domingo, 29 de diciembre de 2019

EL INFORME CARRERO, HENDAYA Y LA ARMADA



Ríos de tinta se han vertido sobre el controvertido tema de la denominada "Reunión de Hendaya" entre Hitler y Franco. La práctica totalidad de lo publicado ensalza la figura del general sublevado, recién convertido en dictador. Habilidad, mano izquierda, valentía y un largo etcétera de virtudes se le atribuyen a Franco en su "negociación" con Hitler sobre la entrada de España en la II Guerra Mundial como aliado de los nazis. Dicen que salvó a España...una vez más, pero sus verdaderas intenciones eran entrar en la guerra.

Es cierto que Hitler, por medio de su embajador en Madrid y a través de Serrano Suñer, solicitó una reunión con Franco para tratar sobre la posición española, estábamos a principios de octubre de 1940, una reunión que Hitler propuso fuese en el Nido del Águila, en los Alpes Bávaros (Berchtesgaden), finalmente se celebró en la frontera de España con Francia, en Hendaya, el 23 de octubre de 1940, Francia estaba ocupada por los nazis desde finales de junio de ese año. También es cierto, si los documentos consultados son precisos, que en esa reunión no se decidió nada definitivo sobre la intervención de España como aliada de los nazis, tal decisión se pospuso, prueba de ello es el documento que con fecha del 11 de noviembre de 1940 redactó Luis Carrero Blanco, 18 días después de celebrada la reunión entre Hitler y Franco en Hendaya.

La intención de Franco cuando fue a Hendaya, movido por su irrenunciable afán imperialista, era entrar en la guerra al lado de Hitler. Según nos relata Gerardo Elorriaga en El Correo, los investigadores sostienen que Franco quiso entrar con Alemania e Italia en la Segunda Guerra Mundial, pero que pidió un precio muy alto a Hitler. «No fue una estratagema», advierte el historiador y periodista Jesús Palacios. Al Führer le interesaba cerrar el Estrecho de Gibraltar y el dictador planteó unas demandas ambiciosas para participar en esa operación. «Solicitó las colonias francesas en el Magreb, incluida Argelia, y dominios en el centro de África», revela. «Se creía predestinado, dotado por la gracia de Dios para aprovechar la oportunidad histórica de resarcirse de ingleses y franceses y crear un nuevo imperio». 

El ministro de Marina español era entonces Salvador Moreno Fernandez (tristemente conocido por ser el comandante del crucero "Canarias" cuando bombardeo a la población civil que huía de Málaga hacia Almería)  y su Jefe de Operaciones Luis Carrero Blanco, capitán de fragata. El ministro sabía de las intenciones de Franco , pero no quería entrar en la guerra bajo ningún concepto y encargó a Carrero Blanco un informe sobre la situación de la capacidad militar y los inconvenientes de la participación española en la guerra, especialmente sobre la Armada, la cual según Carrero serviría de apoyo a los nazis en su dominio del Mediterráneo y las aguas del estrecho de Gibraltar.  El destinatario de dicho informe sería Franco, y la intención del mismo era evitar que Franco se plegase a los deseos de Hitler. En este punto resulta ilusorio solo pensar que Hitler no conocían a la perfección el potencial bélico español, el cual era prácticamente nulo, es de suponer que la intención de Hitler era utilizar el territorio y las aguas españolas, junto con las defensas costeras con total libertad, no obstante dicho informe se redactó exponiendo veintiuna razones que "desaconsejaban" a Franco entrar directa y efectivamente en la guerra. Se asegura desde diferentes opiniones que este informe de Carrero fue lo que hizo desistir a Franco de su intención de entrar en la guerra después de la reunión de Hendaya, por otro lado Hitler se opuso a las pretensiones iniciales de Franco, transmitidas en el encuentro.

En un trabajo de Eduardo Palomar Baró, franquista de pro y Caballero de Honor de la Fundación Nacional Francisco Franco, publicado en la web Generalísimo Francisco Franco, además de recoger, supongo que textualmente, el informe de Carrero Blanco, da cuenta del estado de los ejércitos (Tierra y Aire) y de la Armada. 

Reproduzco a continuación lo relativo a la Armada, compuesta en esas fechas (noviembre de 1940) casi en su totalidad por las unidades de la Flota Republicana recogidas por los franquistas en Bizerta (Túnez) en la primavera de 1939. El dos de abril, el entonces contralmirante Salvador Moreno, a las 18.30 horas, radiaba al Jefe del Estado Mayor franquista lo siguiente: "En este momento salgo del lago Bizerta con toda la escuadra sin novedad". Durante la travesía hasta la península los marineros republicanos que, confiando en las promesas franquistas decidieron volver a España, ya prisioneros fueron obligados a rendir homenaje a los muertos del "Baleares" en el mismo lugar donde lo habían hundido los buques republicanos. La venganza empezaba. (1) Moreno insistía en que "los marinos republicanos repatriados voluntariamente incluían a significados criminales e individuos de cuidado, para los que deberían prepararse campos de concentración". 

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La Armada española en 1940


El núcleo de alarmada estaba compuesto por seis cruceros, una veintena de destructores y cinco submarinos. Aunque suponía una fuerza naval significativa no era ni de cerca la que necesitaba España para proteger los intereses marítimos de una nación que salía de una guerra civil, que había destruido sus recursos y recibía por mar la casi totalidad de sus importaciones.

De los 6 cruceros, sólo tres eran operativos: “Canarias”, 10.000 toneladas; “Navarra" (2), 4.837 toneladas, y “Almirante Cervera”, 7.475 toneladas. Los otros tres, “Méndez Núñez”, “Galicia”(3) y “Miguel de Cervantes”, se encontraban en astilleros, sin dotación, en una inaplazable operación de reacondicionamiento.

En cuanto a los destructores, una cuarta parte tenían una edad que se aproximaba a los veinte años, carecían de valor militar y cumplían funciones de escuela. La mitad de los submarinos estaban en circunstancias parecidas.

La carencia de oficiales, fruto de la situación producida en España entre 1936 y 1939, la escasez de repuestos y de combustible y, como consecuencia, el bajo adiestramiento de las dotaciones, reducían aún más el valor práctico de nuestra Armada.

La Aeronáutica Naval, que en 1936 tenía más de cien aviones, había desaparecido en aquel mismo año por la eliminación física de sus oficiales. Unos meses antes del Alzamiento había quedado fuera de servicio el portaaviones “Dédalo”.

El 8 de septiembre de 1939, estando aún el Gobierno en Burgos, se promulgó una ley que establecía la construcción de cuatro acorazados, dos cruceros protegidos, doce cruceros ligeros, cincuenta y cuatro destructores, treinta y seis torpederos, cincuenta submarinos, cien lanchas rápidas, buques auxiliares, pertrechos y repuestos.

A la vista de la situación política mundial, este programa naval se diseñó como directiva la creación de una fuerza naval que pudiera jugar un papel decisivo como sumando de un bando en un juego político concreto que pudiera plantearse Europa. El programa se basaba en la ayuda técnica que habría de recibir España, ya que nuestra industria no estaba en condiciones de construir por sí sola buques de guerra modernos de alguna importancia.

No habían hecho más que iniciarse las conversaciones con los italianos para la construcción en España de acorazados de la clase “Littorio”, cuando se inició la II Guerra Mundial. Quedó detenido el programa naval antes de nacer y el esfuerzo industrial, sin la cooperación extranjera, se centró en la modernización de las unidades existentes.

Como puede apreciarse, poco o ningún esfuerzo realizó Eduardo Palomar a la hora de detallar el estado de nuestra Armada en 1940, lo despacha con extrema brevedad y una acentuada falta de detalle y rigor. Si bien es cierto que la mayoría de las unidades navales hacía tiempo que estaban operativas, también es cierto que casi todas ellas estaban en condiciones de servicio y lo siguieron estando durante muchos años más. En cuanto a la carencia de oficiales hay que decir que si algo le sobró a Franco en su Armada durante la guerra fueron oficiales del Cuerpo General, no así de dotaciones, ya que éstas fueron diezmadas por la represión llevada a cabo nada más terminar la guerra.

