miércoles, 28 de diciembre de 2011

A DIFERENCIA DE ESPAÑA..."LA ROSENTRASSE Y LOS CRÍMENES FRANQUISTAS"





LA ROSENSTRASSE Y LOS CRÍMENES FRANQUISTAS

Autor : Floren Dimas Balsalobre

En marzo de 1943, apenas quedaban ya judíos en Berlín.

Para festejar el 54 cumpleaños de Hitler, se quiso declarar la capital de Alemania “freijuden” (libre de judíos). El 27 de febrero hubo una gran redada en las fábricas en las trabajaban alemanes “mischechen”, es decir, judíos casados con arios o no judíos, protegidos hasta entonces por las leyes raciales de Nüremberg.

Mil setecientos de ellos fueron hacinados en un edificio de la Rosenstrasse (calle de las Rosas), cerca del cuartel general de la Gestapo, a la espera de ser deportados a los campos de exterminio. Al pesar del régimen de terror que imperaba, el 27 de febrero comenzaron a concentrarse en el entorno, varios cientos de familiares no judíos, cuyo número aumentaba cada día, exigiendo a gritos la libertad, e incluso, llamando “asesinos” a los guardianes SS. Tras varios intentos inútiles por dispersarlos, incluso usando tanquetas, el mismo Himmler departió con el Führer la conveniencia de dar marcha atrás, ante la dimensión que estaba adquiriendo aquel escándalo “entre alemanes”, terminando por darse la contraorden, siendo anulada la orden de deportación y llegando vivos muchos de ellos al final de la contienda. Caso único registrado en la maquinaria letal del Holocausto.

Muchas son las hipótesis barajadas desde entonces, sobre las verdaderas causas de esta sorprendente medida, pero que sea cual sea la causa real, nos sitúa ante una pregunta inquietante:

“¿Encontró el nazismo la necesaria complicidad para el Holocausto, en el silencio cómplice de la sociedad alemana y en la de los países ocupados?”. Según parece constatado esta actitud, pasiva la mayoría de las veces, mucho tuvo que ver en el ascenso del nazismo al poder y con las barbaries que protagonizó antes y durante la guerra, la vista gorda, la indiferencia y también, la aprobación implícita, de la mayor parte de los ciudadanos. Al final de la guerra, nadie en Alemania ignoraba lo sucedido, y hasta el final, optaron por callar. 

“¿Hubiera podido llevarse a cabo el Holocausto, si el caso aislado de la Rossentrasse se hubiera generalizado?”, la pregunta sigue estando abierta.

Los crímenes franquistas, solo han sido conocidos en toda su dimensión, gracias al trabajo de las asociaciones memorialistas, en una labor que ha sido obstaculizada sistemáticamente, utilizando todos los resortes, por los gobiernos habidos en España, desde la muerte de Franco y hasta muy recientemente. Todavía en la actualidad, algunas –demasiadas- instituciones estatales, autonómicas y municipales, se oponen a los trabajos de investigación. La ley de la Memoria Histórica, aunque ha puesto medios para la  cuantificación y calificación de aquellos crímenes masivos, mantiene sin embargo la legalidad del franquismo, de los tribunales represores y la validez de las sentencias, lo que en términos estrictamente jurídicos, se conoce como una ley “aberrante”.

A pesar del muro de silencio y olvido, levantado por los políticos de una transición falazmente ejemplar, ya no es posible alegar por más tiempo, ignorancia sobre la impunidad de la represión franquista, ante el cúmulo de pruebas presentadas en el despacho del juez Garzón, y por multitud de testimonios y fehacientes, por el asesinato de casi doscientos mil republicanos, por fusilamiento, hambre o torturas.

Así, mientras en Francia acaba de aprobase una ley, que convierte en delito el negacionismo, de actos considerados crímenes contra la humanidad o genocidios, aquí en España se tolera la existencia de partidos políticos, organizaciones, editoriales y medios de comunicación, que justifican, e incluso exaltan, el mayor crimen realizado en la historia de España, a la vez que glorifican a sus responsables.

