sábado, 9 de mayo de 2020

LOS MAQUINISTAS DE LOS SUBMARINOS REPUBLICANOS (1936-1939)



Academia de Maquinistas de Ferrol
(1) El Cuerpo de Maquinistas estaba constituido en julio de 1936 por el escalafón del Cuadro 1. En la Primera Sección, los empleos eran de general maquinista (general de brigada) a teniente, y en la Segunda Sección (a extinguir) los empleos eran: primer maquinista (teniente), segundo (alférez) y tercer maquinista (alférez graduado), la Primera Sección se nutría de la Segunda por medio de una oposición y varios cursos en la Academia de Maquinistas de Ferrol.







En julio de 1936 los Maquinistas, jefes y oficiales, que habían hecho el curso de Submarinos ascendía a 116, distribuidos de la siguiente forma: 28 en la primera sección y 88 en la segunda (ver Cuadro 2) de ellos 50 estaban embarcados en submarinos o destinos afines; ninguno pertenecía a la Primera Sección, cuatro eran primeros maquinistas destinados en tierra (tres en Cartagena en la Estación de Submarinos y Dique flotante y uno de Cargo en Mahón); 15 segundos en submarinos y buque de rescate "Kanguro", y 31 terceros, todos en submarinos. Del total, 29 quedaron en zona sublevada y 86 en zona republicana, recordemos que todos los submarinos y sus bases quedaron en poder de la República.  De un solo maquinista se desconoce en que zona quedó y su trayectoria.


Atendiendo al total de efectivos de los maquinistas submarinistas, el 18 de julio de 1936, quedaron en zona sublevada  216 hombres, de ellos 173 se adhirieron a la sublevación, otros 39 de declararon republicanos y de 4 de ellos se desconoce su afiliación. En zona republicana quedaron 291 de los que 279 fueron leales a la República, dos eran partidarios de los sublevados y de los otros 10 se desconoce su adscripción.

Quizá no sea aventurado decir que los submarinistas, técnicos especializados, eran la vanguardia progresista de un Cuerpo progresista, claramente republicano, liberal y no extremista.

Como dato a tener en cuenta cabe destacar que 62 de los Oficiales que prestaron servicio en la zona republicana, continuaron carrera en la Armada franquista después de la guerra. El 12 de julio de 1940 se promulgó una Ley para reorganizar las escalas de los distintos Cuerpos y Armas de las Fuerzas Armadas en la que se dice:
"En el periodo actual de liquidación de la Guerra se han incorporado a las filas de los ejércitos personal que por diversas causas no actuaron con las tropas nacionales"

Los muertos en combate o acto de servicio



Iniciamos este distinguido grupo con la muerte, mandando un batallón en Nonín (Oviedo), en el Frente Norte, el 14 de octubre de 1936, del segundo maquinista Guillermo Martínez López, quien por desear combatir desembarcó de la Flota en Santander y se presentó a Bruno Alonso pidiendo un puesto en el combate. Su muerte fue heroica defendiendo la posición encomendada. 

Un mes y medio antes de la muerte de Martinez López había fallecido el primer maquinista Alicio Vázquez Hinojosa, también combatiendo en tierra, en Llerena (Badajoz), Frente de Extremadura.

El 17 de octubre de 1936 desaparece en aguas de Estepona el submarino B-5 y con él su dotación de la que formaban parte cuatro maquinistas: el de cargo, segundo maquinista Miguel Godinez Avecilla; y los terceros Bartolomé Tudela Lorca, José Díaz Martínez y Joaquín Muiños Rico.

El submarino "B-5" en Cartagena
El 12 de diciembre de 1936, el submarino C-3 se hunde, a causa de una explosión, en las proximidades de Málaga. Solo se salvaron de la muerte dos hombres que se encontraban en la torreta. Todos lo maquinistas murieron: el segundo José Sastre Gabarrón y los terceros Miguel Palmer Bonet, Juan Baamonde López y Antonio Asensio Martinez.

