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martes, 23 de julio de 2013

LA MARINA, LA REPÚBLICA, CARTAGENA Y LA REPRESIÓN FRANQUISTA (III)

Cartagena y la II Guerra Mundial Falangistas, republicanos, espías, germanófilos y aliadófilos. (*)


Esvástica nazi
Durante los primeros años de la posguerra las autoridades del régimen no sólo estaban preocupadas por los problemas de abastecimiento. El curso de la II Guerra Mundial (en adelante, II GM) y su posible influencia en la vida política española, también estaba “presente en su afán”. Tras casi tres años de victorias continuas de los ejércitos alemanes y del Eje, en todos los frentes, excepción hecha de la invasión de Inglaterra, las cosas empezaron a cambiar. En el otoño–invierno de 1942, los aliados lanzaron la operación Torch. Ingleses y norteamericanos desembarcaron en el Norte de África, el 8 de noviembre de 1942. Asimismo, en enero de 1943, el Cuartel General del Führer reconocía oficialmente la derrota de los ejércitos alemanes en Stalingrado.

Ambos acontecimientos supusieron un punto de inflexión y un notable cambio de tendencia en el curso de la II GM. En principio, el desembarco en el Norte de África hizo saltar todas las alarmas a las autoridades españolas, a pesar de las garantías dadas por Roosevelt a Franco de que las tropas aliadas no iban a invadir territorio español.

El nuevo escenario de la II GM pasaba a desarrollarse en las mismas puertas de casa: el Mediterráneo y el Norte de África. Consecuentemente la Base Naval de Cartagena, el más importante núcleo militar español del Mediterráneo, cobró un considerable protagonismo y un papel muy significativo, tanto en el ámbito militar como en el político. Esta situación tuvo importantes repercusiones en la vida política cartagenera: franquistas y anti-franquistas, aliadófilos y germanófilos, empezaron a pensar firmemente que las cosas podían cambiar, en uno u otro sentido. Inmediatamente, en la medida que pudieron, todos ellos empezaron a jugar sus respectivas bazas.

La desclasificación de los archivos de la Administración norteamericana ha permitido conocer la intensidad, el alcance y la naturaleza de la cooperación entre la Alemania nazi y la Italia fascista con el régimen de Franco, durante la Guerra Civil y la II GM. Estos documentos han desvelado que en España, durante la II GM, operaba la Kriegsorganitation Spanien (en adelante KOSp), la Organización de Guerra Alemana en España, que tuvo una importante delegación y una significativa actuación en Cartagena, por los motivos anteriormente mencionados. La neutralidad oficial española no impidió, ni el comercio con las potencias del eje, ni el desembarco tolerado y protegido de una tupida e intensa red de militares y espías alemanes. La KOSp estuvo ampliamente protegida por las autoridades civiles y militares del régimen franquista. Esta protección y cobertura también se tuvo en Cartagena, como más tarde demostraremos. Un elemento fundamental de acicate a la colaboración entre nazis y franquistas fue la estrecha relación que se había establecido entre militares alemanes y españoles durante la Guerra Civil española.

Germanófilos en Cartagena


Medalla de la Orden del Águila Alemana
La política oficial cartagenera había sido profundamente afecta a los intereses del III Reich, al menos hasta 1942. Después de esa fecha, si bien la tendencia mayoritaria no cambia, empiezan a detectarse algunas disidencias. Los buenos oficios y los negocios del cónsul alemán Enrique Fricke, puestos de manifiesto por Francisco José Franco habían conseguido construir una tupida red de colaboradores y simpatizantes con el régimen nazi. El embajador Von Stoherer, así como otros altos funcionarios de la embajada alemana en España, reforzaban estas complicidades militares, económicas, e ideológicas, en sus periódicas visitas a Cartagena. Prueba de ello, es que no fueron pocas las autoridades civiles y militares condecoradas por el III Reich, en Cartagena. Desde el gobernador civil de Murcia, Sergio Orbaneja, hasta el General del Arsenal de Cartagena, Cristóbal González-Aller, pasando por el Comandante Militar de Marina, Augusto Cheriguini, o el periodista de El Noticiero y Cónsul de Perú en Cartagena, José Moncada Moreno, entre otros muchos. Todos ellos recibieron del gobierno alemán condecoraciones y reconocimientos, como las Cruces de 1ª clase de la Orden del Águila alemana; e incluso la valiosa Cruz del Merito con la Espada y la Estrella del Águila alemana (González-Aller). Probablemente en correspondencia a la interesada generosidad apologética alemana con estos militares y civiles cartageneros, al cónsul alemán en Cartagena, Enrique Fricke también le fue impuesta nada menos que la Orden del Yugo y las Flechas, una de las más preciadas condecoraciones del régimen. El consulado alemán en Cartagena estaba dotado además, nada menos que con un Secretario-Canciller, Carlos Muller, de nacionalidad alemana.

