lunes, 7 de octubre de 2019

ALFONSO JÁTIVA GARCÍA, SUBSECRETARIO DE MARINA DE LA REPÚBLICA




Alfonso Játiva García. Cartagena (Murcia) 10/01/1904 / Panamá 10/08/1962


Arsenal de Cartagena. Bombardeo del 7/2/1939
Imagen: Cartagena Antigua
Maquinista de la Armada. Especialista en Submarinos. Ingresó en la Armada como aprendiz de Maquinista en octubre de 1920. En enero de 1924 era Tercer Maquinista en periodo de pruebas. Segundo Maquinista con antigüedad del 18 diciembre de 1927. En septiembre de 1931 obtuvo el retiro voluntario acogiéndose a la ley Azaña.

Ingresó en la Masonería en 1932 con el nombre simbólico de "Danton" formando parte de la logia "Atlántida". Socialista y miembro de la UGT.

Al comienzo de las sublevación militar de 1936 se reincorpora a la Armada. Es uno de los incondicionales de Indalecio Prieto, Ministro de Marina y Aire, lo que le vale estar incluido en los primeros nombramientos que lleva a cabo el ministro; el 3 de septiembre de 1936 es nombrado Jefe de la Sección de Máquinas de la Armada. En julio de 1937, se le nombra Jefe del Arsenal de Cartagena en sustitución del también maquinista Manuel Gutiérrez Pérez.

Desde el primer momento de su nombramiento como Jefe del Arsenal, actúa mano a mano con Bruno Alonso, Comisario Político, con el que mantiene excelentes relaciones, entre ambos cumplen todas las directrices marcadas por Prieto desde Madrid.

En julio de 1937, a la edad de 33 años,  es habilitado de Teniente Coronel Maquinista y nombrado jefe de la Base Naval y Subsecretario de Marina. Habilitado como Teniente Coronel Maquinista se hace cargo de la Subsecretaría de Marina. El 5 de febrero de 1939, ya desde Barcelona, llega a las costas de Gerona junto a varios marinos y civiles más, desde allí embarcan en lanchas torpederas procedentes de Barcelona. Ponen rumbo a la costas francesas, concretamente a Port-Vendres, puerto donde entran al amanecer después de pasar la noche fondeados en la playa de Argelès-sur-Mer, muy poco más tarde convertida en campo de concentración para los republicanos españoles que lograron cruzar la frontera francesa en busca del exilio.

Monolito erigido en la playa de Argèles-Sur-Mer en memoria de los republicanos españoles
que pasaron por ese campo de concentración.
En el monolito, escrito en francés, se puede leer:
"A la memoria de los 100.000 republicanos españoles, internados en el campo de Argelès, tras la RETIRADA de febrero de 1939. Su desgracia: haber luchado para defender la Democracia y la República contra el fascismo en España de 1936 a 1939. Hombre libre, acuérdate.​"

Alfonso Játiva, con 35 años, permaneció en Francia, desde donde marchó a Colombia, desde allí, en 1942, se traslada a Panamá, donde monta un pequeño taller de metalurgia. Fue presidente de la sección del PSOE de Panamá. Murió en la capital panameña, el 16 de agosto de 1962, a la edad de 58 años.

Estaba en posesión de la Medalla de Marruecos con pasadores de Melilla y Tetuán y de la Cruz Roja de Mérito Naval por su participación en el desembarco y toma de Alhucemas (Marruecos).

El 31 de julio de 1937, el semanario “La Armada” publica la noticia del nombramiento de Alfonso Játiva como jefe de la Base Naval:

El martes último tomó posesión de la Jefatura de nuestra Base Naval, el nuevo Jefe designado por el Ministro de Defensa Nacional y aprobado su nombramiento por el Consejo de Ministros, camarada y lealísimo, Alfonso Játiva, conocido en la Armada y en Cartagena por sus antecedentes de probado republicanismo, al servicio de la causade nuestro pueblo. En la toma de posesión fue presentado  y saludado por todos los Jefes de los distintos Departamentos y fuerzas militares de todas las armas, estando también presentes el Jefe de la Flota y el Comisario de la misma, que lo es su vez de la Base. El amigo Játiva visitó y saludó el miércoles al Jefe de la Flota en el “Libertad”, rindiéndole los honores que corresponden a su alta Jerarquía. “La Armada", órgano de loa Marinos, saluda también al camarada Játiva y le desea la mayor fortaleza de ánimo para cumplir con éxito la alta misión asignada por el Gobierno de la República.
Quién les iba a decir a los marinos del Cuerpo General antes de que España fuese una República que un Maquinista de la Armada, de un cuerpo tan denostado por ellos, iba a llegar a ser Subsecretario de Marina y jefe de una Base Naval.