Recreación del submarino "C-3"
El 30 de diciembre de 1936, el submarino C-5 se hunde en las proximidades de Ribadesella, sin dejar rastro ni supervivientes. Mueren sus cuatro maquinistas: el segundo Eusebio Fernández Vázquez y los terceros Mario Montenegro Vieites, Diego Martínez Otón y Mariano Sánchez Velasco.

Submarino "C-5"·

Fusilados y paseados durante la guerra


El 11 de octubre de 1939, el segundo maquinista Francisco Baptista Florence es fusilado contra la tapia del cementerio de San Fernando (Cádiz), le acompañan en el paredón otros dos maquinistas que no eran submarinistas: los segundos Aquilino Pombo Ríos y Enrique Fernández García. Fueron  fusilados sin juicio, les sacaron del Arsenal, les llevaron al cementerio, les mataron y allí los dejaron. Eran los maquinistas más antiguos en sus barcos, respectivamente "Elcano", "República" y "Lauria".

El 19 de septiembre de 1936, es hundido el submarino "B-6", combatiendo con el destructor "Velasco" y el remolcador "Galicia", a unas quince millas al norte de Cabo Peñas. Los supervivientes fueron sometidos a consejo de guerra y murieron ejecutados once hombres, entre ellos los maquinistas segundos Juan Cumbrera González y terceros Fernando de Pascua Galiano y Andrés Navarro Barcelona. El tercer maquinista Baltasar Zaragoza Nicolás, también condenado a muerte, fue indultado.

El "B-6" hundiéndose, visto desde el "Velasco"



Fusilados después de la guerra


El 29 de abril de 1939, es fusilado en Cartagena el Teniente Coronel Maquinista Benito Sacaluga Rodríguez, submarinista a bordo del A-0 en 1916, condenado por rebelión militar en la Causa 4/39. Había sido durante la guerra Jefe de Máquinas del acorazado "Jaime I", Jefe de los Servicios de Máquinas de la Flota y director de la Escuela Naval Popular. En junio de 1931 formó parte de la Comisión de Maquinistas que, por orden de Casares Quiroga, ministro de Marina, debía estudiar y proponer la reorganización de las funciones encomendadas al Cuerpo.

El 29 de julio de 1939, en cumplimiento de la sentencia de la Causa 130/39 fue fusilado en Cartagena el primer maquinista Antonio Barrera Rodriguez. En julio de 1936 estaba en Mahón con Cargo de la Base Naval. Su hija, Encarnación Barrera Beardo, estaba casada con el del mismo Cuerpo Aquilino Pombo, cuya muerte hemos visto líneas arriba.


Condenados en Consejo de Guerra


Diecisiete fueron los maquinistas republicanos condenados a diversas penas de prisión en los Consejos de Guerra celebrados a partir de 1939. Destacan los cinco condenados a prisión  perpetua, los doce restantes acumularon un total de ciento veintiséis años, distribuidos en  dos condenas de veinte, una de quince, tres de doce y de seis años las restantes. Entre los condenados a cadena perpetua, el primer maquinista Manuel Ortega Álvarez, soltero, sin familia, natural de Utrera, no resistió la prisión y se suicidó.


Los exiliados


Dieciocho maquinistas eligieron el exilio al final de la guerra; unos pasaron a Francia, tras la ocupación de Cataluña, y otros se fueron con la Flota a Bizerta.

El capitán Tomás Acción Golpe, jefe de máquinas del crucero "Libertad" durante la guerra, desembarcó en Bizerta y tras permanecer en el campo de Maknassy pasó a Argelia, donde vivió hasta su muerte. También en Bizerta comenzó una nueva vida el maquinista Vicente Selles Vaello, trabajó en ferrocarriles, pesqueros  e incluso montó una fábrica de lámparas; falleció en Túnez en 1957. Había sido jefe de máquinas del "Ulloa".