Los lazos que ayudaban a reforzar las buenas relaciones entre la élite político-administrativa cartagenera y el Tercer Reich, no sólo hacían referencia al ámbito militar, sino también al cultural y laboral: la asistencia de los hijos de los más representativos dirigentes falangistas cartageneros al Colegio Alemán de Cartagena; el sesgo pro-alemán de la información sobre la evolución de la II GM, omnipresente en la prensa, la radio, y en el cine a través de los Noticiarios de la UFA (Universum Film AG), la productora cinematográfica oficial alemana; la promoción del estudio del alemán como lengua de futuro; la germanofilia y la exaltación del régimen nacional-socialista; etc. Todo ello formaba parte sustancial de la vida cultural y la propaganda política oficial de Cartagena durante la primera mitad de la década de los cuarenta. Asimismo, 170 trabajadores cartageneros fueron voluntariamente a prestar sus servicios en las fábricas del Reich. La cooperación hispano-alemana llegaba hasta la mesa de los cartageneros: las simientes de patatas que se sembraban en la Huerta de Murcia y en el Campo de Cartagena procedían de Alemania.

En este sentido, pueden resultar útiles unas breves reseñas biográficas que nos ayuden a comprender el grado de compromiso con el régimen de algunos de estos militares y civiles, que tuvieron una influencia determinante en la política cartagenera:

a)
Francisco Bastarreche y Díez de Bulnes, sin duda el más importante, era bastante más que un Jefe de la Marina y un profesional de la Armada. Su trayectoria personal, familiar y política así lo ponen de manifiesto. Siendo Capitán de navío, junto con el Capitán de corbeta Pedro Nieto Antúnez, declaró el estado de guerra en la Base de Marín encabezando la sublevación en Galicia de julio de 1936. Los hidroaviones de esta base bombardearon el Cervera y el España, fondeados en El Ferrol, hasta que sus dotaciones que defendían la legalidad republicana se rindieron a los rebeldes.

Formó parte del tribunal de diversos Consejo de Guerra sumarísimos que tuvieron lugar en El Ferrol, en 1936, contra altos oficiales de la Marina que habían permanecido fieles a La República, entre ellos: Juan Sánchez Ferragut, comandante del Almirante Cervera y otros miembros de la tripulación (Causa nº 39/36), en total nueve penas de muerte; así como a los oficiales y la dotación del Torpedero T-2 (causa 65/36), cuatro condenados a muerte y cinco a reclusión perpetua.

En febrero de 1937, Bastarreche participó en uno de los episodios más sanguinarios y trágicos de la guerra civil. Siendo Comandante del crucero Canarias, en colaboración con el Cervera y con la aviación italiana y alemana, bombardeó y ametralló a los más de 60.000 civiles, ancianos, mujeres y niños, que huían por la carretera de la costa de Málaga a Almería, tras la toma de Málaga por las tropas rebeldes. Los cálculos más optimistas hablan de más 5.000 muertos, casi todos mujeres y niños. Tras ser Jefe de la Base de Cádiz, en 1941, es nombrado Capitán General-Almirante del Departamento Marítimo del Mediterráneo, en Cartagena. Entre 1941-44, firma y confirma más de cincuenta sentencias de pena de muerte dictadas por los tribunales de la Armada en Cartagena.

