viernes, 21 de diciembre de 2012

EL ARSENAL DE CARTAGENA Y LA QUINTA COLUMNA

Es de general conocimiento la importancia que la Quinta Columna fascista tuvo en Cartagena, efectivos militares que estando alistados en la Marina Republicana actuaban a favor de las fuerzas rebeldes, tanto proporcionando información como impidiendo el normal desarrollo de las operaciones, sabotajes incluidos, esto unido a las "dificultades" ancestrales que conforman  las relaciones de los Maquinistas de la Armada con el resto de Cuerpos, dan sentido al escrito que reproduzco a continuación.



Oficio enviado al Mando de la Flota por el Jefe de los Servicios de Maquinas de la Flota Republicana, Tte. Coronel de Maquinas Benito Sacaluga Rodriguez, fechada el ocho de julio de 1938 a bordo del "Libertad"

Excmos.Sres.
Desde el día 10 de agosto de 1.936 en el que el Jefe que suscribe fue nombrado Inspector de Máquinas de la Flota, sin desatender la Jefatura de Máquinas del Acorazado "Jaime I" que venía desempeñando desde el mes de marzo del año anterior, se han ido atendiendo a todas aquellas necesidades técnicas que los Servicios de Máquinas han requerido a pesar de las dificultades de organización que en los primeros meses del levantamiento se presentaron motivadas por el estado en que quedaron todos los servicios, por la escasez de material y por la disgregación en que constantemente se encontraban los buques de la Flota por los variadisimos servicios que se prestaban.
En cualquiera de los puertos leales donde hubo necesidad de ejecutar obras de reparación en los buques, o de abastecimiento, se verificaron con la mayor rapidez, incluyendo en primer lugar el funcionamiento rápido y eficaz del Arsenal de Cartagena y de la S.E.de C.N., no solo por el entusiasmo de aquel personal directivo sino también por la fe y confianza mutuas que existían entre todos y cada uno.
Cuando el 24 de mayo de 1.937 llegó el acorazado Jaime I a Cartagena para ejecutar la reparación de los desperfectos que le produjeron los bombardeos aéreos que sufrió durante los tres meses que estuvo estacionado en Almería, cesó entonces el Jefe de Máquinas que suscribe como Jefe de Máquinas del mismo por haber sido nombrado Jefe de los Servicios de Máquinas de la Flota, y pudo dedicarse a los cometidos que le imponía su cargo y dada la circunstancia de encontrarse a partir de dicha fecha estacionados en la Base Naval de Cartagena todos los buques de la Flota, de donde partían y terminaban todas las operaciones navales, pudo organizarse mucho mejor, tanto el abastecimiento de los buques como la pronta reparación de cualquier desperfecto producido por cualquier motivo en el material, y que debido al continuo servicio a que estaban sometidos, y continúan estando, los destructores debe ser constante la atención y cuidado de todos los órganos de sus instalaciones. Esto llegó a conseguirse de un modo normal y eficacisimo en lo concerniente a  reparaciones generales, y particularmente a las obras aisladas de pequeño volumen de trabajo y tiempo que se presentaban, las cuales eran ejecutadas de un modo inmediato y sin dilación alguna.
Este procedimiento rápido en la ejecución de estas pequeñas obras, impuesto por las circunstancias, chocó en un principio con los procedimientos secularmente establecidos por disposiciones dictadas al efecto. Los Mandos de la Base Naval, Flota y Arsenal encontraron una fórmula para para que estas pequeñas reparaciones de carácter urgente se ejecutaran sobre la marcha sin perjuicio de la parte burocrática o tramitación reglamentaria del expediente acreditativo de la ejecución de la obra a los efectos administrativos.
Así se ha venido procediendo ganado rapidez con la práctica al ir suprimiendo detalles considerados como innecesarios. Todo funcionaba casi automáticamente. Cada cual cumplía rápidamente con su misión sin reparar más que en mantener a los buques en su máxima eficiencia  y procurando su inmovilidad por cualquier causa fuera lo más breve posible, lo que se conseguía no sin luchar con ciertos obstáculos que inopinadamente se presentaban en algunos casos y que se vencían o sorteaban del modo más conveniente al servicio prescindiendo de todo lo que de un modo particular pudiera afectar a cualquiera de los que intervenían en dicha función.
