jueves, 4 de octubre de 2012

FLOTA REPUBLICANA, LA PÉRDIDA DEL ESTRECHO



LA BATALLA DE CABO ESPARTEL




El pasado mes de septiembre se han cumplido 76 años desde que dos destructores de la Flota Republicana, el "Almirante Ferrandiz" y el "Gravina" se enfrentaban en combate con dos cruceros de las fuerzas sublevadas, el "Canarias" y el "Almirante Cervera". La batalla se desarrolló en aguas del Estrecho de Gibraltar, en aguas atlánticas próximas al Cabo Espartel, en el norte de Marruecos y a escasos kilómetros de Tánger.

La guerra acababa prácticamente de comenzar y las maniobras de los sublevados estaban prácticamente centradas en trasladar desde Canarias y  África, vía Ceuta los contingentes de tropas y armamento con el que continuar la invasión de España desde el sur, todo ellos con total afán de notoriedad por parte del general Franco, "independizándose" en sus acciones del resto de los sublevados en el Norte comandados por Mola.

En esos momentos se difundió el rumor de que Mola estaba preparando un ataque definitivo sobre Bilbao, ciudad que junto a Gijón y Santander seguía siendo plaza republicana, una vez perdidas las posiciones de San Sebastián, Irún y Fuenterrabía. Los puertos de estas plazas republicanas del Cantábrico se encontraban sometidos a un fuerte bloqueo por parte de la escuadra sublevada y los suministros para estas ciudades muy comprometidos.

La conjunción de las dos situaciones, la amenaza de una ofensiva sobre Bilbao y los problemas de suministros a causa del bloqueo franquista, provocaron que el ministerio de Prieto tomara una decisión poco meditada y que sin embargo influyó de forma desproporcionada en el resultado de una guerra que acababa de comenzar, muy especialmente en lo que a la marina de guerra se refiere.

Prieto, Ministro de Marina y Aire, ordena que el grueso de la Flota Republicana abandone sus bases en el Mediterráneo y se dirija al Cantábrico para romper el bloqueo y además proteger Bilbao de un supuesto ataque. Con esta operación las aguas del estrecho quedan muy desprotegidas, en ellas el Almirante Ferrandiz y el Gravina siguen vigilando el tráfico desde Ceuta hacia la península

De forma apresurada y sin tiempo para realizar los aprovisionamientos que hubieran sido aconsejables, doce unidades navales bajo el mando del entonces Jefe de la Armada, el CN Miguel Buiza Fernandez-Palacios parten hacia el Norte, Los navíos que el 21 de septiembre partieron hacia el Cantábrico fueron :

  • Acorazado Jaime I, con Benito Sacaluga como Comandante de Máquinas.
  • Crucero Libertad como Buque Insignia
  • Crucero Miguel de Cervantes
  • Destructor José Luis Diez
  • Destructor Escaño
  • Destructor Lepanto
  • Destructor Almirante Valdés
  • Destructor Almirante Antequera
  • Destructor Almirante Miranda
  • Tres submarinos de la Clase C.
En sus bodegas transportaban importantes cantidades de municiones de guerra para el ejercito republicano de tierra y bombas de aviación, municiones de las que carecían los republicanos de esas plazas y  que  con su entrega  permitieron prolongar su defensa.

El día 24 los barcos fueron avistados desde las costas vascas, con su llegada se quebrantó el bloqueo y se consiguió el reabastecimiento  de la población y de las tropas. Cierta normalidad en las aguas y la seguridad que proporcionaban las unidades de la Flota, permitieron que buena parte de la flota pesquera de bajura  de Vizcaya y Asturias volviese a faenar.

Mientras que esto sucede y en contra de todas las previsiones del Gobierno, los sublevados consiguen poner en funcionamiento el crucero "Canarias" y, casi precipitadamente, parte junto al "Almirante Cervera" rumbo a las desprotegidas aguas del Mediterráneo, el día 29 ya han pasado el Estrecho de Gibraltar. Ese mismo día avistan al "Almirante Ferrandiz" y lo identifican, el "A. Ferrandiz" navega a 16.000 metros del "Canarias". En ese momento el "Canarias" se dispone a estrenar sus ocho cañones de 203 mm y lanza sus andanadas sobre el Ferrándiz, una de ellas, la segunda, le impacta a 16.000 metros, otra a 20.000 metros con el destructor en retirada, en total recibe seis impactos de 203 mm y se hunde incendiado sin haber realizado ni un solo disparo con su artillería y con toda su tripulación, en total 160 marinos. Parte de ellos son recogidos por el "Canarias", otros por un mercante francés que se encontraba en las inmediaciones, la mayor parte de la tripulación pereció.

