viernes, 22 de marzo de 2019

SANGRE Y REPRESIÓN EN FERROL, EPÍLOGO DEL 18 DE JULIO DE 1936



La sublevación ya es un hecho. La Base Naval de Ferrol queda en manos de la Armada franquista. De inmediato comienzan las purgas, los fusilamientos y la represión indiscriminada, todos aquellos que no se adhieren de forma entusiasta a la rebelión contra la República pasan a ser objetivo de los sublevados.

Crucero "Almirante Cervera"
Imagen: Foro Naval
(1) El vicealmirante Indalecio Núñez Quijano, jefe de la Base Naval Principal de Ferrol, fue destituido del cargo por los sublevados a últimos de septiembre de 1936, pasando a residir en Burgos en situación de disponible. Le sustituyó el contralmirante Luis Castro Arizcun, que había pasado voluntariamente a la reserva en 1931 y que tras el triunfo de la sublevación había sucedido al capitán de navío Francisco Moreno como jefe del Arsenal. Ascendido a vicealmirante, Luis Castro Arizcun presentó la dimisión un año después a consecuencia de haber sido procesado y condenado en consejo de guerra el capitán de fragata Trinidad Matres por su actuación como comandante del “Méndez Núñez”, que se encontraba en aquellos días de Julio de 1936 en aguas de Guinea. Matres, a pesar de que no se sublevó, fue destituido por el gobierno de Madrid y desembarcado en Fernando Poo. Consiguió escapar y llegar a Ferrol, donde Castro le había protegido y nombrado secretario de un departamento en el Estado Mayor.

El comandante militar de Ferrol, general de brigada Ricardo Morales Díaz, fue cesado por el decreto número treinta y cuatro de la Junta de Defensa Nacional de Burgos, quedando en calidad de disponible y residenciado en Logroño. El día 24 de Septiembre de 1936 fue nombrado para sustituirle el también general de brigada Carlos Bosch Bosch.

El capitán de navío Francisco Moreno, nombrado jefe del Arsenal en sustitución de Azarola; días después pasó a formar parte de la Junta de Defensa Nacional de Burgos como jefe de la Flota. Jefe de las fuerzas de Bloqueo del Mediterráneo, ascendido a almirante y condecorado, fue nombrado capitán general del Departamento Marítimo de El Ferrol, donde murió en 1945.

El capitán de navío Manuel Vierna Belando fue nombrado comandante del crucero “Baleares” y jefe de la División de cruceros. Murió al ser hundido el “Baleares” por la Flota republicana en Marzo de 1938.

El capitán de navío Pablo Hermida Seselle, defensor del contralmirante Azarola, fue residenciado en Lugo en calidad de disponible gubernativo por orden del almirante jefe de la Base de Ferrol, aprobada por la Junta de Defensa Nacional el diez de Septiembre de 1936.

El capitán de fragata Salvador Moreno Fernández se hizo con el mando del crucero “Almirante Cervera” al triunfar la sublevación en Ferrol, saliendo a la mar en los últimos días de Julio. Una de sus primeras misiones de guerra fue cañonear la ciudad de Gijón, donde los militares sublevados resistían sitiados en los cuarteles. Los reiterados cañoneos fueron mérito para que, durante muchos años, una calle de la ciudad de Gijón llevase su nombre. Mandó el “Canarias” durante la guerra, ascendió al almirantazgo y fue condecorado. Fue ministro de Marina en dos ocasiones y falleció en Madrid en 1966.

El alcalde socialista de Ferrol, Antonio Santamaría, fue sometido a consejo de guerra junto con los concejales Manuel Morgado González del Valle, Federico Pérez Lago, Adolfo López Sánchez, Ventura Díaz Lojo y Francisco del Río Barros. En ese mismo consejo también fueron condenados José López Bouza, presidente de la Diputación; Miguel Mendiguchea Real, capitán honorario de Infantería de Marina; Fernando Carballo, empleado municipal y el guardia Juan Rincón Téllez. Antes de ser fusilados, consiguieron evadirse el alcalde Santamaría y el guardia Rincón. Murieron en el paredón Morgado, López Bouza, Mendiguchea y Carballo. Santamaría permaneció escondido en Ferrol hasta el final de la guerra en que junto con otras veintisiete personas se apoderaron de un pesquero con el que consiguieron llegar a Francia. Exiliado en Méjico y Estado Unidos, murió en Nueva York antes de que el restablecimiento de las libertades en España le permitiera regresar.