Y lo que es casi tan grave: el silencio corporativo de la sociedad española actual, capaz de emocionarse y solidarizarse en torno a las víctimas del terrorismo, y fría como el granito, o dolorosamente indiferente, ante el sufrimiento de decenas de miles de familiares de las víctimas del franquismo, cuyos familiares están desaparecidos y repartidos, por cualquiera de las fosas comunes, desperdigadas por las cunetas de España., o esperando en los cementerios a que llegue el momento de hacerles justicia.

Alguna responsabilidad habrá de imputarse al PSOE, tras tantos años de gobierno, por haber llegado a 2012 manteniendo a Franco y José Antonio en el Valle de los Caídos, y permitiendo que sus sombras alargadas, sigan perpetuando una impronta totalitaria, no solo en el callejero urbano, si no en amplios sectores políticos, económicos y sociales de nuestro país.

Calabardina 26 de diciembre de 2011.

Floren Dimas Balsalobre

jueves, 22 de diciembre de 2011

EL "CONTRAMAESTRE CASADO"





El "Contramaestre Casado" era en 1936 uno de los buques de transporte dependientes del Estado Mayor de la Armada. Era un barco de vapor preparado para el transporte de carbón, construido en  Barrow-in-Furness (Gran Bretaña) por Vickers Ltd., en 1920, siendo entregado a la Armada el 8 de febrero de 1921. 



En la imagen durante la II Guerra Mundial, con los indicativos de neutralidad en el costado.


Con 3.282 toneladas brutas de desplazamiento, tenía una eslora de 104, 2 metros, con 14,6 de manga u 6 de calado. Lo propulsaba un motor de triple expansión alimentado por tres calderas Wowden que le daban una fuerza de 1.900 CV capaces de hacer andar el buque a 10,5 nudos. Para autodefensa se le instalaron cuatro cañones de 42 mm, repartidos dos en la toldilla y dos en el castillo, siendo tripulado por una dotación de 107 marinos.

Intervino en la Campaña de Marruecos transportando el vital carbón que servía de combustible a los buques de guerra, abasteciendo a las fuerzas allí destacadas. 

El 20 de julio de 1936 se encontraba atracado en los muelles del Arsenal de Ferrol. Esa misma noche un nutrido grupo de integrantes de los cuerpos auxiliares y marinería, con el objeto de mantener el buque bajo bandera republicana, arrestaron a los oficiales que se encontraban a bordo 

A la vista de la imposibilidad de salir de Ferrol, el día 21 al atardecer se procedió a liberar a los oficiales y al comandante, al mismo tiempo que se rendían a las fuerzas sublevadas. Nadie resultó herido, ni entre los arrestados ni entre los fieles al gobierno republicano, estos últimos fueron detenidos en su totalidad y se les abrió la Causa 29/1936.

En el Consejo de Guerra Sumarísimo derivado de la citada Causa se condenó a la pena de muerte a siete personas, entre ellas tres maquinistas, todos fusilados el 30 de agosto de 1936 en Ferrol.

Juan Pernas Fernandez: Segundo Maquinista desde 1933. Nacido en Ferrol el 21 de junio de 1901.Ingresó en el Cuerpo en 1920.

Nicolás Noche Pérez: Tercer Maquinista. Ingresó en el Cuerpo en 1933.Masón.

Julio Catalá Jaso. Sin datos.

Durante la Guerra de España fue habilitado como barco-prisión. Tras la guerra siguió sirviendo a la Armada franquista hasta su baja en 1953 y desguazado en Málaga. 



Fuente consultada: Foro Naval

sábado, 17 de diciembre de 2011

CARTAGENA, ULTIMO BASTIÓN REPUBLICANO




Ayer día 16 de diciembre asistí a una conferencia sobre "La represión de los Miembros de la Armada Republicana" pronunciada por D.Antonio Martinez Ovejero, el acto tuvo lugar en las instalaciones de la UNED de Cartagena, enmarcada dentro del ciclo que Memoria Histórica de Cartagena viene desarrollando, y de la que destaco y resumo cogido a oído lo, para mi, más interesante.


