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martes, 13 de febrero de 2024

EL 'ALSINA' , INMOVILIZADO EN DAKAR

 


El 'Alsina' era propiedad de la compañía francesa Société Genèrale de Transports Maritimes . Botado en 1921.  De 8.604 Ton., propulsado por turbinas de vapor de reducción doble,  disponía de dos hélices y dos chimeneas, con una velocidad de servicio de 15 nudos. Destinado a cubrir las líneas entre Francia y puertos de Sudamérica, con escalas en los puertos españoles de  Barcelona, Almería y Las Palmas.



A pesar de la intervención del policía franquista Pedro Urraca Rendueles (1),  para impedir la salida del buque, inspecciones a bordo en colaboración con la policía francesa, revisión exhaustiva de papeles y enseres de los pasajeros...,  el 15 de enero de 1941, a las nueve de la noche, el 'Alsina' zarpó del puerto de Marsella con rumbo a Sudamérica, llevando a bordo grupos de refugiados: 190 republicanos españoles, entre ellos un grupo significativo de vascos, y un número indeterminado de judíos de nacionalidad francesa. Todos huían de las represalias de Franco y de Hitler. Entre los españoles viajaba Niceto Alcalá-Zamora, presidente de la II República española entre el once de diciembre de 1931 y el siete de abril de 1936, acompañado por sus hijos, quien decidió la expatriación amparado por una autorización expresa del Gobierno francés.

Recaló en aguas de Dakar (colonia francesa) en espera de la autorización necesaria para poder cruzar el Atlántico, permiso que debía ser concedido por el Reino Unido. El buque viajaba con bandera del régimen de Vichy  y el permiso le es denegado, quedando buque y pasaje retenidos en Dakar durante meses.




Finalmente el pasaje del 'Alsina' es trasladado al vapor de bandera portuguesa 'Quanza', reanudando su viajes a Sudamérica, en el que llegan a Veracruz (México) y La Habana (Cuba) a finales de 1941, tras casi un año de viaje desde su salida.

Más tarde, el pasaje que tenía como destino Venezuela y Argentina, entre ellos se encontraba Alcalá-Zamora, reembarcó en el vapor 'Rio de la Plata', llegando a sus respectivos destinos en abril de 1942, en total 441 días de viaje desde Marsella en condiciones angustiosas, un viaje que en condiciones normales se realizaba en 15 días. 


Niceto Alcalá-Zamora

1877 - 1949


Según se informa en Deia, del grupo de vascos que partieron de Marsella en el 'Alsina', cabe destacar a  Francisco Basterretxea, abogado y político, su esposa Fernanda y sus cuatro hijos, entre ellos un joven Néstor, el escultor de nuestro tiempo, que hace unos años escribió su relación del viaje: Crónica errante y una miscelánea; Telesforo Monzón, político, consejero de Gobernación del Gobierno de Aguirre, y su esposa, Mª Josefa; Mª Teresa Aguirre, hermana del Lehendakari, su esposo, Juan Madariaga y dos niñas; Luis Bilbao y Mª Dolores, ella enfermera y él médico, y sus dos pequeños hijos; Lucio Aretxabaleta y Katheriñe y sus tres hijos, ambos posteriormente serían delegados del Gobierno Vasco en el exilio de Venezuela; Tellagorri y su esposa; Vicente/Bingen Amezaga, abogado, escritor y traductor y su esposa Mercedes Iribarren. 

Todos ellos permanecían en Marsella, en la vigilia angustiosa de mantener sus papeles al día y comprar tanto comida como pasaje, sintiéndose amenazados por las autoridades ya que ostentaban pasaportes emitidos por el Gobierno Vasco en el exilio, avalado por el de la II República Española.


Benito Sacaluga


(1) Pedro Urraca Rendueles, el denominado "Cazador de Rojos", jefe de la operación de represión organizada por la dictadura de Francisco Franco para eliminar a las principales autoridades de la Segunda República en el exilio, y colaborador de la Gestapo con el alias "Unamuno". Entre otras "hazañas", autor el 13 de agosto de 1940, de la detención de Lluís Companys y su entrega en España a las autoridades franquistas,​ que lo fusilaron semanas después, el 15 de octubre.


Fuentes consultadas:

  • Portal de Archivos Españoles (PARES)
  • Marsella, 1941: "El 'Alsina', el último barco de la libertad". Diario Deia (4 de enero de 2014)

Lecturas de interés:

  • "441 días? un viaje azaroso desde Francia a la Argentina". Autor: Niceto Alcalá-Zamora. Varias editoriales.
  • "Crónica errante y una miscelánea". Autor: Néstor Basterretxea. Varias editoriales.

Video: 




Néstor Basterretxea
1924 - 2014



miércoles, 7 de febrero de 2024

EL 'CUBA' Y EL EXILIO REPUBLICANO ESPAÑOL

 



Texto publicado por Sebastian Cabot en webmar.com. el 13/10/2019


El 'Cuba', Distintivo FNRQ matricula de St Nazaire, Fue un buque de pasaje construido por Swan, Hunter & Richarson en Newcastle en 1923 con nº de obra 1108, para la Trasatlántica Francesa, destinado a la línea de las Antillas.


'Cuba'


Tenía 11.337 Toneladas de Registro Bruto (TRB), 145 metros de eslora por 19 de manga y 10,7 de puntal. Estaba propulsado por un par de hélices arrastradas por sendos grupos turbo reductores de 5.400 HP unitarios, fabricados por el propio astillero y alimentados por media docena de calderas acuatubulares en dos salas, quemando petróleo. En pruebas dio 15,5 nudos quedando con una velocidad de servicio de 14 nudos. 

Los entrepuentes de las bodegas estaban habilitados para ampliar la tercera clase, una tercera económica, camastros a tres alturas con servicios comunes, en esta zona metieron a unos precios desorbitados a nuestros compatriotas.

En junio de 1940 cuando los alemanes estaban a las puertas de Paris fue fletado por el SERE (Servicio de Emigración para Republicanos Españoles), para transportar 630 refugiados españoles con destino a Santo Domingo, la mayor parte de ellos eran militantes comunistas procedentes de los campos de castigo de Verner y Collioure, la salida estaba prevista para el día 15, pero la situación en Francia hizo que hasta las cuatro de la madrugada el día 20 de junio no se pudiera salir, dentro de una comitiva de embarcaciones de todo tipo que huían por la ría de Burdeos abajo de los nazis. Aparte de los refugiados españoles iban abordo, funcionarios franceses, judíos y bastantes ciudadanos franceses huyendo de la guerra. Hay datos de que abordo se llevaba parte de las reservas de oro del Banco de Francia con destino a la Martinica.

El 22 llegaron a Casablanca y corrió el rumor de que todos los refugiados españoles serian desembarcados. Las autoridades marroquíes subían abordo todos los días a inspeccionar a los españoles, hasta que el 25, una vez firmada la rendición por Petain, dieron vía libre y salieron de Casablanca rumbo a Santo Tomé pendientes de los submarinos, esta vez, ingleses.

El 4 de julio atracaron en Santo Tomé para repostar. También les devolvieron los pasaportes y las cartillas sanitarias a los refugiados españoles. Dos refugiados saltaron por la borda con el animo de pedir asilo en tierra, territorio norteamericano, pero fueron capturados y devueltos abordo.

El sábado 6 de julio de 1940, a las cuatro de la madrugada largó la potera en la dársena del puerto viejo de Santo Domingo de Guzmán, frente a la casa de Diego Colón, transportando 630 refugiados españoles destinados al país conforme a los convenios migratorios establecidos entre el Gobierno Dominicano y el Servicio de Emigración para Republicanos Españoles (SERE), previo abono de 600 USD por cabeza. El nuevo contingente hubiese elevado a cerca de 3.600 el número de los que por ese mecanismo habían llegado al país, pero no se produjo porque, sorpresivamente, el Gobierno desautorizó el desembarco, al barco se le ordenó permanecer al ancla, en tanto los representantes de los organismos de evacuación españoles buscaban una solución al delicado impasse en que se hallaba el contingente, carente desde ese momento de un destino cierto en América y ya bajo la jurisdicción formal del gobierno pro-alemán de Vichy, a cuyas órdenes quedaría el barco si la tripulación desertaba del bando aliado. De ocurrir esto, el contingente de refugiados se enfrentaba el terrible hecho de ser enviado de vuelta a la Francia ocupada una vez el “Cuba” arribase a La Martinica, escala final de la travesía. 