Alfonso García Martinez, segundo maquinista, jefe de máquinas del "José Luis Díez" cuando este buque pasó el Estrecho, falleció en Méjico pocos años después. Las peripecias de los maquinistas Ginés Jorquera García y Julio Lizano Otín tras su paso por Francia fueron paralelas. Para poder salir del campo de concentración en el que la republicana Francia les tenia encerrados, se alistaron en una compañía de trabajadores, la número 117, que prestaba servicio en el Departamento de Nord, a unos 30 Km. de Dunquerque; tras el ataque alemán, pasaron a Inglaterra, que los devolvió a Francia, huyendo de nuevo a Inglaterra y de allí a Casablanca, donde encontraron trabajo. Ambos fallecieron en el exilio.

Sudamérica en general y Venezuela en particular, acogieron a muchos de ellos, tanto por afinidades políticas como por necesidad de técnicos cualificados. Ejemplo de ello fueron los terceros José Fernández Ortega, que tras navegar por todo el mundo se instaló en Venezuela, donde murió; José Fernandez Santiago, que aunque vivió en Venezuela largos años puedo volver a España, falleciendo en 1972. El primer maquinista no submarinista Epifanio García González, masón, venerable de la Logia de Cartagena Atlantida, fue profesor de la Escuela Naval de Venezuela.

Los que continuaron carrera


Catorce maquinistas submarinistas, que habían prestado servicio en zona republicana, pudieron continuar carrera al finalizar la guerra. Las Causas que se les formaron para determinar sus conductas, bien fueron sobreseídas o resueltas con absoluciones o ligerisimas penas. Para ello tuvieron que demostrar su ideología antes del 18 de julio o que durante la guerra habían actuado en quinta columna. Los "avales" de personas afectas al bando sublevado fueron fundamentales en la llamada "depuración".

Cabe destacar en este apartado al maquinista Antonio Porta de la Grela, comandante en 1935, hizo la guerra en zona republicana, donde ascendió a teniente coronel en 1937, estaba destinado por Orden Ministerial, de 7 de junio de 1936, como auxiliar del Primer Negociado y Detall de Auxiliares y Máquinas y Fogoneros de la Sección de Máquinas, en Madrid. Es el único submarinistas que pasó la llamada "depuración" sin problemas y que alcanzó el generalato. 






(1) Extractado de "El Cuerpo de Máquinas en los Submarinos durante la Guerra de España". Antonio de la Vega Blasco, Capitán de Corbeta. Revista de Historia Naval (20/1988). Instituto de Historia y Cultura Naval. Armada Española.

jueves, 7 de mayo de 2020

ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LOS ACORAZADOS DE LA CLASE ESPAÑA.





La entrada en servicio en 1906 del "HMS Dreadnought" de la Marina Real Británica, dio nombre a esta clase de buques durante buena parte del siglo XX. El tipo "Dreadnought" representaba a acorazados con armamento pesado monocalibre, movidos por turbinas de vapor.

Acorazado "España" en 1914
El proyecto de las tres unidades de acorazados tipo Dreadnought que contemplaba la Ley Maura-Ferrándiz (1907) fue duramente criticado por los profesionales de la Armada, en base principalmente a su desplazamiento y armamento. Para solventar estas supuestas deficiencias propusieron construir solo dos acorazados, más grandes y mejor armados, en lugar de los tres proyectados. Críticas que finalmente no fueron tenidas en cuenta.

Las críticas de la Armada no estaban exentas de justificación. Los acorazados españoles serían los más pequeños de todos los Dreadnoughts construidos hasta la fecha en el mundo. Tomando como referencia 38 Dreadnoughts botados desde 1906 hasta 1918 por Reino Unido, Alemania, Estados Unidos, Japón, Italia, Francia, Rusia, Brasil y Argentina, observamos que el desplazamiento medio de todos ellos ascendía a 26.376 toneladas frente a las 16.450 en el proyecto de los de la clase España, un 38% menos, siendo el japonés “Fuso” el de más desplazamiento con 35.900 toneladas, más del doble que los España. En cuanto a la eslora media de los Dreadnoughts extranjeros, ésta era de 173.99 metros frente a los 139.88 de los “España”. En relación con la velocidad máxima de los España, 19,5 nudos (22,44 mnh), era sensiblemente inferior a la del resto de Dreadnoughts, principalmente debido a la mayor potencia de la maquinaria de estos, siendo la velocidad media de su conjunto de 21,16 nudos (24,35 mnh), siendo el italiano “Dante Alighieri” el más veloz de entre ellos con una velocidad máxima de 22,8 nudos (26,23 mnh), seguido del británico “Canadá” con 22,7 nudos (26,12 mnh).