Al mismo tiempo que el "Canarias" bombardea al "Ferrandiz", su compañero, el crucero ligero "Almirante Cervera", hace lo propio con el "Gravina", desde luego con mucha menos puntería que la conseguida por el "Canarias" sobre el "Ferrandiz", después de más de 300 disparos de su artillería consigue que dos proyectiles impacten en el "Gravina", el cual logra retirarse hasta el puerto de Casablanca. 

Ese mismo día, los dos cruceros sublevados comenzaron a dar escolta a los convoyes franquistas procedentes de África, y desde aquel día los sublevados no tuvieron ningún problema en esas aguas, ninguna dificultad para sus transportes de tropas y suministros, el Gobierno Republicano nunca dio instrucciones a la Flota para que se impidiera.    

Ante esta victoria de la armada sublevada, Prieto ordena que la Flota vuelva urgentemente al Mediterráneo, solo permanecerán en la costa norte el "José Luis Diez", un torpedero y dos submarinos de la clase C.

Poco o nada positivo se obtuvo del traslado de la Flota a Bilbao, sin embargo las consecuencias de esta decisión fueron desastrosas, tampoco, y a pesar de su enorme capacidad, la Flota enviada al norte tomó ninguna iniciativa, se limitó a mantener una postura estática, no recibió ninguna orden de participar en acciones de guerra y permitió que el tráfico de los mercantes alemanes, cargados de material para los sublevados siguieran sus rutas sin ningún tropiezo.

ALMIRANTE FERRANDIZ


 Astilleros SECN de Cartagena
Clase Churruca
Alta en la Flota : 1.929
Hundido : 1.936

Desplazamiento a plena carga : 1.800 T.
Eslora : 101,00 metros
Manga : 9,60 metros
Calado : 3,30 metros

Armamento

5 Cañones de 120 mm
1 Cañón antiaéreo de 76,20 mm
4 Ametralladoras
6 Tubos lanzatorpedos de 534 mm
2 Lanzadores de cargas de profundidad

Maquinaria

2 Turbinas Parsons
4 Calderas Yarrow
2 Hélices
Potencia : 42.000 CV
Velocidad punta : 36 nudos = 67 Kms/hora
Autonomía : 4500 millas a 14 nudos

Tripulación : 160 


Destructor Gravina


Benito Sacaluga


Más sobre la pérdida del Estrecho en este enlace:


miércoles, 12 de septiembre de 2012

SALVADOR ALLENDE

Ayer 11 de septiembre se cumplían 39 años desde que Salvador Allende Gossens, Doctor en Medicina y Presidente electo de Chile pronunciase  su último discurso, un discurso de despedida ante una muerte inminente dirigido de forma muy especial a las clases más desfavorecidas del país, a los trabajadores, realizado en el mismo momento en que los militares chilenos llevaban a cabo un golpe de estado por medio de las armas, ese mismo día fallecía a causa de un disparo en la cabeza, quien apretó el gatillo sigue siendo una incógnita, los golpistas afirmaron que se trató de un suicidio, teoría que viene cobrando fuerza últimamente aunque aún si aclarar debidamente,ese mismo día el general Augusto Pinochet, Comandante en Jefe del Ejercito nombrado por el propio Allende y principal responsable del golpe es nombrado Presidente de la Junta de Gobierno de Chile, un año y dos meses más tarde en diciembre de 1974 es nombrado Presidente de Chile conservando el cargo de Comandante en Jefe del Ejercito, aboliendo todas las libertades y pisoteando los derechos humanos.

DISCURSO DE SALVADOR ALLENDE HORAS ANTES DE SU MUERTE


Amigos míos:

         Esta es la última oportunidad en que me pueda dirigir a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de Radio Portales y Radio Corporación. 

         Mis palabras no tienen amargura, sino decepción, y serán ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron... soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino que se ha autodesignado, más el señor Mendoza, general rastrero que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al gobierno, también se ha nominado director general de Carabineros. 

         Ante estos hechos, sólo me cabe decirle a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente. 

         Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen... ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos. 

         Trabajadores de mi patria: Quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes,. quiero que aprovechen la lección. El capital foráneo, el imperialismo, unido a la reacción, creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara Schneider y que reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas, esperando con mano ajena reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios. 