Dentro del contingente a bordo del “Cuba” se hallaban personalidades, cuya aprensión resultaba desde todo punto de vista interesante a las autoridades franquistas, como las del almirante Luis González de Ubieta y su mujer doña Concha, Ramón González Peña (dirigente de UGT y ministro de Justicia durante el segundo gobierno de Negrín), Demófilo de Buen (jurisconsulto del Tribunal Supremo) o Matilde de la Torre periodista y política cercana a Juan Negrin y a Julian Zugazagoitia, quien quedó en Francia, siendo apresado por la Gestapo y fusilado por Franco en 1940 ..

Al día siguiente, la prensa dominicana filtraba versiones de los motivos del Gobierno dominicano para prohibir el ingreso de los refugiados al territorio nacional. Según el diario La Nación: El vocero de Trujillo, la premura impuesta por el avance alemán había hecho que la mayoría de los pasajeros lo abordase careciendo de la documentación consular necesaria, aventurándose «a salir de Francia en cualquier forma» y entrando en el barco de modo intempestivo. Añadía, además, que el contingente no se había sujetado a la reciente disposición oficial de que los refugiados europeos llegasen al país por medio de la Asociación para el Establecimiento de Colonos Europeos en la República Dominicana, con sede en Nueva York.

Durante tres días, el asunto se mantuvo envuelto en una aureola de misterio. Anclado frente al viejo Alcázar de Diego Colón, en la desembocadura del río Ozama, la prohibición absoluta de subir o bajar del barco llenó de expectación la vida de quienes esperaban en el muelle. La prensa del día 8, por ejemplo, describe con tonos dramáticos el incesante viajar de pequeñas embarcaciones repletas de personas que se acercan al trasatlántico tratando de encontrar entre los de abordo a algún pariente o amigo.

No fue hasta el martes 9 cuando, al fin, se produjo una declaración en torno al “Cuba”, citando fuentes oficiales, La Nación de esa mañana publica una extensa explicación sobre las razones de la negativa dominicana. En ella, acusa a la Compañía General Trasatlántica Francesa de haber aceptado, movida por el lucro, a todo el que le pudo pagar el pasaje, desentendiéndose de observar los requisitos sobre visado consular.

También se señala que dos meses atrás el Gobierno dominicano había comunicado a los comités de evacuación la decisión de no seguir aceptando inmigrantes españoles pues no se había cumplido con el precepto de que un 50 por ciento de éstos se integrase por agricultores. Dice La Nación : 

El Gobierno dominicano fue sorprendido al encontrarse con que entre los miles de españoles enviados por los comités citados, no se encontraba ningún agricultor propiamente dicho, y que en cambio, de manera sistemática, era enviada a nuestro país gente de profesión desconocida aún en su propio país, y cuya historia prácticamente comienza con la guerra con títulos y cargos equívocos, que sólo justifican en algunos casos papeles de dudosa garantía. A esto se añade que las susodichas organizaciones sólo le entregaron cincuenta dólares a cada refugiado. Con suma tan pequeña, apenas podía vivir una persona dos meses en el país. Después, sin un organismo que se dedicara al estudio de las posibilidades de nuestro territorio para crear fuentes de trabajo quedaron abandonados a su suerte, sin recursos para subsistir y sin preparación para realizar trabajos agrícolas, por ser gente que evidentemente no ha trabajado en la mayor parte de su vida. 

Algunos, en vez de olvidar aquí sus rencillas y deponer sus pasiones, continúan tratando de formar grupos políticos, comités, organizaciones, realizando así actividades incompatibles con su condición de refugiados; y lo que resulta aún peor es que con esto diseminan prejuicios e ideas perjudiciales para el país que les ha acogido, en el disfrute de una era de paz y trabajo.

Por lo anterior, el Gobierno decidía no aceptar a los refugiados del “Cuba”, reiterando que todo aquel que, en lo sucesivo, llegara, debía hacerlo por conducto de la DORSA.

El trasatlántico permaneció en el antepuerto de Santo Domingo dos días más y zarpó el día 11 de julio hacia La Martinica. La noche del 11, ya rumbo a la Martinica y ante el temor de que fueran devueltos a Francia un grupo de españoles, con el visto bueno de Luis G. de Ubieta y con su ayuda, preparan un comando para hacerse con el “Cuba” y llevarlo a Méjico.


Luis Gonzáles de Ubieta


El capitán del “Cuba”, que posiblemente estaba al tanto de la idea de los españoles, llamó a don Luis para informarle que acababa de recibir ordenes de dirigirse a Guadalupe, donde serian trasbordados a otro barco, el 'Saint Dominique', que los llevaría a Mejico, ya que la JARE, Junta de Auxilio a los Republicanos Españoles, con la ayuda del general Lázaro Cárdenas, se había hecho cargo de ellos tras desembarcar en el puerto de  Coatzacoalcos.

En el Archivo de José Giral, custodiado en el Archivo Histórico Nacional de Madrid se conserva una relación nominal de los refugiados españoles llegados a la localidad mexicana de Coatzacoalcos a bordo del barco "Saint Dominique". Signatura: AHN,Diversos-Jose_Giral,1,N.133

Después de esta azarosa travesía con los refugiados españoles, la historia del 'Cuba' se puede resumir en tres fechas:

31/10/1940 - Procedente de Fort de France con 1.259 pasajeros, con pabellón de las Fuerzas Navales de la Francia Libre fue abordado por el crucero británico 'HMS Moreton Bay" y desviado a Freetown.

11/1940 - Es requisado por el Ministerio de Transporte de Guerra Británico como transporte de tropas, con pabellón británico distintivo BDQP y matricula de Liverpool. La tripulación estaba formada por 223 marinos, a los cuales 29 eran artilleros, 3 señaleros y 10 del Estado Mayor del Ejercito de Tierra.



El 'HMS Watchman' durante la II GM


06/04/1945 - Cuando formaba parte del convoy VWP 16 es torpedeado a la entrada del canal de Southampton, cuando procedía a entrar en puerto procedente de Le Havre, por el submarino alemán 'U-1195', en posición 50.36N y 00.57W. Las 732 almas a bordo entre tripulación y pasaje fueron salvados. El submarino fue hundido con toda su tripulación, unos momentos después por el destructor inglés 'HMS Watchman'.


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lunes, 27 de marzo de 2023

ESTEBAN HERNANDORENA ZUBIAGA, MARINO MERCANTE Y OFICIAL DE LA FLOTA REPUBLICANA


Esteban Hernandorena nace en Muskiz (Vizcaya) el tres de agosto de 1905. Su primer empleo como marino lo lleva a cabo en la Marina Mercante, para pasar después a la Flota Pesquera que faenaba en el Golfo de Vizcaya.


Esteban Hernandorena Zubiaga


Miembro del Partido Comunista de Euskadi desde el año 1931. Nada más estallar la Guerra Civil se enrola en la Armada republicana como Oficial de Derrota. Presta servicios en los submarinos republicanos C-2 y C-4 y en el destructor "José Luís Díez".

El Gobierno Vasco,  el 24 de febrero de 1937, le nombra miembro del Consejo Superior de Pesca.

En agosto de 1938, siendo capitán de corbeta de la Reserva Naval, es enviado desde Barcelona al puerto francés de L’Havre para incorporarse como Oficial de Derrota al destructor "José Luís Díez”, allí atracado. El 20 de agosto de 1938, el "José Luís Díez" parte de L’Havre, camuflado como el destructor inglés “HMS Grenville” con la misión de llegar a Cartagena. Una misión convertida en una odisea que no pudo completarse, quedando el destructor en Gibraltar hasta que, en marzo de 1939, los ingleses hicieran entrega del mismo a la Armada franquista. La dotación del destructor ya había sido trasladada desde Gibraltar a la aún republicana Almería el 11 de enero de 1939, a bordo de los destructores ingleses "HMS Greyhond" y "HMS Glowworm". 



