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lunes, 25 de mayo de 2020

MIGUEL BUIZA FERNÁNDEZ-PALACIOS, ALMIRANTE DE LA FLOTA REPUBLICANA



Miguel Buiza Fernández-Palacios representa como nadie a los marinos españoles que permanecieron leales a la República. Su incondicional lucha contra los facciosos en la Guerra de España y después de ésta contra los nazi alemanes y los fascistas italianos le hace merecedor de publico homenaje, pero la realidad es que en España y por diversas causas, todas ellas injustificables hoy, nunca hemos sabido ensalzar la memoria de tantos y tantos marinos que permanecieron fieles a sus compromisos de lealtad con la República.



Miguel Buiza Fernández-Palacios (1898-1963).


Acorazado "Pelayo"
(1888-1924)
Miguel Buiza nació en Sevilla, en 1898, hijo de Juan Buiza Lavin y Teresa Fernández-Palacios Labrana, en el mismo año en que España perdía las colonias del Caribe, junto con su Escuadra, a manos de los Estados Unidos. Buiza no procedía de una familia de marinos, pero su vocación fue temprana. Con 18 años ingresa en la Armada como aspirante, tras dos años se convierte en guardiamarina, solo dos años después (1920) ya es Alférez de Fragata, contaba 22 años de edad. Un año después, consigue los galones de Teniente de Navío tras superar los estudios y horas de mar necesarias a bordo del "Cañonero Laya", el crucero "Reina Regente", acorazado "Pelayo" acorazado "España" y acorazado "Alfonso XIII". Tras alcanzar el grado de Teniente de Navío. presta servicio en los cruceros "Reina Victoria Eugenia" y "Blas de Lezo".


En 1930 es nombrado comandante del "Torpedero nº 9" (Flotilla de Ferrol), cargo que ocupa hasta 1932, año en el que viaja a Lieja (Bélgica) a cursar estudios de Hidrografía. A su vuelta a España es nombrado jefe de los Servicios Hidrográficos del Estado Mayor de la Armada, ya con la categoría de capitán de corbeta. En 1934, y a las órdenes del coronel Capaz, sirve en Ifni tras la ocupación española de ese territorio africano. A su regreso a España, es nombrado comandante del remolcador de altura "Cíclope", buque integrado en la Base Naval de Cartagena, destino que ocupa cuando se produce la sublevación militar del 18 de julio de 1936.

El Gobierno de la República sabía de la valía personal y profesional de Buiza, del respeto y afecto que le tenían las tripulaciones de todos los barcos por los que había pasado, todo ello sin menoscabo de su capacidad de mando, tanto era así que el 19 de julio toda la tripulación del "Cíclope" se opuso decididamente a que Buiza fuese detenido como sospechoso de ser partidario de la sublevación. En base a esa confianza y a su probada preparación, el Gobierno le destina como comandante del crucero "Libertad". Menos de un mes y medio después, el 31 de agosto de 1936, Buiza es nombrado Jefe de la Flota, en sustitución de Fernando Navarro Capdevila, convirtiéndose así en el primer capitán de corbeta con rango de almirante, además de comandante interino del crucero "Libertad", puesto éste último del que es relevado al poco tiempo para poder dedicarse íntegramente a la jefatura de la Flota.

Crucero "Libertad"
Como Jefe de la Flota, Buiza se enfrenta a un panorama muy complicado, por un lado con el despotismo y falta de preparación en asuntos de guerra naval del Ministro de Marina, Indalecio Prieto, por otro con la desconfianza de las dotaciones hacia los miembros del Cuerpo General, por otro con la enorme influencia que los Comités de los buques ejercían sobre las decisiones a tomar en cuanto a acciones de combate y otras cuestiones que afectaban, en demasía y en sentido negativo,  a la disciplina a bordo.

