralladoras Steyr-8 mm
1 fusil ametrallador Hotchkiss-9 mm

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(1) Extractado de "La Marina de Guerra Auxiliar de Euskadi (1936-39)". Juan Pardo San Gil. Edición del Museo Naval de San Sebastián. 

(2) Guipuzcoakultura.net