martes, 25 de diciembre de 2018

LA CORBETA "NAUTILUS"




Corbeta "Nautilus"
(1) La ley de Fuerzas Navales para 1932 publicada en la «Gaceta» hace más de dos meses, ha sufrido importantes modificaciones antes de empezar a regir, debido a las órdenes ministeriales que por razón de economías han dispuesto que se den de baja diversas unidades de la flota y que pasen otras a situación de parcial desarme.

Entre los barcos que desaparecen definitivamente de la lista de nuestra Marina de Guerra, figura la “Nautilus”, el navío más veterano y de mayor circulación de la flota militar española que durante muchos años paseó el pabellón nacional por los mares más lejanos.

Cerca de medio siglo ha permanecido la “Nautilus” prestando servicios a la Marina, aunque en la última época de su vida desempeñase un papel muy pasivo, fondeada en el Ferrol como pontón dedicado a escuela flotante de aprendices marineros.

Entre los buques de guerra de estos últimos tiempos, los hay cuyo nombre resulta inseparable al de algún preclaro marino: la “Numancia” y Méndez Núñez, el “Reina Cristina” y Cadarso, el “Vizcaya” y Eulate, el “María Teresa” y Cervera y Concas, el “Oquendo” y Lazaga, la “Nautilus” y Villaamil. Los más por la muerte heroica de sus comandantes, y otros por motivos trágicos.

Los nombres de Villaamil y la “Nautilus” pasarán juntos a las páginas históricas de nuestra Marina, porque obra personal de aquel esclarecido oficial que pereció en Santiago de Cuba, a bordo del “Furor” fue la adquisición de la “Nautilus”, que mandó en su célebre viaje de circunnavegación, del que escribió la crónica. Estando don Fernando Villaamil destinado en el ministerio el año 1886, se le encomendó el estudio de un proyecto para organizar la instrucción del personal, que redactó en breve plazo, proponiendo la adquisición de tres veleros para emplearlos en instruir a los guardiamarinas y otras clases de la Armada. La idea no cayó en terreno baldío. Para la instrucción de los guardiamarinas se empleaba entonces una vieja fragata, de manejo costoso y finalidad inadecuada. El ministro, almirante Pezuela, comisionó a Villaamil para comprar en Inglaterra un buque mercante de convenientes proporciones, sin más limitación que su coste, por lo exiguo de la consignación presupuestaria.

En quince días desempeñó don Fernando su cometido, comprando el clipper “Carrik Castle”, de 1.700 toneladas, por doce mil duros. Se había construido en los astilleros Eider, de Glasgow, en 1866. El buque vino de Londres a España cargado con todo el material para defensas submarinas adquirido en Inglaterra, economizando así un flete que valía más de las 60.000 pesetas, de manera que la “Nautilus” ha sido el buque cuya adquisición ha resultado más barata a nuestra Marina.

Cambió aquel Gobierno y se varió de criterio respecto a la instrucción de guardiamarinas. La “Nautilus” quedó desmantelada en Cádiz algunos años, hasta que la carencia absoluta de buque escuela hizo volver la mirada al clipper y ordenar su transformación en barco-escuela. Como era lógico, fue nombrado Villaamil su comandante y se le dieron poderes para disponer su habilitación y ordenar el plan del viaje e instrucción de los cadetes embarcados.

Emprendió la “Nautilus” su circunnavegación el día 30 de noviembre de 1892, rindiendo viaje en San Sebastián el 16 de julio de 1894, día de la Virgen del Carmen, Patrona de la Marina. Su itinerario fue el siguiente: Plymouth, Nueva York, Bahía (Brasil), Montevideo y Buenos Aires, pasó al Pacífico, recalando en Valparaíso, dos puertos de Nueva Zelanda y cuatro de Australia, dobló el cabo de Buena Esperanza, fondeando en Capetown, Cabo Verde, Canarias y Pasajes.

En la dotación de la “Nautilus” figuraban entonces como alféreces de navío el ex ministro don Mateo García de los Reyes y don Alvaro Guitián, actual contralmirante y comandante en jefe de la escuadra. Llevaba 31 guardiamarinas.