Según se recoge en "Auñamendi Eusko Entziclopedia":

A principios de 1939 Hernandorena abandona España, se exilia en México. Durante los años de la II Guerra Mundial trabaja en mercantes que navegan fundamentalmente en aguas del Pacífico.


El "Pan York" a su llegada a Haifa

En 1947 dos barcos de bandera panameña, el “Pan Crescent”y el “Pan York”, de cuya tripulación formaba parte Esteban Hernandorena y varios republicanos más, se dirigen a Constanza (Rumanía) donde equipan los dos barcos para su cometido: el embarque de alrededor de 15.000 pasajeros (algo más de 7.500 en cada barco) en el puerto búlgaro de Burgas. El viaje hacia Palestina comienza el 25 de diciembre de 1947, sin embargo son interceptados por tres destructores británicos en el estrecho de Dardanelos y obligados a desviarse a Chipre, donde serán internados en campos de concentración hasta la proclamación del Estado de Israel (14-5-1948), cuando por fin el “Pan York” y el “Pan Crescent” pueden transportar en varios viajes a sus 15.000 pasajeros hasta el puerto de Haifa.


"Pan Crescent"


Esteban Hernadorena se integrará en el ZIM, la Marina Mercante de Israel, y vivirá en Israel hasta su fallecimiento el 28 de diciembre de 1965.  En la capitanía del puerto de Haifa se encuentra una placa en recuerdo y homenaje a este marino. En el municipio de Portugalete (Vizcaya) una calle lleva su nombre.




Benito Sacaluga


Fuentes utilizadas: 

  • Auñamendi Eusko Entziclopedia
  • El José Luís Díez en Gibraltar. (Silva-Cerdera-Stockey-Eade) 2022. Publicado por Asociación Casa de la Memoria. Foro por la Memoria Campo de Gibraltar.
Enlaces de interés:





domingo, 19 de febrero de 2023

MARIANO SÁNCHEZ ROCA, CORONEL AUDITOR DE LA ARMADA REPUBLICANA

 

El 18 de agosto de 1936 se aprueban por el Gobierno de la República una serie de disposiciones en relación con el personal de la Armada. En una de ellas se nombra a Mariano Sánchez Roca Auditor de la Escuadra.

Mariano Sánchez Roca. Natural de Madrid (22-06-1895). Licenciado en Derecho en 1918 (Universidad de Zaragoza). Doctor en Derecho por la Universidad Central de Madrid. Próximo al movimiento anarcosindicalista. Director de diario “El Carbayón” (Oviedo). Fundador de “La Voz de Aragón” (1925)

Tras la sublevación militar (1936) fue Coronel Auditor de la Armada. Subsecretario de Justicia con el ministro García Oliver al que recomendó para el cargo de Inspector Especial de Prisiones al anarquista Melchor Rodríguez, quien estuvo nueve días en el cargo y fue el que detuvo las ejecuciones de Paracuellos del Jarama (Madrid).

Acabada la guerra se exilia en La Habana (Cuba), ejerciendo como editor y librero. Fundador de Editorial Lex. Director de la revista cultural Crónica. Tras el triunfo de la Revolución cubana crea la Biblioteca Popular Martiana editando la obra del poeta, político y líder independentista cubano José Martí, fallecido en 1895 durante la Guerra de Independencia cubana contra España. En los años 60 regresa a España, falleciendo en Madrid el 7 de agosto de 1967.


DIARIO OFICIAL DEL MINISTERIO DE MARINA.
ORDEN MINISTERIAL 18 DE AGOSTO DE 1936




OTRAS DISPOSICIONES


Quedan en situación de disponibles forzosos en Madrid, el auditor de la Escuadra don Rafael Señán y Díaz y el fiscal de la misma don Juan Conejos Manent.

Teniendo en cuenta las circunstancias excepcionales en que tiene que ejercerse la Jurisdicción militar en la Marina debido al movimiento insurreccional, ante la imposibilidad del desempeño de algunas funciones judiciales por el personal del Cuerpo Jurídico de la Armada que tiene este cometido, y haciendo uso de las facultades que concede el articulo 46 del Cuerpo Jurídico de la Armada, se nombra para auditor de !a Escuadra al letrado don Mariano Sánchez Roca y para fiscal al letrado don Marino López Lucas.

Se dispone que el personal que se relaciona que presta servicios de enlace fuera de Madrid se considere en comisión indemnizable del servicio a partir del día 1 del actual, debiendo estimarse como destacados, a efectos de racionamiento el de la marinería que se reseña:

Auxiliar de Máquinas Juan Sande García

Soldado de Infantería de Marina Manuel Díaz López.

Marinero de Segunda Ramón Reíg Sala.

Marineros (chóferes) Antonio Lojo Ventoso, Manuel García Pastor, Manuel Artis Tomás y Francisco Ramón Creville.

Fogonero (mecánico) Alejandro Gil Amurio.  

Se concede el .reingreso como cabo de Infantería de Marina al hoy marinero Luis Serrano Pareja por el tiempo de un año en campaña condicional, a partir de la fecha en que efectúe su presentación en el Grupo de Cartagena de Infantería de Marina, donde se le destina; rescindiéndose el compromiso que actualmente sirve como marinero reintegrando la parte proporcional de vestuario no devengada.

Se concede el reingreso en el servicio a loa Marineros Fogoneros licenciados Lázaro Márquez Márquez domiciliado en Torremolinos (Málaga) y Aurelio Segarra Solano, con domicilio en Los Dolores (Cartagena) calle de Sagasta 13, a partir de su presentación por tres años en primera campaña y previa justificación por documento expedidos por las Autoridades legitimas de sus puntos de residencias. Comités. Partidos o Sindicatos afectos al Frente Popular, de su lealtad y adhesi6n al Gobierno legítimamente constituido de la República.

Como continuación a la orden ministerial de 6 de agosto actual, resuelve este Ministerio a propuesta de la Sección Económico Administrativa de la Flota se considere ampliada en el Cabo Radiotelegrafista José Anca Hermida (1), en las mismas condiciones que el personal comprendido en la citada Orden ministerial.  


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(1) José Anca Hermida nace en Ferrol (A Coruña) en 1906. Radiotelegrafista de la Armada republicana. Al final de la Guerra de España marcha a Francia, donde es internado en el Campo de Concentración de Saint-Cyprien, en la comarca del Rosellón, allí permanece cerca de tres meses. Desde Francia, marcha a México el 25 de mayo de 1939 a bordo del "Sinaia", llegando a Veracruz el 13 de junio. En México se establece como agente de ventas y jefe de personal de varias empresas. No regresará a España, pasa más de 29 años en México, desde 1939 hasta su fallecimiento en 1968. (e-xiliad@s)



Vapor francés "Sinaia" partiendo de Séte (FR) rumbo a México el 25/05/1939.

Imagen: Fundación Pablo Iglesias

 






miércoles, 30 de noviembre de 2022

LA ODISEA DEL TRASATLÁNTICO “MANUEL ARNÚS” EN LA GUERRA DE ESPAÑA.

 


El “Manuel Arnús” fue construido para la Cia. Trasatlántica en los astilleros de Matagorda (Cádiz) por la Sociedad Española de Construcción Naval (SECN) en 1923, se trataba de un buque mixto de pasaje y carga.



Tenía un desplazamiento de 12.350 Tn, una eslora de 137,7 metros, 17,1 metros de manga y 6,7 metros de calado. Su propulsión estaba a cargo de dos turbinas de vapor Parsons de 6.500 CV de potencia cada una alimentadas por cinco calderas a carbón de 12,6 kilos por centímetro cuadro de presión, Alcanzaba una velocidad máxima de 16 nudos. Como dato curioso apuntar que el 12 de Junio de 1930 Federico García Lorca dejaría Cuba embarcando en este buque que, tras hacer escala en Nueva York, arribaría al puerto de Cádiz el 30 de Junio de 1930.

La Cia. Trasatlántica lo utilizó para el servicio entre la Península y los puertos de Chile, Cuba, México y Estados Unidos. En 1932, finalizado el contrato con el Gobierno de la República, quedó amarrado en Mahón (Menorca), de donde partió en 1934 con destino Tarragona y ser utilizado como buque-prisión durante la huelga revolucionaria de octubre de ese año.