 Benito Sacaluga




Fuentes consultadas: Fundación Pablo Iglesias. “El Exilio de los marinos republicanos” (2009) de Victoria Fernández Díaz. “El Cuerpo de Maquinistas de la Armada Española 1850-1950, de Antonio de la Vega Blasco (2009).

martes, 24 de septiembre de 2019

CRUCERO "BLAS DE LEZO"





Crucero ligero "Blas de Lezo"
El crucero ligero “Blas de Lezo, gemelo del “Méndez Núñez”, no tuvo ocasión de participar en la Guerra de España (1936-1939), en octubre de 1932 se hundió durante unas maniobras frente a Finisterre (Coruña), ocho años después de su entrega a la Armada.  

El “Blas de Lezo” se construyó en Ferrol por la SECN (Sociedad Española de Construcción Naval), su botadura tuvo lugar en el año 1923 y fue entregado a la Armada en 1924. Tenía 140,82 metros de eslora, 14,02 de manga, un puntal de 7,72 metros desde la cubierta alta y un calado máximo de 4,73 metros. Su desplazamiento era de 4.725 toneladas. Su armamento principal lo componían 6 cañones Vickers de calibre 152/50, 4 cañones de 47/50 y 12 tubos lanzatorpedos de 533 mm.  Montaba 12 calderas Yarrow (6 de carbón y 6 de petróleo) para dar servicio a 4 turbinas de vapor, consiguiendo una potencia total nominal de 43000 CV, que a toda máquina otorgaban al crucero una velocidad de 29 nudos. A una velocidad de 13  nudos tenía una autonomía de 5000 millas náuticas. La tripulación estándar era de 320 marinos.

La historia del “Blas de Lezo” nos dice que en 1925, concretamente el 8 de septiembre, participó en el desembarco de Alhucemas junto  a los acorazados “Jaime I” y “Alfonso XIII” (renombrado “España” en 1931), los cruceros “Méndez Núñez”, “Victoria Eugenia” y “Extremadura”, los destructores "Alsedo" y "Velasco" y los cañoneros “Cánovas del Castillo”, “Canalejas”, “Eduardo Dato”, “Lauria”, “Laya”, “Recalde” y “Almirante Bonifaz”, más el portahidroaviones: "Dédalo", 6 torpederos, 11 guardacostas y  otros 40 buques entre auxiliares y de transporte, todos ellos en acción conjunta con 8 buques de guerra franceses.

Portahidroaviones "Dédalo"

Dos años más tarde (1927), se unió a la escuadra internacional fondeada en el río Yang-Tse, frente a Shanghai (China). Regresó a su base en España en noviembre del mismo año, previa escala en Manila (Filipinas).

Su final


(1) Durante unas maniobras navales en octubre de 1932, la Escuadra, al mando del almirante Alvaro Guitián, compuesta por los submarinos B-2 y B-3, los destructores “Churruca”, “Alcalá Galiano”,Sánchez Barcáiztegui” y “Lepanto”, más los cruceros “Libertad”, “Miguel de Cervantes”, “Almirante Cervera”, “Méndez Núñez y “Blas de Lezo” salió de Vigo para el norte, donde los buques comenzaron a desarrollar el supuesto táctico, que consistía en la defensa del puerto de Corcubión, atacado por una escuadrilla. El ataque comenzó el 11 de octubre, casi debajo del cabo Finisterre. A las tres y media de la tarde, con mar llena y alguna niebla, el “Blas de Lezo” tocó con su casco el bajo denominado el Centolo, en el sitio llamado de Los Meixidos. El choque ocasionó serios daños en el crucero, principalmente una vía de agua de varios metros de longitud, desgarrando el casco, lo que provocó un importante escoramiento del buque. Según los marinos del crucero, al chocar el “Lezo” con el bajo Centolo se inundó la sala de máquinas quedando éstas inutilizadas; no obstante el buque llegó a avanzar un largo trecho casi sumergido. Por dicho lugar pasaron también y sin novedad los destructores y el “Méndez Núñez”, este último llegó a rozar con el fondo pero sin que se produjeran daños destacables.