Jaime Quintanilla, primer alcalde republicano de Ferrol, médico, socialista, murió “paseado” a mediados de Agosto de 1936 después de estar preso en el “Plus Ultra”,

También fue fusilado el 14 de Octubre de 1938 el capitán de Infantería de Marina retirado Ramón Cebral Sueiras, que había estado en la defensa fallida del Ayuntamiento de Ferrol al iniciarse la sublevación.

En lo que se refiere a la dotación del “Cervera”, todavía el día catorce de Marzo de 1939 eran pasados por las armas en el mismo lugar en que lo había sido su comandante el auxiliar de oficinas Manuel Barreiro Rey y el marinero armero Manuel Antonio López Iglesias. En ese mismo “rollo” que formaba parte de la causa instruida, se habían conmutado las penas de muerte por las de reclusión perpetua a Enrique Lon Leira, Angel Seijo, Rafael Pajés, Agustín Rodeiro, Manuel Orgando y Juan Bautista Morgado.

Continuando con lo acontecido a la tripulación del crucero “Almirante Cervera”, estos son algunos de los datos que se pudieron reunir. En el ayuntamiento de Ferrol, formando parte de los que, con el alcalde a la cabeza, trataban de defenderlo, y en calles próximas fueron detenidos los siguientes marineros del “Cervera”, todos con armas, correajes y cartucheras:

Marinero Enrique Rodríguez Caro, fusilado el uno de Septiembre de 1936.
Cabo de Marinería Nicanor Martínez Fernández-Escalera, probablemente fusilado el día 30 de Septiembre de 1936.
Marinero Manuel Lago Delgado.
Marinero Eusebio Faramiña Conde.
Marinero Daniel Varela Carral, fusilado el 30 de Septiembre de 1936.
Marinero Enrique Vigo Teijeiro.
Marinero Castor Porta Beltrán, fusilado el 30 de Septiembre de 1936.
Marinero Eduardo Martínez Martínez.
Marinero Pío Rodríguez Bouza, fusilado el día 30 de Septiembre de 1936.
Marinero Isidro Grandal Bello, fusilado el día 30 de Septiembre de 1936.
Marinero Bernardo Villa Fraguela, fusilado el 5 de Septiembre de 1936.
Marinero Eugenio Salgado López, fusilado el 5 de Septiembre de 1936.
Marinero Angel Sanz Serantes, fusilado el 5 de Septiembre de 1936.

No pudieron ser detenidos y fueron declarados en rebeldía los cabos de Artillería del “Cervera”: Nemesio Fernández Fernández, Enrique Longueira Patiño, Juan Cipriano Casteleiro Feal y Antonio García Purriño. Todos ellos estaban procesados por rebelión.

También fue declarado en rebeldía el cabo apuntador del “Cervera” Domingo Lizoain Sanmartín, al que se tenía como uno de los principales dirigentes izquierdistas de a bordo. A Lizoain se le atribuía también ser el dirigente del complot que en Octubre de 1934 impidió que el “Cervera” bombardeara a los revolucionarios asturianos cuando se encontraba junto con otros buques de la Escuadra en El Musel. Parece ser que Lizoain, en aquella ocasión, fue el que tiró al mar las “llaves de fuego”, sin las cuales no se podía utilizar la artillería del crucero.

Uno de los paisanos que se destacó a bordo del crucero “Almirante Cervera” fue Venancio Pérez Blanco, antiguo cabo de Marina, socialista destacado del Ferrol, que fue detenido el día tres de Agosto de 1936 y fusilado quince días más tarde, cuando contaba con veintitrés años de edad.

