domingo, 9 de octubre de 2016

LA ESCUELA NAVAL POPULAR ÚNICA


" No olvidemos en la nueva organización de la futura Marina de Guerra, que ésta ha de estar exclusivamente al servicio del Pueblo"  (1938)


(1) La vieja estructuración de las diferentes Escuelas que existían en la Marina de Guerra, no se ajustaban (por causas fáciles de comprender) a las verdaderas necesidades que requiere el buen estado de eficiencia que en todo momento debe tener una Marina de guerra. Las actuales circunstancias nos han demostrado el gran perjuicio que ello nos ha ocasionado. En período de organización de la Escuela Naval Popular, y en conocimiento de los deficientes programas presentados de las distintas especialidades, me atrevo a exponer mi modesto criterio, que someto al estudio y consideración de las autoridades correspondientes en evitación de volver a caer en los errores cometidos y padecidos con anterioridad. No trato de herir susceptibilidades, solo un fin  me guía y es el siguiente:  Que el día de mañana podamos decir que tenemos una Marina de guerra eficiente, dotada con hijos del pueblo al servicio del mismo, y no una deficiente que sea la preocupación de él, como sucedía con la mayoría de los organismos militares, con anterioridad al 18 de Julio de 1936.

Debe ser nuestro deseo que con la colaboración de todo el personal y con las enseñanzas de la anterior organización, pueda llegarse a una solución, que sea la más justa y adecuada para que todos los servicios de la Marina sean lo más eficaces y llenen los anhelos de aquellos luchadores de la Causa que se encuentren capacitados, sin distinción de categorías, y con arreglo a la más pura ética moral, como corresponde a los momentos en que vivimos y a la pureza libre de ambiciones con que la Marina ha defendido la República.

PROYECTO

Objeto.- Creación de la Escuela Naval Popular Única, para completar en lo sucesivo los cuadros de oficialidad y demás categorías de las distintas especialidades de la Armada.

La sublevación militar contra el legítimo Gobierno de la República ha dado lugar a la eliminación en los servicios de la Marina, de una gran parte de jefes y oficiales y a una gran enseñanza para el futuro. La escasez de este personal es tan considerable, que es necesario proveer las necesidades futuras y parece lógico pensar, que al terminar la contienda, han de ser necesarias fuerzas navales adecuadas, y eficaces, no solo a la situación geográfica y estratégica de España, sino también a posibles compromisos internacionales y, sobre todo, para la consolidación y respeto exterior del Régimen que el País quiera darse, ya que la práctica demuestra que la Razón y la Justicia son mucho más respetadas al contar con el apoyo de la fuerza material y moral.

La experiencia nos ha hecho ver que la eficacia de una flota y de sus bases navales, disminuye en forma considerable al no contar con personal técnico, para que dé el máximo rendimiento la utilización de sus armas. Es materialmente imposible improvisar oficiales de la Armada. Basta hacer notar la diversidad de conocimientos que le son imprescindibles para poder utilizar con éxito la complicada instalación que un buque de guerra representa. En tiempos normales se requerían para llegar a alférez de navío una fuerte oposición a base de matemáticas y seis años de carrera y un año para adquirir una especialidad, deficiente por un mal de origen. En la futura Marina creo en la necesidad de la creación de los distintos Cuerpos especializados con los estudios correspondientes y adecuados en cada especialidad, para adquirir el empleo de oficial.  Estos oficiales, después de unas prácticas constantes en buques y dependencias, pasarían a ampliar estudios superiores que de antemano se fijen para su ascenso a Jefes.

Organización.-

Cuerpo de Estado Mayor de la Armada (mando responsable y único).

Cuerpos de:
  • Maquinistas.
  • Artillería.
  • Intendencia, Oficinas y Archivos.
  • Ingenieros Navales.
  • Sanidad. (Médicos y Practicantes).
  • Jurídico.
  • Torpedista – Electricista. 
  • Radiotelegrafistas.


