domingo, 20 de marzo de 2011

ALMERIA , EL OTRO GUERNICA.





En el mes de mayo de 1937 una escuadrilla de aviones republicanos ataca  cerca de Ibiza al acorazado de bolsillo alemán "Deutschland" al confundirlo con el crucero "Canarias" al no estar navegando en la zona a él asignada, provocando numerosas bajas entre su tripulación.

El gobierno alemán de Hitler toma represalias y ordena bombardear la ciudad de Almería, con pocas defensas ante ataques por mar y dentro del espacio marítimo de control alemán fijado a partir  de las 20 millas naúticas desde la costa.

A diferencia con el bombardeo de Guerníca, el ataque alemán a Almería prácticamente ha pasado desapercibido en los libros de historia y totalmente oscurecido en los medios de información franquistas. En el amanecer del 31 de mayo de 1937 se produce el ataque alemán sobre la población de Almería, sin aviso previo.

Participan en el mismo el acorazado Admiral Scheer  y cuatro destructores, cuyas piezas de artillería abren fuego sobre Almería, alrededor de las 6,00 de la mañana, a 12 kilómetros de la costa, violando el espacio marítimo legal de ocupación, de forma discrecional, sin objetivos de tiro fijados. El bombardeo dura casi una hora, hasta que los buques alemanes se retiran bajo el tímido fuego de las baterías costeras republicanas, una vez cumplida su siembra de muerte y caos entra la inocente población almeriense.

Cierto es que el numero de victimas mortales fue muy inferior al producido en Guernica, aunque pudieron ser incluso mayores, se calcula que fueron más de 200 los obuses que impactaron en el centro de Almería, con el resultado de más de medio centenar de muertos entre la población civil, un numero incalculable de heridos e importantes destrozos en edificios y calles. Pienso que si el bombardeo se hubiese efectuado  más entrada la mañana las bajas se habrían multiplicado.



Nada de extraño tiene la misión que llevó a cabo el "Admiral Scheer", como todos los de su clase, acorazados de bolsillo, en la IIGM su principal cometido era el de atacar a los convoyes con poca o ninguna protección, desapareciendo instantes después. En caso de enfrentamientos con navíos de guerra más potentes, intentaban rehuir el combate, huyendo gracias a su mayor velocidad, en el caso de combates con barcos de su misma capacidad de navegación su supremacía se basaba en un mayor nivel de armamento artillero. En este caso, las limitaciones que en cuestión de armamento los aliados impusieron Alemania al final de la guerra europea de 1914, supusieron un imprescindible avance en el campo de la ingeniería naval, logrando construir buques de guerra dentro de los tonelajes establecidos por los aliados, pero más rápidos, mejor armados y por tanto más eficaces.

En total el Admiral Scheer hasta su hundimiento en 1945, logró hundir 13 navíos y capturar a otros cuatro.


Benito Sacaluga


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