En definitivas cuentas nada de mano izquierda, ni habilidad negociadora, ni de estrategia, fueron el informe de Carrero por un lado y sobre todo la actitud de Hitler por otro, los motivos por los cuales España no participó en la II GM al lado de Hitler y Mussolini, al lado de aquellos que le hicieron ganar la guerra en España. Claro que pienso que si Hitler hubiese querido con firmeza que España entrara en guerra a su lado, Franco habría tenido una excelente coartada para satisfacer sus sueños de poder y lo habría hecho encantado. Algo así le pasó a Aznar con Bush y Blair en 2003.


Benito Sacaluga






(1)  Michael Alpert. La Guerra Civil Española en el Mar. 
(2) Antiguo "República"
(3) Antiguo "Libertad"


domingo, 15 de diciembre de 2019

LANCHAS TORPEDERAS DE LA FLOTA REPUBLICANA






A comienzos de 1937 la Armada sublevada recibió de la Alemani nazi dos lanchas torpederas, a las que seguirían otras tres unidades, Mussolini envió cuatro lanchas más.

Lancha torpedera "DAR" (G-5)

La Armada de la República recibió de la Unión Soviética, un total de cuatro lanchas torpederas. Dos de dichas lanchas llegaron en mayo de 1937 al puerto de Cartagena transportadas por el transatlántico "Cabo Santo Tomé", un buque polivalente de carga y pasaje, construido para la Cia.Ybarra, en Bilbao, en los Astilleros de la Sociedad Española de Construcción Naval en Sestao. Un buque finalmente hundido por el cañonero "Dato" en las costas de Argelia en octubre de 1937. El "Cabo Santo Tomé", que navegaba  con falso pabellón británico, transportaba una carga de aviones y material de guerra desde el puerto de Odessa con destino al puerto de Valencia.

Las dos restantes llegaron el 21 de junio de 1937 a bordo del mercante español "Aldecoa", de la Compañía Marítima del Nervión.

Cartel publicitario de las líneas con sudamérica
de las motonaves
"Cabo San Antonio"
"Cabo San Agustín" y
"Cabo Santo Tomé"

(Imagen: vidamaritima.com)

Vapor "Aldecoa"
Imagen: vidamartima.com

Las lanchas enviadas por los soviéticos eran del tipo "G-5". Constituyeron la denominada Flotilla de Lanchas Torpederas, siendo dadas de alta con los numerales "DAR-11", "DAR-21", "DAR-31" y "DAR-41" y con base en el puerto de Portman, a unos 20 kilómetros d la Base Naval de Cartagena. El destino de estás lanchas no era otro que dar protección a los cargueros que llegaban a la España republicana con material de guerra. Sus zonas de patrulla habituales comprendían el litoral Mediterráneo catalán y valenciano hasta Cartagena.

Lancha torpedera Tupolev G-5 (colección de Josep de Dios)

Las "G-5" eran embarcaciones monocasco, construido este principalmente en duraluminio, un material que obligaba a una muy frecuente aplicación de tratamiento anticorrosivo, pero que a cambio aportaba una importante disminución de peso. El desplazamiento era de 12,2 tons, con una eslora cercana a los 19 metros, manga de 3,1 metros y un calado de 0,82 metros. Su propulsión se conseguía mediante la adaptación de dos motores de aviación Mikulin GAM-34B de 635 hp. de potencia cada uno, consiguiendo una velocidad punta cercana a los 50 nudos, con una autonomía de 80/90 millas a todo motor. Transportaban dos torpedos de 533 mm., alojados en sendos canales situados en la parte trasera de la cubierta, además montaba una ametralladora en proa y otra sobre la torreta. La dotación estándar de cada lancha era de cinco/seis hombres y estaba compuesta por marinos españoles y rusos.

De las cuatro lanchas soviéticas solo dos acabaron al final de la guerra en condiciones de prestar servicio, fueron la "DAR-11" y la "DAR-21", ambas pasaron a formar parte de la Armada franquista con los numerales "LT-15" y "LT-16", permaneciendo en servicio hasta marzo de 1946.

La "DAR-41" fue hundida en julio de 1937, solo mes y medio después de su entrada en servicio, cuando realizada labores de escolta al mercante griego "Laris" ("Chepo" bajo bandera panameña) junto a la "DAR-31" y los destructores "Almirante Valdés" y "Escaño". El ataque aéreo fue llevado a cabo por dos hidroaviones Heinkel He-59 de la Legión Cóndor, a unas 15 millas frente a la costa de Arenys de Mar.  La "DAR-31" quedó fuera de servicio en enero de 1939, también a causa de los daños sufridos por un ataque aéreo en aguas catalanas.

Benito Sacaluga





Fuentes: 

envisitadecortesia.com
vidamarítima.com








martes, 3 de diciembre de 2019

PEDRO PRADO MENDIZÁBAL, JEFE DEL ESTADO MAYOR DE LA MARINA REPUBLICANA



Se acaba de publicar un  libro basado en la biografía de Pedro Prado Mendizábal, Capitán de Navío,  Jefe del Estado Mayor de la Marina de la República en abril de 1938. El autor, Luis Miguel Cerdera, nos relata la vida de este marino, y lo hace apoyado en la información y documentos, inéditos y de primera mano, recibidos de uno de sus hijos, Jorge Prado Fernández, además de en abundante documentación obtenida en archivos y hemerotecas. El libro nos lleva por la trayectoria de Pedro Prado desde su infancia, reflejando con detalle su incansable actividad en defensa de la libertad, ideales llevados a la práctica durante la Guerra de España (1936-1939), la II Guerra Mundial, y la Cuba inmediata al triunfo de su revolución, acompañado todo ello de la exposición novedosa de hechos acontecidos durante los tres periodos citados.

Entresacado del libro, dejo a continuación un pequeño, mínimo, resumen de la vida de Pedro Prado Mendizábal, a modo de anticipo de lo que Luis Miguel Cerdera nos relata a través de las 383 páginas de que consta su obra: "Bajo cinco banderas", Editorial Siníndice, ISBN: 978-84-17235-50.5. Un libro imprescindible por su rigor en cuanto a la vida de Prado, y también por las novedosas e inéditas informaciones que contiene en relación con la sublevación militar (1936) y la Guerra de España (1936-1939).

Pedro Prado Mendizábal nace en Lugo el 26 de junio de 1902, segundo hijo de Juan Prado López, comandante de caballería, y Esperanza Mendizábal Esparza. A finales de 1918 aprueba los exámenes de ingreso en la Escuela Naval Militar, el 10 de enero de 1920 ingresa en la Escuela Naval de San Fernando (Cádiz). 

Durante su periodo de formación ya expresa su alejamiento del ambiente tradicional reinante en el Cuerpo General de la Armada, nos dice:
...En la Escuela Naval me eduqué en un ambiente de tipo aristocrático, religioso y de tradiciones reaccionarias. Ya en ella se manifestaron en mí el espíritu de rebeldía hacia todo ello, y mi negativa a formar parte de una expedición para ir a visitar el Papa durante un viaje de prácticas en Italia, me costó serios disgustos..

El uno de diciembre de 1920 llega a Guardiamarina, en sus prácticas embarca en el crucero "Reina Regenta", el crucero "Cataluña" y el acorazado "Pelayo". Ya como alférez de fragata presta servicio en el crucero "Carlos V" y en el acorazado "Alfonso XIII".

El 20 de marzo de 1924 es habilitado de alférez de navío, graduación a la que llega oficialmente el uno de septiembre del mismo año. Con esta graduación sirve en el "Almirante Lobo", el crucero "Reina Regenta", el acorazado "Alfonso XIII y el remolcador "Cíclope". En el periodo comprendido entre 1924 y 1926 participa en diversas operaciones de la campaña del Rif. En 1925 toma parte en el desembarco de Alhucemas. Es condecorado con la Cruz Roja del Mérito Naval, la Cruz Blanca del Mérito Militar y la medalla de África.

