domingo, 16 de diciembre de 2012

ADELINA KONDRATIEVA, BRIGADISTA INTERNACIONAL



Firmado :Dolores Cabra
Remitido : Floren Dimas


    A las 5,30 de la madrugada del día 14 de diciembre de 2012 fallecía en Moscú, a los 95 años de edad, Adelina Kondratieva, Presidenta de AGE. La gran luchadora por la libertad, brigadista internacional, gran impulsora del movimiento memorialista en España desde que nos conocimos a principios de los años 90. 


    Nacida en Buenos Aires en el año 1917, de padres rusos emigrados. Su padre Benjamín Abramson había escapado de la represión zarista en 1910 con una condena a muerte emigrando a Argentina. Allí residió la familia hasta 1932 en que se trasladan a Rusia para participar, con gran ilusión, en la construcción del Estado socialista. Se acoplaron con dificultades. Se incorporó con 14 años a la escuela. Cuando solicitó su ingreso en la Unión de Juventudes Comunistas, se le denegó su ingreso por considerarla "hija de un trotskista con el agravante de haber nacido en Buenos Aires". Le costó dos solicitudes más, a la tercera la admitieron. 


    Adelina, con su padre Benjamín, y con identidades falsas, salieron en enero del 1937 con rumbo a España, donde ya se encontraba su hermana Paulina, para participar en la lucha contra el fascismo. Después de atravesar clandestinamente la Europa fascista y Francia, consiguen llegar a Barcelona y Valencia. Adelina, tiene entonces 19 años y por sus conocimientos de español, se le destina como intérprete y traductora en la Aviación, en el Estado Mayor de la Fuerza Aérea de la República, con sede en Albacete, ciudad que también acogía a las Brigadas Internacionales, donde permaneció destacada en la finca de Los Llanos, sede de la aviación. En la Aviación Republicana Española obtiene la graduación de teniente. Trabajó, entre otros, con el asesor Smushkevich, conocido en España como el general Douglas. Adelina recuerda que le fue de gran ayuda la atención paternal y las enseñanzas de Núñez Maza.


    Su hermana Paulina trabajaba con el asesor soviético Xanti Mansurov con quien se casó después. Xanti tuvo diferentes misiones en España. Fue consejero de las unidades militares en la defensa de Madrid, asesor del Cuerpo de Madrid-Cataluña y también de la 35 división, organizador en el XIV Cuerpo de Guerrilleros, y colaborador en la preparación de oficiales. 

    La guerra dificultaba el contacto con su familia, pero en febrero de 1937 una agradable sorpresa, supuso la visita, en vísperas del cumpleaños de Adelina, de Paulina y Xanti. A su padre no lo volvería a ver hasta finales de 1937.


    Uno de los trabajos de Adelina y sus compañeros era pasar toda la noche atentos a la información de la centralita que daba los partes de los aeródromos. La mayor parte de la vida en Albacete, la desarrollaba Los Llanos por donde pasaban aviadores rusos y españoles. Su memoria no ha olvidado sus nombres, y cuando ha vuelto a reunirse en Madrid, en tiempos posteriores, con los pilotos de la Asociación de Aviadores de la República, Adelina ha sentido el calor y el afecto que imperaba entre todos ellos en aquellas fechas. Cuando disponía de tiempo iba a la ciudad en la moto de un mecánico ruso, Gregori Sokolov. Disfrutaba recorriendo las calles, la plaza del Ayuntamiento y aprovechaba para comprarse ropa de abrigo: “Una señora me hizo un par de jerséis que eran la envidia de mis camaradas y de gran utilidad en este clima tan frió”.


    Uno de los episodios más fijos en la memoria de Adelina es el bombardeo de la capital el 20 de febrero de 1937: “Ese bombardeo fue algo macabro. Durante casi toda la noche el cielo de Albacete permaneció resplandeciente por las explosiones de las bombas y el ruido era estremecedor. Las acciones se repetían tras un breve intervalo de tiempo y uno tenía la impresión que aquella era una noche interminable. Al día siguiente fuimos a la ciudad y los estragos del bombardeo dejaron heridas las calles y plazas, especialmente las pérdidas fueron más intensas entre el Altozano y la estación de ferrocarril”, contaba en una de sus entrevistas. 