Bruno Alonso Gonzalez
Comisario General de la Flota
En relación con el ministro de Marina, Buiza llega a enfrentarse a sus decisiones, en particular la de la marcha de la Flota al Cantábrico en septiembre de 1936, oposición compartida por Prado Mendízabal, Jefe de Operaciones de la Flota. Enfrentamiento muy especialmente puesto de manifiesto con ocasión del hundimiento del destructor "Almirante Ferrándiz", llegando en este caso a responsabilizar a Indalecio Prieto de esta tragedia por haber dejado solos al "Ferrándiz" y al "Gravina" en aguas del Estrecho, y además sin cobertura aérea de aviones de reconocimiento, Miguel Buiza, indignado por lo sucedido al "Almirante Ferrandiz" y al "Gravina" elevó una protesta al ministro de Marina y Aire denunciando la falta de información aérea que tenían los barcos sobre los movimientos de los buques enemigos, "…información pedida con insistencia y prometida sin resultado, que hubiera evitado el sacrificio estéril de la dotación heroica del destructor Almirante Ferrándiz”, protesta a la que el ministro responde con evasivas, alegando falta de medios. Solo después de que Indalecio Prieto, ministro de Marina disolviese los Comités y nombrase a Bruno Alonso como Comisario General de la Flota, se suavizaron algo las tensiones entre Prieto y Buiza.

Buiza se acerca inteligentemente a Bruno Alonso y ambos colaboran eficazmente, Alonso impone hábilmente la disciplina, el sentido del deber y la moral de combate entre las dotaciones, permitiendo así que Buiza pueda ejercer sin cortapisas el alto mando que le otorgan los cuatro galones con las estrellas de cinco puntas que luce en las bocamangas de su uniforme. Bajo su mando la totalidad de la Flota enviada al Norte regresa a Cartagena sin ningún incidente, burlando a los buques sublevados.

Luis González de Ubieta
Indalecio Prieto se propone rodearse de marinos expertos para ser asesorado en la toma de decisiones, más bien para justificar las suyas, a tal fin crea el Estado Mayor de las Fuerzas Navales de la República, un órgano al que no dota de capacidad de decisión, ya que todas las operaciones han de ser finalmente aprobadas por él. Al frente del EMFNR Prieto pone al capitán de corbeta Luis González de Ubieta, cargo que ostenta hasta octubre de 1937, mes en el que Prieto le nombra Jefe de la Flota, destituyendo de este cargo a Buiza, que pasa dirigir la Defensa Móvil Marítima, pero por poco tiempo, ya que Prieto le nombra Jefe del Estado Mayor de la Marina dos meses más tarde, en diciembre de 1937. Es necesario insistir aquí en que a pesar de los dos estados mayores citados, todas las decisiones que de ellos emanasen debían obligatoriamente contar con la aprobación de Prieto, nada se podía hacer o deshacer sin su visto bueno, Prieto así lo dispuso: "Será función del Estado Mayor de la Flota el estudio y preparación de las operaciones navales de acuerdo con las directrices señaladas por el Ministro"

Llega abril de 1938 y Juan Negrín, por fin, toma la decisión de destituir a Prieto, en aquel momento ministro de Defensa, y asume personalmente su puesto. Buiza vuelve a padecer los continuos cambios en sus destinos, siendo relevado en su cargo como jefe del E.M, puesto que pasa a manos de Prado Mendizábal. La negativa evolución de la guerra hace que Juan Negrín, a modo de último cartucho, se acuerde de Buiza y lo vuelve a colocar como Jefe de la Flota, cargo que ocupa hasta que desembarca en Bizerta.

Pedro Prado Mendizábal

En marzo de 1939, con Cartagena sublevada junto con su Base Naval y Arsenal, Miguel Buiza ordena la salida de la Flota con rumbo África, a fin de ponerla a salvo si las baterías de costa cayesen en manos sublevadas, como así sucedió. Cuando los barcos ya han salido y navegan hacia África reciben informaciones contradictorias sobre la situación de la sublevación en Cartagena, entre los comandantes de los buques, Bruno Alonso y Buiza se sopesa la posibilidad de volver a Cartagena. Todos son conscientes de que si regresan a Cartagena y las baterías de costa siguen en poder de los sublevados serian hundidos sin contemplaciones y sin posibilidad de defenderse, y que en el caso de que algún buque pudiera evadir los ataques de las baterías no podría retomar el rumbo a África por falta de combustible. Como todos sabemos, la Flota no regresa y fondea en el puerto de Bizerta.