En 1926 es promovido como alumno de submarinos, dos años más tarde es ascendido a teniente de navío, sirviendo como tal en el buque de salvamento de submarinos "Kanguro" y en el submarino B-2. En 1926 embarca en el acorazado "Jaime I" con el cargo de Oficial de Derrota, del acorazado pasa al submarino C-4, donde presta servicio durante dos años, teniendo a su cargo los departamentos de torpedos, radio y electricidad. En el otoño de 1929 el C-4 participa en las maniobras llevadas a cabo en el Mediterráneo y el Cantábrico, Pedro Prado está a bordo. En junio de 1931 es nombrado segundo comandante del submarino B-2, contaba 29 años.

Su ideología izquierdista le lleva a conseguir en 1931 la confianza del ministro de Marina, José Giral. Prado colabora activamente en las reformas emprendidas por la República en relación con la Marina de Guerra, reformas que no fueron aceptadas de buen grado por la mayoría de los componentes del Cuerpo General, compuesto casi en su totalidad por oficiales de familias acaudaladas de extremado conservadurismo, Prado escribe desde la Secretaría de Marina:
...En esta época, conocido por mis ideas progresistas, mis compañeros del Cuerpo General me mantenían aislado como si se tratase de una serpiente venenosa, aunque me temían...
El 25 de septiembre de 1932 acompaña al ministro de Marina y al presidente de la República, Manuel Azaña, a Barcelona, ciudad donde se celebra un acto de homenaje a la República y se procede a la entrega oficial del Estatuto de Cataluña. Realiza varios viajes oficiales más, nacionales e internacionales acompañando al ministro de Marina, hasta que durante el primer periodo del gobierno de Lerroux (Bienio Negro), por convicciones ideológicas, pide el cese en el Ministerio y solicita ser destinado nuevamente a la Armada. En octubre de 1933 es nombrado segundo comandante del submarino C-4, al mismo tiempo trabaja como profesor en la Escuela de Armas Submarinas de Cartagena (Murcia).

Pedro Prado Mendizábal en 1938
Tras las elecciones de febrero de 1936, en las que la izquierda recupera el poder, es llamado a Madrid para ser nombrado Secretario Técnico de Marina, cargo que ocupa hasta la sublevación militar de julio de 1936, ese mismo mes Pedro Prado asume el cargo de la Jefatura de Operaciones Navales, recién creada en sustitución del Estado Mayor de la Armada. Con la llegada de Indalecio Prieto, en septiembre de 1936, como nuevo ministro de Marina y Aire, dan comienzo las diferencias irreconciliables entre Prado y Prieto, situación que se mantendrá hasta el cese de Prieto en 1938. Prado, que en 1936 se afilia al Partido Comunista de España (PCE), en relación con los colaboradores de Prieto llega a escribir:
...Había en la Flota republicana bastantes elementos anarquistas, muchos honrados y valientes luchadores antifascistas, pero unos pocos aventureros, que habían intentado escalar puestos y apoderarse de las tripulaciones, cosa que yo había impedido. Pero apenas entró Prieto de ministro, estos elementos turbios fueron a verle y el los apoyó y se apoyó en ellos...
El enfrentamiento de Prado con Indalecio Prieto comienza ya en septiembre de 1936. Se opone frontalmente a Prieto en su decisión de enviar la Flota al Cantábrico, Prado no firma la Orden a la Escuadra, en su lugar como Jefe de Operaciones, la firma (Por Orden) un afín a Prieto, Manuel Naranjo, Auxiliar de Máquinas del submarino C-4. Prado intentó por todos los medios evitar esta operación, pero Prieto la lleva a cabo,  y el 21 de septiembre de 1936 el grueso de la Flota sale rumbo al Norte de España. Operación desastrosa que vino a suponer la pérdida del control republicano del Estrecho de Gibraltar, y posiblemente con ello también la guerra. Pedro Prado es cesado por Prieto de su puesto de Jefe de Operaciones Navales en ese mismo mes de octubre, y destinado al crucero "Méndez Núñez" como comandante del mismo. En mayo de 1937 Pedro Prado es ascendido a capitán de corbeta. Permanece en el "Méndez Núñez" hasta septiembre de 1937, fecha en la que recibe una orden urgente de Prieto (ministro de Marina) para trasladarse a Brest (Francia) y recuperar los submarinos C-2 y C-4, llevados hasta allí por marinos desertores, submarinos que los franquistas intentaban recuperar para su flota en colaboración con el servicio de espionaje francés. Prado evita el intento franquista, repara los submarinos, purga de traidores las dotaciones  y los traslada a España con la colaboración a bordo de oficiales de la marina soviética como comandantes. En abril y junio de 1938 los submarinos parten desde Burdeos (Francia) con rumbo a Cartagena, puerto republicano al que llegan el C-4 el 23 de abril y el C-2 el 26 de junio.

En abril de 1938, con Prieto ya fuera del Gobierno, Prado, que se encuentra entonces en Francia, es nombrado Jefe del Estado Mayor de Marina y vuelve a España. En los finales de la guerra marcha nuevamente a Francia al objeto de organizar el repliegue de las tropas republicanas y población civil desde una Cataluña ya ocupada.

En Francia reside en varias ciudades, incluida París, desde donde espera órdenes del Gobierno republicano, órdenes que no llegarán. Finalmente en el puerto de Le Havre y en la noche del 8 de abril embarca con su familia en el mercante ruso "Smolny" con rumbo a Rusia. Tras una accidentada navegación, el 13 de abril llega a Leningrado.

Ingresa en La Academia Superior Militar Voroshilov, institución fundada en 1936 y que representaba la flor y nata de las escuelas militares soviéticas. Solamente los mejores y más brillantes oficiales de las Fuerzas Armadas Soviéticas eran seleccionados para poder asistir a la más prestigiosa institución de enseñanza militar. Los estudiantes eran admitidos a partir de rangos de teniente coronel, coronel y general de Brigada. Junto con Prado también fueron seleccionados otros cinco militares españoles , entre ellos otro marino español, Eugenio Rodriguez Sierra, maquinista de la Armada.

Con la II Guerra Mundial en marcha, Prado es incorporado (1943) al Ministerio de la Marina de Guerra, a las órdenes del Jefe del Estado Mayor de la Flota Soviética y asignado al Servicio de Inteligencia de la Marina, con el grado equivalente al de capitán de navío, cambiando su nombre por el de Boris Ivánovich Potapov. En 1946, acabada la guerra, abandona la Inteligencia Militar y se íntegra en la docencia castrense durante poco más de un año. En 1948 el régimen de Stalin ordena la desmovilización forzosa de todos los militares extranjeros que continuaban en la Unión Soviética, Prado es uno de ellos y es cesado.  Es destinado a Biblioteca Estatal de Literatura Extranjera, ubicada en Moscú, con el rango de Bibliotecario Superior, allí junto con varios compañeros participa en la edición de:
  • Diccionario Español-Ruso
  • Diccionario Militar Español-Ruso/Ruso-Español
Como autor único, la Editorial Enciclopedia Soviética publica su obra: Diccionario Politécnico Español-Ruso.

Tras la muerte de Stalin y la entrada de España en la ONU, se empiezan albergar esperanzas sobre la posibilidad de la vuelta a España de los militares y civiles españoles ubicados en la Unión Soviética, incluyendo a los denominados "Niños de la Guerra" y a aquellos que habían prestado servicio en la División Azul y eran aún prisioneros en Rusia. Por razones que en el libro de Cerdera se detallan, Prado no regresa a España.

Fidel Castro había solicitado ayuda a la Unión Soviética para el envío de un contingente de militares españoles allí residentes. La petición es trasladada a Dolores Ibarruri quién inicia los trámites con el presidente soviético Jrushchov.