El libro que Villaamil escribió sobre este viaje de 18 meses y medio, es una  obra interesantísima, de edición completamente agotada. Se titula  Viaje de circunnavegación de la corbeta “Nautilus”, y se publicó en 1895. Está escrito con la ingenuidad y simpático desaliño literario de quien nunca presumió de escritor, pero blasonó justamente de hombre sincero. La candorosa, emotividad de su autor, lo pintoresco de las descripciones, y el amor a la patria, a la Marina, a sus subordinados y al mismo barco, resplandecen constantemente en las páginas de la obra. Los días pasados en fiesta continua en los antípodas, donde no se conocía la bandera española, y en puertos que a partir de entonces apenas la han vuelto a contemplar, el encuentro de compatriotas casi perdidos en latitudes tan lejanas, sugieren a Villaamil hermosos y certeros comentarios.

Después de aquel su primer viaje, la “Nautilus” siguió practicando otros anuales algunos transatlánticos, para la educación de mar de los guardiamarinas, siendo por espacio de dos décadas el único buque de la Armada que frecuentaba el extranjero. A su bordo completaron la instrucción náutica muchas generaciones de marinos de guerra y allí se fomentaron esperanzas e ilusiones que la realidad desvaneció duramente en Cavite y Santiago de Cuba. Los vientos que hincharon las velas de la “Nautilus” orearon la reacción que siguió al desastre de 1898.

Crucero "Reina Regente"
En los primeros tiempos de servicio de la “Nautilus”, el buque estaba en su misión de escuela a tono con los de su clase en las demás flotas. La Gran Bretaña tenía su fragata “Britannia” y Francia su “Melpoméne”, navíos de vela tan queridos por las generaciones de marinos que en ellos recibieron instrucción de mar, evocados por Percy Scott en su “De la Marina de velas al Dreadnought” y por Rondeleux en su “Últimos tiempos de la marina de velas”. Pero cambiaron los tiempos, y con ellos la moda y las ideas. Aparecieron en las flotas extranjeras los buques escuelas mixtos de vapor y velas o se dedicaron a este objeto acorazados y cruceros un tanto anticuados. En España, siendo Silvela ministro de Marina, intentó la adquisición de un buque mixto para sustituir a la “Nautilus”, pero por vicisitudes de la política no se cumplieron sus propósitos. Años más tarde se adquirieron los motoveleros “Minerva” y “Galatea” para buques escuelas de guardiamarinas y de aprendices marineros. Fue una mala adquisición. En 1916 los guardiamarinas de la promoción hicieron ya su viaje de prácticas en el crucero “Reina Regente”, y en años sucesivos en el “Cataluña”. La “Nautilus” quedó relegada a pontón para depósito y enseñanza de los aprendices marineros. Este descenso de rango ha durado quince años. Sustituyó la “Nautilus” en tal cometido a la vieja corbeta “Villa de Bilbao”, y ahora parece que el designio  ministerial es instalar la escuela de aprendices en tierra, hasta que embarquen para las prácticas de navegación en el motovelero "Galatea".

Con la “Nautilus”, que ahora se desguazará tras una vida laboriosa, desaparece toda una época de nuestra Marina de Guerra, llevándose un mundo de recuerdos y añoranzas.

JUAN B. ROBERT 



(1) Articulo publicado en La Vanguardia el 24 de diciembre de 1931.




sábado, 17 de noviembre de 2018

EL 18 DE JULIO DE 1936 EN EL ACORAZADO "JAIME I", OTRA VERSIÓN MÁS.




Lo que reproduzco a continuación es una carta manuscrita (1), sin fecha (2)), enviada al PCE en Moscú, la remite José Conde Galiñanes, Cabo de Artillería destinado en el acorazado "Jaime I" en julio de 1936. En ella nos describe como se conservó el buque para la República, así como algunos datos de interés sobre su periplo durante la guerra y las posibles causas de la explosión que se produjo en el acorazado en 1937.


Acorazado "Jaime I" en Cartagena

Moscú
Camaradas del Partido

Queridos Camaradas.
Camarada Pinedo.