Nuevos datos, estadísticas referidas a la Región de Murcia, especialmente a Cartagena y un análisis objetivo de las singularidades que marcaron el comportamiento de los marinos republicanos desde el inicio de la guerra civil hasta 1945 fecha oficial del "último" ajusticiado. Comportamiento que como el ponente explica tiene sus raíces hundidas en el año 1931, fecha en la que las libertades asomaron tímida y fugazmente en el seno de la Marina Española.
Según los datos oficiales prácticamente más del 80% de los marinos republicanos sometidos a Consejo de Guerra a partir de 1936 y hasta 1945 pertenecían a los Cuerpos Auxiliares de Marina, en su mayoría suboficiales y cabos en sus especialidades - radio, tiro naval, torpedos,  etc...- y al Cuerpo de Maquinas, junto con un determinado numero de sus oficiales y mandos. Como referencia valida de estos porcentajes citar que de los 51 marinos sepultados en la Fosa X del Cementerio de Los Remedios de Cartagena solamente tres de ellos eran Oficiales en 1936. Cuerpos Auxiliares de Especialistas y de Maquinas que desde tiempos remotos han sido tratados injustamente por la Marina en beneficio del elitista Cuerpo General al que de forma contundente tenían negado el acceso los miembros de otros cuerpos. de la Armada.
Este sectarismo, muy arraigado en la Marina, provocó que, con la instauración de la II República y las leyes y disposiciones que se fueron adoptando en relación con la reorganización de la Armada, los integrantes de los cuerpos auxiliares acariciaran la oportunidad de reivindicar muchos de los derechos que hasta entonces les estaban negados a causa de la posición intransigente del Cuerpo General. Por otro lado su condición de especialistas daba paso al germen de las reivindicaciones digamos laborales y una masiva afiliación a organizaciones de la izquierda española o en su defecto a la identificación con sus ideales o esencia de sus fundamentos políticos.
Según lo anterior se forman las primeras "organizaciones" en el seno de la Armada, circunstancia ésta que si bien permite una mayor facilidad para la puesta en realidad de sus pretensiones, endurece aún más si cabe la postura del Cuerpo General negándose a admitir cualquier posibilidad de ver disminuida su privilegiada posición y además ser "contaminados" por "pseudomarinos" de procedencia distinta de las Academias Navales. Igual situación de asociacionismo y reivindicaciones se producía simultáneamente entre los trabajadores civiles de astilleros, talleres, etc...entre los que una vez acabada la guerra se realizó una profunda purga sometiéndoles a la jurisdicción militar y aplicandoseles las leyes y procedimientos judiciales y el Código Penal de la Marina de Guerra como si de militares se tratase.


Según Antonio Martinez explica, y yo comparto, fue precisamente este movimiento republicano entre los cuerpos auxiliares y trabajadores relacionados con la industria de guerra naval, así como el aporte numérico de combatientes a las filas republicanas - el tercero en importancia después de Madrid y Valencia-el factor determinante que permitió que Cartagena permaneciese en manos republicanas hasta el fin de la contienda, última tierra republicana invadida, al mismo tiempo que supuso para toda la ciudad de Cartagena y resto de la región de Murcia una especial y acentuada actuación represora por parte de las tropas franquistas durante los primeros meses de la posguerra y del franquismo hasta bien entrada la década de los años 60 del pasado siglo XX.
Como dato curioso y al mismo tiempo tremendo, explica Antonio Martinez, que aquellos marinos republicanos integrados en las dotaciones de buques hundidos o capturados por las tropas sublevadas, eran calificados de "PIRATAS" y como a tales se les juzgaba al considerarles responsables de la encautación a España y cambio de bandera de los buques en los que navegaban.