El ingreso en la Escuela Naval Popular Única, lo será mediante un examen previo en el que se tendrán que acreditar los conocimientos siguientes:

  • Leer y escribir correctamente.
  • Gramática.
  • Aritmética.
  • Geometría (ligeras nociones).
  • Álgebra (ídem),
  • Geografía Universal (ídem).
  • Historia Universal (ídem).


Los aprobados en este examen, ingresarán en la E. N. P. U. en la que seguirán un curso general idéntico para todas las especialidades a excepción de Jurídico y Sanidad, y cuyo curso tendrá una duración de 12 meses, y durante el cual se estudiarán las siguientes materias:

  • Aritmética.
  • Álgebra elemental.
  • Geometría y plana del espacio.
  • Trigonometría rectilínea y esférica.
  • Tecnicismo Naval.
  • Francés o inglés (ligeras nociones).
  • Geografía e Historia Universal.
  • Ordenanzas y Moral Militar.
  • Ejercicios militares y marineros.
  • Códigos de Señales.
  • Prácticas de taller a voluntad (fragua, ajuste y torno) de estas prácticas se exceptuará al Cuerpo de Intendencia.


Respecto al personal que pueda cubrir las plazas que se convoquen se reservará un tanto por ciento, que deberá determinarse, para el personal existente en la Marina, pues hay que tener presente que ésta cuenta con un núcleo de Maquinistas, Auxiliares, Auxiliares, Alumnos, Cabos, Fogoneros y Marineros de todas las especialidades cuya lealtad al Régimen y servicios prestados en la actual contienda los hace acreedores a constituir la Oficialidad democrática de la futura Marina, ello claro es siempre que sean voluntarios para ello, ya que es probable que exista quien por sus condiciones de edad, categoría, temor a la responsabilidad, modestia personal, deseos de mejora económica sin aumento de categoría, no quieran someterse al esfuerzo que estos estudios representan.

El primer curso general para todas las especialidades debe tener carácter eliminatorio; es decir, que aquel que sea incapaz de ser declarado apto en el mismo ha de quedar eliminado definitivamente de poder seguir los restantes, ya que sin esos conocimientos es imposible llegar a adquirir los que siguen. Se estima que debe ser admitido el doble número de individuos que el de plazas convocadas, y aquellos que mejor puntuación obtengan al final del curso eliminatorio serian los que pasasen al siguiente y el resto de los Aptos podrían repetirlo por una sola vez. Al anunciar la convocatoria se designarán las plazas que a cada categoría le corresponde, con objeto de que resulte la distribución más equitativa. Toda la diversidad del personal que puede tomar parte en este curso, será necesario fijar previamente las condiciones económicas que han de disfrutar, en forma tal que no sufran perjuicio en sus intereses.

Los aprobados en dicho curso eliminatorio general pasarán a seguir los de las respectivas especialidades, teniendo que estudiar las siguientes materias;

  • Estado Mayor. Primer curso, 12 meses de duración.
  • Astronomía y Navegación.
  • Meteorología.
  • Física, Mecánica y Optica (Elementos).
  • Tecnicismo Naval.
  • Geografía Marítima.
  • Derecho Marítimo Internacional.
  • Francés o inglés (traducir).
  • Faenas marineras.
  • Señales y Código.
  • Ordenanzas y Moral militar.
  • Máquinas, motores, calderas y electricidad (ligeras nociones).

Los aprobados pasarán a seguir un segundo curso, también de 12 meses de duración:

  • Astronomía y Navegación.
  • Meteorología.
  • Geografía Marítima,
  • Tecnicismo Naval.
  • Maniobras y Reglamento de abordaje.
  • Derecho Marítimo Internacional.
  • Francés o inglés.
  • Ejercicios marineros y militares.
  • Química (ligeras nociones),
  • Torpedos, minas, paravanes y cargas de profundidad (ligeras nociones).
  • Artillería, pólvoras y explosivos  (ligeras nociones).
  • Historia Naval.
  • Señales y Código.
  • Documentación y Reglamentos.