Al producirse la sublevación militar de 1936 se encontraba amarrado en Barcelona, siendo incautado por el Ministerio de Comunicaciones y Marina Mercante por Decreto del 7 de agosto de 1936, y toda su dotación incorporada a la Reserva Naval de la Marina de Guerra. En setiembre de 1936 recibe orden de zarpar y en concreto el día 18 inicia la que sería su última singladura desde un puerto español, el destino era Veracruz (México) haciendo escala en La Habana (Cuba). El propósito del viaje, aparte de transportar pasajeros, era cargar en México diverso armamento para el Gobierno de la República, (se habla de 20 aviones llegados a México por tren desde los EE.UU.). De la travesía hasta La Habana nos da cuenta el Oficial de Radio de a bordo, el Oficial Radiotelegrafista Civil de Primera Clase Ramiro Ruiz Bru (1), a través de  un documento guardado por su familia, el cual resumo a continuación:

Salí de Barcelona con el “Manuel Arnús” el día 18 de septiembre de 1936, por la tarde, a todo llover y en plena guerra, para un viaje rápido de unos 35 o 40 días….La oficialidad del buque, toda menos cuatro, no eran de confianza como luego se demostró, lo que estuvo a punto de costarme un serio disgusto antes de salir por haber planteado esta duda ante el Comité de Guerra que había incautado el buque, sin embargo tomé mi puesto de Oficial encargado de la radio y se me nombró también Secretario del Comité de Guerra de a bordo, compuesto por 10 hombres más de la dotación.

En estas condiciones salimos de viaje con destino Valencia, donde estuvimos breves horas, saliendo de ese puerto a meda tarde. Al poco de navegar observamos que nos seguía muy de cerca el acorazado alemán “Leipzig”. Podía ser una casualidad, pero ello nos obligó a pegarnos a la costa y navegar sin luces hasta Alicante. Breve estancia también en ese puerto, de donde salimos en la tarde. Otra vez se nos pegó en popa el mismo acorazado. Era claro que nos seguía y que deseaba apresarnos o cañonearnos, por lo que redoblamos nuestras precauciones. Pegados a la costa lo más posible, sin salirnos de las aguas jurisdiccionales y con luces apagadas siempre, navegamos hasta Almería. Entramos en el puerto y observamos que también el “Leipzig” se fondeaba en la boca del puerto. Se ordenó estar listos para una salida repentina. Tuvimos la suerte de que, en la noche, se picara bastante la mar debido a un fuerte viento de Levante, por lo que el acorazado “Leipzig” se vio obligado a levar anclas y hacerse a la mar para capear el tiempo, ya que su fondeadero no era de confianza, circunstancia que aprovechamos para salir de Almería, navegando sin luces y a toda máquina. De esta forma nos libramos de la persecución del enemigo al que ya no vimos más.  

En vista de las perspectivas y para evitar riesgos, decidimos saltarnos la escala en Málaga, puerto que, al día siguiente, fue bombardeado ferozmente y del que afortunadamente nos libramos. Enfilamos pues hacia el Estrecho de Gibraltar, que estaba muy vigilado, tanto la parte de Gibraltar como la de Ceuta y supimos por emisiones de radio Sevilla que nos estaban esperando para apresarnos. Acordamos pasar el Estrecho entre las 9 y las 10 de la noche. Aquella misma tarde se inició una maniobra muy sospechosa, que se inició virando en redondo y acercándonos mucho a la costa española. Se produjo gran alarma en la tripulación y yo, como Secretario del Comité de Guerra, tuve que subir al puente de mando a requerir los motivos de tan extraño proceder. Encontré a todos los oficiales en el puente, cosa extraña, pues lo normal es que estuvieran solamente los de guardia. Entre ellos estaba el Capitán y el “Piloto de Garantía” perteneciente al Comité de Guerra y encargado de la vigilancia del mando. Me dieron explicaciones en apariencia de verdad y no quise discutir, pero no quedamos tranquilos y empezamos a sospechar del Piloto de Garantía, que efectivamente rea un traidor como se descubrió después. Se enderezó el rumbo y continuamos viaje. Esta fue la primera intentona que hicieron los facciosos para embarrancar o entregarse al enemigo, salvándonos pues de ser apresados y la mayoría, entre ellos yo, de ser fusilados.

Desde este momento se comenzó a vigilar con más atención y a portar las armas que,  para un caso de emergencia, se nos habían entregado al salir, y de las cuales no hicimos ostentación, así que sin mostrarlas. Aquella noche, en la oscuridad, pintamos el barco con los colores de una compañía inglesa y le cambiamos los nombres a proa y popa. Después se mandaron encender todas las luces del barco, ya camuflado, y muy especialmente la toldilla de verano (cubierta alta) donde organizamos una gran fiesta a toda orquesta, de lo cual el pasaje se alegró mucho y a nosotros nos sirvió como parte del camuflaje, pues el pasaje no sabía nada de lo que estaba sucediendo. Antes, a todo llamar la atención, llenos de luces y música, como cualquier barco de turistas, enfilamos el Estrecho por el centro, mientras los reflectores de Gibraltar y Ceuta barrían completamente el paso. Cruzamos la parte más estrecha (13 millas) con el corazón en un puño, pero cada cual en su puesto y decididos a defendernos hasta donde fuera posible, para no morir fusilados ignominiosamente.      

Me subí al puente de mando, donde, como la otra vez, estaba reunida toda la oficialidad, probablemente dispuestos a hacer una señal, y nosotros, los leales, a dejar muerto de un tiro al que la hiciera.

El puesto de Gibraltar hizo, como siempre, sus señales de luces, y aunque algunos oficiales me insinuaron que no contestara, yo me puse en comunicación con la torre y le di el paso, pero un paso cambiando los numerales, nombre del barco, origen y destino. Yo sabía que Ceuta estaba vigilando nuestra comunicación, como debió de ser, pues logramos despistar a ambas partes y salir del Estrecho sin más novedad. El mayor peligro había pasado y el pasaje seguía bailando.

En la estación de radio no hubo novedad; nuestros aparatos iban silenciosos pero atendidos por dos magníficos compañeros mexicanos (Ings. Taballas y Marin, de la SECOP) que viajaban de regreso a su patria después de un viaje de emociones también en el “Magallanes”, de la misma compañía, que transportó armas para nuestra defensa. Estos compañeros fueron dos heroicos voluntarios, y después dos grandes amigos míos que se portaron excelentemente.

Al día siguiente, a media tarde y ya alejados de las costas españolas, tuvimos un encuentro con la aviación; una escuadrilla enemiga se nos vino encima en un vuelo de reconocimiento. Uno de los aparatos se destacó y voló muy bajo sobre nosotros, tratando de reconocernos sin duda, pero por lo visto no lo consiguió y, después de tenernos un cuarto de hora esperando la bomba, se alejaron por donde habían venido. No me cabe duda de que esta suerte se debió al camuflaje del barco, ya que en aquel entonces los servicios de espionaje del bando facciosos no estaban tan desarrollados como lo estuvieron después.

Desde este punto, para seguir despistando, hicimos rumbo a la Isla Madera, con objeto también de evitarnos posibles ataques aéreos de las bases de Larache y Tablada, y hasta Canarias. En las proximidades de la Isla de Madera y considerándonos ya a salvo de otros ataques enfilamos rumbo normal.

No hubo a bordo ni el más ligero contratiempo; parece que la tripulación se esmeró más que nunca en cumplir para que no hubiera una queja y redoblaron sus atenciones con aquel pasaje que, después, nos acusó de criminales y terroristas. Incluso entre la oficialidad, tanto de cubierta como de máquinas, a pesar de los recelos, se estableció la cordialidad y tampoco hubo contratiempos, si bien después nos acusaron de sublevación y nos amenazaron de muerte.

Como una hora antes de llegar a La Habana, a punto de tomar el Práctico, recibí las señales de socorro (S.O.S) del “Cristóbal Colón”, de nuestra Compañía, embarrancado intencionalmente por un Capitán traidor (no recuerdo el nombre y otros detalles) en unos arrecifes de Las Bermudas. Me dijo que toda la tripulación y pasaje estaban a salvo y estaban atendidos y que no necesitaban ningún auxilio nuestro. Excuso la premura con la que comuniqué personalmente al puente, y note que, lo que en otra ocasión hubiera sido verdadera conmoción a bordo, no fue considerado de importancia por nuestros oficiales. Yo, todo confiado, no acababa de dudar y darme cuenta de la traición que me rodeaba.