Acorazado "España" ex "Alfonso XIII"
Las notables diferencias de desplazamientos, esloras y velocidades expuestas, no se daba en cuanto a lo que se refiere a la artillería principal de los buques comparados. En este aspecto los España con sus piezas de 305/50 estaban equiparados al resto, con la excepción de algunos acorazados que montaban piezas de superior calibre, entre ellos los estadounidenses “Nevada” y “Oklahoma” con piezas de 356/45 y los franceses “Richelieu” y “Jean Bart” con piezas de 330/50 y 380/45 respectivamente.

Cristino Castroviejo Vicente, estudioso de temas navales y autor de varios libros, nos dice, en su "Evaluación Crítica de los Acorazados Clase España", entre otras muchas consideraciones lo siguiente:
El proyecto y construcción de los tres acorazados de esta Clase fueron el comienzo del resurgir de la industria naval española. A pesar de todas las restricciones, carencias y circunstancias, incluida la imprescindible y decisiva aportación técnica y material de Gran Bretaña, su construcción fue un logro notable.
Aún teniendo en cuenta las críticas que sobre estos buques se vertieron, los profesionales de la Armada tuvieron la oportunidad de ponerse al día en nuevas tecnologías, después de años y años de atraso. Al mismo tiempo, constituyeron una excelente aula de aprendizaje para formar a los nuevos especialistas que dotarían los buques en los siguientes programas navales.

Blindaje de los España
(Imagen: Vickers Ltd.)

De haberse visto arrastrada España a la guerra contra Alemania (IGM), cosa que estuvo a punto de suceder, los dos acorazados que estaban en servicio hubiera sido las únicas armas modernas que aquella podría aportar. En este supuesto, su zona de operaciones más probable hubiera sido el bloqueo del Adriático o los Dardanelos, donde su presencia constituiría un considerable refuerzo.
Lo mismo podemos decir del personal de astilleros. Todo ello vino acompañado de una mejora de la capacidad laboral de las maestranzas, dando lugar a la aparición de una nueva generación de técnicos altamente especializados. Asimismo, la industria auxiliar experimentó un importante salto cualitativo que redundó en otros aspectos del desarrollo económico de la España de aquellos años. La suma de estos factores llevaría en pocos años a un elevado grado de autonomía técnica, alcanzándose el principal objetivo que se marcó la Ley Maura-Ferrándiz.

Acorazado "Jaime I"

Los tres Dreadnought construidos en nuestro país, el “España” que daba nombre a la Clase, el “Alfonso XIII”, renombrado “España” en 1931 y el “Jaime I”, tuvieron corta vida y un  desgraciado final.

El primer “España”, entregado a la Armada el 8/9/1913, se hundió tras embarrancar a la altura del Cabo de Tres Forcas (Melilla) durante la Guerra del Rif, se hunde el 19/11/1924,  a punto de cumplir sus once años desde su entrada en servicio.

El "España" embarrancado en Cabo Tres Forcas.
(Imagen: Vida Marítima)
El segundo “España”, ex “Alfonso XIII”, fue entregado a la Armada el 19/8/1915. Cayó en manos de la marina sublevada en julio de 1936, se hundió el 30/4/1937 en aguas del Cantábrico, frente a Santander, tras 22 años de servicio. Seis "Gourdou Leseurre GL-32", pilotados por Baquedano, De la Mata, R. Panadero, García Borrajo, Zambudio y Vabss, aviones capaces para hacer bombardeo en picado pese a su velocidad de solo 280 kilómetros/hora pero habilitados para llevar una bomba de 250 kilogramos. Según relató Antonio García Borrajo, les dio tiempo a despegar, bombardear, volver a cargar y bombardear. Aunque alcanzaron al acorazado su blindaje le permitió resistir, pero al navegar muy forzado a toda máquina y en zig-zag, no pudo evitar el campo de minas sembrado por el minador sublevado "Vulcano", una mina al estallar junto a su casco le hizo ir a pique. El propio Borrajo presenció desde el aire como la tripulación fue recogida por el destructor sublevado "Velasco", que se acercó para ello. Borrajo en ese momento no hizo uso de sus cuatro ametralladoras.