Imagen: elpescador56.blogspot

Nada más producirse el accidente se dio orden de suspender las maniobras, reuniéndose todos los buques para auxiliar al “Blas de Lezo”, el cual con una enorme vía de agua y sin máquinas se encontraba escorado, siendo impulsado a la deriva por la corriente hasta frente a la entrada de la ria de Muros. El “Sánchez Barcáiztegui” acudió rápidamente en su auxilio sin conseguir nada hasta la llegada del “Churruca” y el remolcador “Argos” de la Sociedad de Salvamentos Marítimos de Coruña, conduciendo lentamente al crucero hasta Corcubión. La tripulación fue trasladada a otros buques de la Escuadra.

A las 8:40 , el “Blas de Lezo” se hundía sin poder llegar a ser varado en la playa a la que le conducía el remolcador “Argos”. El buque chocó con una peña y se le abrió otra gran vía de agua. Se intentó  seguir remolcándole, pero después de muchos esfuerzos se procedió a romper amarras y el crucero se hundió cerca de la playa.

Alvaro Guitián Delgado
Imagen:Faro de Vigo
El “Blas de Lezo” estaba comandado por el capitán de navío Antonio Guitián, hermano del almirante Alvaro Guitián, jefe de la Escuadra. El almirante Guitián llegó a ser procesado como responsable del hundimiento del crucero (Causa 567/1932), resultando absuelto de toda culpa o responsabilidad. (2) 

En la sentencia, de fecha 4 de marzo de 1933, (reproducida parcialmente en la web Vida Marítima) se puede leer en su primer Considerando que “...el paso por el “Centolo” no debe considerarse como un acto temerario, sino de navegación normal, puesto que los derroteros lo dan por limpio, las cartas de navegación oficiales lo representan limpio y hondable,…”. En cuanto a las medidas de orden interior, “…fueron rápidas y adecuadas, debiendo hacer resaltar el izado inmediato del gallardete J, que evitó un gran accidente al “Méndez Núñez” y…”, según recogía el segundo Considerando. En el tercer Considerando, relacionado con las medidas exteriores, se justificaba que “…éstas se verificaron con cierto número de operaciones encaminadas y adecuadas al salvamento del “Blas de Lezo”, y que es innecesario entrar en consideraciones sobre si pudieron hacerse otras con mayor eficacia, puesto que para que su omisión constituyera delito era necesario la presunción razonable de que si hubieran realizado tales maniobras se habría salvado, seguramente el buque, siendo así que no existe en la causa el menor indicio de que el “Blas de Lezo” hubiera podido ser salvado con los medios que existían en el lugar del accidente”. 

Según la web “Bucea en la Historia”, el pecio del crucero se encuentra de una pieza a cinco millas de la costa de Finisterre, a 76 metros de profundidad.



(1) Hemeroteca ABC

(2) En 1933 el Ministerio de Marina publicó un trabajo de J. Villanueva, titulado “Sobre el hundimiento del crucero Blas de Lezo. Procesamiento, acusación fiscal y defensa del Almirante de la Escuadra Española Excmo Sr. D. Álvaro Guitián Delgado, con la sentencia absolutoria". 













martes, 10 de septiembre de 2019

EL COMBATE CON EL “CANARIAS”.





Publicado el 11 de septiembre de 1937 en el semanario “La Armada”, órgano oficial de los marinos de la República.

Para los que no tuvieron ni tienen la suerte de asistir a un encuentro con el enemigo, no tendrá ningún valor el  encuentro sostenido el martes último entre el “Canarias” y nuestra Flota, y muy especialmente con nuestro crucero “Libertad. Hasta es muy posible que haya amigos que en la retaguardia se extrañen y pongan en duda el valor de nuestros hombres.

Encontrarse con el “Canarias” y no hundirle, dirán, pensarán que nuestra Flota carece de valor combativo. Sin embargo, señores críticos, hay valor combativo y si no le echamos a pique no fue porque el “Libertad”, seguido de los destructores, no avanzase sobre él.


Crucero "Canarias"

El “Libertad”, es menor que el “Canarias” y cruzando con él más de doscientos proyectiles, avanzó resueltamente con toda su máquina, en tanto que el gigante pirata, que en un principio creyó vérselas con cobardes, retrocedió y escapó al amparo de su mayor velocidad.