Ya recibí tu carta fecha del 1º de este en donde me dices que perdone por la tardanza de la contestación, y además me dices que habéis leído mi carta con interés, y que consideráis que os escriba mis memorias, primero me extraña que el camarada Balaguer no me conteste. 
Pues como este mes el día 20 hace 30 años del levantamiento del fascismo en España, escribo mis memorias con respecto al acorazado "Jaime I" y como Auxiliar de Artillería ascendido en la guerra, antes Cabo de Artillería. 
Como yo soy uno de los supervivientes de este (3) y con 30 años de cárcel que Franco nos dio, quiero explicaros algo de esto y como tomamos el barco. El día 15 de julio de 1936 llegamos a Santander por orden del Gobierno para acompañar al Presidente de la República, que iba a descansar a esta ciudad, y el día 17 llegó un general y un capitán de navío para relevar al comandante que teníamos (4), que por cierto era un verdadero fascista que fue llamado a Madrid por el hermano para dar el golpe en el Ministerio, pero les salió el tiro por la culata, los dos fueron detenidos en Madrid a tiempo. El 18 los camaradas radiotelegrafistas, se han portado como valientes camaradas, nos comunican que en Marruecos los fascistas se levantaron en contra de la República, y a sus jefes no les han dicho nada. 
El capitán de corbeta de este barco, secretario de Falange, mando que se saliera pronto a la mar con rumbo al puerto de Vigo, para hacer allí carbón y poner rumbo a Cádiz inmediatamente; por la mar nos reunimos unos 15 camaradas cabos para quedar de acuerdo y tomar el barco en nuestras manos el día 20 a las 12 del día, hora de la comida. Llegamos a Vigo el 18 por la noche, y toda la noche estuvimos haciendo carbón para por la mañana salir con rumbo a Cádiz, por la mañana del 20 salimos para Cádiz y nosotros sin perder tiempo fuimos al pañol de las pistolas, cogiendo al jefe del mismo y amenazándole de muerte, quedando vigilado por un camarada sin salir de su sitio, en ese momento nos reunimos para repartir las pistolas a los camaradas de confianza y dándoles instrucciones de que puestos teníamos que cubrir para la toma del barco, y organizar a los mejores marineros de confianza para en el momento oportuno coger las armas en la mano contra los jefes y oficiales fascistas. En este día a las 12 en punto del día, hora de la comida, cogimos prisioneros a 13 oficiales y tres jefes que estaban comiendo, entonces se pegó un tiro de señal, para que la marinería ya instruida fueran a coger las armas a los sitios correspondientes, y marchar al puente para detener a los que allí estuviesen, allí estaban este capitán falangista y 4 oficiales más. En ese momento yo estaba en el puente con dos camaradas para dispararlos a boca jarro pero era muy difícil porque ellos se escondían, entonces el camarada cabo Julian Fernández y 10 marineros fueron hacia el puente para que se rindieran y en ese momento el falangista disparó su pistola e hirió de muerte al cabo Julian Fernández (5), y poniendo otros una ametralladora a popa se disparó al puente hiriéndolos de muerte y así se rindieron y el barco quedó en nuestras manos. Todo esto fue bien estudiado, para que no hubiera equívocos, porque era la vida o la muerte, en ese momento comunicamos por radio a Madrid que el acorazado "Jaime I" era de la República, siendo contestados con vivas a la República y ordenándonos que nos reuniéramos con la Escuadra, que estaba en Tánger. 
Cuando navegábamos rumbo a Tánger fuimos bombardeados por la aviación fascista. Cuando llegamos al puerto de Tánger nuestra Escuadra nos recibió con música y dando vivas al "Jaime I". 
El día 21 salimos para Málaga, al día siguiente bombardeamos el peñón de Ceuta, con su gran cañón, y a un cañón que estaba en el puerto de Algeciras, destrozándolos por completo con los proyectiles del "Jaime I". 