El "España" ex "Alfonso XIII" en el momento de su hundimiento
Foto tomada desde el destructor "Velasco"

El “Jaime I”, fue entregado a la Armada el 20/12/1921, con un retraso importante en relación con los planes iniciales provocado por la I Guerra Mundial. Permaneció leal a la República en 1936 y para ella combatió. El 17 de junio de 1937 se hundió estando atracado en el puerto de Cartagena, puerto al que había llegado procedente de Almería para llevar a cabo reparaciones. Una explosión provocada en el pañol de pólvoras de su Torre nº 3 fue la causa de su hundimiento, contaba solo 15 años y medio de servicio desde su entrega a la Armada.


Detalle del estado del "Jaime I" tras la explosión.
Las causas de la explosión siguen hoy en día sin aclarase, a pesar de haber transcurrido 83 años desde el suceso. El Gobierno la República, en las semanas inmediatas posteriores a la explosión, puso en manos de Tribunal Supremo las investigaciones. A partir de la Pieza Principal se abrieron varias piezas separadas o trozos, más de 1.000 folios en total, siendo el más detallado el Tercero, llevado por el Magistrado Instructor D. Juan José González de la Calle. Se nombran peritos y técnicos navales, y se toma declaración a miembros de la dotación presentes en el buque en el momento de la explosión y días anteriores. A lo largo de 60 folios se recogen las actuaciones, poniendo de relieve todo un abanico de declaraciones contradictorias. Finalmente no se llega a ninguna conclusión, no descartandose que el motivo de la explosión fuese la consecuencia de un acto de sabotaje. Hoy en día, de forma totalmente extraoficial y ajena a la Armada, se sigue investigando sobre el tema.



Benito Sacaluga









jueves, 30 de abril de 2020

LA INSUFICIENTE ACTIVIDAD DE LA FLOTA REPUBLICANA




Las críticas a la Flota Republicana, en el sentido de no haber desempeñado un mayor protagonismo durante la Guerra de España, han sido y siguen siendo abundantes, mucho se ha escrito sobre este asunto y hay opiniones para todos los gustos.

En el año 2000, en su número 69, la Revista de Historia Naval, a partir de documentos publicados por Willard C. Frank, Jr, y con el permiso del Archivo Estatal de la Marina Rusa, publica una serie de informes elaborados por oficiales de la Armada Soviética destinados a España para prestar servicio en el seno de la Flota de la República, informes dirigidos a sus mandos en Moscú. En uno de esos informes, el  Kapitan leitenant (comandante) de submarinos Guerman Kuzmin (1), que estuvo destinado  en los submarinos "C-1" y "C-4", nos ofrece su visión sobre la actividad de la Flota. Una visión que, como todas, ha de ser tomada con cierta prudencia, pero que nos arroja luz clara sobre algunos aspectos. Dicho informe, que reproduzco a continuación, está elaborado con fecha de 25 de septiembre de 1938.


Maqueta del Submarino "C-1"
(2)



Submarino "C-4"
(2)

Principales razones de la insuficiente actividad de la Flota


La inactividad de la Flota es una dolorosa experiencia para el Ejército y la marinería, pues resulta especialmente duro ver como los buques, al estar fondeados y no en la mar, van siendo destruidos, uno tras otro, por los bombardeos aéreos. A mi juicio, la inactividad de la Flota se debe a las siguientes razones principales:

1.- Durante la mayor parte del año 1938, la Flota no dispuso de todos sus buques simultáneamente para operar en forma masiva e ininterrumpida y especialmente de los cruceros. Como prueba de este juicio basta ver que buques están sometidos a reparación y cuando. Se comprende así que la Flota republicana fuese siempre más débil que la de los fascistas (conjunta de franquistas, españoles e italianos), si bien es cierto que hubo momentos en que la Flota republicana pudo haber sido más fuerte en algún teatro determinado. Así, por ejemplo, después del hundimiento del "Baleares" todos los cruceros rebeldes estaban reparando y hubo además otros momentos en que los buques fascistas no estuvieron presentes en el Mediterráneo, pero aún entonces la Flota permaneció inactiva. Incluso, aún sin tener todos los buques en servicio, fue posible hacer algo, sin embargo no se hizo por las razones que se exponen a continuación.