Prado lleva enraizado en su espíritu idealista la condición de marino de guerra y en junio de 1961 llega a Cuba. Había sido reclamado por el coronel Francisco Ciutat (compañero y amigo suyo en la Academia Voroshilov), además de con la intervención de Ibarruri.

En La Habana, Pedro Prado trabaja como asesor técnico para el Ejército cubano, cambia su nombre por el de Juan Lamela Viñas. En septiembre de 1961 es nombrado Asesor Técnico Naval en la Marina de Guerra Revolucionaria. Desde ese puesto se vuelca en las organización de la Marina de Guerra cubana, amén de un largo etcétera de iniciativas, trabajos y publicaciones, todo ello descrito con exactitud en el libro que nos ocupa.

Prado espera en Cuba la ocasión de regresar a España, espera que se prolonga hasta el 3 de junio de 1977, fecha en la que en vuelo directo La Habana - Madrid, junto a su esposa,  vuelve a pisar tierra española después de 38 años. Ese día Pedro Prado contaba con 75 años de edad. Después de su azarosa vida consiguió por fin su sueño de vivir junto a los suyos en su país natal y hacerlo en libertad. El Ministerio de Defensa reconoció su grado y derechos como militar, como Capitán de Navío Rtd. del Cuerpo General de la Armada.

Como consecuencia de una hemorragia digestiva, producida  a causa de una úlcera de estómago que padeció durante casi toda su vida, el 21 de septiembre de 1985 Pedro Prado fallece en Madrid, en el Hospital de Ejército del Aire. Actualmente sus restos descansan en el madrileño Cementerio de La Almudena, junto a los de su esposa, fallecida en 1983.



Capitán de navío Pedro Prado Mendizábal

Imagen: Tina Paterson (twitter)



Benito Sacaluga












jueves, 21 de noviembre de 2019

LOS BUQUES PRINCIPALES DE LA ARMADA DE LA REPÚBLICA ESPAÑOLA



Insignia del Ministro de Marina de la República
En 1931, cuando se proclamó la II República, la Armada contaba con un considerable número de buques de guerra, a la que se incorporaron otros más construidos durante el periodo 1931-1936, además de los buques de combate se contaba con otras muchas unidades auxiliares de apoyo y servicio no destinadas al combate naval.

Durante la Guerra de España se perdieron o quedaron inservibles muchas de éstas unidades, terminada la guerra la Armada quedó en una situación precaria. Un informe elaborado en 1940 por el entonces contralmirante golpista y ministro de Marina, Salvador Moreno Fernández, entre otras "hazañas" responsable de la masacre de la carretera Málaga-Almería, nos dice:

"...De los seis cruceros, sólo tres eran operativos: “Canarias”, “Navarra" (1), y “Almirante Cervera”.  Los otros tres, “Méndez Núñez”, “Galicia” (2) y “Miguel de Cervantes”, se encontraban en astilleros, sin dotación, en una inaplazable operación de reacondicionamiento. 
En cuanto a los destructores, una cuarta parte tenían una edad que se aproximaba a los veinte años, carecían de valor militar y cumplían funciones de escuela. La mitad de los submarinos estaban en circunstancias parecidas".
A continuación relaciono por clase y orden de antigüedad en la Armada, las unidades de combate en servicio durante el periodo 1931-1936. Junto a su nombre se indica con (R) las que quedaron al servicio de la República en julio de 1936, y con (S) aquellas que fueron incautadas por los sublevados.



Acorazados

Acorazados "Jaime I" y "España"

  • España (S). Hundido el 30 de abril de 1937
  • Jaime I (R). Hundido el 17 de junio de 1937

Cruceros Pesados
  • Canarias (S). Entró en servicio en septiembre de 1936
  • Baleares (S). Entró en servicio en diciembre de 1936. Hundido el 6 de marzo de 1938.

Cruceros Ligeros

Crucero "Miguel de Cervantes"

  • República (S)
  • Blas de Lezo. Hundido en 1932
  • Méndez Nuñez (R)
  • Libertad (R)
  • Almirante Cervera (S)
  • Miguel de Cervantes (R)

Cruceros Acorazados

Crucero acorazado "Carlos V"
  • Carlos V. Dado de baja en diciembre de 1931

Cruceros Protegidos
  • Río de la Plata. Desguazado a finales de 1931
Crucero protegido "Eio de la Plata"


Destructores


Destructor "Alsedo"
  • Proserpina. Dado de baja en 1931
  • Villaamil. Dado de baja a finales de 1932
  • Alsedo (R)
  • Velasco (S)
  • Lazaga (R)
  • Sánchez Barcaiztegui (R)
  • José Luis Díez (R)
  • Almirante Ferrándiz (R). Hundido en septiembre de 1936
  • Lepanto (R)
  • Churruca (R)
  • Alcalá Galiano (R)
  • Almirante Valdés (R)
  • Almirante Antequera (R)
  • Ciscar (R)
  • Escaño (R)
  • Gravina (R)
  • Jorge Juan (R)
  • Ulloa (R)
Destructor "Jorge Juan"

Portahidroaviones

Portahidroaviones "Dédalo"
  • Dédalo. Dado de baja en abril de 1936.

Submarinos

Submarino B-5

  • B1 (R)
  • B2 (R)
  • B3 (R)
  • B4 (R)
  • B5 (R) Desaparecido en octubre de 1936
  • B6 (R) Hundido n 1936
  • C1 (R) Hundido en 1938
  • C2 (R)
  • C3 (R) Hundido en diciembre de 1936 por un submarino alemán.
  • C4 (R)
  • C5 (R) Desaparecido en enero de 1937
  • C6 (R) Hundido por su tripulación en octubre de 1937 para evitar su toma por los sublevados.
Ni que decir tiene que todas las unidades navales que seguían a flote después de la guerra quedaron en manos franquistas; algunas de ella siguieron prestando servicio hasta la década de los 60'.

Al final de la guerra la inmensa mayoría de la población española estaba en situación de extrema pobreza, se pasaba mucha hambre, hambre de verdad, y la atención sanitaria era escasa o nula, sobre todo en las zonas rurales. Sin embargo esta situación no impidió que la dictadura, cinco meses después de acabada la guerra, concretamente el 8 de septiembre de 1939, promulgase una Ley aprobando la construcción de "cuatro acorazados, dos cruceros protegidos doce cruceros ligeros, cincuenta y cuatro destructores, treinta y seis torpederos, cincuenta submarinos, cien lanchas rápidas, buques auxiliares, pertrechos y repuestos". Este faraónico programa naval suponía, además de una cantidad ingente de dinero, la adecuación de nuestros astilleros y la ayuda técnica y material de países como Gran Bretaña, Alemania o Italia, por otro lado muchas de las unidades programadas serían encargadas a astilleros extranjeros, afortunadamente para la población española el insultante proyecto naval franquista no puso llevarse a cabo a causa del estallido de la II Guerra Mundial.


Benito Sacaluga




(1) Ex "República"
(2) Ex "Príncipe Alfonso", ex "Libertad"




sábado, 16 de noviembre de 2019

JUAN PANTÍN FERNÁNDEZ, TENIENTE MAQUINISTA





Juan Pantín Fernández había nacido en San Pedro de Leija, Serantes (A Coruña), el 17 de enero de 1900, hijo de un fogonero y una lavandera. Ingresó en el Cuerpo de Maquinistas de la Armada en 1915. El grado de Teniente Maquinista lo alcanza el 21 de diciembre de 1931. Siete años más tarde, el 31 de diciembre de 1938, es fusilado por los franquistas, estaba a punto de cumplir los 39 años de edad.

En 1936 ocupaba el cargo de Jefe de Máquinas del cañonero "Laya". El 17 de julio de 1936 el cañonero "Laya" (1) partió de Huelva con rumbo a Algeciras, Pantín no se encontraba a bordo, estaba en Ferrol disfrutando de un permiso.