Así entramos en la bahía de La Habana, aproximadamente a las 9 de la noche del 25 de octubre de 1936. Fondeamos en el sitio de costumbre, pasando las revistas de Sanidad, Aduanas  e Inmigración sin novedad y despidiendo al pasaje muy cordialmente. Se notaba cierta expectación por ser el primer barco que arribaba en plena guerra, a lo cual nosotros contribuimos con nuestra serenidad para no dar demasiada importancia a lo que en nuestra España estaba ocurriendo.


Hasta aquí el relato de Ramiro Ruiz Brú sobre la travesía Barcelona – La Habana. 


Al poco de atracar en el puerto de La Habana la oficialidad y parte de la tripulación de buque desertan, con su capitán Manuel Corbera a la cabeza, dejando al buque inoperativo, el cual permanece internado en el citado puerto durante año y medio. A primeros de marzo de 1938 el Secretario de Estado cubano hizo entrega oficial del barco al Cónsul de España. Es entonces cuando el presidente mexicano Lázaro Cárdenas manda a Cuba al comandante de la Zona Naval de Acapulco con cinco oficiales de la Armada mexicana, para que se pusieran a disposición de la Embajada de España en La Habana para llevar el buque hasta Veracruz, travesía que se inicia el 27 de mayo de 1938.

Una vez en Veracruz, el Gobierno mexicano desconfía de que el buque, con su cargamento de armas procedentes de USA pueda llegar a un puerto republicano español sin ser apresado por algún buque franquista o incluso entregado por la tripulación a los rebeldes. Así las cosas, México paraliza la salida del “Arnús” y además lo incauta al igual que el armamento que debía transportar a España.

Finalizada la Guerra de España, el “Manuel Arnús” se convierte en albergue provisional para los refugiados españoles que van llegando a México desde diferentes puertos con destino Veracruz, (“Sinaia”,“Ipanema”,etc...). Se habilitaron dependencias y espacios. De sus 600 plazas originales se pasó a cerca de 2.500, habilitando asimismo y de forma adecuada tanto cocinas como servicios médicos.

El final del “Antonio Arnús” es tan triste como sus últimos años de vida. La Cia. Trasatlántica, propietaria del barco en 1936, intentó recuperarlo pero México se negó rotundamente (recordemos que México rompió relaciones con la España de Franco, y que éstas no se reanudaron hasta la muerte del dictador y restauración de la democracia en España). Lo cierto es que el Gobierno mexicano, con la intervención de Indalecio Prieto, en noviembre de 1942 procedió a la venta del buque, que se encontraba en pésimas condiciones, a los EE.UU. Fue trasladado a Galveston, al noroeste del Golfo de México, para su transformación en buque hospital. La situación en que se encontraba el buque y un elevado coste de las transformaciones necesarias hicieron desestimar el proyecto. Sacaron del “Antonio Arnús” todo aquello que tenía algún valor, también sus máquinas, y pasó a ser destinado como buque blanco para las prácticas de tiro. Finalmente fue hundido el 26 de octubre de 1946 durante unas prácticas de bombardeo aéreo en el Pacífico. 


(1)  RAMIRO RUIZ BRU



Ramiro Ruiz Bru, a la izquierda de la imagen, México.

Radiotelegrafista Civil de Primera Clase. Nacido en Valencia el 16/04/1897. Fallecido en México en 1967. 

Al iniciarse la guerra se encontraba en Barcelona con su esposa y su hija, fue desembarcado del “Manuel “Arnús” y destinado por la Unión de radiotelegrafistas Españoles (URE) al servicio del Gobierno. Fue destinado a la instalación de 20 puestos receptores de radio en los altos del Hotel Colón, incautado por el P.S.U.C (Partido Socialista Unificado de Cataluña), con el cargo de Subjefe de Sección. De inmediato fue nombrado Inspector Jefe de la “Hispano Marítima, S.A.”, incautada por la URE y bajo el control de la Generalitat de Cataluña. Destinado nuevamente al “Manuel Arnús” en septiembre de 1936.

Permanece en México tras la llegada a Veracruz del “Manuel Arnús”, su familia se reúne con él una vez acabada la guerra, en 1939. Legalmente imposibilitado para navegar, se traslada a Tepic ciudad situada en el estado mexicano de Nayarit. Abre varios comercios relacionados con su profesión hasta que es contratado por la compañía de radiodifusión Xela, en Ciudad de México. Su nostalgia por la navegación y los barcos le acompañó toda su vida.


Ficha de Ramiro Ruiz Bru
Servicio de Inmigración de México de Ramiro Ruiz Bru


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Fuentes consultadas:

• Marinos Mercantes (webmar)

• La Sevilla que no vemos.

• Portal de Archivos Españoles (PARES)

• Todoavante

• Buques.org




jueves, 17 de diciembre de 2020

LA FLOTA YA NO ES REPUBLICANA

 

Comienza marzo de 1939, el golpe del coronel Casado contra el Gobierno de Negrín suma adhesiones. Cartagena se une a los casadistas y tanto la Base Naval como las baterías de costa y el resto de instalaciones militares de la ciudad se sublevan. La práctica totalidad de la Flota está fondeada en el puerto y sus dotaciones deciden poner a salvo los buques a la espera de una resolución del conflicto favorable a las fuerzas leales y poder volver a Cartagena. Doce buques de guerra parten hacia el norte de África sin puerto de destino predeterminado. Finalmente, tras denegar el gobierno francés el atraque en Orán o en Argel, la Flota queda fondeada en Bizerta. Lo acaecido tanto horas antes de la salida de la Flota como durante la travesía hacía África ha sido objeto de diversas exposiciones e interpretaciones y no es aquí y ahora el momento de su exposición y análisis, lo cierto es que la Flota quedó fondeada en Bizerta el 7 de marzo de 1939 y que siete días después, el 14 de marzo, todos los buques quedaron bajo la vigilancia y guardia francesa, dejando de existir la autoridad española sobre los mismos, permaneciendo así hasta el 30 de marzo, día en que las unidades navales son entregadas a los franquistas. 


Crucero republicano entrando en el puerto de Bizerta el 7 de marzo de 1939

Imagen: Ignacio Trillo


Así fue el cambio de bandera de la Flota leal a la República:

El destructor “Ciscar”, bombardeado en El Musel el 19 de octubre de 1937, cayó en manos franquistas y fue remolcado primero a Avilés y luego a Ferrol para ser reparado, quedando operativo bajo bandera franquista el 28 de febrero de 1939.

El 26 de enero de 1939 cae Barcelona y los facciosos recuperan el submarino “C-1”, averiado y en dique seco.

El 26 de marzo de 1939 el almirante franquista Salvador Moreno sale a bordo del destructor "Ciscar" desde Palma rumbo a Bizerta (Túnez) para hacerse cargo de los buques hasta ese momento republicanos.  El día 27 atraca en el puerto de destino.. El día 30 la autoridades francesas le hacen oficialmente entrega de los barcos republicanos allí fondeados: destructores “Almirante Antequera”, “Lepanto”, “Gravina”, “Ulloa”, “Escaño”, “Almirante Miranda”, “Almirante Valdés” y “Jorge Juan”, los cruceros “Libertad”, “Cervantes” y “Méndez Núñez” y el submarino “C-4”. 

Días antes, el 25 de marzo, las autoridades inglesas habían entregado a los franquistas el destructor “José Luis Diez”, que se encontraba internado en Gibraltar.

Tomada Cartagena los franquistas se hicieron cargo del semihundido acorazado “Jaime I”, totalmente inútil, y los destructores “Churruca”, “Sánchez Barcaiztegui”, “Alcalá Galiano”, “Alsedo” y “Lazaga”, los tres primeros con grandes averías y los dos últimos fuera de servicio. 