Durante estos cursos se disfrutarán los días de permiso que reglamentariamente se disponga. Los aprobados en dichos cursos serán ascendidos a Alférez de Navio efectivo (aspirante al Cuerpo de Estado Mayor), y como tales embarcarán en los distintos buques para hacer el curso práctico, el que tendrá también una duración de 12 meses.

Prácticas de navegación

  • Táctica y Cinemática Naval en Flotilla.
  • Guerra Química, Submarina y Aviación.
  • Tiro de Artillería y Torpedos.
  • Minas (fondeo, rastreo con paravanes y levado).
  • Señales y Código.


Estas prácticas se realizarán en los buques siguientes: 

  • Acorazados o Cruceros, 4 meses.
  • Destructores, 3 meses. 
  • Submarinos, 4 meses. 
  • Minadores, un mes. 


Los que terminen dichas prácticas con aprovechamiento serán ascendidos al empleo de Teniente de Navío.

Terminadas dichas prácticas se anunciará una convocatoria para el ingreso en el Cuerpo de Estado Mayor de Marina, que será el responsable y mando único en todos los buques, Bases navales y demás dependencias. Todos los demás Cuerpos especializados, dentro de su autonomía propia, estarán subordinados al Mando único y responderán de sus servicios ante él.

A dicha convocatoria, para la que previamente se fijarán los cursos y programas, podrán concurrir todos los Tenientes de Navío que así lo deseen. Los aprobados en estos cursos ingresarán en el Cuerpo de Estado Mayor con la categoría de Jefe, y, como tales, en condiciones de ejercer el mando que se les ordene.

Los reprobados en estos cursos, así como en el práctico, podrán repetirlo por una sola vez, y de no aprobar quedarán reprobados definitivamente. Este personal sólo podrá ejercer el mando en buques auxiliares y servicios secundarios de los buques, como tales Oficiales efectivos, y desde ese momento se regularán sus haberes por años de servicio, cuyos aumentos de sueldo le serán reconocidos para la pensión de retiro.

A continuación detallaré otra especialidad, la de Artillería.

Primer curso de 12 meses de duración:

  • Material de Artillería y armas portátiles.
  • Física Mecánica y Óptica.
  • Pólvoras y Explosivos.
  • Química.
  • Dirección de tiro.
  • Geografía Marítima.
  • Astronomía y Navegación.
  • Francés o inglés (traducir).
  • Derecho Marítimo Internacional.
  • Ejercicios militares.
  • Ordenanzas y moral militar.
  • Prácticas de taller (fragua, torno y ajuste).


Segundo curso, también de doce meses de duración:

  • Material de artillería y armas portátiles.
  • Física, Mecánica y Óptica.
  • Pólvoras químicas y mecánicas.
  • Explosivos y gases.
  • Química.
  • Dirección de tiro.
  • Astronomía y navegación (ligeras nociones).
  • Francés o inglés.
  • Ejercicios militares.
  • Documentación y Reglamentos.
  • Historia Naval,
  • Electricidad (ligeras nociones).
  • Ordenanzas y moral militar.
  • Prácticas de taller (fragua, torno y ajuste).


Durante estos cursos tendrán los permisos reglamentarios que se estipulen. Los aprobados en dichos cursos serán ascendidos a tenientes efectivos de dicha especialidad, pasando a hacer el curso práctico siguiente, que tendrá una duración de 12 meses.

  • Viaje de estudios, visita a las fábricas de artillería y baterías de costa: dos meses.
  • Talleres de artillería y laboratorios,prácticas de taller, arme, desarme, regulación material de artillería y pruebas de explosivos; seis meses.
  • Ejercicios de tiro de artillería en acorazados, cruceros y destructores: cuatro meses




(1) Publicado en La Armada (02-04-1938). 

Nota de la revista: Publicamos este trabajo en atención al respeto y estimación profundamente antifascista del autor del mismo, y sin que su publicación suponga conformidad ni disconformidad con él, pues el acierto o desacierto de cuanto expone solo a él le corresponde, limitándonos, como decimos, a insertarlo aquí en honor de tan querido compañero, cuyo nombre se oculta en su excesiva modestia.