Cañonero "Laya"
Imagen: Pinterest

Los franquistas tratan de localizarle, sin éxito. El 17 de septiembre el almirante de la Base Naval de Ferrol, da cuenta oficialmente del abandono del punto de residencia de Pantín, siendo separado del servicio, sin derecho a pensión, uniforme, etc..., con el visto bueno de la Junta de Defensa Nacional.

El 31 de enero de 1937, el BOE de la misma fecha lo vuelve a separar del servicio (¿?)

Dos años más tarde, ya finalizada la guerra, en el DO 10/39 de 21 de noviembre, se puede leer lo siguiente en relación con Pantín.
"Por no haber efectuado su presentación ante las unidades nacionales e ignorarse su paradero, es baja en la Armada con perdida de todos sus derechos y prerrogativas adquiridas al servicio de la misma..."
En total tres separaciones del servicio.

Según varios testimonios, Juan Pantín fue fusilado el 31 de diciembre de 1938, sin que existan Causas ni Consejos de Guerra abiertos contra él.

A pesar de las "tres" separaciones del servicio y pérdidas de derechos, en 1943 el DO 152/43 publica una Orden de fecha 10 de junio, por la que se da cuenta de la existencia de la viuda de Pantín, y en la que, inexplicablemente, se le reconoce el derecho a pensión con efectos del uno de enero de 1939, o sea un día después del fallecimiento de su marido.

Juan Pantín Fernández era masón, había ingresado en la logia Breogán en 1931 con el nombre de Nackens. 


Benito Sacaluga





Fuente: "El Cuerpo de Maquinistas de la Armada Española 1850-1950" Antonio de la Vega Blasco. Mº de Defensa. 2009.

(1) El "Laya" no participó en ninguna misión durante la guerra. Permaneció amarrado en el puerto de Valencia, al que llegó procedente de Cartagena, hasta el 15 de junio de 1938, fecha en la que es bombardeado por la aviación sublevada y hundido. Se intentó su recuperación, siendo reflotado en 1940, finalmente fue enviado al desguace. Dado de baja en la Armada con fecha del 13 de marzo de 1940. 


martes, 5 de noviembre de 2019

MANUEL VÁZQUEZ SECO, CAPITÁN DE CORBETA REPUBLICANO









En el MUME disponemos del fondo documental particular del marino Manuel Vázquez Seco (El Ferrol, Galicia, 1890 – La Tranche, Isère, Francia, 1973), exiliado en Francia en 1939.

Gracias a la donación al MUME, el año 2012, del Sr. Carlos Vázquez Marquínez (Madrid, 1933), disponemos de esta documentación que resigue el paso de una familia vinculada al Ejército republicano hacia el exilio los últimos días antes de pasar la frontera y refugiarse en Francia.

Manuel Vázquez Seco estaba afiliado al PSOE y al sindicato UGT. Hizo la carrera militar en la Escuela Naval de San Fernando (Cádiz) y más adelante fue destinado a Maó (Menorca).

Durante la Guerra Civil luchó con el Ejército republicano ocupando el cargo de Capitán de Corbeta en el cuerpo de Marina, y también fue nombrado teniente general y jefe del cuerpo de radiotelegrafistas de la Armada.

La familia Vázquez Marquínez estaba formada por Manuel Vázquez Seco, Felipa Marquínez Gómez (Santibáñez, Extremadura, 1897 – La Tranche, Isère, 1980), y los hijos Carlos, Consuelo, Nieves, Alberto, Adolfo y Carmen. El día 4 de febrero de 1939, ante la derrota republicana, Manuel Vázquez se exilia en Francia con su familia saliendo por mar de Roses hacia Portvendres. Una vez en Francia fueron alojados en Vernet-Les Bains y posteriormente internados en los campos de concentración de Argelès-sur-Mer y Rivesaltes.

Manuel Vázquez, durante la Segunda Guerra Mundial, trabajó de manera obligatoria para el Ejército alemán, que ocupaba Francia, en el campo de la Île d’Aurigny, obligado a trabajos forzados en una cantera, y en el llamado “Muro del Atlántico”, en las islas del Canal de Jersey y Guernsey y en Brest. Se fugó de allí, con su hijo, pero los alemanes les volvieron a hacer prisioneros. Finalmente, en septiembre de 1944 fueron liberados por miembros de las tropas aliadas.

Por su lado, cuando pudieron salir del campo, Felipa y el resto de hijos fueron a alojarse en el Château de Gramond (departamento del Ain).

Más adelante se establecieron en Gorps (departamento de Isère), dónde, más tarde, se reuniría tota la familia de nuevo, al final de la Segunda Guerra Mundial.

Actualmente, Carlos Vázquez Marquínez vive en Grenoble (Isère).


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Manuel Vázquez Seco se encontraba el 18 de julio de 1936 en la Estación de Radio de la Ciudad Lineal de Madrid, encargada de mantener la comunicación del Ministerio con todas y cada una de las dependencias de la Armada y unidades de la Escuadra, siendo jefe superior del  oficial 3º de Radio Benjamín Balboa López, quién haciéndose con el control de la estación, por encima incluso de Vázquez Seco, comienza a emitir con su propia voz invitando a las dotaciones de los buques a que se rebelen contra los mandos que se hayan sublevado, y que se le comunique cada dos horas la situación de cada una de las unidades. Esta acción será clave a la hora de mantener al grueso de la Escuadra dentro de la legalidad republicana. (La Armada Española en la guerra de los tres años (1936-1939)" Pag.20.


Según consta en el Archivo del Exilio del PSOE, durante su exilió en Francia perteneció a las Secciones de la UGT y del PSOE de Vizille y Grenoble (Isère). Fue secretario de la Sección del PSOE de Vizille representándola junto a las del mismo Departamento Grenoble, Gavet, Riouperoux y Gap (Hautes Alpes) en el VI Congreso del PSOE en el exilio celebrado en 1955. Posteriormente formó parte de las Secciones de la UGT y del PSOE de Grenoble. Falleció en Isère el 23 de noviembre de 1973 a los 84 años.








jueves, 31 de octubre de 2019

EPIFANIO GARCÍA GONZÁLEZ, MAQUINISTA REPUBLICANO





Epifanio García González era natural de A Coruña, allí nació el 23 de julio de 1898. Tras un periodo de dos años trabajando en los talleres de calderería de unos parientes cercanos, el 4 de mayo de 1916 solicita su ingreso en la Armada, tiene entonces 18 años de edad. Ingresa en el Cuerpo de Maquinistas el 1 de enero de 1917.

Es ascendido a 2º Maquinista en 1931. Con el ascenso en el bolsillo prepara oposiciones para el ingreso en el Cuerpo de Intervención Civil de Marina, consiguiendo el ingreso en 1932 (D.O. 78/32).

Ingresó en la Masonería alrededor de 1926, en 1933 era grado 3º en la Logia Breogán nº 16 de Ferrol, tras haber pasado por la Logia Atlantida de Cartagena en la que llegó a Venerable. Su nombre simbólico en la masonería era Kristna Murti. Fue amigo personal de Ángel Rizo, Alejandro Lerroux, Casares Quiroga y del secretario personal de Manuel Azaña, en aquel entonces ministro de la Guerra.

La sublevación militar del 18 de julio de 1936 le sorprendió estando de permiso en A Coruña. Logró evadirse en a bordo de un barco pesquero en unión de otras familias contrarias al levantamiento, arribando a Saint Nazaire (Francia), poco después vuelve a España, a la zona republicana, donde permaneció hasta el final de la guerra. 

Como exiliado pasó por el Campo de Argèles, de allí pasó a Marsella, lugar donde trabajó en una fábrica de hilados. En 1950 fue reclamado a París por el exministro Giral. De París pasó a Venezuela, donde navegó durante cinco años en rutas por el mar Caribe a bordo de varios buques mercantes. 

Desde 1956 hasta 1959 fue profesor de la Escuela Naval de Venezuela con el grado de capitán de navío.

Estando en París fue procesado, en ausencia, por el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo, resultando condenado a la pena de prisión de 12 años y un día.