    En 1938 regresó a Moscú donde ingresó en la Universidad Obrera para adultos. Se doctoró en Ciencias Históricas, especializándose en movimiento sindical latinoamericano. En 1941, estudia italiano en la Facultad Militar de Idiomas Extranjeros, para servir durante la invasión nazi como intérprete de los prisioneros italianos en el frente ruso. Chocó con sus superiores por el mal trato que se les daba.


    Fue Teniente Superior del Ejército Soviético entre 1941-1949, y participó activamente en toda la campaña militar durante la ocupación alemana de la URSS. 


    Al final de la guerra se reincorpora al Instituto Militar de Idiomas. Se casó con el también militar Alexander Kondratiev y tuvo una hija, Elena. 


    En 1951 es detenido su padre, con 63 años, acusado de trotskista. Adelina, hubo de acompañarle en su detención por orden del mayor. De su padre no consiguieron ninguna confesión. Todas las acusaciones fueron refutadas. Consiguió lo que se llamaba una condena ¡Leve!: cinco años de gulag con destierro subsiguiente, sin poder vivir en ninguna ciudad importante. Fue liberado tras la muerte de Stalin.


    Tras muchas vicisitudes, por "ser hija de detenido y además extranjera", continuó su vida como jefa de la cátedra de español en el Instituto de Pedagogía.


    En los años 90 comenzó a realizar viajes periódicos a España. Conocimos a las dos hermanas en Madrid y las animamos a publicar en la editorial Compañía Literaria que dirigía Juan Barceló su libro de memorias “Mosaico Roto”. Desde aquella época contactó con numerosos círculos de exiliados, expresos, guerrilleros antifranquistas, antiguos militares de la República, etc. y fue la inspiradora y principal impulsora del Homenaje a las Brigadas Internacionales del año 96. 


    Posteriormente, en marzo de 1997, impulsó la creación de la Asociación Archivo Guerra y Exilio (AGE) y la digitalización de archivos y documentación dispersa por todo el mundo y especialmente por Rusia relativa a la Guerra Civil. Viajamos juntas por numerosos países, Gran Bretaña, Italia, Canadá, USA, México, Suiza, Luxemburgo, y sobre todo por la inmensa Rusia, solicitando a los exiliados y a los brigadistas que colaboraran en la labor de recuperación de la memoria histórica de España. Residió largas temporadas en España incluso en condiciones económicas muy difíciles, para formar equipos de trabajo, conseguir apoyos y reunir materiales y personas dispuestas a dar un fuerte impulso a la recuperación de la memoria histórica. 


    Hasta su fallecimiento fue Presidenta de AGE y Presidenta de la Sección Española de los militares participantes en la Guerra Civil Española del Comité de Veteranos de Rusia. Se encontraba en constante relación con los que fueron  niños de la guerra  del Centro Español de Moscú, con los círculos de hispanistas rusos, especialmente con nuestra amiga Natalia Malinovskaya y con los supervivientes brigadistas de todo el mundo y participó e impulsó las diferentes actividades de memoria histórica tanto en Rusia como en España u otros países relacionados con la historia de la Guerra Civil y la dictadura franquista, incluyendo su participación en jornadas de apoyo a los antiguos guerrilleros, homenajes a los brigadistas, a los antiguos militares republicanos, los niños de la guerra, y Caravanas de la Memoria de AGE, y especialmente en los trabajos para la digitalización de los numerosos archivos rusos que contienen materiales importantes sobre la guerra y el exilio español en la URSS, la última cita con los archivos la tuvimos ambas en octubre de este año, con la dirección del RGASPI en Moscú, negociando de nuevo la digitalización del fondo 45, fondo de Brigadas Internacionales, objetivo que perseguíamos en AGE desde 1997 acudiendo ambas a las reuniones anuales del Incomka como miembros observadores, y que sistemáticamente nos «complicó»  el Ministerio de Cultura de España, tanto si gobernaba el PP como el PSOE, aunque ello no impidió que volviéramos a intentarlo año tras año, firmando convenios de AGE con el Ministerio de Cultura de la Federación Rusa, con el Consejo Internacional de Archivos, y consiguiendo por fin apoyos del Archivo Nacional de Cataluña, en fin, tantas actividades, tanta energía, tanta sabiduría e inteligencia sólo podían tenerla los brigadistas internacionales y los guerrilleros antifranquistas.