Nota del Blog: El autor anónimo del artículo reproducido es el Tte. Coronel Maquinista Benito Sacaluga Rodriguez.









domingo, 25 de septiembre de 2016

LA FUERZA DE LA "RAZÓN"






La situación política europea durante la Guerra Española (1936-1939) pasaba por ser pre-bélica. La cada vez más potente amenaza nazi sobre una invasión de los países europeos hacía que la República española albergase ciertas esperanzas de ayuda por parte, principalmente, de Inglaterra y Francia. Así habría sido si la guerra hubiese durado unos cuantos meses más. La puesta en marcha de la maquinaria nazi para fundar su gran imperio en Europa tuvo lugar el uno de septiembre de 1939 con la invasión de Polonia, y de forma inmediata se produjo la declaración de guerra de Francia y la mayor parte de los países del Imperio británico y la Commonwealth al Tercer Reich, el gran "amigo" y facilitador junto con Italia, de la victoria en 1939 de los militares españoles sublevados en 1936. Sin duda, y simplemente por su propio interés, Inglaterra y Francia, las mismas naciones que hicieron durante tres años la vista gorda a las ayudas alemanas e italianas a los fascistas españoles, habrían intervenido para impedir una victoria franquista y evitar así que España se convirtiese en el tercer país del eje Berlín-Roma. 

Cuando Francia e Inglaterra se dieron cuenta de la realidad de los planes de Hitler ya era demasiado tarde. La guerra en España hacia cinco meses que había terminado y Franco, sobre el papel, había declarado la neutralidad de España. Con la entrada en la guerra de Italia al lado de Alemania (1940), Franco cambió su posición neutral de España a la de no beligerante, posición que se mantuvo gracias a que los ingleses llenaron de millones los bolsillos de los ministros franquistas, una no beligerancia que no impidió una extraordinaria ayuda al régimen nazi, División Azul incluida.

Sobre la situación en Europa, el Teniente Coronel Maquinista Benito Sacaluga Rodriguez publica el 29-10-1938, a cinco meses del fin de la guerra, un artículo, cargado de ironía, en el semanario "La Armada": 

LA FUERZA DE LA "RAZÓN"

Del mismo modo que en 1918 se impuso en Versalles, la fuerza de la «razón» se ha impuesto en Munich (1) en 1938. Entonces, como ahora, hubo rechinar de dientes y resignación forzada, de una parte, y satisfacción, seguridad y convencimiento pleno de que la paz del mundo estaba asegurada, de otra. El Palacio de la Paz de La Haya no intervino entonces en el resultado de la contienda; pero se creó después la Sociedad de las Naciones para la seguridad colectiva, la cual para nada ha intervenido ahora en las decisiones de la Conferencia de los Cuatro, aunque se encontraba funcionando durante sus decisiones.

En 1918, entre otras cosas, y consecuente al Tratado de Versalles, se creó la nación checoslovaca, renació Polonia con su célebre «pasillo» de Dantzig, quedó reducida a su más mínima expresión Austria, además de quedar separada de Hungría, se expansionó Rumania, etc. Esto es, las naciones victoriosas variaron el «mosaico» centroeuropeo, dándole satisfacción a los «irredentos» de entonces, sin perder de vista sus intereses. Estas, como Francia, además de recuperar sus dos provincias, se repartió con Inglaterra las colonias alemanas. Italia, «aliada» de los imperios centrales, después de traicionarlos, también «redimió» a los pueblos irredentos, consiguiendo aumentar sus posesiones. La paz quedó "asegurada".

Se impuso la «razón» entonces como se ha impuesto ahora. El pueblo, el verdadero pueblo que en aquellas fechas luchó, se desangró y sufrió todas las penalidades de la guerra mientras ésta creaba a los «nuevos ricos» - tanto de un bando como de otro- , quedó satisfecho, pues había luchado como le correspondía; pero, a fin de cuentas, vio que en su condición social, no solamente no adelantó un paso, sino que aumentó la miseria colectiva en el mundo entero.