Buiza, junto con las dotaciones de los barcos, fue llevado directamente al campo de concentración de Meheri-Zebbeus (cerca de Maknassy, Túnez). Solo dos meses más tarde, en mayo de 1939, se enrola voluntario en la Legión, donde se le concede el grado de capitán. Es comandante de armas al sur de Orán cuando se declara la guerra en Francia el 2 de septiembre de 1939. En 1940, cuando Francia firma el armisticio con Alemania su unidad está en la zona de combates de Rethel, donde hubo una fuerte oposición al invasor nazi. Al firmarse el Armisticio franco-alemán presenta la dimisión. Se le concede 5 meses más tarde.

El "Amiral Buiza" con la bandera de la República Española
París, agosto de 1944
(Imagen: Pinguinos en París)
Tras producirse  el desembarco aliado en África, en noviembre de 1942, se alista en el "Corps Franc" y mandará la "9e Compagnie" del III Batallón, conocida como “l’Etrangère” por la diversa nacionalidad de sus componentes,  y que es el antecedente directo y origen de “La Nueve”, la primera compañía que pisó París tras su liberación, una compañía plagada de republicanos españoles. Uno de los Half Track (semi orugas blindados) que desfiló por los Campos Elíseos llevada pintado en su frontal "Amiral Buiza", otros llevaban pintado el nombre de varias ciudades españolas que tuvieron especial relevancia en la Guerra de España.

Participó en la campaña de Túnez, en la liberación de Bizerta, siendo nombrado por su heroísmo en la Orden del Ejército y recibiendo la Cruz de Guerra con Palmas. No siguió la campaña en Francia y se retiró a Oran.

Un miembro de la resistencia francesa saludo a uno de los soldados
españoles del Half Track "Brunete".  París, agosto de 1944 
(Imagen: Pinterest)

En 1947 embarcó voluntariamente, con el nombre supuesto de Moisés Blum, como Primer Oficial del “Paducah”, un barco que transportaba judíos a Palestina. Interceptado por los británicos, Buiza fue internado en un campo de la región de Haifa y luego en Chipre, hasta febrero de 1948, año en el que el Estado de Israel es reconocido por las Naciones Unidas, y es repatriado a Marsella. De allí se trasladaría a Orán junto a su segunda mujer y el hijo de ésta. Trabajó como contable en el Hotel Martinez hasta que el 5 de julio de 1962, el director del hotel, Fernand Martínez, intimo amigo de Buiza, es asesinado y decide abandonar Argelia. Se trasladó a París hasta que, tras ser diagnosticado de cáncer, se retiró a la residencia “Beau Séjour” en Hyéres, cerca de Marsella, antaño un hotel que fue adquirido por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, mantenida a base de donativos. Allí falleció el 23 de junio de 1963 a la edad de 65 años, rodeado por su familia. Fue enterrado en el cementerio de Hyéres. Un jefe de la Marina francesa acudió a su entierro en representación del Gobierno francés.


Benito Sacaluga





Fuentes:


  • "El exilio de los marinos republicanos". Victoria Fernández Díaz. Ed. Universidad de Valencia (2009)
  • Real Academia de la Historia









lunes, 1 de febrero de 2016

REPUBLICANOS ESPAÑOLES EN LA DIVISIÓN LECLERC



El "España Cañí" aclamado en París.
Tres años antes de que comenzara la invasión nazi los republicanos españoles ya luchaban, literalmente, contra el fascismo  y lo hacia desde la soledad. Los países europeos no solo miraron para otro lado, también ocultaron su cabeza debajo de las mesas cuando países como Alemania e Italia incumplían con descaro el Pacto de No Intervención.

En los primeros días de la guerra civil Francia, que al igual entonces que España tenía ( y tiene) un régimen republicano y gobierno de Frente Popular, se mostró más que dispuesta decidida a prestar ayuda a la República Española, en proporcionar material de guerra y suministros. Sin embargo la intervención tajante de Inglaterra impidió que esta ayuda se materializase. Es más, a través del Pacto de No Intervención se impidió que otros países lo hicieran. Las buenas intenciones francesas pronto se volverían contra la República Española, ya que el Pacto de No Intervención medía con el mismo rasero a un gobierno legal (elegido por el pueblo) y legítimo, y a unos rebeldes que se habían alzado en armas contra la voluntad popular.