    La última vez que estuve con ella en Moscú, fue con motivo del 75 aniversario de la evacuación de los niños de la guerra. En el Centro Español de Moscú asistimos a los actos y en el gran salón tuvo una de sus últimas intervenciones públicas, en apoyo solidario a la lucha por el mantenimiento del Centro, en peligro de desahucio por la falta de apoyo del gobierno de España. Tuvimos en esos días también un entrañable encuentro en el Comité de Veteranos con nuestras gentes queridas.


    Juntas mantuvimos una larga batalla para conseguir que España le concediera la pensión que por ley le correspondía como teniente de aviación de la República, pero tropezamos sistemáticamente con murallas infranqueables y diques de contención que amparan las absurdas y temibles  burocracias y la mala intención de altos estamentos políticos. No  lo conseguimos y Adelina, en este último viaje a Moscú, me volvió a repetir su deseo de vivir el resto de sus días en España. Yo siempre le decía que España, en estos tiempos, es una madrastra para sus hijos más nobles pero que seguiríamos intentándolo.




    Ahora Adelina ya no está pero ahí queda registrado todo su combate por la libertad, por la justicia y por los derechos humanos.

    En una de sus últimas cartas a los compañeros y socios de AGE que me dictó decía:
    ... Desde aquí, soñando con verles lo más pronto posible me despido con sentimientos tristes pero con ánimos para el futuro que junto a vosotros continuaremos forjando en esta batalla de las personas honradas. Pienso que en la situación actual el gran fracaso es de la derecha que no admitió la derrota sobre el fascismo y el gran fracaso es también de la izquierda que no mostró la historia real a las siguientes generaciones. De ahí la crisis de valores y la vuelta de los fascismos en sus peores manifestaciones ante el asombro de la juventud, que desconoce el horror que traen las dictaduras...
    La más auténtica resistencia a la tiranía y a los fascismos hemos tenido el honor y la gloria de tenerlos en AGE encarnados en una mujer excepcional, cuya profunda honradez y entereza moral ha ido iluminando los caminos con la luz y las ideas de su sabiduría, inteligencia, y generosidad.

    ¡Hasta siempre Adelina!

    Dolores Cabra
    Secretaria General de AGE

    miércoles, 12 de diciembre de 2012

    CARTAGENA EN LA POSTGUERRA





    Algunos datos de la postguerra cartagenera entre
    1939 y 1944


    El municipio de Cartagena tenía en el momento de finalización de la guerra civil entre 114.000 y 120.000 habitantes, la misma que hoy tiene toda la provincia de Teruel y el doble de la que actualmente tiene Melilla.

    Hasta 1942 no se experimentó aumento significativo de la población. En 1939 se produjeron 1.784 nacimientos inscritos en el Registro Civil, lo que representaba un incremento de la población del 1,56 % , las defunciones fueron prácticamente el doble de los nacimientos alcanzando las 3.170 muertes registradas, un 2,78 %. A las cifras de fallecidos y a efectos del censo debemos descontar una importante cifra de personas desaparecidas o exiliadas que lógicamente no pudieron cursar su baja en el padrón municipal.

    En el año 1940 había en Cartagena 1.247 viudas con edades comprendidas entre los 20 y los 39 años.

    Entre 3.000 y 4.000 niños y niñas cartageneros se criaron sin padre, el 90 %  sin ningún tipo de recursos a causa de que sus padres habían servido en el ejercito o la marina republicana y por tanto no tenían derecho a ningún tipo de pensión.

    Entre abril y octubre de 1939, casi cuatro mil hombres, uno de cada ocho (12,5%) entre 15 y 60 años, fueron detenidos, encarcelados o procesados en Cartagena.