El Capitalismo, dividido entonces, causante de la guerra, tuvo que reorganizarse después de la lucha y cambiar de táctica. La guerra (2) le resultó un mal negocio. Las deudas, aún no liquidadas, impusieron sacrificios... a los obreros. ¡A los que lucharon y dieron su sangre generosa! ¡Los que en legiones de «parados» exponían su miseria en Europa y América! Los Gobiernos respectivos concedieron un subsidio a estos «parados», máscara de limosna, que fue lo que en realidad consiguieron los combatientes de uno y otro bando.

Todos ellos, aún no podrían decir, concretamente, la causa por la cual se estuvieron matando durante cuatro años, desde julio de 1914 hasta noviembre de 1918.  La guerra se inició por un atentado contra unos archiduques austriacos, y a partir de ahí se enredaron las «cosas» como las cerezas; «todo», sin embargo, estaba preparado. Como está hoy. En resumen, quienes «lucharon» fueron las dos ramas del capitalismo con «su gente» por la hegemonía de sus mercados mundiales, saliendo ambas derrotadas económicamente.

Pero ellos -los capitalistas- siguieron comiendo, viviendo y gozando de la vida. Los que efectivamente lucharon, sin más interés que su patriotismo -explotado éste por los mercaderes sin patria de todos los países- , sólo consiguieron una limosna oficial. Buena debió ser la lección.

Entonces, y mucho antes del reparto de la limosna oficial, el único pueblo que se dio cuenta de lo que se debatía en tan cruenta lucha, fue Rusia, la que, en vez de seguir luchando estúpidamente, volvió las armas contra los explotadores, contra el enemigo común y sus asalariados cómplices. Allí pasaron hambre todos los ciudadanos, lo mismo los ex capitalistas que los proletarios. No intervinieron en el Tratado de Versalles, como ahora no han intervenido en la Conferencia de los Cuatro. (Munich 1938)

A dicho pueblo, después de hechas las paces entre los capitalistas, se unieron éstos para combatirlo; pero consiguieron lo que van a conseguir hoy los que combaten a la República española. A pesar de la traición de Italia a los imperios centrales en aquella fecha, se unen hoy a Alemania para combatir al Comunismo.

El primer golpe más destacado contra este fantasma lo da Italia en Abisinía; nación ésta, “completamente comunista”, transige Inglaterra. El segundo, ayudada por los “nacionalistas” es la invasión de España. Transigen Inglaterra v Francia, y, además, se constituye el Comité de No Intervención, cuyos resultados no hay necesidad de exponer. Invaden Austria los alemanes. Todo el mundo callado. Se quiere mantener la paz. Checoslovaquia peligra. Inglaterra y Francia, creadoras de esta República laboriosa y tranquila. están comprometidas a mantener su integridad e independencia. El supuesto agresor de 1913 lo es realmente en 1938. Para «definirlo», sin duda, recibe éste mensajes de casi todos los gobiernos interesados por la paz.

El agresor perfectamente «definido», mantiene su agresión a plazo fijo. La soberbia "Albión", Francia y el «pacifista» Mussolini visitan al Dictador de Europa. Los cuatro se entienden. De la conferencia resulta un verdadero “éxito” de las democracias. Las naciones comprometidas en mantener la integridad de Checoslovaquia le hacen saber a ésta que tiene que ceder «voluntariamente» la desmembración de su territorio -la desaparición completa vendrá después-, de no acceder a ello quedarán libres de todo compromiso, puesto que una negativa de su parte daría lugar a la guerra, y ellas estaban dispuestas a mantener la paz a toda costa. A toda costa de Checoeslovaquia. naturalmente. Esta, ante tales «consejos», cede, y una vez abierto el portillo, se precipitan sobre ella Alemania. Polonia y Hungría. Francia, separada de Rusia y a remolque de Inglaterra, ve retirarse el fantasma de la guerra, pero no por eso desaparecen de sus fronteras los cañones y fusiles alemanes e italianos. 