(1)Represión instrumentada en Cartagena con gran alarde de medios, de forma inmediata a la ocupación se pusieron en funcionamiento tres juzgados militares permanentes ubicados en las instalaciones de las Escuelas Graduadas, las autoridades de Marina establecieron un Consejo de Guerra Permanente y 57 Juzgados de Instrucción.  A la tres semanas de la ocupación  ya se habían elevado a Sumario 150 Causas e informado en más de 450 abiertas contra Jefes,Oficiales y Auxiliares de la Armada. La Falange contribuyó en enorme medida al suministro de "reos"a través de su Servicio de Información e Investigación.

Gran ocasión para el Cuerpo General de cobrarse las deudas con los Cuerpos Auxiliares. 

Como miembros de aquellos Consejos de Guerra cabe destacar a : (1)


Manuel Vela
Ramón Agacino
Rafael Barrionuevo
Joaquin López Cortijo
Pablo Hermida
José Emilio Diez
José de Gandarillas
Joaquin Matos Calderón
Miguel de Páramo
Hermenegildo Altozano
Antonio Cañas
Eduardo Viscosillas
Rafael Fernandez de Henestrosa
Augusto Chereguini
Luis Orcasitas
José Martinez Sapiña
Enrique Vidal Lorente
Sebastian Sart Montaner
José Imaz Echevarri
Ernesto Llamas del Toro
Vicente Navarro Flores y 
Andrés Criado de Molins

La "defensa" estuvo casi siempre encomendada a Martinez de Galinsoga, José Cervera, Urquizu Ormaechea, Montaner Delgado, Gómez Mariscal,Carlos Sánchez Sicilia, Emilio Brios de Montiano, Alberto Meca Motilla, Miguel Batista Gutierrez, Esteban García Hernandez, Bernardo Gonzalez Rizo y José López Pinto.


Abogados y jueces contaban en sus respectivas familias con algún que otro represaliado por el movimiento izquierdista.


(1)  La Represión Franquista en Cartagena. Autor : Pedro María Egea Bruno.


De estos Consejos de Guerra salieron cientos de penas de muerte y miles de condenas a prisión.




En algunos casos se dictaron condenas a muerte reconociendo en el sumario que (sic) 
"no existen pruebas suficientes para determinar la culpabilidad del acusado"
quien, no obstante, finalmente era fusilado o recluido en prisión.


Es imposible resistirse a imaginar como se hubiese desarrollado la guerra si Cartagena,sus bases, talleres y puerto hubiesen caído en los primeros momentos en manos del ejercito sublevado, situación ésta que evitaron en muy gran medida los marinos y ciudadanos de Cartagena, manteniendola fiel a la República hasta el fin de la guerra.

Desde aquí mi agradecimiento a D.Antonio Martinez Ovejero por sus importantes aportaciones en el campo de la investigación histórica relacionada con la Armada Española y el franquismo en general.





Benito Sacaluga


domingo, 11 de diciembre de 2011

CAPITÁN DE INFANTERÍA DE MARINA VICENTE TRIGO SANDOMINGO (y II)




El Sr.Trigo no participó de forma activa en los combates desarrollados en Castillo de Lecubin, se inhibió, así lo manifiesta en sus declaraciones, incluso deriva la responsabilidad de la dirección a otro oficial a su cargo.Varios testigos presenciales también lo confirman.

La realidad es que la posición fue tomada en un primer ataque por las fuerzas sublevadas a pesar de contar con menor número de efectivos que los republicanos que la defendían, pruebas son de ello las declaraciones del propio Sr.Trigo, los testigos y la "reconquista" de la posición días más tarde sin apenas esfuerzo militar.

Cuando hablo de Castillo de Lecubin me refiero a la población jienense del mismo nombre en cuyas inmediaciones tuvieron lugar los combates.

La fiscalía, a la vista del informe del Juez Instructor y a pesar de las numerosas pruebas presentadas por la defensa, tanto testificales como documentales, pide para el procesado una pena máxima de muerte y mínima de prisión perpetua, como consecuencia de la imputación de un delito de adhesión a la rebelión.