Además, en un estado inservible, se encontraban en el arsenal cartagenero los torpederos nº 4, 14, 20, 21 y 22, así como el submarino “D-1” en construcción. Hundidos y en un estado lamentable, se hallaron los remolcadores “Ciclope” y “Río Turia”, así como el submarino “B-2”. Los submarinos “B-1” y “B-3” aparecieron en Portman y Águilas, en las cercanías de Cartagena.

Moreno parte de Bizerta con toda la Flota. El día cuatro de abril los marinos republicanos que decidieron volver a España, ya prisioneros, fueron obligados a rendir homenaje a los muertos en el lugar donde se había hundido al "Baleares". La venganza franquista comenzaba. Los buques entran en Cádiz el ocho de abril.


Grupo de destructores de la extinguida Flota Republicana atracados en Cádiz
a su llegada desde Bizerta (Abril de 1939)

El almirante Moreno insistía en que los marinos republicanos que regresan a España como prisioneros a bordo de los buques bajo su mando incluían a un buen número de "significados criminales" e "individuos de cuidado", para lo que deberían prepararse campos de concentración.

Los marinos leales que no regresan a España comienzan un exilio que sería cuando menos trágico. Exilio que queda amplia y detalladamente tratado en el libro de Victoria Fernandez Díaz "El exilio de los marinos republicanos"



Benito Sacaluga


sábado, 12 de septiembre de 2020

JUAN CONESA CASTILLO, CABO APUNTADOR DE ARTILLERÍA

 

(Extractado de “Juan El Ruso”. Luis Miguel Pérez Adán (1). La Verdad. (4/11/2019)


Juan Conesa Castillo nace en Cartagena en 1914. A los 16 años ingresa en el Arsenal como aprendiz de marinero, iniciando una carrera como marino militar. En 1935, embarcado en el destructor 'Alcalá Galiano', obtiene el grado de cabo apuntador de artillería.

El 18 de julio de 1936, al iniciarse la Guerra Civil, se encontraba representando al Arsenal de Cartagena en unas pruebas deportivas, en las cuales obtuvo medalla de oro. A su llegada a nuestra ciudad es detenido y encarcelado en la prisión de San Antón. Finalmente es liberado el 17 de enero de 1937 y destinado al acorazado 'Jaime I', donde permaneció hasta que se produjo su voladura en el espigón de La Curra el 17 de junio de 1937. Precisamente él se encontraba de guardia ese día. Herido en el pecho, cayó al agua pero tras una breve recuperación, volvió a ser embarcado, esta vez en un buque mercante de nombre 'Cabo de San Agustín'.

Con este barco, al servicio del Gobierno de la República, realizó varios viajes desde Cartagena a la ciudad soviética de Odesa, en el Mar Negro, transportando material bélico. Fue allí cuando, en marzo de 1939, encontrándose a punto de partir de nuevo hacia Cartagena desde el puerto ucraniano, la guerra terminó. Los soviéticos impidieron la salida y se incautaron de este barco, junto a otros cuatro más, y detuvieron a sus dotaciones.

Junto a otros grupos de republicanos, pilotos de aviones que estaban en la academia militar de Kirovabad, se convirtieron sin quererlo en unos exiliados circunstanciales. Se calcula que había unos 4.195 republicanos españoles (891 políticos, 192 alumnos en aviación y marinería, 130 profesores y 2.982 niños).

Algunos se incorporaron a la lucha contra la Alemania Nazi, encuadrados en el Ejército Rojo, y obtuvieron la nacionalidad rusa. Otros solicitaron el exilio a terceros países, como Méjico o Francia, y un tercer grupo expresó su deseo de regresar a España. Juan Conesa quería volver a Cartagena, donde su novia, Dolores Beján García, le esperaba para casarse con él.

Sobre estos últimos se levantó la sospecha, por parte del comisariado del pueblo, de que, si querían volver a la España de Franco, es que eran fascistas y por lo tanto «enemigos del pueblo» y «antisoviéticos», terrible acusación que solo tenía una respuesta: el internamiento en un Gulag (campos de trabajos forzados dirigidos por la policía de la Unión Soviética y la KGB). Las condiciones en estos campos fueron terribles hasta 1953, cuando murió Stalin. Se calcula que más de dos millones de personas murieron en estos denominados Gulags.

Olvidados por todos y sometidos a las purgas estalinistas, fueron de gulag en gulag, al cual peor. Juan Conesa y otros 48 marinos estuvieron en campos siberianos como Norilsk y Krasnoiarsk, campos de la estepa de Kazajstán como Spassk y Kok-Uzek o campos occidentales, como los de Odessa, Cherepovetz, Borovitchi, Stalino y Vorochilovgrad. Muchos de ellos no pudieron sobrevivir al trabajo impuesto, a la falta de comida, a las pésimas condiciones de higiene, a las enfermedades, al frío siberiano y al calor estepario. Solo una gran capacidad física, como la que tenía Juan Conesa le permitió sopórtalo.

El destino quiso que compartiera penalidades en estos Gulag con los prisioneros españoles de la División Azul, que habían ido a Rusia a combatir al comunismo encuadrados en el ejército alemán. Ya no estaban separados por ideología ni por trincheras, ahora conllevaban penalidades y sufrimiento.

Solo la habilidad de Juan, al facilitarle sus datos a un prisionero alemán repatriado, hizo posible que la Cruz Roja pudiera incluirlo en sus listas para que, tras 15 años de internamiento, pudiera regresar a España en el mismo barco que lo hicieron los últimos divisionarios. Fue el 2 de abril de 1954. El navío griego 'Semíramis' atracó en el puerto de Barcelona. A bordo había 286 repatriados españoles, entre los que se contaban 248 soldados de la División Azul y 38 republicanos de izquierda (19 marineros, 12 pilotos, 4 niños de la guerra y 3 miembros de la embajada berlinesa). Juan Conesa había regresado.



Llegada al puerto de Barcelona del buque griego 'Semíramis', el 2 de abril de 1954, con Juan Conesa a bordo.
Imagen: La Verdad

Cartagena, 30 de abril de 1954. En la estación de tren, Dolores Befán García espera la llegada de Juan. Él tiene ahora 40 años. Cuando se vieron por última vez tenía 25, han muerto sus padres y dos hermanos, pero su novia le está aguardando. Se casarían unos meses más tarde, iniciando una nueva vida en Cartagena, junto a su familia, como si nada hubiera pasado. Juan 'el Ruso', que así será conocido ahora por saber hablar en ese idioma, encontró trabajo, primero en el Ayuntamiento y después en el Instituto Nacional de Previsión. Nunca perdió su porte atlético y siempre agradeció que la vida le hubiera dado una segunda oportunidad.



(1) Luis Miguel Pérez Adán es historiador y Cronista Oficial de Cartagena.

domingo, 21 de junio de 2020

EL “BIGARRENA” Y EL “DONIBANE” RUMBO AL EXILIO.



Dos pequeños pesqueros vascos protagonizan esta historia. Trece marinos, dos oficiales del ejército vasco y un polizón cruzan el Atlántico en busca de la libertad que el recién instaurado régimen franquista les negaba en España. Parten hacia el exilio. Transcribo a continuación un resumen de las vicisitudes de esta travesía de 34 días, publicadas por Sebastian Cabot en Webmar .

Foto tomada en el "Bigarrena"


EL “BIGARRENA” Y EL “DONIBANE”


El domingo 6 de agosto de 1939 dos pequeños pesqueros, “Donibane” y “Bigarrena”, salen de la barra del rió Adour a las seis y media de la tarde, del muelle Des Allées Marines del puerto de Bayona.

Son dos pequeñas embarcaciones con casco de madera, cuadernas metálicas y provistas de motor Diesel de 50 HP. Sus características: eslora 14 metros; manga 3,50 metros y un metro de calado.

Tripulación del “DONIBANE”

- Pedro Ruiz de Loizaga, capitán. (1)
- León Aguirregomezcorta.
- Mosé Bedialauneta.
- Pedro de Bernedo.
- Silvestre de Isasti.
- Francisco Valdivieso.
- Fernando de Echegoyen y
- Ramón Coscorrotza.