Falleció de manera repentina en 1965, cuando se encontraba en un banco enviando dinero a su esposa.

Su hermana, Otilia García González, era la esposa de Benjamín Balboa, radiotelegrafista de la Armada que desempeñó un papel crucial al inicio de la sublevación del 36, evitando la caída de los buques en manos de los sublevados.


Benito Sacaluga.




Extractado de: El Cuerpo de Maquinistas de la Armada Española (1850-1950). Mº de Defensa.


domingo, 20 de octubre de 2019

BAUDILIO SANMARTÍN GARCÍA, UN MAQUINISTA DE LA ARMADA REPUBLICANA EN BRIVE LA GAILLARDE



Baudilio Sanmartín
Baudilio Sanmartín García, nació en Ferrol un 18 de mayo de 1903. En su ciudad natal realiza los estudios de bachillerato y una vez terminados ingresa en la Escuela de Maquinistas (1921), donde da inicio al largo periodo de estudios necesarios para la titulación. Una formación teórica que se alternaba con extensos periodos a bordo de los buques de guerra.

En 1927 embarca en el crucero "Blas de Lezo" con rumbo a Shanghai (China) en el contexto de la participación española en la guerra civil china. Del "Blas de Lezo" pasa a embarcar en los cruceros "Carlos V" y "Almirante Cervera", en mayo de 1934 es destinado a otro crucero, al "Méndez Núñez". Un año más tarde entra a formar parte del proyecto de la expedición "Iglesias" al Amazonas, destinado en el recién botado (1935) buque de investigaciones científicas  "Artabro", expedición que debe su nombre al capitán de Ingenieros y piloto aviador Francisco Iglesias Brage, impulsor y miembro de la misma. En abril de 1936 la misión es cancelada. Un mes más tarde, en mayo, Baudilio Sanmartín es nombrado Jefe de Máquinas del "Artabro", amarrado en Cartagena (Murcia). La sublevación de julio de 1936 le pilla en Galicia, desde donde viaja a Málaga y es nombrado Jefe de la Base Naval, cargo que ocupa hasta el 8 de febrero de 1937, fecha en la que la ciudad cae en manos de los sublevados a las órdenes de Queipo de Llano con la ayuda de voluntarios italianos y la flota combinada italo-germana. Los malagueños abandonan la ciudad a pie por la carretera de Almería, en la que son innecesariamente bombardeados por buques sublevados causando una masacre sin precedentes, desde entonces dicha carretera es conocida como "La Carretera de la Muerte".


Crucero acorazado "Carlos V"
Imagen: Vida marítima

Tras su salida de Málaga Sanmartín se dirige inmediatamente a Valencia siguiendo órdenes del ministro de Marina y Aire, Indalecio Prieto, con el que se entrevista el 10 de febrero aportando detalles de lo ocurrido en Málaga. Desde allí pasa a prestar servicio en Cartagena, ocupando diferentes destinos, a saber: 
  • Auxiliar de Estado Mayor de la Flotilla de Destructores (4/3/1937)
  • Jefe del Arsenal de la Base Naval
  • Comisión Inspectora del Arsenal para los trabajos de reparación del crucero "Miguel de Cervantes" (15/9/1937), y
  • Jefe interino de la factoría en Cartagena de la Sociedad Española de Construcción Naval (14/02/1938)
Desde Málaga es destinado a Mahón (Menorca) como Jefe de Operaciones del puerto (17/3/1938), a las órdenes directas del vicealmirante Luis Gonzalez de Ubieta. Desde el 19 de mayo formó parte de la Junta Central de Abastos de Mahón. En Octubre de 1938 abandona Mahón para dirigirse a Barcelona, en comisión de servicio, ciudad en la que se le nombra Teniente Coronel habilitado y Jefe de los Servicios Marítimos de la Base Naval de Mahón, destino en el que permanece hasta la caída de la isla (8/2/1939), saliendo de Mahón a bordo del crucero británico "Devonshire". El crucero británico se encontraba fondeado fuera del puerto para evitar ser alcanzado por los bombardeos y dejó de enviar lanchas para la recogida de refugiados, en esta situación Sanmartín se hace con una lancha franquista que había entrado al puerto en labores de reconocimiento, lo hace a punta de pistola reduciendo así al piloto de la lancha, la pistola estaba descargada. A bordo de la lancha, junto a su hermano y varias personas más llegan al "Devonshire", que les conduce a Marsella (Francia) en cuyo puerto desembarcan el 10 de febrero para ser inmediatamente conducidos al campo de concentración de Argèles Sur Mer. Desde allí es trasladado a un campo de la región de Bretaña, desde allí y ya en 1940, con Francia a punto de ser invadida por los nazis, se dirige a París donde consigue un pase de refugiado (13/3/1940). Escapando de los nazis se dirige a pie al Macizo Central francés, llegando a Brive la Gaillarde, en la región de Nueva Aquitania, el 13/4/1940, ciudad que más tarde se convertiría en la "Capital de la resistencia francesa",  donde renueva su pase de refugiado. Dos meses más tarde las tropas nazis ocupan París. 

El 11 de noviembre de 1942 los alemanes llegan a "Brive La Gaillarde", venciendo en pocos días a la resistencia francesa. Sanmartin es hecho prisionero para ser devuelto a España, por "suerte" unas dolencias estomacales que venía padeciendo desde hacía años, convenientemente exageradas  por él,  y la ayuda de una monja que ejercía de enfermera evitaron que la deportación se llevase a cabo y Sanmartin permaneció allí hasta el 15 de agosto de 1944, fecha en la que Brive es liberada. 

Sanmartín se queda en Brive, donde fija su residencia. Trabaja primero como leñador, más tarde es contratado como electricista en "La Compagnie Electro-Mechanique Sté.Hewitic", más tarde perteneciente al grupo Philips, empresa en la que llega a ocupar el puesto de Ingeniero Electromecánico y en la que se jubila a los 65 años, el 30/5/1968. Nunca se nacionalizó francés, lo que le habría hecho la vida más fácil: "mientras yo viva, Franco tendrá un refugiado de guerra", decía. Falleció en Brive el 25 de octubre de 1971, a los 68 años, España todavía vivía bajo la dictadura franquista.



 Benito Sacaluga



Fuente: Extractado del prólogo de Baudilio Sanmartin Alonso, nieto de Baudilio Sanmartín García, para el libro "Málaga Base Naval Accidental". Autor: Luis Miguel Cerdera (ISBN 978-84-608-5053-3)


lunes, 7 de octubre de 2019

ALFONSO JÁTIVA GARCÍA, SUBSECRETARIO DE MARINA DE LA REPÚBLICA




Alfonso Játiva García. Cartagena (Murcia) 10/01/1904 / Panamá 10/08/1962


Arsenal de Cartagena. Bombardeo del 7/2/1939
Imagen: Cartagena Antigua
Maquinista de la Armada. Especialista en Submarinos. Ingresó en la Armada como aprendiz de Maquinista en octubre de 1920. En enero de 1924 era Tercer Maquinista en periodo de pruebas. Segundo Maquinista con antigüedad del 18 diciembre de 1927. En septiembre de 1931 obtuvo el retiro voluntario acogiéndose a la ley Azaña.

Ingresó en la Masonería en 1932 con el nombre simbólico de "Danton" formando parte de la logia "Atlántida". Socialista y miembro de la UGT.

Al comienzo de las sublevación militar de 1936 se reincorpora a la Armada. Es uno de los incondicionales de Indalecio Prieto, Ministro de Marina y Aire, lo que le vale estar incluido en los primeros nombramientos que lleva a cabo el ministro; el 3 de septiembre de 1936 es nombrado Jefe de la Sección de Máquinas de la Armada. En julio de 1937, se le nombra Jefe del Arsenal de Cartagena en sustitución del también maquinista Manuel Gutiérrez Pérez.