    El número aproximado de fusilados en Cartagena entre 1939 y 1945 fue de 176, de los cuales 116 eran militares y 60 civiles.

    Entre 1939 y 1943, fueron 12.845 cartageneros (11,26%), funcionarios civiles o militares, profesionales liberales,abogados, médicos....y trabajadores de las empresas de defensa o de los servicios públicos, fueron sometidos a procesos de depuración política. De ellos 4.000 fueron despedidos, unos 2.000 sancionados con suspensiones temporales de empleo y sueldo, traslados,congelación vitalicia o temporal de categorías...1.733 jefes,oficiales, y suboficiales del Ejercito, la Marina y las Fuerzas de Seguridad fueron expulsados de las fuerzas armadas.

    En el periodo comprendido entre 1939 y 1941, el 25% de la población carecía de recursos o empleo para sobrevivir, Auxilio Social repartía cerca de 7.200 raciones diarias de comida en 1939, raciones que eran consumidas por el 6% de la población.

    Salarios mensuales periodo 1940-1942

    • Empleada de hogar, interna a tiempo completo : 40 ptas.
    • Aprendiz : 30 ptas
    •  Peón de construcción : 180 ptas.
    • Oficial peluquero : 250 ptas.
    • Maestro nacional : 416 ptas.........


    Un conserje de la falangista Central Obrera Nacional Sindicalista (CONS) (CNS),
     disuelta en 1940 e integrada en la Organización Sindical Española,
    el sindicato vertical franquista :

    458 ptas.



    Fuente ; Cartagena Histórica

    sábado, 8 de diciembre de 2012

    LA FLOTA EN 1940




    Con la victoria del ejercito sublevado en todos los frentes y la toma por las armas de todos los pueblos y ciudades de España, en 1939 se pone a fin a la guerra iniciada tres años antes tras el golpe de estado protagonizado por gran parte de ejercito.

    La base naval de Cartagena al igual de la de Mahón estaban en pésimas condiciones a causa de los bombardeos sufridos. A la ingente perdida de efectivos humanos tanto por muerte en acto de combate, como en los fusilamiento que tuvieron lugar desde abril de 1939, hay que unir las bajas derivadas de la depuración llevada a cabo por la marina franquista, la cárcel y el exilio. En total se cifra en un 60 % la disminución de efectivos existentes al comienzo de la guerra, tanto en lo que se refiere al Cuerpo General de la Armada como al resto de Cuerpos.


    La Flota necesitaba una total reorganización de todos sus componentes, de todos sus medios y por supuesto de todos los cuerpos y escalas. En una primera instancia y para llevar a cabo esta “puesta a flote” de la Armada se crea el Consejo Ordenador de Construcciones Navales Militares (COCNM) organismo que toma el control de todas las instalaciones y astilleros que desde principio de siglo habían estado bajo la administración de la Sociedad Española de Construcción Naval (SECN)

    Las instalaciones cartageneras dependientes de COCNM quedan bajo la dirección de Luis de Vial, cargo que simultanea con la alcaldía de Cartagena. Durante el tiempo que duró su dirección y muy especialmente en los primeros años fue objeto de un continuo seguimiento a cargo de la policía y del SIM, siendo objeto de duras críticas a causa del amparo que a juicio de los falangistas y miembros del régimen residentes en Cartagena, ofrecía a obreros izquierdistas y ex-militares con simpatías republicanas.


    En el mes de agosto de 1940 se encontraban en reparación  en la factoría de Cartagena los destructores José Luis Diez, Lepanto, Churruca, Alcalá Galiano y Sánchez Barcaiztegui, los submarinos C-2 y C-4, el cañonero Dato y el torpedero T-14. En construcción se encontraba el submarino D-1.
    Teniendo en cuenta al elevado alcance de las reparaciones que se debían efectuar y el elevado número de buques se propició que los controles políticos a que se sometía a los trabajadores a causa de sus tendencias políticas, masónicas, republicanas o al hecho de haber sido expulsados de la armada, fueran menos intensos.