En los dos combates, de mañana y tarde, fue el enemigo el que huía, pidiendo auxilio a su aviación, que atacó por dos veces a nuestra Flota. Cierto que el gran pirata no es, ni mucho menos, enemigo despreciable, pero en modo alguno es enemigo que asuste a quienes como nuestros marinos saben que su deber es vencer o morir por la libertad de España.

Cuando el Comisario del “Libertad” y nuestro Comisario general recorrían los montajes, el  grito de ¡Viva la República!, resonaba en todos los pechos rivalizando entre toda la Dotación para que el proyectil y la pólvora no faltasen un instante. Al caer los primeros proyectiles del “Canarias” cerca del “Libertad”, se izaba en nuestro gallardete la bandera de combate -la hermosa insignia de la libertad por la que lucha la España leal- y la emoción culminó cuando un sencillo marinero, un timonel del Estado Mayor, gritó:  ¡Rómpete pero no te rindas!

Crucero "Libertad"
Con razón pudo decir nuestro Comisario general, al presenciar y alentar el entusiasmo de todos: ¡Con hombres así, se va al fin del mundo! ¡Que importa morir, si se muere con el aliento de los que saben que luchan por la causa mayor del mundo, que es la libertad de todos!

El pirata, para centrarnos mejor, no tuvo la gallardía de izar su bandera monárquica, presentándose sin ella para confundirse mejor con los de tipo igual al suyo, italianos y alemanes, apareciendo más tarde oculto en la inmensa bruma. No le hemos hundido ¡es verdad! pero que conste que el “Libertad”, el hermano del “Cervantes”- acordaos, camaradas y amigos del “Cervantes” como nosotros los recordamos- no le huyó al gran pirata, que se alejó al fin, corriendo a toda máquina. Ni él ni sus aviones, que atacaron durante todo el día a los barcos de la Flota, pudieron restar en nada el valor y coraje de nuestros hombres.

Crucero "Méndez Núñez"

Nuestros destructores con sus Dotaciones, estuvieron con el mismo entusiasmo, y si el ataque de éstos no pudo llevarse a cabo, fue porque el pirata mantuvo siempre la distancia lejos de tiro de aquéllos. ¿El Méndez? Estuvo en su sitio con el mismo deseo y el mismo espíritu combativo que todos, y si el “Canarias” en vez da sostener la distancia, hubiese acortado ésta como quiso el “Liberad”, los cañones del “Méndez” hubiesen vibrado también al compás de su. Dotación, que saludaba desde el viejo buque a los. hombres del “Libertad”.

El “Lepanto” -no lo .recordamos bien- al terminar el combate dio una vuelta al “Libertad”, y con su bandera de combate en alto rindió homenaje a la Capitana, hermano mayor hoy de la Flota, dándose de barco a barco los vivas a la República y al valor de sus marinos. Era el saludo del Jefe de la Flotilla de Destructores, que, en el “Antequera”, quería acercarse al “Canarias”, que corría más que ellos, y que como prueba de unión, de emoción y de respeto, mandaba por el “Lepanto” el abrazo de los Destructores al Mando de nuestra Flota.

Destructor "Almirante Antequera"
Los facciosos han dicho por radio que en el combate con el “Canarias” éste hundió a los “rojos”, pero aunque su ataque fue a traición, con aviación y hasta con torpedos, pues uno de sus aparatos arrojó un torpedo a uno de nuestros valerosos Destructores, no tuvimos ni una baja, y de no haber sido tan cobardes y tan traidores los piratas, es posible que los hundidos hubiesen sido ellos. 

Destructor "Lepanto"
No obstante ¡ya nos veremos de nuevo!. No queremos terminar estas líneas sin hacer constar que las Dotaciones estuvieron plenas de moral y de disciplina, y los Mandos, algunos de ellos rebasando con creces su deber, acarreando hasta proyectiles.

El Jefe de la Flota, que en el puente del “Libertad” dirigía el combate, puede estar satisfecho de su Estado Mayor, así como del mando del buque, que además de mostrar una gran serenidad se multiplicó constantemente en el cumplimiento de su deber, al igual que en los demás barcos; y si existió algún cobarde, que lo ignoramos, está más que superado por el valor de los demás, que anhelan un nuevo combate, en el que el “Canarias”, ese gran pirata que roba con los fascistas, no escape como esta vez, y veremos quién vence a quien.