Fue designado por Franco, Consejero Nacional del Movimiento (2/1/1943), era la única persona que ostentaba esta nominación en la provincia de Murcia, por lo tanto detentaba la máxima autoridad política en la provincia. Asimismo, era Presidente de la “Hermandad de Mártires de la Cruzada”. Ya que su hermano Fernando Bastarreche, Comandante del Sánchez Barcáiztegui, fue sometido a Consejo de Guerra, condenado a muerte y fusilado en Málaga (21/8/1936) por haberse unido a la sublevación del 18 de julio, desobedeciendo las órdenes del gobierno republicano.

Estaba casado con Concepción Moreno, hermana de Francisco y Salvador Moreno, jefes de la sublevación en Ferrol y Galicia, en julio de 1936. Salvador Moreno fue nombrado Jefe de la Flota, desde la constitución de la Junta de Defensa, en Burgos (24/7/1936) y confirmado luego como Ministro de Marina. Francisco Moreno, nada más terminar la guerra, fue nombrado Capitán General del Departamento Marítimo del Mediterráneo, primero en Cartagena y después en Ferrol, donde murió en 1945.

Hijo adoptivo y predilecto de Cartagena, estaba en posesión de la Gran Cruz del Mérito Agrícola. Durante su mandato, 1946, se terminaron las obras de canalización de las aguas de río Taibilla, que deberían suministrar de agua potable a la Base Naval y de paso al pueblo de Cartagena.

b)
Manuel López Andújar, falangista de primera hora, ingeniero-director de Unión Eléctrica, en Cartagena. Además como alcalde de una ciudad, mayor de 50.000 habitantes, era Procurador en Cortes por el tercio municipal.

c)
Vicente Sergio Orbaneja y Castro, capitán de Sanidad Militar, pediatra, camisa vieja, uno de los promotores de la Falange en Mallorca, primo lejano del fundador de Falange, Jose Antº Primo de Rivera, protagonizó la sublevación y brutal represión en Mallorca, junto al Conde Rossi y Ladislao López Bassa. Asimismo participó en las negociaciones previas del Decreto de Unificación. Es nombrado Gobernador Civil de Murcia, en mayo de 1940. Anteriormente había sido Gobernador Civil de las provincias de León y de Tenerife. En esta última provincia, tuvo serios enfrentamientos con el Capitán General de Canarias, el general monárquico y héroe de la Cruzada Ricardo Serrador Santés, quién terminó provocando su cese y posterior traslado a Murcia.

Este “camisa vieja” constituye junto a Querejeta el paradigma de la actuación populista y nacional-católica, contra estraperlistas, blasfemos, y mujeres incontroladas de vida airada. Su mandato fue el más breve de todos los gobernadores civiles que tuvo la provincia durante el franquismo, no llegó siquiera a siete meses. A propuesta del Gobierno del Reich, Orbaneja fue condecorado con la Cruz del Mérito de Primera Clase de la Orden del Águila Alemana por «sus relevantes méritos en la pasada Cruzada».

A su salida del Gobierno Civil de Murcia, fue nombrado Jefe Superior de Policía de Madrid. Tampoco duró mucho tiempo en ese cargo. Siete meses más tarde fue cesado y nombrado en un puesto relacionado con las prisiones militares. Nueve meses más tarde, con motivo de haber cesado de este último puesto, la propia Secretaría General de Falange en un Informe fechado en septiembre de 1941, acusa a Sergio Orbaneja de colaborar con una agencia probritánica, con objeto de conspirar contra Serrano Suñer, a quién hacía responsable de su personal infortunio y ocaso político. Al parecer su fervor falangista se atenuó bastante. El otrora germanófilo condecorado y martillo de herejes, blasfemos y prostitutas, regresó a las Islas Baleares tildado de conspirador anti-falangista y anglófilo, por sus propios compañeros.

d)
Elías Querejeta Insausti, nacido en San Sebastián, militante del primer requeté guipuzcoano, herido de guerra en Eibar, miembro de la Comisión Gestora nombrada por el Gobierno Civil para regir la Diputación provincial de Guipúzcoa, en mayo de 1938. Jefe Provincial de FET y de las JONS de Guipúzcoa, en mayo de 1939; elegido Presidente de la Diputación, en septiembre de 1939. Fue nombrado Gobernador Civil, el 20 de octubre de 1941 y Procurador en las Cortes Orgánicas de Franco por el tercio sindical, en el grupo de técnicos del Sindicato del Papel y Artes Gráficas.