Crucero "Baleares"
Imagen: Navantia
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2.- Insuficiencia de municiones -especialmente de proyectiles de artillería para los cruceros y torpedos para los destructores- que no se fabricaban en España. Consiguientemente, los buques no pudieron llevar a cabo demostraciones de fuerza mediante bombardeos de costa.

3.- Carencia de aviación de reconocimiento asignada la la Flota republicana. Ésta nunca conoce con exactitud donde se encuentra la flota rebelde, con que efectivos cuenta y lo que está haciendo. Por ello, no es posible que la Flota republicana pueda salir con sus buques en servicio para llevar a cabo acciones contra buques que operen aisladamente.

4.- Falta de voluntad de los oficiales superiores para combatir, por temor a tener que responder ante los fascistas, caso de que estos ganen. Además, los oficiales creen en esa victoria franquista. La Flota está plagada de elementos fascistas, existiendo un elevado número de saboteadores. 

5.- Por último, existe una incomprensible falta de firmeza por parte del Gobierno, al permitir que el jefe de la Flota no ejecute sus órdenes, que tolere que se produzcan notorios sabotajes en ella, y que tolere también la existencia de fascistas entre sus oficiales.

En vista de todo lo expuesto resulta claro lo que ha de hacerse para imprimir actividad a la Flota española.

Y en lo que concierne a nuestro grupo naval en España, debo exponer lo siguiente: si persiste la actual situación de que nuestros camaradas asesores no son tratados debidamente, en tanto que la Flota permanece inactiva resulta inútil mantenerlos aquí. Bastaría con dejar un asesor al jefe de la Flota, que actuara al mismo tiempo como agregado naval.

Si fuese posible cambiar la actual situación, entonces, el personal actualmente existente debería continuar sin variación, con excepción del puesto de asesor del jefe de la Flota, que debería suprimirse ya que existe además un jefe del grupo asesor naval (3). Ëste podría asignarse al jefe de la Flota y alojarse en el mismo buque que éste y no separadamente en tierra. Ya que todos los comandante de los submarinos son camaradas nuestros, resulta aconsejable que uno de ellos sea nombrado jefe de la flotilla de submarinos.

Fdº.: Kapitan-leitenant G. Kuzmin


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(1) En España actuaba con el pseudonimo de Carlos Murato

(2) Imágenes no incluidas en el informe de Kuzmin

(3) El jefe del grupo asesor naval soviético en esa fecha era el kapitan III ranga (capitán de fragata) Pitirskii, que actuaba simultáneamente como asesor del jefe de la Flota. 





miércoles, 29 de abril de 2020

ANIVERSARIO DE UN CRIMEN





Hoy se cumplen 81 años del fusilamiento del Teniente Coronel Maquinista de la Armada Benito Sacaluga Rodriguez. Su delito fue oponerse al levantamiento militar del 18 de julio de 1936 y ser fiel a la República.

Una vez terminada la guerra, el cinco de abril de 1939 fue sometido a Consejo de Guerra Sumarísimo, Causa 4/39. 

El día 29 de abril de 1939, a las 10,00 horas, en cumplimiento de la sentencia, ratificada desde el Cuartel General de Franco, fue fusilado en el Arsenal Naval de Cartagena, convirtiéndose en el prime marino víctima de la represión franquista en esa ciudad.

El Tcol. Sacaluga rehusó partir con la Flota hacia el exilio y permaneció en su puesto hasta ser detenido por las fuerzas franquistas que ocuparon Cartagena. Sus manos estaban limpias de sangre y no temía graves represalias de los sublevados. Se equivocaba.