En los primeros meses del año en curso cambió de un modo que pudiera considerarse casi simultaneo el mando del Arsenal, la Presidencia de la Comisión Inspectora del mismo, el Jefe del Ramo de Ingenieros y la Dirección de la S.E.C.N. A cada uno de los señores en que fueron recayendo estos cargos, aparte de lo que oficialmente pudieran haberles comunicado sus antecesores, el Jefe que suscribe visitó particularmente a cada uno para informarle del procedimiento, que debidamente autorizado por el Jefe de la Flota, se seguía para la rápida ejecución de todas aquellas obras de carácter urgente que se presentaban, con lo que cada uno de dichos señores, al parecer, se mostraron conformes. Sin embargo de un modo casi inmediato y a medida que se presentaban obras a ejecutar con tal carácter empezaron a introducir modificaciones en el procedimiento usado hasta entonces que en verdad no tenían más virtud que prolongar los trámites. Paulatina y sucesivamente así ha continuado sucediendo hasta llegar a la situación actual en que no han dejado de cumplir servicio de guerra algunos destructores en espera de que le ejecutaran pequeñas obras urgentes y de pocas horas de duración porque en evitación de ello esta jefatura ha propuesto , y el Mando ha aceptado, que se desmonten aparatos y válvulas de otros buques similares para montarlo en aquellos precipitadamente.
Antes se empezaban  a ejecutar las obras urgentes inmediatamente que se observaba su necesidad. Hoy, en obras de tal carácter urgente, se emplea en la tramitación de sus ordenes de ejecución varios días y a veces semanas enteras, aunque el tiempo que la reparación requiere sea solo de  horas.
A la vista de lo expuesto, y solamente debido a la observancia directa de lo que manifiesta, sin tener conocimiento de las causas u ordenes que hallan motivado el cambio de procedimiento que tanto perjudica al servicio, solo se limita el Jefe que suscribe a la exposición en abstracto de los hechos. También debe hacer constar, por si es corregible, las intromisiones que en la misión oficial y técnica que tienen que cumplir el Jefe de los Servicios de Máquinas de la Flota e Inspector de Máquinas de la misma, sin causa que lo justifique se lleva a cabo a partir de la misma fecha y de un modo constante por el Ramo de Ingenieros del Arsenal. Este hecho no se expondría a la consideración de V.E. si afectara solamente y de modo personal al Jefe que suscribe y no a los Servicios en sí; pero dichas intromisiones han llegado a entorpecer los Servicios de Máquinas en tal extremo, que a ello debe ser aplicable la O.M.C que con fecha 24 de junio último se ha dictado especificando los cometidos del Jefe de tales Servicios con arreglo a la Ley Orgánica de la Armada vigente.
También se deben exponer las dificultades que el Jefe que suscribe encuentra, desde la indicada fecha, para poder cumplir su misión en el Arsenal y S.E.C.N y los antagonismos que por parte de ciertos Jefes he podido observar a los cuales solo se les ha brindado la más estrecha y leal colaboración hacia el fin que todos debemos perseguir para la más eficaz defensa de la República ; habiéndose llegado hasta el extremo de que por una apreciación hecha entre algunos de dichos Jefes, la cual sigo sosteniendo, y que por rara unanimidad todos los que piensan con la alteza de miras que las circunstancias requieren son de la misma opinión, se ha presentado por tal motivo una denuncia por derrotismo contra el Jefe que suscribe cuyo desarrollo y finalidad conoce V.E.
Cuanto en este escrito se indica puede concretarse y demostrarse mediante la documentación archivada en esta Jefatura y por toda clase de testimonios que todos y cada uno de los casos que se especifiquen requieran, no es sin embargo la pretensión del Jefe que suscribe considerarlos como contrario a las conveniencias del servicio ya que todos o algunos pueden tener una explicación lógica pero que desconoce esta Jefatura, quedando por tanto a la decisión de V.E. ordenar lo que estime procedente.
Únicamente me resta manifestar a V.E. como resumen de mis apreciaciones, que muy bien pudieran ser erróneas pero encaminadas todas con la vista a la defensa de la República y prescindiendo de lo que pueda afectarme personalmente que : Mi misión se encuentra entorpecida dentro del recinto del Arsenal y que particularmente me encuentro perseguido. Por lo que afecta a esto último nada tengo que pedir ni objetar, pero por lo primero y por las consecuencias que de ello se puedan derivar V.E. dispondrá lo que estime procedente contando por anticipado con mi desinteresado sacrificio en cualquier orden.
A bordo"Libertad" Cartagena 8 de julio de 1.938
El Jefe de los Servicios de Maquinas de la Flota.

Benito Sacaluga




Fuente: Archivo-Museo Don Alvaro de Bazán




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