Después fuimos a bombardear Melilla, la estación de radio y los cuarteles generales. Con la mala situación en Palma de Mallorca nos enviaron allí para ayudar en la evacuación de nuestras tropas, bombardeando las posiciones fascistas, y cuando terminamos la evacuación marchamos con ellos para Barcelona. Allí se encontraban cuatro o cinco acorazados de Alemania, Francia, Italia e Inglaterra. En el poco tiempo que estuvimos allí, con mi ojos he visto una manifestación de 200-300 personas, llevando muchas banderas menos la republicana, los extranjeros que allí estaban veían todo eso. 
Después nos mandaron para Málaga, y un día a las 6 de la mañana apareció un avión nuestro pero con fascistas, y nos tiró unas bombas que estropearon la proa del barco, en donde desaparecieron dos camaradas, teniendo que ir rápidamente para Cartagena a reparar las averías. Terminadas las reparaciones el Gobierno de Indalecio nos mandó para el Norte con toda la Escuadra, dejando el mar Mediterráneo sin ninguna vigilancia salvo dos pequeños destructores, después pasó lo que pasó, esto fue un gran sabotaje que nos hicieron los socialistas y el comisario Bruno Alonso. 
En el Norte estuvimos bombardeando los puertos y las posiciones fascistas de San Sebastian. Allí se encontraba el submarino C-3, su comandante dio la orden de llevar para Cartagena la pólvora negra que se encontraba en el barco llamado "Sil", tenían que acompañar a este barco gente militar en donde me mandaron a mi con 5 marineros con orden de ir navegando a 80 millas de la costa y disfrazar al barco de inglés. El comandante del submarino me llamó a mi y al capitán del "Sil" y nos dijo: 
La escuadra fascista está en el Mediterráneo, así que ustedes ya lo saben, si por la mar se encuentran con esa escuadra no se entreguen, antes se hunde el barco. Tres días y tres noches no dormí, estando en el puente junto al capitán, que yo no me fiaba de nadie aunque íbamos acompañados por el submarino C-3. Así llegamos a Cartagena sin novedad, yo y mis marinos fuimos para el Arsenal a esperar que llegase la Escuadra del norte.  
Estando yo paseando por la calle central de Cartagena me encontré allí sentando a un militar fascista tomando café, entonces sin perder tiempo me fui al comité central del partido y me dieron dos personas armadas y lo metieron en la cárcel. 
Dos días después llegó la Escuadra fondeando fuera del muelle por orden del Gobierno, la gente protestaba pero era inútil, porque esto propiciaba que los submarinos alemanes o italianos nos lanzaran torpedos y nos hundieran y así pasó, a la mañana siguiente se sintió una explosión, había sido un torpedo que destrozó al crucero "Miguel de Cervantes", después nos mandaron adentro d la bahía.  
Cuando los fascistas tomaron Málaga mandaron al "Jaime I" para Almería, resguardada de los fascistas, al principio de 1937. Dolores vino al barco, hablándonos con respecto a disciplina hasta la liquidación del fascismo. En abril de este año la aviación alemana no nos dejaba tranquilos, querían hundirnos porque el Jaime les estorbaba, un día nos cayeron tres bombas y tuvimos grandes averías y muertos, a la siguiente noche, acompañados de la Flota marchamos para Cartagena  a reparar averías. Durante la reparación un cabo eléctrico llamado Gines (6), pagado por los fascistas, bajó a los pañoles con una bomba igual que un reloj de muñeca, programando la explosión para 15 minutos, el tiempo de ir él a la ciudad, y a las 3 de la tarde el Jaime voló, no todo, parte de él, con unas 300 personas muertas o quemadas (7). En este día me tocó a mi de guardia en el puente para resguardo de los aviones fascistas, todo lo que vi allí era terrible, volaban cabezas, tripas, piernas. Había miedo de que volase Cartagena con nuestros proyectiles, tuvimos que inundar el baro abriendo las válvulas del agua y así se hundió en el puerto de Cartagena.  