Constituido el Consejo de Guerra se considera probada dicha adhesión aplicándose atenuantes y dictándose una condena de prisión perpetua.

Como consecuencia de la existencia de irregularidades en los trámites judiciales la defensa solicita la anulación de todas las diligencias practicadas a partir del folio 37 del sumario, solicitud que le es concedida por el Tribunal Militar, revisándose nuevamente el proceso con la asistencia de un nuevo abogado defensor nombrado por el Sr.Trigo.

Se aportan por la defensa nuevas pruebas, testimonios e informes encaminados a demostrar contundentemente el colaboracionismo del Sr.Trigo con las tropas franquistas  entre otras un croquis del planteamiento ordenado de la estrategia a seguir y distribución de las fuerzas para la defensa de la posición de Castillo de Lecubin, en el que igualmente figuran numerosas modificaciones efectuadas por la jefatura de las compañías republicanas, por él, contraviniendo las órdenes directas del general García Monje al mando del operativo, y que traen como consecuencia la pérdida inicial de la posición además de  contradecir lo expresado por el Sr.Trigo en el parte dado por él a sus mandos :


Se presenta igualmente escrito certificando un asalto al domicilio del Sr.Trigo en diciembre de 1936, ordenado por el Comité Provincial de la CNT,  certificado que valida la Falange previo pago de 2 pesetas en concepto de derechos:


Siguen nuevas declaraciones de testigos reiterando la condición de traidor al ejército republicano del Sr.Trigo  y la por el pretendida persecución a manos de la izquierda.

Se dicta nueva sentencia conmutando la pena de prisión perpetua por la de diez años y un día de reclusión a la que se descuentan 23 días correspondiente al tiempo que permaneció en prisión preventiva. Pena que es igualmente recurrida ante la Comisión de Examen de Penas del Departamento Marítimo de Cartagena en febrero de 1940 con resultado favorable al Sr.Trigo, que ve nuevamente reducida su condena de 10 años y un día a la pena de seis años y un día de prisión militar, reducción que se soporta según la Comisión en lo siguiente :



Aquí no acaba la historia, en 1941 y a la vista de nuevas declaraciones, aporte de documentos, y declaración jurada del reo, relatando una vez más, su lealtad al franquismo y sus encomiables servicios prestados a la causa nacional, el Sr.Trigo consigue la libertad condicional no volviendo nunca a prisión y reintegrandose de pleno derecho a una vida normal.

Hay que reconocer que tanto la pena de prisión perpetua que dicta la primera sentencia, la condonación de esta a 10 años y un día, su revisión a 6 y un día , su libertad provisional en noviembre de 1941 y su liberación definitiva en 1945 son hechos producto de la "injusticia", al Sr.Trigo se le debería haber concedido una condecoración acompañada del ascenso a Coronel, que menos para un militar traidor a la República.

La historia nos hizo saber que "Roma no paga traidores", el franquismo si, aunque en el caso del Sr.Trigo fuese un poco tacaño.

Es una pena que los compañeros republicanos de presidio del Sr.Trigo, durante los escasos dos años y medio que estuvo preso, no tuviesen acceso al sumario y a sus declaraciones. Una pena. Seguro que allí se invistió de su falso e incondicional fervor por la República

Y todavía este señor se permite en los años 80 reclamar ante los tribunales la anulación de su sentencia basándose en un "error técnico", reclamación que finalmente puede hacer gracias al régimen de libertades que se instaló en España, libertades a las que el Sr.Trigo contribuyó en 1936 a que desaparecieran,  y una vez muerto y enterrado su admirado caudillo exige una reparación moral, esta vez, menos mal, no consiguió doblegar a los tribunales. Me pregunto si este señor en algún momento de su vida tuvo conocimiento de lo que significa la moral, la ética y el honor, me temo que estas palabras y lo que quieren significar no figuraron nunca en su ideario.



Benito Sacaluga