         Me dirijo, sobre todo, a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros; a la obrera que trabajó más, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la patria, a los profesionales patriotas, a los que hace días estuvieron trabajando contra la sedición auspiciada por los Colegios profesionales, colegios de clase para defender también las ventajas que una sociedad capitalista da a unos pocos. Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron, entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos... porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando la línea férrea, destruyendo los oleoductos y los gasoductos, frente al silencio de los que tenían la obligación de proceder: estaban comprometidos. La historia los juzgará. 

         Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz no llegará a ustedes. No importa, lo seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos, mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal a la lealtad de los trabajadores. 

         El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse. 

         Trabajadores de mi patria: Tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo, donde la traición, pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.  

         ¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores! 

         Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza que mi sacrificio no será en vano. Tengo la certeza de que, por lo menos, habrá una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.


Salvador Allende 


Fuente : Memoria Histórica de Cartagena.


lunes, 6 de agosto de 2012

SUBMARINO REPUBLICANO C-3. OTRA VERSIÓN



EL SUMERGIBLE C-3 FUE ATACADO POR LA FLOTA ALEMANA EL 12 DE DICIEMBRE DE 1936 EN EL MARCO DE LA 'OPERACIÓN ÚRSULA'. DESDE ENTONCES ESTÁ SEPULTADO EN EL FONDO DEL MAR A POCOS KILÓMETROS DEL PUERTO DE MÁLAGA. LOS FAMILIARES DE LAS VÍCTIMAS LUCHAN POR REFLOTARLO PERO NINGÚN GOBIERNO HA ACCEDIDO.


ALEJANDRO TORRÚS MADRID 04/08/2012
Memoria  Histórica de Cartagena

La mañana del 12 de diciembre de 1936 el submarino republicano C-3 se encontraba frente a la costa de Málaga con orden de vigilar el estrecho de Gibraltar. Había que evitar que las tropas rebeldes del norte de África llegaran a la península. El bando sublevado no disponía de flota por lo que la embarcación sólo temía un ataque aéreo. Sin embargo, a las 14:25 horas un torpedo dirigido desde una embarcación alemana partió en dos mitades al C-3, que se hundió en cuestión de segundos con 35 hombres a bordo. Han pasado casi 76 años desde entonces, pero el submarino republicano continúa sepultado a 68 metros de la superficie marítima. 
“No pedimos dinero. No queremos nada. Sólo queremos que saquen el barco y poder dar sepultura a nuestros familiares, pero ningún Gobierno ha accedido. No sé a qué tienen miedo”, explica a Público Bernardo Ros, hijo del cocinero de la tripulación, que pereció en el accidente. 
Bernardo tenía nueve meses cuando su padre murió. Ahora, a sus 77 años puede reconstruir paso a paso las últimas horas de vida del C-3 debido a sus largas conversaciones con el marinero Isidoro de la Orden, uno de los tres únicos supervivientes. “Mi padre mandó a tirar la basura a Isidoro, que se negaba a hacerlo. Tras un tira y afloja, el marinero accedió y salió del barco y salvó la vida”, recuerda Bernardo Ros.