    Como consecuencia de lo anterior en 1943 se presenta a Franco un informe sobre la situación de Cartagena:
    “ (…) Todos los mandos del dicho Consejo, del que es director Don Luis Vial y Diestro están en manos de personas peligrosas para nuestro Régimen(…) constituyendo un grave peligro, ya que a su alcance y disposición, están los secretos, planos, materiales y toda la importantísima gama de actividades de la Constructora, comprobándose asimismo ser cierto el amparo y protección a todos los elementos rojos y masones, desafectos a la Causa Nacional, y los que en el momento que demuestran haber sido expulsados y procesados por sus actividades en contra del Régimen, son inmediatamente admitidos ocupando cargos de importancia y responsabilidad(…)”

    El control político, sindical y militar del Consejo Ordenador no era un tema baladí. La cuestión del espionaje militar en la Constructora preocupaba no solo a los militares españoles, sino también a ingleses y alemanes. De un lado hasta 1940 los astilleros cartageneros fueron una empresa hispano-británica, creada en 1908, cuya tecnología naval era básicamente inglesa, procedente de empresas y socios tecnológicos británicos como Vickers y Armstrong. Con esta tecnología se habían construido la mayoría de los buques de la flota de guerra española, que en aquellos momentos se encontraba en fase de profunda reparación y modernización.

    De otro lado, la tecnología utilizada en la construcción de los futuros submarinos españoles era alemana. Hitler a través del Almirante Raeder, Jefe de la Marina de Guerra, la Kriegsmarine, accedió a que fuera utilizada su tecnología en la construcción de submarinos españoles a cambio de materias primas como wolframio, estaño, etc.

    El almirantazgo alemán y los astilleros alemanes Germania Werf negociaron con una comisión española, encabezada por Juan Antonio Suanzes, las condiciones económicas de utilización de planos, patentes, materiales especiales,,etc. para construir en España estos submarinos, más tardes conocidos como tipo “G”, que sería aprobada por el Consejo de Ministros en septiembre de 1941. Si bien durante la II Guerra Mundial no se llegó a terminar de construir ningún submarino con esta tecnología en Cartagena, el Consejo Ordenador dispuso de información técnica potencialmente muy apetecible para los servicios secretos aliados, dada la importancia de la guerra submarina en la contienda.


    Fuente:Cartagena Histórica

    domingo, 2 de diciembre de 2012

    LA CORONA INTERINA


    Se van a cumplir 34 años desde que se aprobó la vigente Constitución Española, la denominada "Carta Magna".

    Entre los muchos vacíos que la carta tiene se encuentra uno de muy especial relevancia y que afecta ni más ni menos que a la gobernabilidad del estado. Me estoy refiriendo al que se deriva de su Titulo II, artículo 57.5 y que trata sobre la abdicación o renuncia a la corona. En el citado artículo queda establecido "que tanto las abdicaciones o renuncias, y en cualquier duda de hecho o de derecho que ocurra en el orden de sucesión a la corona, se resolverán por una ley orgánica" ,  leyes éstas que deben ser aprobadas  en  el parlamento por mayoría absoluta, es decir con la mitad más uno de los votos de nuestros diputados en el Congreso y senadores en el Senado.


    Después de 34 años de la redacción y aprobación del Titulo II,  la ley orgánica que establece como de obligatoria creación para resolver las cuestiones sucesorias no existe, encontrándonos desde entonces ante un vacío legal. Si el rey, actualmente con 75 años de edad y precaria salud, se viera incapacitado para desempeñar sus funciones, deberíamos improvisar deprisa y corriendo los mecanismos necesarios y "convenientes" para que su hijo Felipe se ciñera la corona.

    No todos los expertos en estos temas coinciden en la necesidad de aprobar ya la ley orgánica y tener los deberes hechos si se llegase a producir una abdicación del rey, unos están a favor de su tramitación inmediata y otros se decantan por esperar hasta que se produzca la necesidad imperiosa de abdicación y en estas andamos, una vez más desoyendo el mandato constitucional que no es otro que la redacción y aprobación de la tan mencionada ley orgánica.