En pocos días quedó claro que Alemania e Italia se saltaban el acuerdo a la torera mientras continuaban ayudando a los golpistas. Un pacto que en la práctica según  Miriam Brandon, Licenciada en Historia Moderna y Ciencias Políticas por el Queen Mary College y la London School of Economics and Political Sciences, "el Pacto de No Intervención en España fue de todo menos de -no intervención- resultando ser, a la postre, el peor enemigo de la República española." 

Acabada la mal llamada Guerra Civil Española y ya en marcha la invasión nazi de Europa, miles de republicanos españoles se alistaron en las fuerzas aliadas contra el Eje Berlín-Roma, entre ellos los integrantes de "La Nueve", ofreciendo a Europa entera sus vidas en la lucha contra el nacional socialismo alemán y el fascismo italiano.

Trato a continuación de esbozar el nacimiento de "La Nueve", novena compañía del Regimiento de Marcha del Tchad (RMT), integrada prácticamente en su totalidad por españoles.

(1) En la madrugada del 10 de julio de 1943, con un temporal apocalíptico. se produce el desembarco en Sicilia de tropas americanas, británicas y canadienses. El VIII Ejercito británico, con Montgomery al frente, ataca el sur de la isla. Entre ellos, algunos marinos como el ferrolano Jerónimo Bauzas Vila, auxiliar de Artillería en el Libertad y que se había enrolado con los tommies, como llamaban a los comandos ingleses. En total se emplean 160.000 hombres en un desembarco difícil que termina con la victoria aliada después de 38 días de muy duros combates.

Ahora los aliados son dueños del Mediterráneo y están más cerca de poder atacar directamente Italia, uno de los binomios del Eje. Jerónimo Bouzas seguirá la campaña de Italia.

Mientras tanto, en Argelia, el Corps Franc se disuelve. La llegada de De Gaulle en el escenario de África del norte desencadenaba una batalla política entre las fuerzas de Giraud, el que había sido el representante francés ante los aliados, y Charles De Gaulle, baluarte de las Fuerzas Francesas Libres (FFL). Una pugna de desavenencias que se alarga hasta el mes de julio de 1943. Con razón y por experiencia, los extranjeros, internados o ex legionarios desconfían de los súbitos cambios de la política francesa. Estas discordias, este déjà vu explica quizás la decisión que toma el almirante Buiza (2).

Cuando el teniente español Antonio van Baumberghen Clarasó, al que todos llaman Bamba, le entrega, por encargo del comandante del Corps de Franc, el general Magnan, la Cruz de Guerra con Palmas que le habían otorgado, Miguel Buiza, según dicen, le contesta: "!Mira Bamba¡ Ya estoy harto de la guerra, así es que ve a decirle a Magnan que pondré la Cruz de Guerra como adorno encima de la chimenea, pero yo me paro aquí". Vuelve a Orán. Sus compañeros de la Marina dicen que ya está con la salud quebrada.

El 25 de julio de 1943, el Corps Franc es oficialmente disuelto. Los hombres deben elegir entre Giraud y De Gaulle. Casi todos los españoles optan por las FFL con el antiguo brigadista Putz a la cabeza. Así es como se forma el Regimiento de Marcha del Tchad (RMT) nacido en Argelia, en la región de Djidjelli. Este regimiento proviene del Regimiento de Tiradores Senegaleses del Tchad. Había sido el primer regimiento que se había unido a la Francia libre con el general Leclerc al frente. Aproximadamente en agosto se transforma en la 2ª División Blindada de Leclerc. Desde septiembre de 1943, en Marruecos, hasta la primavera de 1944 seguirán un entrenamiento intensivo con un material de guerra americano, moderno y de calidad. Están dotados con vehículos semiorugas, llamados "half-tracks" y cuentan con ametralladoras, morteros, cañones anticarros y bazucas. Esta división blindada francesa es la que integrará las fuerzas aliadas en Inglaterra en el próximo desembarco.

En esta división que llevará los colores franceses en la esperada liberación, hay muchos españoles, especialmente en el III/RMT, bajo las órdenes de Putz. Dentro de la III/RMT, la novena compañía del Corps Franc se transforma en la novena compañía del RMT y sera, si ello es posible, aún más española que bajo el mando de Buiza. De hecho, le llaman "la Nueve", directamente en castellano. El mando de la Nueve es entregado al capitán Dronne. La undécima compañía de acompañamiento y la compañía de apoyo también recibieron voluntarios españoles. Aquí encontramos a un veterano, el teniente de navío de la Flota Salvador Maturana Navarro. Es posible que viniera directamente del Corps Franc. Es instructor en la sección de obuseros de 75 de la CA del III/RMT. Son unos carros ligeros equipados con un cañón de 75 mm que sirven de apoyo.