No importa. Inglaterra cumplirá siempre con sus compromisos. También pueden vivir tranquilos los demás pueblos, que, bajo la protección de ella, se mueven dentro de su órbita de atracción. Después de lo visto pocos quedarán.

Al espectro de la guerra se le ha echado un tupido velo. ¿Hasta cuándo? Y por si esto fuera poco, aún quedan los «nacionalistas de España, los que esperan, con la ayuda de Mussolini, llevar a cabo la gigantesca obra de hacer a España única; la cual sería  -si los dejáramos- un verdadero imperio, católico, apostólico y «romano». (3)


Benito Sacaluga Rodriguez

La Armada 29/10/1938


Las potencias europeas se negaron a apoyar a España por miedo a una reacción nazi, sin embargo cuando todas ellas fueron pasto del nazismo los republicanos españoles las ayudaron a vencerlo. Cosas de la vida.


Benito Sacaluga


(1) El autor se refiere a los acuerdos de Munich, firmados durante la noche del 30 de septiembre de 1938 por los jefes de gobierno de Reino Unido, Francia, Italia y Alemania, con el objeto de solucionar la Crisis de los Sudetes. 

Adolf Hitler había prometido sólo anexionarse los Sudetes (territorio poblado por checos de origen alemán), pero no cumplió su palabra y empezó a presionar a los gobernantes de Checoslovaquia para que aceptaran el control alemán sobre el país. 

(2) El autor se refiere a la I Guerra Mundial

(3) Finalmente los "nacionalistas" consiguieron su objetivo, haciendo buenas las predicciones del autor del artículo, hicieron de España un país sometido por el nacional catolicismo y gobernado bajo las consignas del fascismo "romano".

viernes, 23 de septiembre de 2016

NUESTRO EJEMPLO ANTE TODO








Cartel de Arturo Ballester (1)
El 22 de febrero de 1937 sale a la luz el primer número de la revista semanal “La Armada”, una iniciativa del Comisario General de la Flota, D.Bruno Alonso. En esa misma fecha se inaugura en Cartagena el Hogar del Marino, un centro de reunión para los marinos francos de servicio.

En su número 43, de fecha 18 de diciembre de 1937, se incluye en primera página un texto del Jefe de la Flota Republicana, el CC D.Luis Gonzalez de Ubieta. En dicho texto se pone de manifiesto el talante republicano de D. Luis, lejos de ordenar y eliminar derechos solicita colaboración y sacrificio... y da ejemplo. El artículo lleva por título “Nuestro ejemplo ante todo” y dice así:

En todas partes ocurren diariamente una serie de incidentes, que la prensa local suele recoger en unas secciones especiales. No valdría la pena comentar estos, sino fuera porque en ocasiones toma parte en ellos personal de la Armada y ocurren en poblaciones lo suficientemente alejadas de Cartagena para que a este personal, si pertenece a buques que estén en ese puerto, le sea imposible regresar a tiempo, caso de una salida al mar imprevista.

Es indudable que las dotaciones de la Flota, al igual que los que luchan en tierra y en el aire, son dignas de las máximas consideraciones por parte de todos. Mucho más, desde luego, que la innumerable cantidad de emboscados que viven en la retaguardia gozando de todo, criticándolo todo y esperando que la guerra se la ganen otros para seguir disfrutando a perpetuidad de la situación que, con gran laboriosidad y constancia se han preparado, mientras los otros luchaban.

Pero para que estos derechos, para que esta satisfacción interior, sean justos, para que a nadie le remuerda la conciencia el día de mañana y también para la debida igualdad entre todos los tripulantes de la Flota, se impone, por razones morales, ya que no para evitarse el perder el buque a la salida a la mar, caso desgraciadamente frecuente, dormir a bordo.