e)
Cristóbal Graciá Martínez, abogado albaceteño nacido en Caudete. En 1934, era el Jefe Provincial de Acción Popular Agraria, en Albacete. En enero de 1936, fue nombrado Delegado Provincial de Trabajo y se presentó a las elecciones por la CEDA, por dicha provincia. Al término de la Guerra Civil, Cristóbal Graciá se incorporó a la vida política albacetense. El 3 de junio de 1942 se le nombró presidente de la Diputación, ocupando este cargo hasta el 21 de junio de 1943. Durante este último año era secretario provincial del Movimiento y fue nombrado Gobernador Civil de Murcia, cargo que posteriormente pasó a ocupar en Salamanca. Durante 1958 fue Director General de Previsión del Mº de Trabajo. Murió en Caudete en 1988.

f)
Julio Iglesias-Ussel Lizana, cartagenero, tenía 28 años cuando fue nombrado gobernador, Comandante de Infantería, falangista, era hijo de Julio Iglesias Abelaira, Comandante del acorazado Jaime I, fusilado por los republicanos, en Madrid, en 1936, donde se encontraba en comisión de servicio; y de Adela Lizana Ussel de Guimbarda, procedente de una familia de rancio abolengo cartagenero. La sublevación le pilló como Teniente, en Cartagena, desde donde fue trasladado a Córdoba, donde se pasó al ejército rebelde. Fue ascendido y condecorado varias veces. Después de la guerra, antes de ser nombrado Gobernador Civil de Murcia, en octubre de 1940, era Jefe de las Milicias de FET y de las JONS de Cataluña.

g)
José de la Figuera Calín, Marqués de Fuente El Sol, fue nombrado por Iglesias-Ussel alcalde de Cartagena, el 6 de junio de 1941. Sustituyó a Luis de Vial y precedió a López Andújar. Era hijo de José de la Figuera y de la Cerda, sacado de la cárcel de San Antón, con otros 48 presos políticos, y asesinado en Cartagena el 18 de Octubre de 1936.

Casi todos ellos tienen un nombramiento de carácter político del más alto nivel dentro del régimen, más allá de sus responsabilidades locales o provinciales. Participaron personalmente en la conspiración militar que desembocó en la sublevación contra la República. Algunos como Bastarreche, Ussel-Lizana o el Marqués de Fuente El Sol tienen algún familiar directo, padre o hermano, asesinado o ejecutado durante la guerra civil. Todo ello, les merece la confianza de Franco que les integra en el núcleo duro del régimen. No obstante ello, también existen excepciones como el caso Orbaneja de distanciamiento por motivos, al parecer más personales que políticos. La lista podría extenderse mucho más.


Benito Sacaluga




(*) Texto recogido íntegramente de "Cartagena 1939-44: falangistas, republicanos y espías, en medio del hambre, la represión y la II Guerra Mundial". Autor :Antonio Martinez Ovejero.Publicado en Cartagena Histórica (Ediciones Aglaya, Monográfico nº34, marzo 2008)




sábado, 15 de junio de 2013

FRANCO, HITLER, MUSSOLINI Y UNAS FLECHAS







Advertencia : Algunas de las imágenes que figuran a continuación pueden herir la sensibilidad del lector

Desde el comienzo de la Guerra Civil Hitler y Mussolini colaboraron significadamente con el ejército franquista, una ayuda a los sublevados que se materializó por tierra, mar y aire. Armamento, municiones, vivieres, barcos, submarinos, aviones, artillería, carros de combate, apoyo táctico, espionaje, personal militar………incumpliendo de forma sistemática su adhesión a los acuerdos internacionales de “No Intervención”, pacto gestado en Londres por Inglaterra con el apoyo de Francia y suscrito por la práctica totalidad de los países requeridos.