El día veintiocho de Enero de 1937 fueron fusilados el cabo Radio Antonio Miras Varela y el cabo de Marinería Antonio Romero Souto, ambos del “Cervera”.

En consejo de guerra celebrado en Ferrol el día veinticinco de Junio de 1938, el tribunal militar estuvo formado por el contralmirante Andrés Freire de Arana, capitanes de navío Manuel Pita da Veiga Morgado y Ángel Fernández Piña, coronel de Intendencia Manuel Otero Brage, coronel de Máquinas José Manso Díaz, bajo la presidencia del contralmirante José Mª Franco de Villalobos. Actuó como vocal ponente el coronel auditor de la Armada Eugenio Blanco Serrano, y como fiscal, el teniente auditor provisional Fermín Celada de Andrés Moreno. 

En este consejo de guerra se dictaron las siguientes condenas:

Teniente de navío José Estrella Martínez, a seis meses y un día.
Teniente de navío Enrique Seris Granier y Sostoa, a seis años y un día.
Auxiliar segundo de Oficinas Manuel Barreiro Rey, a pena de muerte, fusilado el catorce de Marzo de 1939.
Cabo de Artillería Enrique Longueira Cendán, a pena de muerte; conmutada.
Cabo de Artillería Angel Seijo Montouto, a pena de muerte; conmutada.
Cabo de Artillería Rafael Pagés García, a pena de muerte; conmutada.
Marinero fogonero Agustín Rodeiro Cartelle, a pena de muerte; conmutada.
Marinero Manuel Vidal Ogando, a pena de muerte; conmutada.
Marinero Juan Bautista Morgado Porta, a pena de muerte; conmutada.
Marinero Manuel Antonio López Iglesias, a pena de muerte, fusilado el catorce de Marzo de 1939.
Oficial tercero de Artillería Félix Gómez Solano, a reclusión perpetua.
Cabo radiotelegrafista Manuel Rodríguez Niebla, a reclusión perpetua.
Cabo radiotelegrafista Francisco Martínez Ibáñez, a reclusión perpetua.
Cabo de Marinería Arsenio Rivas Iglesias, a reclusión perpetua.
Cabo de Marinería Nicolás Ogando Toimil, a reclusión perpetua.
Cabo de Marinería Antonio Picos Calvo, a reclusión perpetua.
Fogonero preferente Nicolás Pedreira Cruz, a reclusión perpetua.
Oficial tercero naval Manuel Fernández Silva, a reclusión perpetua.
Auxiliar segundo de Artillería Amadeo Salgado Pérez, a reclusión perpetua.
Auxiliar segundo Naval Antonio Bastida Pozo, a reclusión perpetua.
Auxiliar segundo de Artillería Miguel Llanos Vaello, a seis años de prisión.
Marinero radiotelegrafista Juan José Barceló Ruidaverch, a doce años de prisión.
Cabo de Artillería Francisco Ropero Viciedo, a diez años de prisión.
Cabo de Artillería José Fernández Serrano, a diez años de prisión.
Cabo de Artillería Alfonso Rodríguez Paz, a diez años de prisión.
Cabo de Artillería Manuel Cendón Durán, a diez años de prisión.
Cabo de Artillería Antonio Corbeira Rodríguez, a diez años de prisión.
Cabo de Artillería Ricardo Pego Ribas, a diez años de prisión.
Cabo de Artillería Manuel Franco Alegre, a diez años de prisión.
Cabo de Marinería Manuel Domínguez Gil, a diez años de prisión.
Cabo de Artillería Fernando Lobo Martín, a ocho años de prisión.
Cabo de Artillería Lino Sánchez Bustelo, a ocho años de prisión.
Cabo de Artillería Sebastián Lozano Rojas, a ocho años de prisión.
Cabo de Artillería Jesús Cruz Cousillas, a ocho años de prisión.
Cabo de Artillería Eduardo Rivas Fernández, a ocho años de prisión.
Cabo de Artillería Rodolfo Murciano Rutea, a ocho años de prisión.
Cabo de Artillería Manuel Gómez Llerena, a ocho años de prisión.
Cabo de Artillería José Quevedo García, a ocho años de prisión.
Marinero Andrés Yáñez Farina, a ocho años de prisión.
Marinero José Martínez Diz, a ocho años de prisión. 
Cabo de Artillería Francisco Izquierdo López, a seis años de prisión.
Marinero Alfonso Verdagué Sandoval, a seis años de prisión.
Gilberto Segade Rosewarner, a seis años de prisión.
Auxiliar segundo naval Diego Jiménez Morales, a tres años de prisión.