    Uno de los problemas de las monarquías y el que más ríos de sangre ha hecho correr a lo largo de la historia junto con los derivados de la religión, es precisamente el conflicto sucesorio en las monarquías , la abdicación o renuncia a los tronos. Si nos centramos en España y hasta el día de hoy jamás un rey a abdicado o renunciado a la corona de forma voluntaria y en circunstancia normales a nivel general y todos sin excepción lo han hecho obligados precisamente por las circunstancias, en muchos casos de forma violenta y siempre con consecuencias traumáticas.

    Otro de los problemas de las monarquías se deriva de la capacidad de los coronados para ejercer sus funciones, en esto estamos como cuando después de haber hecho la mili te entregaban una cartilla en la que se reflejaban tus aptitudes y en la que se hacia constar "el valor se le supone". Si esta capacidad para reinar es ya escasa en la juventud,  y más escasa en la madurez, tal y como sucede con nuestro rey, lo normal es que llegada la ancianidad la incapacidad mental sea total y además se vea agravada por problemas de salud relevantes y diferentes a los mentales como también es el caso, lo que haría necesaria la inhabilitación del monarca, una inhabilitación que honrosamente se vería travestida de abdicación por problemas de salud. Otra cuestión muy importante es saber quien determina o diagnostica tal incapacidad para seguir ejerciendo la jefatura del estado.

    No debemos olvidarnos de los problemas por los que a nivel de imagen atraviesa actualmente la casa real, problemas de los que al igual que los icerbers solo conocemos su tercera parte, mal momento pues ahora para que el parlamento se ponga a redactar una ley que tiene como objeto definir las condiciones en las que se debe producir el relevo en la corona ostentada por un rey vivo. La presunta corrupción de miembros de la casa real y de sus nobles más allegados no es un tema baladí aunque así lo quieran hacer parecer los medios de comunicación a las ordenes del gobierno, los partidos o la mismísima Zarzuela, y un movimiento de los políticos relacionado con la abdicación del monarca no haría más que empañar, más aún si cabe, la conveniencia de la monarquía como sistema de estado en España, ellos lo saben (PP y PSOE) y por tanto no moverán pieza hasta que la situación de incapacidad del monarca sea tan manifiesta que produzca hasta pena. Como diría Rajoy "ahora eso no toca". El resto de partidos callan esperando su momento. Llegado el momento y si la ley solo cuenta con mayoría absoluta, cosa más que probable, estaríamos ante una manifestación encubierta de rechazo al sistema monárquico por parte de los votos efectuados en contra de la aprobación de la ley y no debemos olvidar que a nuestros representantes los elige el pueblo español y son por tanto depositarios de nuestros votos en Congreso y Senado.

    Tal y como está el panorama en España y la creciente voluntad republicana de los españoles, nuestros gobernantes se enfrentan al dilema de si coger al toro por los cuernos antes de que el clamor republicano sea mayor o esperar tiempos mejores deseando larga vida y salud mental al rey.Una huida hacia adelante más para evitar enfrentarse a verdaderos problemas con tal de no hacer peligrar los privilegios adquiridos en casi 34 años. 

    Al fin y al cabo serán ellos, los políticos y no nosotros, ni el rey, los que decidirán como y cuando se debe relevar al monarca a través de una ley por ellos redactada y aprobada, lo que viene a demostrar una vez más la inutilidad y ausencia total de Juan Carlos I, una ley orgánica franquista le dio el trono de una España reprimida por el franquismo y la iglesia y una ley orgánica de última hora le dirá cuando debe retirarse a sus cotos de caza y dar paso a un heredero cuyo único merito conocido es ser el hijo de un discípulo de Franco, hoy en día justamente desprestigiado y que aún habiendo transcurrido 34 años sigue sin jurar la Constitución Española y sin renegar del juramento prestado a los Principios Fundamentales del Movimiento Franquista.

    Cosas de las monarquías, unos esos sistemas donde parte de la población ( sus súbditos)  no puede escapar como consecuencia de que no es consciente de su prisión.