Centrándonos en lo que a la guerra en el mar se refiere, dejando a un lado las importantisimas ayudas al ejercito y a la aviación, fue el gobierno de Mussolini el que tuvo más significación en su colaboración con la flota sublevada. Esta ayuda se concretó, de forma muy resumida, en lo siguiente: Treinta y seis submarinos italianos denominados “Legionarios” operaron regularmente en aguas del  mediterráneo, seis unidades de estos submarinos patrullaban constantemente sus aguas al objeto de impedir la llegada de convoyes de suministros para las tropas y la población republicana. Una de sus unidades, el "Torricelli", torpedeó el 22 de noviembre de 1936 al crucero "Miguel de Cervantes" mientras se encontraba anclado en la bocana del puerto de Cartagena. El 13 de febrero de 1937 Barcelona es bombardeada, por primera vez durante la Guerra Civil española, por el crucero italiano "Eugenio di Savoia" desde 9.000 metros de la costa. Presionada principalmente por Inglaterra, Italia se vio obligada a abandonar las intervenciones directas en el mar sustituyendo estas por la venta al ejercito sublevado de cuatro destructores y dos submarinos, además de ceder cuatro submarinos los cuales se camuflaron bajo nombre español aunque las tripulaciones eran íntegramente italianas, a bordo solo iba un oficial de enlace español.

El apoyo naval de la marina nazi fue más reducido que el de la Italia fascista en lo que a intervenciones directas en el mar se refiere. No obstante en diciembre de 1936 el submarino alemán U-34 lanzo sus torpedos contra el C-3 republicano hundiéndole frente a las costas de Málaga. En mayo de 1937 la aviación republicana confunde al crucero alemán "Deutschland" con el sublevado Canarias y lo bombardea  en aguas próximas a Ibiza. El "Deutschland" en el momento en que se produjo el bombardeo incumplía la normativa del Comité de No Intervención de permanecer a un mínimo de diez millas de la costa. En represalia por el ataque y sin atender a las explicaciones españolas Hitler ordenó el bombardeo de Almería. En la madrugada del 31 de mayo el acorazado "Admiral Scheer" y cuatro destructores alemanes abrieron fuego contra las baterías de costa, las instalaciones portuarias, cualquier barco que se encontrase en el puerto y sobre la ciudad. Se estima en más de 275 cañonazos con proyectiles de gran calibre. Las baterías de costa republicanas no pudieron hacer nada para impedir el bombardeo al encontrarse los buques alemanes fuera de su alcance. Numerosos edificios de Almería fueron alcanzados por los proyectiles alemanes destacando entre ellos la catedral, hoteles, el mercado, escuelas, estación de ferrocarril, el ayuntamiento y las instalaciones de la Cruz Roja.

Francisco Franco no tardó en reconocer formal e internacionalmente a nazis y fascistas la ayuda recibida hasta ese momento. En el mes de octubre de 1937 para conmemorar el aniversario de su autonombramiento como dictador, Franco emite desde su cuartel general en Burgos cuatro decretos el 373, 374, 375 y 376, (no habían transcurrido más de 15 meses desde su levantamiento en armas y ya había dictado 376 decretos, o lo que es lo mismo 25 decretos al mes, casi uno diario)

En el 373, se instaura la Gran Orden Imperial de las Flechas Rojas como supremo galardón del nuevo Estado al mérito Nacional, “Su emblema el Haz de Yugo y Flechas que nuestros Reyes Católicos Isabel y Fernando grabaron en la ejecutoria impar, por nobilísima, de su Reino, como expresión exacta y amorosa de la Unidad en la Fe, en el Gobierno, en las Armas y en las Tierras, cimientos permanentes de la Grandeza del Imperio”.

En el 4º párrafo se puede leer:
“…se han hecho carne sagrada de heroísmo las Flechas de la Falange, para recobrar, otra vez, ante el pasado, nuestro rumbo Imperial y Católico.”

En el 7º se lee:
“En el Aniversario de mi Exaltación al Gobierno del Estado y al mando Supremo de todos los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire al levantar emocionado y agradecido, las Flechas Rojas, como supremo galardón al mérito Nacional, quiero que Ellas sirvan de homenaje a nuestros Héroes y de ejemplo para los Cruzados que las lleven prendidas sobre su corazón”.

El Yugo y las Flechas han de representar también  según Franco la
“Cruz de los Cruzados que con su propia sangre ponen, ahora, en derrota las fuerzas demoníacas del comunismo y del mal para que luzca un amanecer generoso y afortunado para todas las gentes del mundo.”