Fueron absueltos en este consejo de guerra los siguientes:

Auxiliar segundo naval José Montero Ameneiros; auxiliar segundo radiotelegrafista Pascual Pillado García; los cabos de Artillería Juan Vázquez García, José Mª Veiga Agra y José García Bermúdez; los cabos de Marinería Andrés Francisco Fernández, Andrés Fernández López, Joaquín Fernández López y Ramón Rey Novo; marineros Jesús Sande González, Fernando Carrillo Pavón, Justo Villamor Ortega, Evaristo Cantos Pacheco, Laureano Aragón Muros, José Cea Expósito y Adolfo García Serantes.

Muchos otros miembros del acorazado “España”, principalmente, y del resto de buques y dependencias de la Base de Ferrol fueron sometidos a consejos de guerra y fusilados o condenados a muchos años de prisión. Michel Alpert, en su libro “La guerra civil española en el mar”, cita un informe enviado por el comandante del destructor inglés “Fearless” al agregado naval de la embajada en el que da cuenta del fusilamiento en Ferrol de 110 marineros a consecuencia de ciertos amotinamientos producidos en el acorazado “España” y en el crucero “Baleares”. Por necesidades de la guerra y escasez de medios, los buques de guerra nacionalistas salieron a la mar con dotaciones improvisadas. Gran parte de los marinos de esas dotaciones fueron, meses más tarde, detenidos y sometidos a consejos de guerra que, como se puede ver con el citado del “Cervera”, se celebraron hasta dos años después de iniciada la guerra. Téngase en cuenta que además de las dependencias militares, se habilitaron en Ferrol como barcos-prisión el “Plus Ultra”, el “Contramaestre Casado” y el “Genoveva”.

Otra parte no pequeña de la marinería fue destinada, como castigo, a brigadas de choque que operaron en el frente occidental de Asturias. Era otra forma de depuración en la que el consejo de guerra y el fusilamiento se sustituía por las misiones más peligrosas frente al enemigo. Se comprende así mejor el hecho de que cuando faltaban pocos días para que se consumase la derrota republicana en el Frente Norte, todavía desertasen de las filas nacionalistas infantes de Marina de los que guarnecían la desembocadura del Nalón.


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(1) "Más sangre y represión como epílogo del triunfo de la sublevación en la ciudad y base naval de Ferrol." del libro "Muertes Paralelas: El destino trágico de los prohombres de la República". Gijón, 2004. Autor:  Marcelino Laruelo Roa. 
Texto reproducido  procedente de Asturias Republicana.

Sinopsis del libro: 

La aparición de nueva documentación y, sobre todo, la apertura de archivos militares que hasta ahora habían sido inaccesibles a los investigadores, ha posibilitado que se pueda documentar lo que les aconteció a importantes hombres de la República que cayeron ante los pelotones de ejecución franquistas. Además, en no pocos casos, esas nuevas fuentes permitieron sacar del olvido y reivindicar para la historia de España a figuras prominentes de las tres primeras décadas del siglo XX.