Las autoridades de la división blindada de Leclerc no tienen más que alabanzas con los españoles de la III/RMT. Solo ,les molesta su empeño en seguir llevando una insignia con los colores de la bandera republicana española.

Según costumbre francesa, los vehículos del ejército son "bautizados", es decir se les pone nombre. En la III/RMT los españoles les dan a sus half-tracks nombres de las batallas de la guerra de España: Ebro, Brunete, Madrid, Guadalajara, Teruel... Antonio van Baumberghen Clarasó, Bamba, que había estudiado en la Institución Libre de Enseñanza, es el encargado de rotular los blindados, Hay uno que rinde homenaje a alguien que despertó simpatías allá donde estuvo. Es el vehículo número 406101, que pertenece a la tercera sección de la Nueve. Se llama Amiral Buiza.


Benito Sacaluga



(1) Texto extractado de "El exilio de los marinos republicanos". Victoria Fernández Diaz. Universidad Politécnica de Valencia. ISBN: 978-84-370-7395-8.







(2) Miguel Buiza Fernández-Palacios, almirante de la Flota Republicana. Nació en Sevilla en 1898 y murió exiliado en Francia en 1963 a los 65 años de edad. Con solo 17 años de edad Ingresó en la Escuela Naval Militar de El Apostadero de Cádiz, en 1932 logró el ascenso a capitán de corbeta. Se hizo cargo del buque insignia de la Flota, el crucero Libertad, el 20 de julio de 1936. Fue nombrado Jefe de la Flota el 1 de septiembre de 1936 (Diario Oficial de la República. Núm. 246, 2/09/1936) y Comandante interino del Libertad (confirmación en Gaceta de la República. 11/11/1936) hasta el 23 de enero de 1937 en que se hizo cargo Eduardo Armada. Es sustituido en la Jefatura de la Flota el 27 de octubre de 1937 por Luis Gonzalez de Ubieta.  Pasó a ocupar los puestos de Jefe de Estado Mayor de la Marina, Jefe de la Junta de Recompensas y Jefe de la Sección de Personal. El 22 de febrero de 1939 volvió a tomar el mando de la Flota (G. R. 22/01/1939).

Salió de Cartagena con la Flota el 5 de marzo de 1939. Llegaron a Bizerta (Túnez). Fue llevado directamente al campo de concentración de Meheri-Zebbeus (cerca de Maknassy, Túnez) con las dotaciones de los barcos. Se enrola en la Legión en mayo de 1939, donde se le concede el grado de capitán. Es comandante de armas al sur de Orán cuando se declara la guerra en Francia el 2 de septiembre de 1939. En 1940, cuando Francia firma el armisticio con Alemania su unidad está en la zona de combates de Rethel donde hubo una fuerte oposición al invasor. Al firmarse el Armisticio franco-alemán presenta la dimisión. Se le concede 5 meses más tarde.

Cuando el desembarco aliado en África, en noviembre de 1942, se alista en el Corps Franc y mandará la 9e compagnie del III batallón, conocida como “l’Etrangère” (por la nacionalidad de sus componentes) y que es el antecedente directo de “La Nueve”.

Participó en la campaña de Túnez, en la liberación de Bizerta, siendo nombrado por su heroísmo en la Orden del Ejército y recibiendo la Cruz de Guerra con palmas. No siguió la campaña en Francia y se retiró a Oran.

En 1947 embarcó con el nombre supuesto de Moisés Blum como 1º oficial del “Paducah”, barco que transportaba judíos a Palestina. Interceptado por los británicos fue internado en un campo de la región de Haifa hasta febrero de 1948, fecha en que fue repatriado a Marsella. De allí se trasladaría a Oran junto a su 2º mujer y el hijo de ésta. Trabajó como contable en el Hotel Martinez hasta 1962 en que la situación de Argelia le aconsejó abandonar el país. Se trasladó a Paris hasta que, habiendo sido diagnosticado de cáncer, se retiró a la residencia “Beau Séjour” en Hyeres, cerca de Marsella, donde falleció el 23 de junio de 1963.



martes, 16 de abril de 2013

HOMENAJE FRANCÉS A LOS REPUBLICANOS ESPAÑOLES



Intervención de Catherine Peyge, alcaldesa de Bobigny, el 13 de abril de 2013, durante el acto de inauguración de una calle en esa localidad francesa en honor a los republicanos españoles.