Parece lógico que pernocten en sus casas solamente los francos de la localidad, siempre que no pierdan su calidad de tales, por irse a vivir a sitios más alejados, para librarse de los bombardeos. Es cierto que la inmensa mayoría lo hacen para evitar a sus familiares—mujeres y niños—peligros innecesarios, cosa perfectamente legitima; pero como dicen que en este mundo no basta con ser bueno, sino que hay que parecerlo, vamos a parecerlo durmiendo todos a bordo, y corriendo los mismos peligros.

De lo contrario, nadie podrá evitar que lo confundan con esos pobres de espíritu que, con tal de seguir viviendo, se pasan las horas en los refugios, sin preocuparles que la vida que les espere sea un cúmulo de miserias y vejaciones.

LUIS G. D E UBIETA

Jefe de la Flota Republicana



Benito Sacaluga




(1) Arturo Ballester 1892-1981. Nació en Valencia y estudió en la Escuela de Artes y Oficios, al comenzar la guerra se dedicó casi al completo al diseño de carteles propagandísticos para la República sobre todo con destino a la CNT-FAI, (Imagen superior y referencia: solerdos.blogspot.com.es/

domingo, 28 de agosto de 2016

MARINOS DE LA ARMADA FRANQUISTA BAJO BANDERA NAZI





Imagen: www.mve2gm
La creación de la 250.ª División de Infantería, más conocida como la División Azul, para combatir a las órdenes del ejercito nazi, viene siendo justificada por los historiadores afines al franquismo como una operación exclusiva contra el comunismo, negando que se tratase de una ayuda militar general al ejercito nazi. Franco necesitaba saldar deudas con Hitler, añadamos a esto la campaña, nunca acabada, basada en la falsa afirmación de que el comunismo era el primer responsable de los sucesos que llevaron al golpe de estado de 1936. Basta revisar la arenga de Serrano Suñer (24-06-1941) ante los miembros de Falange en los momentos de creación de la División Azul:
Camaradas: no es hora de discursos. Pero sí de que la Falange dicte en estos momentos su sentencia condenatoria: ¡Rusia es culpable! Culpable de la muerte de José Antonio, nuestro fundador. Y de la muerte de tantos camaradas y tantos soldados caídos en aquella guerra por la agresión del comunismo ruso. El exterminio de Rusia es exigencia de la Historia y del porvenir de Europa.
Esta cuestión, sobre los motivos que llevaron Franco a poner bajo mando nazi fuerzas militares españolas, (aproximadamente entre 45.000 y 47.000 combatientes), ha sido últimamente objeto de debate en nuestros medios de comunicación. Como en tantas otras cuestiones relacionadas con la colaboración en dos direcciones entre la España franquista y la Alemania nazi, el negacionismo intenta imponerse y oponerse a una realidad innegable. Si la División Azul operó en el frente ruso fue simplemente por cuestiones de conveniencia para el ejército nazi, no a causa de una imposición española. España había pasado de neutral en el conflicto a ser país no beligerante, y el envío de una División de voluntarios, combatiendo a las órdenes de la Wehrmacht y prescindiendo del uniforme del ejército español, maquillaba la ayuda militar a Hitler de cara a su compromiso de no beligerancia

Lo cierto es que la colaboración, la alianza entre Franco y Hitler, tanto durante la guerra española, como en la dictadura posterior y hasta la derrota de los ejércitos nazis, fue intensa y abarcó aspectos muy diversos, los casos documentados son muy numerosos y todos incontestables, entre ellos el suministro de bienes esenciales para el ejército alemán (especialmente wolframio para el blindaje de carros de combate) y el uso de puertos y aeropuertos españoles como escala técnica por los nazis. En 1948 la Asamblea General de la Naciones Unidas, a través del Subcomité del Consejo de Seguridad, llega a la siguiente conclusión:
a) En origen, naturaleza, estructura y conducta general, el régimen de Franco es un régimen de carácter fascista, establecido en gran parte gracias a la ayuda recibida de la Alemania nazi de Hitler y de la Italia fascista de Mussolini. 
b) Durante la prolongada lucha de las Naciones Unidas contra Hitler y Mussolini, Franco, a pesar de las continuas protestas de los Aliados, prestó una ayuda considerable a las potencias enemigas. Primero, por ejemplo, de 1941 a 1945, la División de Infantería de la Legión Azul, la Legión Española de Voluntarios y la escuadrilla Aérea Salvador, pelearon en el frente oriental contra la Rusia soviética. Segundo, en el verano de 1940, España se apoderó de Tánger en violación del estatuto internacional, y, debido a que España mantenía un importante ejército en el Marruecos español, gran cantidad de tropas aliadas quedaron inmovilizadas en el África del Norte.