Fue condenado a muerte por un Consejo de Guerra Sumarísimo, compuesto por miembros de la Armada sublevada en armas contra la República, todos ellos traidores a España. Curiosamente el delito imputado al Tcol. Sacaluga fue el de "rebelión militar".

La sentencia dictada fue la de condena a muerte por un delito de Rebelión Militar, justificando dicha rebelión por el hecho de no haberse unido a las tropas sublevadas contra el legítimo Gobierno de España y haber combatido contra ellas.

En el Arsenal de Cartagena se recibieron órdenes precisas del Cuartel General de Franco relativas al fusilamiento de Benito Sacaluga:

Para : Buques y Dependencias.
Asunto : Asistencia a un acto de ejecución. 
Referencia :Radios 4886 y 4887 del Estado Mayor de la Armada de 27-abril-1939 
Texto :
1.- Mañana sábado a las 10,00 horas, serán pasados por las armas, en lugar donde se encuentren los depósitos de carbón del Arsenal, el Comandante Maquinista (1) D. Benito Sacaluga Rodriguez y el Cabo de fogoneros Juan Escobar Rodriguez.  
2.- Asistirán al Acto :  
A/ Una compañía de Infantería de Marina con armas y Banda de Música.
B/ Una sección de 20 hombres de cada buque o dependencia, a ser posible con armas y al mando de un Oficial o Auxiliar.
C/ Toda la Maestranza del Arsenal, formada al mando de quien designe el Almirante Jefe del mismo. 
3.- Terminada la ejecución las fuerzas desfilarán dando la voz de "VIVA ESPAÑA" al pasar ante los cadáveres.  
4.- El conjunto de las fuerzas lo mandará el Comandante de Infantería de Marina D.Francisco Galinsoga, el que se pondrá a las órdenes del Excmo. Sr. Almirante Jefe del Arsenal, para recibir instrucciones sobre los detalles del Acto.  
5.- El piquete para la ejecución lo solicitarán directamente los Sres Jueces del Sr. Coronel Jefe del Regimiento de Infantería de Marina.  
6.- Traje-lanilla la marinería, de campaña Infantería de Marina, y chaqueta y guantes color avellana Jefes, Oficiales y Auxiliares.  
7.- Lo que de orden de S.E. se comunica para general conocimiento,  
Dios guarde a V... muchos años.

El C. de N. Jefe del Estado Mayor
Rafael de Heras.

El mismo día de la ejecución, el Departamento Marítimo de Cartagena publicaba la siguiente nota en el diario falangista "Cartagena Nueva" (2):
"Sentencias cumplidas:
"Esta mañana a las diez ha tenido lugar la ejecución de la sentencia contra el que fue Comandante (2) Maquinista Don Benito Sacaluga Rodríguez y el cabo Fogonero Juan Escobar Rodríguez. El acto de la ejecución se verificó en el muelle de Carbones de este Arsenal, asistiendo la fuerza de Infantería de Marina, el personal de La Maestranza de este Arsenal y comisiones de los distintos cuerpos de la Armada. Terminada la ejecución desfilaron ante los cadáveres todas las fuerzas que habían formado, al grito de Viva España." 
La ejecución del crimen, tuvo un espectador inesperado. Reproduzco a continuación el testimonio de un testigo casual del fusilamiento, hecho público por la Asociación de Memoria Histórica de Cartagena:

"Una mañana, ya acabada la guerra, Juan, que entonces tenia 15 años, se situó en un promontorio del Barrio de la Concepción, cerca de la rambla de Benipila, desde donde se podía ver el patio de deportes del Arsenal Militar, ya que la muralla tenia una altura inferior a la actual, desde allí pudo ver un grupo de hombres armados, entre ellos reconoció a uno, era él sin duda, D. Benito. Le había servido las muestras de comida en la sede del Estado Mayor donde trabajaba como pinche de cocina. 
"D. Benito fue conducido cerca del muro donde ya no le podía ver, pero pude oír como un oficial preguntó ¿tienen algo que decir?….y se pudo oír en voz alta, ¡VIVA LA REPÚBLICA!. Sin duda alguna era Benito Sacaluga Rodríguez. Una persona de trato agradable y entrañable". 
Juan, el pinche de cocina, era Juan Gómez Hurtado, hijo de Juan Gómez Rodas fogonero de la Armada en aquella época desaparecido".