En vista de que yo me quedé sin barco, pedí a las autoridades de Cartagena que me dieran destino en cualquier barco para ayudar a la República, y el día 10 de mayo de 1937 (8) me mandaron con siete marineros más al barco de pasajeros "Juan Sebastian Elcano" (9), que marchaba para la Unión Soviética a cargar armas y otros productos, poniéndole 2 cañones antiaéreos y 4 ametralladoras contra la aviación fascista, el día 11 por la noche salimos con rumbo a Odessa llegando el día 18 a puerto. Cuando el barco estaba cargado, a principio de junio y queríamos salir con rumbo a España recibimos un telegrama de Moscú en el que se nos decía que no podíamos salir porque en los Dardanelos nos esperaban submarinos italianos y alemanes, y así quedamos en Odessa hasta la terminación de la guerra. 
Esto ha sido un heroísmo, no solo del barco, también de las gentes que estábamos en él, la historia de este barco mucha gente no la conoce. 
Saludos comunistas.

José Conde Galiñanes. (10)




(1) Fuente: Archivo Histórico del Partido Comunista de España. 

(2) Según el 2º párrafo de la carta la fecha de la misma ha de situarse aproximadamente en el año 1966.

(3) Acorazado "Jaime I"

(4) Julio Iglesias Abeleira, sustituido por el capitán de navío Joaquín García del Valle.

(5) En la dotación del barco en esa fecha figura el Cabo de Marinería Julian Fernández Diego y consta como herido en la toma del barco, falleciendo poco después, estando ya el barco en Tánger. (Intervención Central del Ministerio de Marina y Aire de la República.Archivo Alvaro de Bazán. Datos sobre el fallecimiento: Victoria Fernández Díaz )

(6) Se refiere a Gines Gonzalez Picazo, Cabo Electricista con destino en el "Jaime I" en esa fecha, según consta en la Intervención Central del Ministerio de Marina y Aire de la República. (Archivo Alvaro de Bazán). Benavides, en su libro "La Escuadra la mandan los Cabos", también atribuye a este cabo la autoria o participación directa en la explosión, de él dice:  Figuraba en la dotación un cabo electricista, de las promociones hechas por Ángel Cervera, tipo meloso, de un catolicismo infrahumano. Pertenecía a la Orden de la Misericordia. Tenía manos de usurero de sacristía y manejaba los alambres como si fueran cuerdas de su propio cuerpo. El cabo electricista tampoco se encontraba a bordo el 17 de junio de 1937.

(7) Mucho se ha escrito y especulado sobre los motivos que provocaron la explosión que se produjo en el "Jaime I" el 17 de junio de 1937, mientras se encontraba atracado en el puerto de Cartagena. Son varios los testimonios de otros supervivientes y testigos, entre ellos el del Comisario General de la Flota, D. Bruno Alonso. Existen varias versiones e hipótesis de lo sucedido, entre las que destaco el trabajo llevado a cabo por el historiador Pedro Mª Egea Bruno, de título "Contribución al estudio de la Flota Republicana durante la Guerra Civil: La voladura del acorazado Jaime I en el puerto de Cartagena", publicado en Mugertana, núm:93 (1996).  En este otro enlace: "La explosión del Jaime según Benavides" se aportan datos que apuntan a que dicha explosión fue un acto de sabotaje.

(8)) Existe un lapsus o error del autor en esta fecha, toda vez que la explosión en el "Jaime I" se produjo en junio de 1937, y José Conde, según consta en los Archivos, se encontraba a bordo del acorazado.

Vapor "Juan Sebastian Elcano"
Imagen:EcuRed
(9) El 18 de julio de 1936, el trasatlántico "Juan Sebastián Elcano" de la Compañía Trasatlántica, (no confundir con el Buque Escuela del mismo nombre),  se encontraba en San Juan de Puerto Rico. De allí zarpó en viaje a Santo Domingo, La Guaira y Puerto Cabello y después de recalar de nuevo en San Juan, hizo viaje directo a Barcelona, a donde arribó el 15 de agosto.  A su llegada fue requisado por el Gobierno de la República para el alojamiento de refugiados, situación en la que permaneció hasta el mes de octubre. Ante la necesidad que tenía el Gobierno de la República de disponer de barcos de capacidad y velocidad para asegurar el suministro de armamento y municiones, a partir del 15 de enero de 1937 el trasatlántico español comenzó a viajar a Odessa, puerto principal de la URSS en el Mar Negro. (Fuente : EcuRed).

(10) Destinado en el "Jaime I". Cabo de Artillería en 1936, asciende a Auxiliar de Artillería  a finales de 1937, según consta en la Intervención Central del Ministerio de Marina y Aire de la República. (Archivo Alvaro de Bazán)


Benito Sacaluga



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