(1) "Al atardecer del 24 de agosto de 1944, una pequeña vanguardia de la segunda División Blindada del general Leclerc  se abalanzó hacia un París insurgente pero que seguía ocupado por los alemanes y alcanzó el Ayuntamiento. Los quince blindados tomaron posición para defender el Comité Nacional de Liberación que se había instalado allí.

Los parisinos que habían acudido se extrañaban de descubrir los nombres de esos blindados : Madrid, Guadalajara, Brunete, Guernica, Teruel e incluso Don Quijote…

Dos días después, el general de Gaulle, el general Leclerc y los miembros del Comité de Liberación subían a pie los Campos Elíseos en medio del alborozo popular. Las noticias de entonces muestran imágenes de esos mismos carros blindados que abrían la marcha y aseguraban la protección de ambos hombres de la muchedumbre de los parisinos que los aclamaban, pero esas imágenes dejan en el anonimato a los hombres que conducían esos carros blindados.

La amnesia embargó la historia oficial en relación con  esos hombres. Para el gran público, salieron por fin del anonimato y del olvido sesenta años más tarde, en agosto de 2004, en un artículo del Nouvel Observateur firmado por el general Michel Roquejoffre.

Escribía : « Son los vehículos del teniente Amado Granell, quien soñaba con la restauración de la República en España ; del sargento Campos, anarquista, evadido de España, jefe de comando en los cuerpos francos de Africa ; del sargento jefe Garcès, aragonés de Zaragoza, matador de toros bajo el nombre de Larita II, veterano de la Legión ; de Enguinados, nacido en México de madre india y de padre español, alistado a los 15 años en las filas republicanas ; de Juan Reiter, de origen alemán, antiguo jefe de batallón del ejército republicano español, evadido de España ; de Carino López, marinero pescador gallego quien, después de la desbandada de los Republicanos, llegó a Orán en una pequeña chalupa… » 
Subraya el general Roquejoffre : "Esos españoles habían vuelto a tomar las armas para liberar Francia. Los franceses deben saberlo (…) Tienen derecho a todo el agradecimiento de los franceses". 

El agradecimiento de la Francia oficial fue harto modesto. No obstante Francia tenía esa deuda de honor que hubiera debido saldar para borrar el profundo sentimiento de vergüenza inspirado por su actitud hacia esos hombres, hacia los Republicanos Españoles, hacia vosotros quienes estáis aquí hoy en nombre de ellos.

Cuando necesitabais ayuda Francia os abandonó. Cuando hubiera podido acogeros con los brazos abiertos, lo hizo apuntándoos con las bayonetas.

Sí, en la España de 1939, “Ellos” sí que pasaron…pero eso sucedió debido a la traición  en la que, después del fracaso del Frente Popular, Francia participó. Después de su proclamación el 14 de abril de 1931, la República española le daba miedo a todos los bien-pensantes, como le daba miedo a la City de Londres y a Wall Street. Representó sin embargo una esperanza para los pueblos del mundo entero que se organizaron en un formidable movimiento para sostenerla.

Decenas de miles de mujeres y hombres, en particular en Francia, se alistaron en las Brigadas Internacionales, para combatir a su lado, a vuestro lado. Con sus sombras y sus luces, las Brigadas escribieron una de las páginas que marcaron el siglo.

Su heroísmo, el de los combatientes republicanos no bastaron.

La política de no-intervención de las grandes potencias democráticas abandonó de hecho España a Franco. Dejó el campo libre al apoyo masivo que le aportaron  la Italia de Mussolini y sobre todo la Alemania de Hitler que utilizó España para experimentar sus técnicas de guerra y los bombardeos masivos de poblaciones civiles.