En el 374,se concede el título de Gran Caballero y el Collar de la Gran Orden Imperial de las Flechas Rojas a S. M. I. y R. Víctor Manuel III, Rey de Italia, Emperador de Etiopía:


En el primer aniversario de mi Exaltación a la Jefatura del nuevo Estado Español y al Mando Supremo de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire; y como signo leal y firme a la amistad de los pueblos que, en la hora trágica y gloriosa de nuestra Cruzada contra la barbarie, nos honraron con su reconocimiento sincero y amistad generosa,
Vengo en disponer:
Artículo único. Se concede el título de Gran Caballero y el Collar de la Gran Orden Imperial de las Flechas Rojas a S. M. I. y R. Víctor Manuel III, Rey de Italia, Emperador de Etiopía.
Dado en Burgos a primero de octubre de mil novecientos treinta y siete.Segundo Año Triunfal. 
FRANCISCO FRANCO

En el 375 se concede el título de Gran Caballero y el Collar de la Gran Orden Imperial de las Flechas Rojas al Duce de Italia y fundador de su Imperio Benito Mussolini:


En el primer aniversario de mi Exaltación a la Jefatura del nuevo Estado Español y al Mando Supremo de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire; y como signo leal y firme a la amistad de los pueblos que, en esta hora trágica y gloriosa de nuestra Cruzada contra la barbarie, nos honraron con su reconocimiento sincero y amistad generosa,
Vengo en disponer:
Artículo único. Se concede el título de Gran Caballero y el Collar de la Gran Orden Imperial de las Flechas Rojas al Duce de Italia y fundador de su Imperio Benito Mussolini.
Dado en Burgos a primero de octubre de mil novecientos treinta y siete. Segundo Año Triunfal.
FRANCISCO FRANCO

En el 376 se concede el título de Gran Caballero y el Collar de la Gran Orden Imperial de las Flechas Rojas al Fuhrer Canciller de la Nación alemana Adolfo Hitler:


En el primer aniversario de mi Exaltación a la Jefatura del nuevo Estado Español y al Mando Supremo de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire; y como signo leal y firme a la amistad de los pueblos que, en esta hora trágica y gloriosa de nuestra Cruzada contra la barbarie, nos honraron con su reconocimiento sincero y amistad generosa,
Vengo en disponer:
Artículo único. Se concede el título de Gran Caballero y el Collar de la Gran Orden Imperial de las Flechas Rojas al Fuhrer Canciller de la Nación alemana Adolfo Hitler.
Dado en Burgos a primero de octubre de mil novecientos treinta y siete. Segundo Año Triunfal.
FRANCISCO FRANCO



Benito Sacaluga

 Fuente : Boletín Oficial del Estado.--Burgos 4 de octubre de 1937.--Número 349

domingo, 19 de mayo de 2013

REPUBLICANOS ESPAÑOLES DEPORTADOS A CAMPOS DE EXTERMINIO NAZIS, HOMENAJEADOS EN AUSTRIA


ACTOS DEL MEMORIAL DE MAUTHAUSEN (AUSTRIA) - 2013*



Prisioneros de Mauthausen saludan a la 11ª División Acorazada de los EE UU por su liberación bajo una pancarta escrita en español con el texto :

"Los españoles antifascistas saludan a las fuerzas liberadoras"


GUSEN-ARTHEIM

Tiempo muy lluvioso. Viernes 10 de Mayo, la Amical de Mauthausen española, los alumnos de los institutos de secundaria de Manresa y Santa Coloma de Gramanet, y las delegaciones de AGE y Republicanos-RPS de Cantabria, participaron en un acto de recuerdo en el castillo de Hartheim, una "factoría selectiva" en donde se realizaban experimentos de vivisección, y en donde se gaseaba y quemaba a los que caían extenuados trabajando en los túneles industriales próximos. En el exterior del castillo fue colocada por sus familiares, una plaza conmemorativa en memoria de Jerónimo José Cicero, de Cantabria.  Al día siguiente, sábado, la "embajada popular española" participó en un acto internacional de homenaje a los republicanos españoles y demás víctimas, asesinados en el KZ de Gusen, contando con la presencia de varios supervivientes de los KZ, aportando un componente testimonial muy emotivo que se mantuvo a flor de piel de los presentes durante todo el desarrollo del acto.