Tripulación del “BIGARRENA”

- José María de Burgaña, capitán. (2)
- Antonio López Altonaga.
- Emilio de la Hoz.
- Cosme de Goitiz.
- José de Zabaleta,
- Ricardo de Azpirichaga y
- Joseba de Arriandiaga

Todos ellos marinos excepto Azpiritxaga y Echegoyen, oficiales del ejercito vasco hechos prisioneros y canjeados.

Este es un pequeño resumen del diario de navegación:

6 de agosto de 1939

Aprovisionados y listos los dos pesqueros saliendo a las 18,00 por la ría con bandera francesa. Al pasar frente a Brise Lames izamos la bandera venezolana al tope del trinquete y la de Euzkadi a proa, saliendo así por la barra del Adour a las 18.60 horas.

A bordo del “Bigarrena”, cuando ya estábamos en el mar, ha surgido de la bodega un individuo, que ha debido de estar oculto después de embarcar sin nuestro conocimiento en los momentos de confusión de la despedida. Dice llamarse Miguel Marina Barrero, natural de Bilbao, de 24 años. Al no haber modo de desembarcarle, continúa viaje con nosotros.

El 16 de agosto en Dakar

A las siete de la mañana, hora local, recibimos la visita de las autoridades marítimas y sanitarias, mostrándoles la patente de sanidad y demás documentación que obraban en nuestro poder. Expuesto a las autoridades el objeto de nuestra escala en el puerto, de aprovisionarnos al completo de agua, víveres y combustible.

Viernes 1 de septiembre de 1939. Singladura 11.

Dakar-Venezuela.

Por las estaciones alemanas, en sus emisiones radiadas para Centro y Sudamérica, nos enteramos que el ejército alemán, habiéndose recibido orden de oponerse a las “violencia polacas”, había comenzado a actuar encontrándose ya las fuerzas bastantes adentradas en territorio polaco. Poco después recibimos por vez primera la radio de La Habana y de ella escuchamos la confirmación del comienzo de la guerra polaco-alemana.

Lunes 4 de septiembre de 1939.

Con la emoción que es de suponer, captamos de madrugada la noticia de declaración de guerra a Alemania por parte de Inglaterra y Francia. Pescamos albacoras de 4 a 5 kgs.

Martes 5 de septiembre de 1939. Singladura 15. 

José María Burgaña
Capitán del "Bigarrena"
Navegamos con viento duro, racheado del ENE y maretón del mismo. Al amanecer arrecian los chubascos acompañados de fuerte viento…Una de las rachas toma la vela del revés y la abate, rompiendo el palo; conseguimos repararlo provisionalmente como para sostener la vela.

Por la tarde cerrados en agua bajo chubascos continuos. Pescamos dos albacoras de 60 y 100 kilogramos de peso. Hacia el anochecer cede el viento y comienza el cielo a despejar. En uno de los claros avistamos los montes de Tobago por la amura de estribor.

A las 18.30, poco antes de cerrar la noche, aparece, por la amura de babor un barco petrolero que navega sin luces rumbo al E. Nosotros encendemos las nuestras reglamentarias y a poco comienza el referido barco a maniobrar de manera extraña; parece que nos teme y trata de alejarse poniendo proa al Sur, dándonos más tarde popa y huyendo hacia el SW perdiéndose en la noche con todas las luces apagadas.

Miércoles 6 de septiembre de 1939. Singladura 16.

A las 07.00 horas, ante las bocas del Dragou, gobernamos al S75W con objeto de aterrar y seguir luego la costa Norte de la península de Paria. Hacia las 17.00 horas comunicamos con un velero que resulta ser guardacostas venezolano. Nos ofrecen víveres, que no necesitamos, y a nuestra vez le entregamos la albacora de 60 kilogramos pescada la víspera. A las 18.30 fondeamos sin novedad en la bahía de Río Caribe (Estado Sucre. Venezuela), en la que entramos portando pabellón vasco. Admitidos a libre plática, saltamos los dos capitanes a tierra y redactamos un telegrama dirigido a Caracas dando cuenta de que entraremos en La Guaira, el viernes 8 al mediodía. A las 22.45 horas levamos anclas y salimos a la mar. Tiempo encalmado y mar llana.

Jueves 7 de septiembre de 1939. Singladura 17.

Tiempo encalmado y mar llana a 04.15 horas demora el morro de Chacopata al S/v a 1 ½ millas. Pasamos por el canal comprendido entre la isla Coche y los islotes de la banda de tierra. A las 07.55 doblamos la punta Araya a ½ millas y a las 10.05, portando el pabellón vasco, atracamos en Cumana, siendo admitidos a libre plática. En Cumana nos aprovisionamos de agua y a las 12.05 largamos amarras saliendo para La Guaira. Izamos velas para aprovechar la brisa favorable que ha entablado y gobernamos al N85Wv en demanda de quedar libres de la punta Codera. Arriamos aparejos y sacamos una docena de doradas de 2 a 3 kilos.

Viernes 8 de septiembre de 1939. Singladura 18.

Amanece con viento en calma y mar llana; vamos corriendo la costa a poca distancia y a máquina moderada, para no adelantarnos a la hora prevista de llegada. A 11.45 doblamos la boya de entrada del puerto de La Guaira (Estado Vargas. Venezuela), portando ambos barcos pabellón vasco a popa. A 12.00 fondeamos en lugar designado por el práctico, siendo poco más tarde admitidos a libre plática y dando con ello feliz término a la singladura y al viaje.

Como nota pintoresca de esta última parte de la travesía,  al igual que nos ocurrió con el petrolero, que al vernos realizó una extraña maniobra alejándose de nosotros, nos sucedió lo mismo con algunos otros barcos. Son conocidas las precauciones adoptadas por todos los mercantes, especialmente ingleses y franceses, con motivo de la declaración de la guerra con Alemania. Nuestras pequeñas embarcaciones en el horizonte, daban la impresión del lomo de los submarinos y esta semejanza es la que determinó que los barcos señalados al vernos tomaran rumbo contrario a la dirección que seguían.

En Venezuela hemos sido cordialmente recibidos. Se ha constituido una sociedad con el título de “Pesquerías Vascas del Caribe” de la que es presidente el antiguo empleado del Banco de Vizcaya y alto funcionario de Hacienda del Gobierno Vasco, D. Juan de Olazabal, e inmediatamente las dos pequeñas lanchas de seis toneladas, se dedican activamente a la pesca, mientras se estudian otros proyectos de mayor envergadura. 



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(1) PEDRO RUIZ DE LOIZAGA URIGOITIA (Guernica, 1906- Bilbao,1992)

Capitán de la Marina Mercante. Al estallar la guerra estaba embarcado en un pesquero. En diciembre de 1936 fue nombrado capitán del bou armado "Iparreko-Izarra" con el que realizó servicios de vigilancia costera y alguno de protección a mercantes.

Tras la caída de Bilbao pasó a Santoña y luego a Santander, una vez incorporado el buque a las Fuerzas Navales del Cantábrico. Al perderse Santander marchó a Gijón, de donde salió en septiembre rumbo a Le Verdon. Regresó a la zona republicana e ingresó en Carabineros de Mar como capitán. Se le dio el mando del motovelero "Margarita Taberner" que hacía el enlace entre Levante y Cataluña.

Al acabar la guerra se refugió en Francia. Junto con el capitán Burgaña marchó a Venezuela en dos pequeños pesqueros "Donibane" y "Bigarrena", con otros marinos vascos y continuó allí trabajando en el mar, hasta su vuelta a España.

(2) JOSÉ MARIA BURGAÑA BELAUSTEGI (Motrico, 1905- Caracas,1987)

Capitán de la Marina Mercante. La guerra le sorprendió en aguas de Irlanda al mando de las parejas "Domayo" y "Mourisca", con las que luego organizaría el núcleo de los Servicios Marítimos de las Milicias Vascas.

En octubre entró en la Marina de Guerra Auxiliar de Euzkadi como secretario de la Jefatura y en febrero pasó a ser delegado de Marina en Portugalete, encargándose de organizar las labores de rastreo de minas. Sus cuatro hermanos, Luís, Cesáreo, Ignacio e Hilario, sirvieron con él en la Marina vasca.

Al caer Bilbao se refugió en Francia y de allí marchó en 1939 a Venezuela al frente de dos pequeños pesqueros construidos en Bayona, "Donibane" y "Bigarrena", tripulados por personal de la antigua marina de Euzkadi.