Hundido por la flota de Hitler

La dinámica de la guerra civil, la debilidad del gobierno republicano y el rápido avance de las tropas rebeldes sumió al C-3 en el olvido más profundo. Los sublevados franquistas anunciaron que la tripulación de la embarcación se había cambiado al bando rebelde y bautizaron como C-3 el submarino italiano Torricelli, cedido por Mussolini a Franco. El Gobierno republicano, tras una breve investigación, aseguró que la embarcación se hundió por un problema interno. 
“El C-3 fue abandonado a su suerte por la propia República y los militares afines a los fascistas que aún estaban en el ejército republicano. La propaganda fascista desconcertó a los familiares pero, en el fondo, sabíamos que era mentira”, asegura Bernado. 
La verdadera historia del dramático final del C-3 llegó 52 años después. En 1988 el historiador naval estadounidense Willard C. Frank, ya fallecido, accedió a los archivos de la Marina de Guerra Alemana y destapó una operación de guerra alemana desconocida hasta el momento: la Operación Úrsula. Una operación ideada por el Alto Mando Naval Alemán con el objetivo de dar apoyo por mar a los sublevados franquistas y de ensayar las tácticas de combate naval de cara a la Segunda Guerra Mundial. 
En noviembre de 1936, dos submarinos germanos, los U-33 y U-34, partieron de la base de Kiel con destino al sur de España. Tras alguna intentona fallida, el 12 de diciembre de 1936, el U34,  comandado por Harald Grosse, lanzó un torpedo que impactó y hundió al C3 consiguiendo huir sin ser interceptado. Alemania no había declarado la guerra a España y el ataque de su aviación sobre la población de Gernika no fue la única acción militar que el régimen nazi realizó en España.  
Tras la victoria rebelde en la Guerra Civil y el asentamiento del régimen franquista en España, la historia del C-3 cayó en el olvido de la larga lista de víctimas de la guerra y de la dictadura. Sus restos descansaron  a 68 metros de profundidad y su relato corría el riesgo de convertirse en una mera leyenda. Hasta mayo de 1997. El abogado Antonio Checa, quien se encontraba pescando por la zona, descubrió una mancha de gasoil que brotaba hasta la superficie. “El hecho me produjo una curiosidad innata. Comenzamos varias investigaciones, medimos la profundidad y la masa del cuerpo mediante sondas. Lo que fuera que estaba ahí abajo medía como un campo de fútbol y pesaba 1.000 toneladas”, relata a Público Antonio Checa. 
Un año después, un buque del ministerio de Defensa se desplazó hasta la zona para identificar el descubrimiento de Checa. Se trataba del submarino republicano C-3 que tal y como había demostrado el historiador estadounidense Williard C. Frank había sido atacado y hundido por una embarcación alemana. La hasta ahora versión oficial del Estado español era una pantomima. El abogado Checa comenzó a visitar entonces casa a casa a los familiares de las víctimas, quienes pronto se unieron en la Asociación de víctimas del C-3 con el objetivo de reflotar el barco. 
“Exactamente eso es la memoria histórica. Las ganas por restablecer la memoria de gente cuyo recuerdo permanece en el ostracismo más absoluto. No es venganza, no es odio. Es devolver a alguien algo que le quitaron hace mucho tiempo”, reflexiona el abogado Antonio Checa. 
"Sólo pedimos un poder enterrar a los nuestros”, dice el hijo de una víctima
Desde entonces, los familiares de las víctimas y Antonio Checa iniciaron un largo recorrido para reflotar el barco y dar un entierro digno a los familiares que aún continúan sepultados entre los hierros del submarino. Sin embargo, sus peticiones se han encontrado con la negativa de los sucesivos gobiernos y cuando todo indicaba que, por fin, el submarino sería reflotado con María Teresa Fernández de la Vega como vicepresidenta llegó la crisis económica para devolver al olvido al C-3. 
“Teníamos un plan diseñado. Cedí mis derechos sobre el descubrimiento a la autoridad portuaria de Málaga, que financiaría la extracción con parte de sus presupuesto. Dos empresas reflotaban el submarino y después la embarcación sería expuesta en el puerto. Era como sacar una burbuja desde lo más profundo de la historia de España. Ahora, todo está parado”, reconoce Checa.
Antes, el Gobierno de José María Aznar con Federico Trillo como ministro de Defensa se había negado en rotundo a extraer el barco alegando que "costaba mucho". Bernardo Ros, vecino de Cartagena como el exministro, abordó a Trillo, con antecedentes familiares en la marina española,  en varias ocasiones para tratar el tema. 
“En un mitin en Cartagena fui a ver al ministro y le dije que era hijo de las víctimas del C-3 y que queríamos sacarlo del fondo del mar. Trillo me miró y solo me dijo; 'Nos cuesta mucho', recuerda Bernardo, quien poco tiempo después se desplazó hasta la iglesia donde el exministro suele acudir a misa y volvió a reclamarle la extracción del submarino. “Le dije que era un mal ministro y un peor cartagenero”, recuerda Bernardo, quien no logra entender por qué ningún gobierno se atreve a sacar del fondo del mar al submarino.
“Dicen que no tienen dinero, pero sí lo hay para barcos que tienen monedas y tesoros. Ese barco contiene el cuerpo de nuestros padres. ¿No pueden sacarlo? ¿A qué tienen miedo? Nosotros no queremos nada. No pedimos nada. Sólo pedimos un sitio en el cementerio donde recordar a nuestros familiares”, concluye Ros. 

El U-34 nazi, responsable del hundimiento del C-3

¿No tienen dinero? Por otro lado, si como está probado la causa del hundimiento del C-3 fue un torpedo alemán, país que no participaba oficialmente en el conflicto, y había firmado el Pacto de No Intervención, se le debería exigir a Alemania todo tipo de responsabilidades, entre otras correr con los gastos de la recuperación del submarino y de los restos de la tripulación. 

Benito Sacaluga