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jueves, 27 de octubre de 2016

CARLOS SOTO ROMERO, TENIENTE DE NAVÍO DE LA ARMADA REPUBLICANA




Muchos, demasiados, son los marinos de la Armada de la República olvidados por la historia, el Teniente de Navío Carlos Soto Romero es uno de ellos. En el momento de llevarse a cabo el golpe de estado, e inmediata rebelión militar, de 1936 Carlos Soto estaba cercano a cumplir los 34 años de edad, fueron los últimos que cumplió, el cinco de noviembre de 1936 los sublevados le fusilaron en Palma de Mallorca.

El "T-17"
(Posiblemente en  Cartagena, fecha desconocida)
El 18 de julio de 1936 el TN Soto se encontraba en Barcelona, a bordo del "Torpedero 17" del que era su comandante. El "T-17" pertenecía a una clase de buques construidos por la Sociedad Española de Construcción Naval (SECN) entre 1912  y 1921 según planos y especificaciones de Chantiers et Ateliers A. Normand (Astilleros y Talleres A.Normand. Le Havre. Francia). Con un desplazamiento a plena carga de 185 toneladas sus turbinas de vapor Parsons les proporcionaban una velocidad máxima de 25 nudos, su capacidad de combustible les daba una autonomía de 1.000 millas náuticas. Su armamento principal consistía en tres cañones tipo Vickers de 47 mm, y dos tubos lanzatorpedos, uno simple y otro doble. Su tripulación estaba compuesta por 31 marinos. El "T-17" que comandaba el TN Soto en 1936 llevaba en activo 19 años. Bajo bandera republicana desde 1931 hasta 1939 sobrevivió a la guerra, en 1949 fue dado de baja y enviado al desguace.

El 21 de julio de 1936 el "T-17" llega a a Mallorca  procedente de Barcelona, concretamente al Port de Pollensa, del buque baja el TN Carlos Soto, como emisario de la legalidad republicana su misión era instar la rendición de los alzados y evitar así un derramamiento de sangre. Soto actuaba siguiendo órdenes directas del general Aranguren. Exhibió bandera blanca y se dirigió hacia la base de hidroaviones del mismo puerto. El mando militar de la base le consiguió un coche de alquiler, conducido por el joven Macià Plomer, para cubrir los cerca de 60 kilómetros hasta la capital. 

Cañón Vickers de 47 mm.

Un control detuvo el vehículo a la altura de Inca, en manos de los sublevados como toda Mallorca, pero, tras comunicar con la autoridad de Palma, le dejaron continuar viaje. En la capital se entrevistó con el sustituto de Goded, el coronel Aurelio Díaz Freijoó, para que se sometiera a la autoridad gubernamental, con resultado infructuoso. Los rebeldes querían salirse con la suya. Carlos Soto dio por concluida su gestión y, en la creencia que le amparaba su condición de emisario de la legalidad, se dispuso a regresar a Pollensa y a Barcelona para notificar a sus superiores el resultado de la entrevista. Pero no le dejaron: en la puerta del mismo despacho de Díaz Freijoó le esperaba un grupo de militares y falangistas con Alfonso de Zayas a la cabeza, que le detuvo.

Al saber todo esto, Franco montó en cólera. Telegrafió a Baleares, tildando al torpedero leal a la República de ‘barco pirata’ y ordenando el juicio sumarísimo del teniente de navío detenido. A Franco le resultaba inconcebible todo lo relacionado con este episodio: que no se hubiese avisado por vigías de la presencia del barco republicano, que esta nave hubiese partido de regreso a Barcelona sin ser hostigado, que Carlos Soto recorriera todo el camino sin hallar un solo control de carreteras, que no hubiera sido detenido ni en la base militar de Pollensa ni en Inca ni al llegar a Palma, que se hubiera desplazado por la ciudad sin topar con nadie hostil, que entrara en el despacho de Díaz Freijoó, que éste hablara con él en lugar de detenerle él mismo, que le dejara salir de nuevo…

Carlos Soto Romero fue juzgado en consejo de guerra acusado de ‘traición’ en la causa 900/36 causa instruida por el comandante de Infantería Miguel Garau Sureda.  En fecha de 5 de noviembre de 1936, tan solo 14 días después de su detención, el teniente de navío Carlos Soto Romero, emisario de la República, fue fusilado en Palma. Era obvio que no había cometido ningún delito ni de rebelión ni de traición ni debía ninguna muerte, ni antes ni después del 18 de julio –su chófer ocasional, Macià Plomer, fue encarcelado durante tres años; el 23 de marzo de 1986 se publicó una entrevista con él escrita por Damià Quetglas en el suplemento Memoria Civil 1936 / 1986 del diario Baleares. 