En Venezuela se afincó definitivamente y trabajó como marino y profesor de náutica. Fue además colaborador de varias publicaciones. Dejó escrito un curioso libro, El Vasco, Pueblo Singular (Editorial Sucre, Caracas, 1978).  Falleció en Caracas en 1987.






domingo, 12 de abril de 2020

MATEO ABELLÓ ROSET, TENIENTE CORONEL DE INGENIEROS DE LA ARMADA DE LA REPÚBLICA




(1) Mateo Abelló Roset nace en Montblanch (Tarragona), un 24 de febrero de 1883. A la edad de 22 años, en 1905, alcanza la graduación de Alférez de Navío (D.O.14/9/1905). Volcado en los estudios,  en 1909 se gradúa como Ingeniero Eléctricista por la Universidad de Lieja (Bélgica). Marcha a Genova (Italia), donde en diciembre de 1912 obtiene el título de Ingeniero Naval (Ingegnere Navale e Mecanicco). El 17 de julio de 1930 es admitido como miembro de la Institution of Naval Architects of London.




Como Alférez de Navío desempeña los siguientes cargos:

  • Vocal Ingeniero de la Comisión Inspectora de la Armada (Base Naval de Cartagena)
  • Profesor de Construcción Naval y Máquinas Térmicas en la Escuela Naval de San Fernando (Cádiz)
  • Ingeniero Director de los Astilleros de Tarragona
  • Ingeniero en la Comisión de Marina en Londres
  • Ingeniero Jefe de los Astilleros de la Sociedad Española de Construcción Naval (SECN), en Cartagena (Murcia)
  • Subgerente de los buques incautados por el Estado, según Orden del Ministerio de Comunicaciones y Marina Mercante. (Gaceta de la República del 10/4/1937. pág.: 158)
  • Ingeniero Inspector de Buques en Tarragona
  • Inspector General Técnico en la Gerencia Oficial de la Flota Mercante Española (Gubernamental)
Bajo su dirección y control se lleva a cabo la construcción de los siguientes buques:
  • Remolcador "Tarraco". Astilleros de Tarragona.
  • Vapor mercante "Montsent". Astilleros de Tarragona
  • Vapor mercante Montseny". Astilleros de Tarragona

Destructor "Almirante Ferrándiz"

  • Destructor "Sánchez Barcáiztegui". (1928) SECN Cartagena
  • Destructor "Almirante Ferrándiz", (1929) SECN Cartagena
  • Destructor "Lepanto". (1930) SECN Cartagena
  • Destructor "Cervantes". SECN Cartagena. Vendido en 1927 a la Armada Argentina
  • Destructor "Juan de Garay". SECN Cartagena. Vendido en 1927 a la Armada Argentina
  • Submarinos B-4 y B-5. SECN Cartagena. Botados en 1925 y 1926 respectivamente
  • Submarinos C-1, C-2, C-3, C-4 y C-5. SECN Cartagena. Botados entre 1923 y 1925

Submarino C-4

Fue autor y coautor de diversos proyectos de ingeniería naval, entre ellos:
  • Submarino B-1
  • Submarino con destino Yugoeslavia
  • Diques flotantes
Participó en los salvamentos de:
  • Dique flotante de Cartagena
  • Cabo Creus
  • Cuecho
  • Cabo Tres Forcas 
  • Sac 5
Durante el transcurso de la Guerra de España se mantuvo leal a la República, sirviendo como Representante del Ministerio y Marina Mercante en el Comité Ejecutivo de la Compañía Transatlántica.



A punto de acabar la guerra parte para el exilio. En esos momentos está casado y es padre de cinco hijos, con edades comprendidas entre los 22 y los 10 años. Desde Francia, estando alojado en Hotel des Etats-Unis, 7 Rue St. Dominique. Clermont-Ferrand,  con fecha del 9 de abril de 1939 se dirige por carta manuscrita al Cónsul General de la República de México en París, carta que, según el registro de entrada, llega al citado consulado el 20 de abril de 1939 y que reproduzco a continuación:

Ilmo. Sr. 
El que suscribe, Mateo Abelló, Ingeniero Naval, Miembro de Arquitectos Navales de Londres, tiene el alto honor de solicitar por mediación de V.I. a las autoridades competentes de su país un cargo o destino oficial de la siguiente clase : Profesor de Electricidad, Arquitectura Naval, de Máquinas Marinas; Inspector de buques, Constructor, reparador de buques y de sus máquinas de guerra o mercantes, ya en cargo directivo o subordinado. Como méritos para pretender a ello acompaño las siguientes relaciones: 
Anexo 1: Datos personales y familiares
Anexo 2: Títulos profesionales que poseo
Anexo 3: Cargo y destinos principales que he desempeñado
Anexo 4: Obras principales efectuadas bajo mi responsabilidad y dirección
 
De todo lo relacionado poseo documentos acreditativos, y pudiera parecer que solo pretendo elevados cargos, yo, sin poder negar lo efectuado por mi, solo espero..... 
el resto de la carta no está conservado en los archivos.

Desconozco si se le contestó desde el Consulado mexicano en París. A buen seguro que Abelló realizaría gestiones ante otros países, Francia ya empezaba a no ser un lugar seguro para los republicanos españoles.

Tratando de seguir la pista de Abelló, encuentro varios datos sobre su exilio a raíz de lo publicado por la investigadora Victoria Fernández Díaz (2); según la documentación que aporta: Mateo Abelló se trasladó desde Francia a Inglaterra. En 1940 parte desde Liverpool rumbo a Chile, embarcado en el "Oropesa"(3), con destino a Valparaíso. En ese momento contaba 56 años. En Chile ejerció como ingeniero naval y participó en la reflotación del dique flotante de Valparaíso. También fue profesor de Arquitectura Naval en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile. 

Mateo Abelló regresa a España, no puedo determinar la fecha y circunstancias que permitieron su vuelta. Lo que es seguro es que regresó con anterioridad a 1962. El Diario Oficial del Ministerio de Marina de fecha 9/1/1963, publica la siguiente disposición del Consejo Supremo de Justicia Militar:

Señalamiento de haberes pasivos. En cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 42 del Reglamento para aplicación del vigente Estatuto de Clases Pasivas del Estado, se publica a continuación relación, de señalamiento de haberes 'pasivos, con cedidos en virtud de las facultades que confieren a este Consejo Supremo las Leyes de 13 de enero de 1904 y 5 de septiembre de 1939 (D. O. núm. 1, anexo), y número 82, de 23 de diciembre de 1961, a fin de que por las Autoridades competentes se dé cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 42 del referido Reglamento. 
Madrid, 29 de noviembre de 1962.—El Contralmirante Secretario, Manuel Antón Rozas.

En la relación citada figura, entre otros militares, Mateo Abelló:
Coronel de Ingenieros de la Armada, retirado, D. Mateo Abelló. Roset : 5.976,38 pesetas mensuales,. a percibir por la Delegación de Hacienda de Barcelona desde el día 1 de enero de 1962.—Reside en Barcelona.—(a).
(a) Previa liquidación y deducción de las cantidades percibidas por su anterior señalamiento, que queda nulo, a partir de la fecha de percepción de este señalamiento de rectificación.
En la fecha de la disposición, Mateo Abelló tiene ya 79 años de edad.

Hasta aquí lo que he podido encontrar de este prestigioso marino. Una prometedora carrera truncada por el franquismo, años de exilio e incertidumbre...y tantas penurias más.



Benito Sacaluga


oo0oo


(1) Información sobre Mateo Abelló, periodo 1883-1940, facilitada por la investigadora Eliane Ortega Bernabeu, según Archivo "RAM - Recursos Activos de Memoria" del Gobierno de México.

(2) Blog "Exilio de los Marinos Republicanos". "Del mar a los Andres: El exilio a Chile de los Marinos de la Armada de la Segunda República". Victoria Fernández Díaz. 2019.


(3) "Oropesa": Trasatlántico inglés de la Southern Pacific, que se dedicó fundamentalmente al transporte de emigrantes de Norte de Europa a la costa americana del Pacífico, en especial a Chile