¡Viva la Flota de la República!

¡Viva la Independencia de España!


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sábado, 7 de septiembre de 2019

UNIDADES DE LA ARMADA ATRACADAS EN CARTAGENA EL 17 DE JULIO DE 1936




Cartagena, 17 de julio de 1936.-  Desde las últimas horas de la mañana corrían ya, por dependencias de jefes y oficiales, noticias de que el ejército de África se disponía a sublevarse y que dos destructores empezaban el transporte de las fuerzas, uno de los que trasladaban estas noticias fue el capitán de Intendencia Rafael Zarauz Canovas, quién al tener ya noticias ciertas de la sublevación fue a la Base para preguntar al oficial de enlace José Tapia si había que hacer algo, contestándole el enlace que hasta el día siguiente no se acuartelarían la fuerzas en Cartagena y actuarían. 

Al igual que los sublevados las células republicanas de las dotaciones de los buques se activan al tener conocimiento de la sublevación en África y la actitud que iban tomando sus jefes. Por la tarde actúan decididamente ante las puertas del Arsenal, el oficial tercero de oficinas Ángel Cano Millas y el oficial tercero naval Pedro Adrover Gómez, asegurando que se preparaba un movimiento sedicioso, invitando a la marinería al abandono de sus destinos. A los que retornaban al Arsenal les comunicaban que volvieran a sus domicilios porque iban a ser detenidos por sus superiores.

El Gobierno toma medidas y ordena que el acorazado "Jaime I" y el crucero "Miguel de Cervantes"" partan de inmediato hacia el Estrecho para llevar a cabo misiones de patrulla. El crucero  "Libertad" y los destructores "Lepanto", "Almirante Valdés" y "Sánchez Barcaiztegui" reciben órdenes de dirigirse a Melilla. En la Base de Submarinos se reciben ordenes para que la flotilla de submarinos patrulle la zona comprendida entre Cabo de Gata y el Estrecho.


UNIDADES DE LA ARMADA QUE EL 17 DE JULIO DE 1936 SE ENCONTRABAN ATRACADAS EN LOS MUELLES DE LA BASE NAVAL DE CARTAGENA.


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Destructores y sus comandantes



Destructor "Almirante Antequera"

Operativos

"Almirante Valdés"
C.C. Francisco J. de Andrade Delgado

"Sanchez Barcaiztegui"
C.F. Fernando Bastarreche Diaz de Bulnes

"José Luis Díez"
C.F. Casimiro Carré Chicarro

En reparación

"Alcalá Galiano"
C.F. José María Sánchez Ferragut

"Almirante Miranda"
C.F. Juan de la Piñera Galindo

"Alsedo"
C.C. Emilio Cano-Manuel y Aubarade

"Lazaga"
C.C. José María García Freire


En construcción

"Gravina"
"Ciscar"
"Escaño"
"Jorge Juan"
"Ulloa"

Submarinos y sus comandantes 



Submarino C-4

C-1
C.C. José Lara Dorda

C-2
C.C. Juan García de la Mata

C-3
Javier de Salas Pinto

C-4
C.C. Ramón Aubarede Leal

C-5
C.C. Antonio de Amusategui Rodríguez

C-6
C.C. Mariano Romero Carnero

B-5
T.N. Francisco Chereguini Pardo

B-6
T.N. Juan José González González


Torpederos y sus comandantes



Torpedero T-14

T-4
(En primera situación y posteriormente habilitado)

T-14
T.N. Fernando Oliva Llamusi

T-20
T.N. Emilio Briones Sasselli

T-21
T.N. Joaquín Cervera Cervera

T-22
T.N. Pedro Gutierrez Ozores


Otras unidades y sus comandantes


Guardacostas "Tetuán"

Guardacostas "Tetuán"
T.N. Daniel Araoz Vergara

Buque de salvamento "Kanguro"
C.C. Cayetano Rivera Almagro

Transporte "Almirante Lobo"
C.C. Gonzalo Bruquetas llopis

Remolcador "Cíclope"
C.C. Miguel Buiza y Fernández Palacios





Fuente: Ricardo Hernández Conesa en Cartagena Histórica. Cuaderno monográfico nº 10. Marzo 2004. Editorial Aglaya.