Desde el primer momento de su nombramiento como Jefe del Arsenal, actúa mano a mano con Bruno Alonso, Comisario Político, con el que mantiene excelentes relaciones, entre ambos cumplen todas las directrices marcadas por Prieto desde Madrid.

En julio de 1937, a la edad de 33 años,  es habilitado de Teniente Coronel Maquinista y nombrado jefe de la Base Naval y Subsecretario de Marina. Habilitado como Teniente Coronel Maquinista se hace cargo de la Subsecretaría de Marina. El 5 de febrero de 1939, ya desde Barcelona, llega a las costas de Gerona junto a varios marinos y civiles más, desde allí embarcan en lanchas torpederas procedentes de Barcelona. Ponen rumbo a la costas francesas, concretamente a Port-Vendres, puerto donde entran al amanecer después de pasar la noche fondeados en la playa de Argelès-sur-Mer, muy poco más tarde convertida en campo de concentración para los republicanos españoles que lograron cruzar la frontera francesa en busca del exilio.

Monolito erigido en la playa de Argèles-Sur-Mer en memoria de los republicanos españoles
que pasaron por ese campo de concentración.
En el monolito, escrito en francés, se puede leer:
"A la memoria de los 100.000 republicanos españoles, internados en el campo de Argelès, tras la RETIRADA de febrero de 1939. Su desgracia: haber luchado para defender la Democracia y la República contra el fascismo en España de 1936 a 1939. Hombre libre, acuérdate.​"

Alfonso Játiva, con 35 años, permaneció en Francia, desde donde marchó a Colombia, desde allí, en 1942, se traslada a Panamá, donde monta un pequeño taller de metalurgia. Fue presidente de la sección del PSOE de Panamá. Murió en la capital panameña, el 16 de agosto de 1962, a la edad de 58 años.

Estaba en posesión de la Medalla de Marruecos con pasadores de Melilla y Tetuán y de la Cruz Roja de Mérito Naval por su participación en el desembarco y toma de Alhucemas (Marruecos).

El 31 de julio de 1937, el semanario “La Armada” publica la noticia del nombramiento de Alfonso Játiva como jefe de la Base Naval:

El martes último tomó posesión de la Jefatura de nuestra Base Naval, el nuevo Jefe designado por el Ministro de Defensa Nacional y aprobado su nombramiento por el Consejo de Ministros, camarada y lealísimo, Alfonso Játiva, conocido en la Armada y en Cartagena por sus antecedentes de probado republicanismo, al servicio de la causade nuestro pueblo. En la toma de posesión fue presentado  y saludado por todos los Jefes de los distintos Departamentos y fuerzas militares de todas las armas, estando también presentes el Jefe de la Flota y el Comisario de la misma, que lo es su vez de la Base. El amigo Játiva visitó y saludó el miércoles al Jefe de la Flota en el “Libertad”, rindiéndole los honores que corresponden a su alta Jerarquía. “La Armada", órgano de loa Marinos, saluda también al camarada Játiva y le desea la mayor fortaleza de ánimo para cumplir con éxito la alta misión asignada por el Gobierno de la República.
Quién les iba a decir a los marinos del Cuerpo General antes de que España fuese una República que un Maquinista de la Armada, de un cuerpo tan denostado por ellos, iba a llegar a ser Subsecretario de Marina y jefe de una Base Naval.


 Benito Sacaluga




Fuentes consultadas: Fundación Pablo Iglesias. “El Exilio de los marinos republicanos” (2009) de Victoria Fernández Díaz. “El Cuerpo de Maquinistas de la Armada Española 1850-1950, de Antonio de la Vega Blasco (2009).

martes, 24 de septiembre de 2019

CRUCERO "BLAS DE LEZO"





Crucero ligero "Blas de Lezo"
El crucero ligero “Blas de Lezo, gemelo del “Méndez Núñez”, no tuvo ocasión de participar en la Guerra de España (1936-1939), en octubre de 1932 se hundió durante unas maniobras frente a Finisterre (Coruña), ocho años después de su entrega a la Armada.  

El “Blas de Lezo” se construyó en Ferrol por la SECN (Sociedad Española de Construcción Naval), su botadura tuvo lugar en el año 1923 y fue entregado a la Armada en 1924. Tenía 140,82 metros de eslora, 14,02 de manga, un puntal de 7,72 metros desde la cubierta alta y un calado máximo de 4,73 metros. Su desplazamiento era de 4.725 toneladas. Su armamento principal lo componían 6 cañones Vickers de calibre 152/50, 4 cañones de 47/50 y 12 tubos lanzatorpedos de 533 mm.  Montaba 12 calderas Yarrow (6 de carbón y 6 de petróleo) para dar servicio a 4 turbinas de vapor, consiguiendo una potencia total nominal de 43000 CV, que a toda máquina otorgaban al crucero una velocidad de 29 nudos. A una velocidad de 13  nudos tenía una autonomía de 5000 millas náuticas. La tripulación estándar era de 320 marinos.

La historia del “Blas de Lezo” nos dice que en 1925, concretamente el 8 de septiembre, participó en el desembarco de Alhucemas junto  a los acorazados “Jaime I” y “Alfonso XIII” (renombrado “España” en 1931), los cruceros “Méndez Núñez”, “Victoria Eugenia” y “Extremadura”, los destructores "Alsedo" y "Velasco" y los cañoneros “Cánovas del Castillo”, “Canalejas”, “Eduardo Dato”, “Lauria”, “Laya”, “Recalde” y “Almirante Bonifaz”, más el portahidroaviones: "Dédalo", 6 torpederos, 11 guardacostas y  otros 40 buques entre auxiliares y de transporte, todos ellos en acción conjunta con 8 buques de guerra franceses.

Portahidroaviones "Dédalo"

Dos años más tarde (1927), se unió a la escuadra internacional fondeada en el río Yang-Tse, frente a Shanghai (China). Regresó a su base en España en noviembre del mismo año, previa escala en Manila (Filipinas).

Su final


(1) Durante unas maniobras navales en octubre de 1932, la Escuadra, al mando del almirante Alvaro Guitián, compuesta por los submarinos B-2 y B-3, los destructores “Churruca”, “Alcalá Galiano”,Sánchez Barcáiztegui” y “Lepanto”, más los cruceros “Libertad”, “Miguel de Cervantes”, “Almirante Cervera”, “Méndez Núñez y “Blas de Lezo” salió de Vigo para el norte, donde los buques comenzaron a desarrollar el supuesto táctico, que consistía en la defensa del puerto de Corcubión, atacado por una escuadrilla. El ataque comenzó el 11 de octubre, casi debajo del cabo Finisterre. A las tres y media de la tarde, con mar llena y alguna niebla, el “Blas de Lezo” tocó con su casco el bajo denominado el Centolo, en el sitio llamado de Los Meixidos. El choque ocasionó serios daños en el crucero, principalmente una vía de agua de varios metros de longitud, desgarrando el casco, lo que provocó un importante escoramiento del buque. Según los marinos del crucero, al chocar el “Lezo” con el bajo Centolo se inundó la sala de máquinas quedando éstas inutilizadas; no obstante el buque llegó a avanzar un largo trecho casi sumergido. Por dicho lugar pasaron también y sin novedad los destructores y el “Méndez Núñez”, este último llegó a rozar con el fondo pero sin que se produjeran daños destacables.

Imagen: elpescador56.blogspot

Nada más producirse el accidente se dio orden de suspender las maniobras, reuniéndose todos los buques para auxiliar al “Blas de Lezo”, el cual con una enorme vía de agua y sin máquinas se encontraba escorado, siendo impulsado a la deriva por la corriente hasta frente a la entrada de la ria de Muros. El “Sánchez Barcáiztegui” acudió rápidamente en su auxilio sin conseguir nada hasta la llegada del “Churruca” y el remolcador “Argos” de la Sociedad de Salvamentos Marítimos de Coruña, conduciendo lentamente al crucero hasta Corcubión. La tripulación fue trasladada a otros buques de la Escuadra.