Aprovecho para dar las gracias a todos aquellos que han mostrado y muestran respeto por la memoria de Benito Sacaluga, y reproducir aquí lo escrito por él a bordo del Crucero "Libertad" en septiembre de 1938, siete meses antes de ser asesinado en Cartagena:
“La sangre derramada, la que queda aún por derramar y el gigantesco esfuerzo que está haciendo la juventud española por la libertad e independencia de su Patria, tiene que dar el fruto debido.  
Este fruto no lo recogerán los que, llenos de vida y entusiasmo caen gloriosamente, ni los viejos que sobrevivan a la lucha, tampoco lo recogerán en toda su madurez ninguno de los que hoy luchan por tan noble y sublime causa, sino nuestros hijos y nuestros nietos. Ellos serán los que, libres e independientes, lo recogerán en toda su extensión y disfrutaran la espléndida herencia, como los de aquellos que egoístas y atónitos contemplan nuestra gesta allende las fronteras; pues aparte de conseguir, por nuestro propio y exclusivo esfuerzo, la emancipación social y soberana independencia, será nuestra victoria un sublime ejemplo a seguir por los proletarios del mundo entero.”
Anticipaba el enorme trabajo pendiente de realizar una vez dominada la sublevación fascista, posponía en dos generaciones la recogida completa de los frutos de su lucha, de la de todos sus compañeros republicanos, todos empeñando su propia vida en procurar que nuevas generaciones de españoles crecieran en libertad.

Ante tanta generosidad, deberíamos preguntarnos, muy sinceramente, si estamos haciendo todo lo posible para que la República vuelva a ser instaurada en España. No deberiamos hoy escatimar tiempo ni esfuerzos, debemos alejarnos de intereses personales o de grupo y actuar unidos, en otro párrafo de su artículo decía:
“Nadie ni ninguno deben por lo tanto titubear en las bifurcaciones, ni mucho menos tomar por el "atajo". Y, cuando no se trata de directrices emanadas de nuestro Gobierno, hay que seguir al guía honrado, experimentado, curtido en la noble lucha, de probada lealtad y todo esto siempre que lo haya demostrado más por sus hechos que por sus dichos. Hay que desconfiar de las facilidades para llegar pronto. Muchas direcciones desconciertan o desorientan y se han convertido precisamente en la única causa que hasta la fecha ha motivado la desunión y el atraso de la masa proletaria, sembradas en su camino, indudablemente, por quienes están interesados en su estancamiento para poder explotarla."
Lo anterior , tristemente sigue siendo valido hoy, 81 años después y el trabajo está prácticamente sin continuación, se paró en abril de 1.939 y sigue parado.


Salud y República


Benito Sacaluga




(1) La Armada franquista no reconocía los ascensos de grado que tuvieron lugar durante la Guerra de España. Benito Sacaluga Rodríguez fue ascendido a Teniente Coronel Maquinista el 15 de mayo de 1937, según Orden Ministerial publicada en la Gaceta de la República de fecha 17 de mayo de 1937. 


(2) Desde el mismo día de la ocupación de la ciudad por las tropas rebeldes saldrá a la calle Cartagena Nueva que, con el idéntico título, había conocido líneas editoriales de muy diferente orientación. Creado en 1924 como órgano de la Unión Patriótica, durante la Guerra Civil fue primero portavoz del Frente Popular y desde 1937 de la Federación de Sindicatos Únicos de la CNT. Ahora lo hará como expresión falangista de la fracción más pura, auténtica, izquierdista, radical, intransigente o legitimista, según las diversas definiciones que se les han atribuido. Fuente: "Cartagena Nueva o la Falange que no pudo ser: Un modelo de prensa fascista de posguerra". Anales de Historia Contemporánea, 12 (1996). Universidad de Murcia. Autor: Pedro María Egea Bruno.