El episodio rocambolesco del teniente de navío Carlos Soto ha permanecido como entre brumas durante mucho tiempo. El historiador franquista Ricardo de la Cierva lo citó con cierto tono jocoso en su obra Historia Ilustrada de la Guerra Civil Española, ediciones Danae, (1970). 

La realidad es sencillamente que el TN Carlos Soto fue asesinado por los sublevados, su bandera blanca de nada le sirvió, su valentía y lealtad a la República le impidió ver con claridad, suponer que unos militares sublevados respetarían su condición de emisario en son de paz fue su error y el del general que allí lo envío.





Benito Sacaluga.





Fuentes consultadas: Sociedad Benéfica de Historiadores Aficionados y Creadores (SBHAC) y Revista Naval.










miércoles, 4 de mayo de 2011

TORPEDERO 45 "HABANA"



En el año 1913 siendo Benito Sacaluga, Maquinista de 3ª, embarca en el Torpedero 45 Habana.


Ese año, en los inicios del siglo XX, presencia la dimisión de Antonio Maura, la proclamación de Independencia del Tibet, el nacimiento de Richard Nixon , el de Robert Capa....la toma de la ciudad de Tetuán por el general Alfaro...... la entrega del Premio Nobel de Literatura a Rabindranath Tagore.

Sacaluga embarca en el Habana a la edad de 32 años, donde permanece cerca de un año hasta ser destinado al Contratorpedero Terror. Son sus últimos destinos hasta el paso a la Academia para la obtención del empleo de 2ª Maquinista en marzo de 1916 en plena I Guerra Mundial, en la que como todos sabemos España no participa a causa del reciente desastre del 98 y la guerra colonial con Marruecos, no obstante es fácil imaginar el estado de tensión entre las fuerzas navales españolas atrapadas entre los frentes portugueses, italianos y del norte de África,con las marinas alemanas y turcas, zona en la que los submarinos alemanes (de paso) causaron importantes hundimientos de buques mercantes españoles. El principal teatro de operaciones de los enfrentamientos navales su concentró en el Mar del Norte y el Canal de la Mancha. La zona de combate naval más próxima a España por el Mediterráneo estaba situada en el Mar Adriático.

El Torpedero de Segunda Clase Habana debe su nombre al hecho de que su construcción fue financiada por el Casino Español de La Habana (Cuba). Fue botado en 1886 en los astilleros ingleses de Thornycroft y entregado a la Marina Española el 11 de marzo de 1.887.

Durante la guerra de España con Estados Unidos se integró en la Segunda División de Torpederos responsable de la defensa de las Costas Gallegas.

Al año de su botadura y encontrándose de maniobras frente a las costas de Vigo se produce la explosión de su única caldera causando la muerte de 4 tripulantes,imagino que maquinistas o fogoneros.

En 1912 cambia su nombre por el de Torpedero Nº 45, aunque siempre y aún hasta hoy refiriéndose a él se utiliza el nombre inicial.

Torpedero Habana

Se trata de una nave de 60 toneladas de desplazamiento, su eslora no pasa de los 39 metros, siendo su manga y calado de 4 y 1,85 metros respectivamente.

Su propulsión era de tipo mixto, en sus palos podía desplegarse una superficie de velamen de 139 metros cuadrados, el sistema de propulsión mecánico lo componía una caldera de locomotora y máquina que daba servicio a un eje transmisor hasta la hélice de 4 palas. Su velocidad en la mejor de las situaciones no superaba los 21 nudos ( 24 millas /hora - 39 kms/hora).

Su armamento consistía únicamente en dos tubos lanzatorpedos, cuatro torpedos a bordo y una ametralladora de 25 mm. La tripulación necesaria era de 20 hombres.

Fue dado de baja en la Marina en 1.919.

Ametralladora Nordenfelt
similar a la montada en el Habana


Según lo anterior, Sacaluga embarcó en el Habana seis años antes de la baja de este, con la "caldera y máquina" soportando 27 años de servicio.

Los torpedos que lanzaba el Habana era los Whithead, adquiridos al Reino Unido, propietario de la patente austriaca y fabricante desde 1870. Este tipo de torpedos alcanzaban 18 nudos de velocidad para un alcance de 830 yardas (759 metros) y 20 nudos para un alcance de 200 yardas(183 metros). El precio de venta de cada torpedo era de aproximadamente 2.000 dolares americanos. Su primer lanzamiento en combate tuvo lugar en 1.877 durante la guerra Ruso-Turca.


Planos de un Whithead de 1868


Benito Sacaluga