A las 8:40 , el “Blas de Lezo” se hundía sin poder llegar a ser varado en la playa a la que le conducía el remolcador “Argos”. El buque chocó con una peña y se le abrió otra gran vía de agua. Se intentó  seguir remolcándole, pero después de muchos esfuerzos se procedió a romper amarras y el crucero se hundió cerca de la playa.

Alvaro Guitián Delgado
Imagen:Faro de Vigo
El “Blas de Lezo” estaba comandado por el capitán de navío Antonio Guitián, hermano del almirante Alvaro Guitián, jefe de la Escuadra. El almirante Guitián llegó a ser procesado como responsable del hundimiento del crucero (Causa 567/1932), resultando absuelto de toda culpa o responsabilidad. (2) 

En la sentencia, de fecha 4 de marzo de 1933, (reproducida parcialmente en la web Vida Marítima) se puede leer en su primer Considerando que “...el paso por el “Centolo” no debe considerarse como un acto temerario, sino de navegación normal, puesto que los derroteros lo dan por limpio, las cartas de navegación oficiales lo representan limpio y hondable,…”. En cuanto a las medidas de orden interior, “…fueron rápidas y adecuadas, debiendo hacer resaltar el izado inmediato del gallardete J, que evitó un gran accidente al “Méndez Núñez” y…”, según recogía el segundo Considerando. En el tercer Considerando, relacionado con las medidas exteriores, se justificaba que “…éstas se verificaron con cierto número de operaciones encaminadas y adecuadas al salvamento del “Blas de Lezo”, y que es innecesario entrar en consideraciones sobre si pudieron hacerse otras con mayor eficacia, puesto que para que su omisión constituyera delito era necesario la presunción razonable de que si hubieran realizado tales maniobras se habría salvado, seguramente el buque, siendo así que no existe en la causa el menor indicio de que el “Blas de Lezo” hubiera podido ser salvado con los medios que existían en el lugar del accidente”. 

Según la web “Bucea en la Historia”, el pecio del crucero se encuentra de una pieza a cinco millas de la costa de Finisterre, a 76 metros de profundidad.



(1) Hemeroteca ABC

(2) En 1933 el Ministerio de Marina publicó un trabajo de J. Villanueva, titulado “Sobre el hundimiento del crucero Blas de Lezo. Procesamiento, acusación fiscal y defensa del Almirante de la Escuadra Española Excmo Sr. D. Álvaro Guitián Delgado, con la sentencia absolutoria". 













martes, 10 de septiembre de 2019

EL COMBATE CON EL “CANARIAS”.





Publicado el 11 de septiembre de 1937 en el semanario “La Armada”, órgano oficial de los marinos de la República.

Para los que no tuvieron ni tienen la suerte de asistir a un encuentro con el enemigo, no tendrá ningún valor el  encuentro sostenido el martes último entre el “Canarias” y nuestra Flota, y muy especialmente con nuestro crucero “Libertad. Hasta es muy posible que haya amigos que en la retaguardia se extrañen y pongan en duda el valor de nuestros hombres.

Encontrarse con el “Canarias” y no hundirle, dirán, pensarán que nuestra Flota carece de valor combativo. Sin embargo, señores críticos, hay valor combativo y si no le echamos a pique no fue porque el “Libertad”, seguido de los destructores, no avanzase sobre él.


Crucero "Canarias"

El “Libertad”, es menor que el “Canarias” y cruzando con él más de doscientos proyectiles, avanzó resueltamente con toda su máquina, en tanto que el gigante pirata, que en un principio creyó vérselas con cobardes, retrocedió y escapó al amparo de su mayor velocidad.

En los dos combates, de mañana y tarde, fue el enemigo el que huía, pidiendo auxilio a su aviación, que atacó por dos veces a nuestra Flota. Cierto que el gran pirata no es, ni mucho menos, enemigo despreciable, pero en modo alguno es enemigo que asuste a quienes como nuestros marinos saben que su deber es vencer o morir por la libertad de España.

Cuando el Comisario del “Libertad” y nuestro Comisario general recorrían los montajes, el  grito de ¡Viva la República!, resonaba en todos los pechos rivalizando entre toda la Dotación para que el proyectil y la pólvora no faltasen un instante. Al caer los primeros proyectiles del “Canarias” cerca del “Libertad”, se izaba en nuestro gallardete la bandera de combate -la hermosa insignia de la libertad por la que lucha la España leal- y la emoción culminó cuando un sencillo marinero, un timonel del Estado Mayor, gritó:  ¡Rómpete pero no te rindas!

Crucero "Libertad"
Con razón pudo decir nuestro Comisario general, al presenciar y alentar el entusiasmo de todos: ¡Con hombres así, se va al fin del mundo! ¡Que importa morir, si se muere con el aliento de los que saben que luchan por la causa mayor del mundo, que es la libertad de todos!

El pirata, para centrarnos mejor, no tuvo la gallardía de izar su bandera monárquica, presentándose sin ella para confundirse mejor con los de tipo igual al suyo, italianos y alemanes, apareciendo más tarde oculto en la inmensa bruma. No le hemos hundido ¡es verdad! pero que conste que el “Libertad”, el hermano del “Cervantes”- acordaos, camaradas y amigos del “Cervantes” como nosotros los recordamos- no le huyó al gran pirata, que se alejó al fin, corriendo a toda máquina. Ni él ni sus aviones, que atacaron durante todo el día a los barcos de la Flota, pudieron restar en nada el valor y coraje de nuestros hombres.

Crucero "Méndez Núñez"

Nuestros destructores con sus Dotaciones, estuvieron con el mismo entusiasmo, y si el ataque de éstos no pudo llevarse a cabo, fue porque el pirata mantuvo siempre la distancia lejos de tiro de aquéllos. ¿El Méndez? Estuvo en su sitio con el mismo deseo y el mismo espíritu combativo que todos, y si el “Canarias” en vez da sostener la distancia, hubiese acortado ésta como quiso el “Liberad”, los cañones del “Méndez” hubiesen vibrado también al compás de su. Dotación, que saludaba desde el viejo buque a los. hombres del “Libertad”.

El “Lepanto” -no lo .recordamos bien- al terminar el combate dio una vuelta al “Libertad”, y con su bandera de combate en alto rindió homenaje a la Capitana, hermano mayor hoy de la Flota, dándose de barco a barco los vivas a la República y al valor de sus marinos. Era el saludo del Jefe de la Flotilla de Destructores, que, en el “Antequera”, quería acercarse al “Canarias”, que corría más que ellos, y que como prueba de unión, de emoción y de respeto, mandaba por el “Lepanto” el abrazo de los Destructores al Mando de nuestra Flota.

Destructor "Almirante Antequera"
Los facciosos han dicho por radio que en el combate con el “Canarias” éste hundió a los “rojos”, pero aunque su ataque fue a traición, con aviación y hasta con torpedos, pues uno de sus aparatos arrojó un torpedo a uno de nuestros valerosos Destructores, no tuvimos ni una baja, y de no haber sido tan cobardes y tan traidores los piratas, es posible que los hundidos hubiesen sido ellos. 

Destructor "Lepanto"
No obstante ¡ya nos veremos de nuevo!. No queremos terminar estas líneas sin hacer constar que las Dotaciones estuvieron plenas de moral y de disciplina, y los Mandos, algunos de ellos rebasando con creces su deber, acarreando hasta proyectiles.

El Jefe de la Flota, que en el puente del “Libertad” dirigía el combate, puede estar satisfecho de su Estado Mayor, así como del mando del buque, que además de mostrar una gran serenidad se multiplicó constantemente en el cumplimiento de su deber, al igual que en los demás barcos; y si existió algún cobarde, que lo ignoramos, está más que superado por el valor de los demás, que anhelan un nuevo combate, en el que el “Canarias”, ese gran pirata que roba con los fascistas, no escape como esta vez, y veremos quién vence a quien.

¡Viva la Flota de la República!

¡Viva la Independencia de España!


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