domingo, 17 de abril de 2011

SEMILLAS AL VIENTO.




Ha caído en mis manos, por azar, un libro titulado "Así empezó todo. Memorias de un Marino de la República", cuyo autor es D. Manuel Ruiz Sierra, Coronel de Caballería, imagino que actualmente retirado, publicado en agosto de 2005, por Af Editores.

En atención a su título pensé que su contenido me sería de utilidad para la investigación de los hechos que rodearon a mi abuelo a lo largo de su carrera, después de leer el prólogo firmado por un tío suyo, D.José Sierra Campos, Contralmirante de la Armada, las dudas sobre la pretendida utilidad del libro comenzaron a fluir. Desde sus primeras paginas mis ilusiones comenzaron a desvanecerse al llegar a la pagina 50, en la que se recoge:
"Espero que este libro sirva, a tantísimos años de suceder los acontecimientos narrados, para esclarecer o al menos intentar clarificar a las próximas generaciones la verdadera odisea por la que tuvieron que pasar los oficiales de la Armada que se vieron obligados a padecer penalidades en el bando marxista"
desde aquí se despejaron todas las dudas. En realidad se trata de una de esas publicaciones escritas desde un punto de vista sectario, sin rigor, basada en apreciaciones muy particulares, relatos a menudo no contrastados y cuya utilidad se reduce a la autocomplacencia del autor, autocomplacencia que a la vista del contenido del libro, no acabo de entender.

De las 246 paginas con las que cuenta, menos de 78 pueden considerarse como texto, el resto son un compendio de anexos que contienen datos relativos a la composición de la unidades de la  Armada y sus mandos en el periodo que abarca desde de 1936 a 1939, todos ellos ya publicados con profusión.

La inclusión  de textos y opiniones, extraídos de publicaciones de Cervera Pery y Fernando y Salvador Moreno, así como el resto de  bibliografía consultada no deja lugar a dudas sobre la intención del libro.

En esencia se trata del relato de las memorias del TN. José Ruiz de Ahumada, afiliado a Falange Española en 1936, participante activo en las reuniones preparatorias de la sublevación militar que tuvieron lugar en la Escuela de Armas Submarinas de Cartagena, según él salvado de ser fusilado por las fuerzas republicanas de Cartagena el 18 de julio de 1936 gracias a la mediación de dos cabos y seis fogoneros, Comandante del Gravina en 1938, a pesar de sus intentos de pasarse al bando sublevado, los cuales evidentemente no llegaron a conocimiento de sus mandos al igual que su condición de falangista, orgulloso saboteador y delator, según relata, de los intereses generales del gobierno legítimo , de las unidades navales republicanas y de los marinos de la Flota, como reconoce directamente y sin recato alguno en lo que su hijo dicen ser sus memorias.

Acabada la guerra es salvado de toda responsabilidad republicana por la declaraciones de, entre otros,


D. Mamerto Melgarejo Canovas, Intendente de Milicias de F.E.T. y de las JONS, Caballero de España, el cual con fecha de 6 de febrero de 1941 emite el certificado que transcribo literalmente :

Certifico :


Conocer a D. José Ruiz de Ahumada, Teniente de Navío que durante la dominación roja estuvo al frente de la Secretaría de la Base Naval del Departamento de Cartagena y en cuyo cargo tuve la ocasión de ponerme en contacto con el a los fines de la Organización Clandestina de Falange que actuaba durante el citado dominio rojo por Orden expresa del que fue Jefe Local de Falange en Murcia hasta 18 de julio de 1936 Camarada Juan de Dios Moñino.Desde dicha ocasión hasta que fui detenido nos dio cuantas referencias eran útiles a los fines del Movimiento y que correspondían a la citada Base Naval.Al ser yo detenido, fue requerido por el SIM rojo para prestar declaración y manifestó no conocernos y desconocer en absoluto Movimiento Nacional alguno.Y para que conste y a los fines que correspondan, expido el presente en Cartagena a 6 de febrero de 1941. 
Por Dios.Por España y su Revolución Nacional Sindicalista. 
Firmado y rubricado.
 Otro de sus defensores es
  D.Carlos Mora Puchol. 2º Condestable y Agente del S.I.P.de Marina del Departamento Marítimo de Cartagena, el cual firma la siguiente declaración: 
Declaro y juro por mi honor que :
Conozco al Teniente de Navío de la Armada D.José Ruiz de Ahumada desde hace muchísimos años.Siempre le he tenido por un perfecto caballero, observando que daba un trato educadisimo a todo el mundo, inclusive a sus inferiores, los cuales le querían y respetaban con extraordinario fervor.
Durante su etapa en época roja estuvo sujeto a vigilancia extrema por elementos rojos y aún a pesar de esta vigilancia favoreció en lo que pudo a cuantas personas el conocía eran afectas al Movimiento Nacional.
Conozco que secretamente y aprovechando el cargo de Secretario del Jefe del Estado Mayor del Departamento hizo un fichero con la actuación de todo el personal de asesinos e indeseables rojos para en su día poder entregarlo como información a las Autoridades Nacionales como así hizo en la travesía de Bizerta a Cádiz a bordo del Comillas.
Por todo lo dicho lo considero persona afecta al Movimiento Nacional, y para que así conste donde convenga, expido el presente certificado en Cartagena a 31 de enero de 1941.
Firmado y rubricado.

No voy a entrar en sus ideas políticas y decidido apoyo al fascismo pero la verdad es que después de conocer lo anterior no comprendo como su hijo lo hace publico y además lo hace con total admiración y orgullo, no dudando en calificar a su padre de "caballero", cuando en mi opinión personal estamos ante la figura de, al menos, un delator que pone en manos del ejercito franquista una abundante lista de compañeros de armas conociendo perfectamente a lo que les condenaba. 

También me duele que se autoconsidere  Marino de la República una persona que hizo todo lo que pudo para lograr su desaparición, en el fondo creo que se cotitula así el libro que recoge sus andanzas exclusivamente por una cuestión de desafortunado marketing.

En definitiva un ejercicio de lanzamiento al viento de semillas fascistas, por fortuna actualmente de poca o nula capacidad de germinación.




Benito Sacaluga


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