 MAUTHAUSEN


La foto superior corresponde al monumento dedicado a los 7.000 Republicanos Españoles muertos por la Libertad. 
Ha sido sufragado íntegramente por los supervivientes españoles, caso único en Mauthausen.
Ningún gobierno de España ha querido nunca saber nada de ellos.


El vergonzoso caso de la delegación oficial española 



Doce de mayo de 2013, nueve de la mañana. cielo cubierto, pero sin lluvia ni frío.

Delegación de Chequia
Miles de personas procedentes de Europa y otros continentes, agrupados por nacionalidades, van concentrándose ante los monumentos erigidos en memoria de las víctimas del campo de exterminio nacionalsocialista de Mauthausen (Austria). El correspondiente a los deportados españoles, es el único que hubo de ser sufragado por los propios supervivientes, tras quedar éstos abandonados a su suerte al ser liberado el campo el 5 de mayo de 1945. Finalmente, Francia accedió a protegerles y reconocerles.

Cada grupo está compuesto por representación diplomática y militar, instituciones públicas,  organizaciones memorialistas, estudiantes, asociaciones juveniles, culturales, y diversos colectivos y particulares sensibles al significado de esta conmemoración. 

Finalizado el acto en cada monumento, la representación de cada país inicia un recorrido por los demás obeliscos. A su llegada son saludados por la representación diplomática respectiva, y los militares del país visitante proceden solemnemente a depositar una corona de laurel, acompañados en ocasiones con la interpretación las vibrantes notas de las cornetas y el retumbar de los tambores, mientras los civiles permanecen en actitud de profundo respeto y los militares realizan el saludo reglamentario.

La delegación de Hungría
Frente al adusto monumento de granito, la representante de la Amical de Mauthausen, Rosa Torán,  pronuncia unas palabras de saludo, presentando a los alumnos de los institutos de secundaria de Manresa y Santa Coloma de Gramanet, y de los demás participantes, entre los que se encontraban familiares de deportados cántabros asesinados en Mauthausen y al castillo de Artheim, miembros de la asociación AGE de Cantabria y Región de Murcia y Republicanos-RPS de Cantabria, y componentes de la asociación austriaca de los descendientes de los supervivientes españoles que se quedaron a vivir en aquel país.

Poco después se incorporó la delegación francesa con un secretario de embajada al frente, que además de hacer una ofrenda floral ante el monumento español, dirigió un emotivo discurso en reconocimiento a los combatientes republicanos, que tras exiliarse a Francia al término de la guerra civil, continuaron la lucha durante la ocupación nazi, siendo deportados a Mauthausen al ser capturados, y a los que Francia acogió y otorgó la nacionalidad tras la liberación del campo.

Acto de Serbia en el monumento a sus victimas
Posteriormente y en obelisco levantado por  Francia, los españoles fueron invitados a participar en el acto que estaba presidido por el embajador de Francia. En su presencia, el secretario de embajada no tuvo reparo en reconocer la deuda histórica que su país tiene contraída con la gesta de los republicanos españoles, mencionando que ha sido en el año 2012 la primera vez que la bandera republicana española ha ondeado junto a la francesa en un acto oficial (fue en el Ayuntamiento de París, 25 de agosto). Las banderas de la República Española se intercalaron con las de Francia, mientras los jóvenes estudiantes catalanes, desplegaban una enorme bandera tricolor. Al finalizar,  los españoles fueron invitados a iniciar los primeros compases de la Marsellesa. 

Representación Italiana
Ante la llegada de las representaciones de otros países al monumento español, sin una delegación diplomática que los recibiese, como se hace en el resto de los monumentos, el colectivo de españoles hubo de asumir dicha función, agradeciendo expresivamente este homenaje a las diferentes delegaciones que lo visitaban. 

“Ahí llegan….” “Tarde, como siempre” –añadió alguien-. Todas las miradas se dirigieron hacia las tres personas que jadeantes y desgreñadas, se aproximaban por la pendiente. La estampa de la representación diplomática española no era patética, si no más bien parecía sacada de una película de Berlanga. Un secretario anodino y dos trabajadores –no funcionarios- de la Embajada, era todo lo que estado español había movilizado como representación en un acto internacional de esta resonancia y categoría.