Incluso después de la derrota de Hitler, España se convirtió en uno de los principales refugios para los criminales nazis que huían de la justicia.

Una pequeña muestra de esta colaboración con los nazis queda reflejada en la participación de miembros de la Armada franquista en acciones de guerra de la Kriegsmarine, al menos durante los años 1942 y 1943.

Transcribo a continuación lo recogido en el libro "El Cuerpo de Maquinistas de la Armada Española 1850-1950), escrito por el Capitán de Navío D. Antonio de la Vega Blasco, editado por el Ministerio de Defensa.

Durante los años 1942 y 1943 numerosos marinos españoles, de los diferentes cuerpos de la Armada, participaron embarcados en buques de guerra alemanes en operaciones de guerra con objeto de aprender y adiestrarse en los distintos materiales. En la primera comisión, al mando del capitán de navío Fernández Martín, participaron los tenientes maquinistas Antonio Sánchez Gutiérrez y Ramón Rodriguez Dopico, embarcados en dragaminas y otras unidades. Esta primera comisión duró desde el 11 de noviembre de 1942 al 11 de marzo de 1943. Para atender a sus gastos personales, además del sueldo, se les asignaron 900 pesetas oro. En la segunda comisión, mandada por el capitán de navío Fernández de la Puente, participaron los tenientes Gumersindo Vila Otero y Amadeo Ferro Freyre, éste pasaría a otra comisión, que se relatará posteriormente, dedicada a adiestrarse en las lanchas torpederas que se cedían a la Armada Española. Es preciso destacar que estas comisiones participaron en numerosas acciones de guerra.

Tras el manejo de las lanchas torpederas, alemanas e italianas, cedidas durante la guerra civil, en el Ministerio de Marina se pensó en construirlas en España; para ello, una comisión española visitó en 1940 los astilleros de la especialista y gran constructora de dichos buques Lürssen Werft, en Vegesack, cerca de Breemen. Años después, en 1942, otra comisión, presidida por el Director General de Construcciones Navales Militares, Francisco de la Rocha, pasó a Alemania con el fin de adquirir en las empresas constructoras allí instaladas el material necesario (planos, motores o, en su caso, las lanchas). En el año siguiente se consiguió la cesión de seis torpederas tipo "S-38", el plan de entrega recibió en Alemania el nombre de Bär. En mayo de 1943 partió la primera expedición española hacia Swinemunde, en el Báltico, con el fin de adiestrarse en este tipo de buques; no olvidemos que estábamos en plena Guerra Mundial y España no era combatiente.

También se adscribió a esta comisión personal que ya estaba en Alemania como ya se ha citado. En junio del mismo año se comenzó el adiestramiento de este primer grupo, continuando los meses siguientes el de los restantes. cada grupo estaba formado por dos lanchas torpederas, que en España recibirían los numerales "LT21" a "LT-26". Fueron entregadas a la Armada Española en Burdeos. Los antiguos maquinistas destinados en estas comisiones fueron los Mecánicos de 1ª, en la primera José Herva Vazquez, en la segunda, Angel Duarte Sánchez y en la tercera Eugenio Leira Manso.



Benito Sacaluga




* Para mayor detalle de las lanchas torpederas alemanas y la operación Bär aconsejo seguir este excelente enlace: Lanchas Torpederas alemanas, las S-Boote

* Información y detalle de las comisiones enviadas a Alemania: Españoles en la 2ª G. M.