¿Cómo olvidar ? Aquel día, el 26 de abril de 1937, en Guernica, era día de mercado cuando surgieron los aviones de la Legión Cóndor enviada por Hitler y arrasaron Guernica bajo una lluvia de bombas. Hoy el horror de aquel acto sigue siendo experimentado. En efecto, Picasso volvió ese crimen imprescriptible pintando su célebre y dramático cuadro dedicado a la ciudad vasca, mientras Paul Eluard anunciaba como visionario la “victoria” futura de los muertos de Guernica.

Frente a una potencia tecnológica superior, mal equipados, débilmente sostenidos por la falsa generosidad de Stalin, los ejércitos de la República acabaron cediendo. Los historiadores no han acabado de hurgar en las fosas de la guerra de España, una guerra que sigue atormentando nuestra memoria con imágenes terribles.

¿ Cómo olvidar las de la « Retirada » ? Esos centenares de miles de mujeres, de niños, de soldados exhaustos, azorados, estremeciéndose de frío, de hambre, heridos o enfermos, andando –hormigueros humanos de desesperanza y de miserias – hacia la esperanza que representaban para ellos  Francia.

Ésta  os acogió como bandidos. Hacinados en campos o abandonados con vuestra hambre, vuestra sed, sin cuidados, sin cobijo, entregados a los piojos, al tifus, muchos de los vuestros murieron. Los blindados de la Liberación que conducíais en el combate hubieran podido llevar otros nombres: Los de Argelès, del Vernet, de Gurs, de Agde, de Bram, de Setfonds…todos esos campos de concentración del Suroeste donde  la Francia de entonces os hacinó.

Hubieran podido llamarse también, Setat Relizane, Bou-Arfa, camp Morand, Oued-Akrouch, Kenadsa, Tandara…esos campos de Africa del Norte, entre ellos los siniestros campos llamados « de castigo» de Hadjerta M’guil, Ain el Ourak, Meridja o Djelfa, verdaderas colonias penitenciarias donde, sometidos a los trabajos forzados, estabais entregados al sadismo de guardias que tenían derecho de vida y muerte sobre vosotros.  Todos esos nombres de campos de concentración franceses que habéis conocido a menudo antes de conocer los campos nazis. Había más de una cincuentena, han sido borrados de la memoria francesa, sin duda por estar demasiado cargados de vergüenza. No obstante, en cuanto Francia hubo declarado la guerra a la Alemania nazi, fue de aquellos campos de donde surgisteis para volver a tomar las armas y combatir, en primera línea, a aquel enemigo que nos era común.

Mucho tiempo fue acreditada la idea de que no habíais sido sino un puñado en participar en la Liberación de Francia.

La verdad es que –en la diversidad de lo que érais- habéis sido decenas de miles en combatir para ella : en los ejércitos aliados, bajo el uniforme de La Francia Libre, en las filas de los Francos Tiradores y Partisanos, en los de la M. O. I., en los maquis del Limousin, de los Glières, del Vercors, como guía de clandestinos en los Pirineos…

Cuando uno de vosotros caía, poníais en su tumba una pequeña bandera republicana. Pedíais que la inscripción « muerto por Francia » -lo que era el caso- fuera reemplazada por « muerto por la Libertad » 

Vuestro compromiso en los combates de la Francia Libre respondía a valores universales : los de la Libertad, de la Justicia, de la Democracia, esos valores encarnados por la República que habíais defendido durante más  de treinta meses de una atroz guerra civil. Una vez liberada Francia, viendo de nuevo traicionadas vuestras esperanzas de liberar España a su vez, habéis preferido la sombra y el silencio a la fama de los héroes.

Sí, Francia os debe su total reconocimiento y su gratitud.

Bautizando con vuestro nombre esta calle de Bobigny, tenemos la plena conciencia de sólo pagar un modesto tributo, pero lo hacemos con todo corazón.

¡Honor a vosotros, hombres de la República española, combatientes de la Libertad ! "

Catherine Peyge
Alcaldesa de Bobigni
13 Abril 2013.

El 26 de agosto de 1.944 las tropas aliadas entraron triunfantes en París, Los soldados españoles de la División Leclerc desfilaron llevando en sus estandartes los colores de la Segunda República Española; las posteriores protestas del régimen franquista fueron ignoradas por el gobierno francés.


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Fuente:  Traducción al español de Rose-Marie Serrano (Amigos de los Republicanos Españoles de la Región Parisina). Publicada en Radio BCN Estación Mediterránea ABF.