Representación completa del gobierno de España

Uno de los “diplomáticos”, portaba asida una corona de laurel, como si de una cesta de manzanas se tratara, mientras que con la otra mano, llevaba recogida como con pudor la bandera de la monarquía española. 

Delegación de Bosnia-Herzegovina
Apenas recuperado el aliento, y dejada sin solemnidad alguna la corona junto a las demás, uno de los miembros de la asociación AGE, Floren Dimas, se dirigió al que hacía las veces de embajador, José María Valdemoro, encargado de negocios de la embajada, reprochándole el lamentable espectáculo que ofrecía la delegación diplomática española en Austria.  “Como militar y como español, me avergüenza que vengan ustedes con una triste corona, cuando las legaciones que han pasado por aquí esta mañana y que hemos tenido que recibir los que estamos aquí, lo han hecho con toda solemnidad, y han sido oficiales de sus ejércitos los que han transportado sus ofrendas florales”. “¿Donde están los militares españoles que vienen a rendir homenaje a los valientes soldados republicanos asesinados en Mauthausen?”.

Miembro de las Fuerzas Escocesas
de la Delegación Inglesa
La respuesta del “embajador” -con voz casi inaudible- fue esta: “En Viena no hay agregado militar, está en Berlín, y no ha venido porque ustedes nos acusarían de derroche en las actuales circunstancias, si nos gastásemos quinientos euros en el transporte”. “Más se han gastado los chinos y los cubanos que han enviado una dignísima representación desde mucho más lejos” – le respondió Floren Dimas.  Este diálogo fue seguido atentamente por los asistentes y recogido por las cámaras de foto y de vídeo, como testimonio de la ramplonería de la ridícula representación de la diplomacia del estado español, en la conmemoración del Memorial Mauthausen.

Comenzado el acto principal en la gran explanada de la fortaleza, fueron desfilando las delegaciones nacionales presididas por supervivientes y altas autoridades civiles y militares, seguidos de la participación más variada imaginable (trajes de época, familias con niños en carritos, inválidos en sillas de ruedas, boys scouts marciales y serios, escolares, un obispo polaco, sacerdotes ortodoxos, etc.). Al frente del grupo español, se colocaron los tres representantes de la embajada española, seguidos a distancia de los demás. Al llegar al final del recorrido, el encargado de negocios español inclinó la bandera monárquica ante la pirámide de coronas laureadas. En ese momento y ante los supervivientes y autoridades de todos los países, la delegada de Republicanos-RPS de Cantabria, Beatriz Sainz, mientras levantaba la bandera de la República exclamó con voz fuerte: “¡Esta es la bandera de España!”.

El gallardete republicano español junto
al monumento de Albania
Contrastando con la esperpéntica representación oficial de España, que por no tener ni siquiera tenía una silla reservada junto a las demás delegaciones y hubieron de sentarse entre el público –con la bandera monárquica plegada en ristre-, los demás países se volcaron en rivalizar por dar mayor prestancia, solemnidad y significación a su delegaciones. El sentimiento compartido de los españoles allí presentes, fue de humillación y vergüenza.

Ningún representante de ninguna fuerza política ni sindical de la izquierda española, ha sido visto por Mauthausen en esta conmemoración, a pesar de las militancias de miles de los republicanos españoles allí asesinados. Ni una triste corona de flores se dignaron a enviar. Como siempre, ha sido la España civil, la de los simples ciudadanos, la que ha tomado la iniciativa para mantener la Memoria Histórica de sus mejores hombres y mujeres por defender la libertad. 

Y mientras esto sucedía la Delegada del Gobierno de España en Barcelona participaba en un acto de homenaje a la División Azul en la comandancia de la Guardía Civil y entregaba diplomas a los que combatieron en las filas del ejercito nazi.

Una muestra más del abandono oficial de las víctimas del fascismo por parte del Estado Español, de su Gobierno y de sus Instituciones.

Nota: Hay centenares de fotos del homenaje que por motivos obvios de espacio no podemos incluir. Pensamos que con las que aquí se ofrecen, será suficiente para hacerse una idea del desarrollo general de los actos, y hasta es posible que su visión consiga contagiar las mismas emociones (y vergüenzas) que sintieron los españoles que estuvieron allí.

*Remitido.