En este libro se detalla el inicuo proceso de la justicia militar inversa que les llevó al paredón y el apretado resumen de su trayectoria vital. Almirantes y generales, dirigentes sindicales y diputados, gobernadores civiles y catedráticos, periodistas y abogados, sus vidas y sus muertes son un ejemplo de dignidad y sacrificio que merece la pena conocer.






sábado, 16 de marzo de 2019

EL CRUCERO "REPÚBLICA"


Botadura del "Reina Victoria Eugenia"
Ferrol 1920
Imagen: Blanco y Negro
Al crucero "República" la sublevación del 36 le sorprendió en Cádiz, concretamente en el Arsenal de La Carraca. Sus calderas y sus máquinas estaban completamente inservibles. Ya había pasado por Matagorda (Cádiz), adonde había llegado a duras penas el 12 de julio de 1936. Con la llegada de la guerra se suspendieron temporalmente las reparaciones, no obstante el buque fue utilizado como batería artillera flotante gracias el buen estado de sus cañones de 152,5 mm. Como veremos más adelante el crucero fue reparado y modernizado pasando en julio de 1939 a prestar servicio bajo la bandera de la armada sublevada. La bandera franquista fue la tercera y última bandera que enarboló.

El crucero se construyó en los astilleros de la SECN (Sociedad Española de Construcción Naval) en Ferrol al amparo de la Ley Miranda. Dicha ley contemplaba la construcción de un acorazado, que se uniría a los tres ya botados, el "España", el "Alfonso XIII" y el "Jaime I", botados en 1912, 1913, y 1914 respectivamente. Finalmente la opción de un crucero desbancó a la de un acorazado más y el nuevo crucero efectuó su puesta en quilla en marzo de 2015. Si los acorazados citados se construyeron a imagen de los dreadnought británicos, el nuevo crucero se basaría en los de la clase Town de la Rotal Navy, unos cruceros ligeros de largo alcance diseñados en 1909, cuya construcción suspendieron los ingleses en 1914, un año antes de que se iniciara la del que sería bautizado como "Reina Victoria Eugenia", en honor a la esposa de Alfonso XIII. Como siempre ha pasado, la tecnología española en lo que a buques de guerra se refiere brillaba por su ausencia y se dependía de las potencias navales extranjeras para la construcción en suelo español de este tipo de buques; como es lógico, los proyectos que nos "cedían" ya estaban obsoletos en los países de origen de los mismos.

El nuevo crucero contaba con 6.500 tons. de desplazamiento máximo,140,80 m. de eslora, 15,20 m. de manga y un calado de 5,60 m. Estaba dotado de un cinturón blindado que variaba según las zonas entre 75 y 50 mm. de espesor, y una cubierta protegida de 75 mm. Se movía gracias al vapor generado por 6 calderas de carbón Yarrow y otras 6 de petróleo . Sus dos turbinas Parsons proporcionaban una potencia total de 22.500 CV. suficientes para alcanzar una velocidad máxima de 26 nudos, prácticamente 30 millas náuticas/hora.

Sus ya citadas características constructivas como crucero de largo alcance le hacían disfrutar de una autonomía de 4.000 millas náuticas (7.400 kilómetros), zarpando con los depósitos de combustible al completo y navegando a una velocidad de 15 nudos (17,26 millas/hora).

Su armamento principal consistía en 9 cañones individuales Vickers de 152/5 mm. complementado por 4 cañones antiaéreos de 47 mm., 2 tubos dobles lanzatorpedos de 533 mm., un cañón de desembarco de 76 mm y 4 ametralladoras emplazadas en cubierta. La dotación nominal total del buque era de 455 marinos.

Crucero "Reina Victoria Eugenia"
La botadura del crucero tiene lugar en Ferrol el 21 de abril de 1920, actuando como madrina Andrea Larrondo de Enriquez en representación de la reina Victoria Eugenia. Su entrega a la Armada se lleva a cabo en 1923. Como comandante del crucero es nombrado Luis Pasquín (1). En total siete años para completar la construcción del crucero, un plazo inaceptable solo justificado por la situación de guerra en Europa cuando se inició su construcción (I GM), y la duración de esta, periodo de tiempo en el que la colaboración británica se suspendió. Puede afirmarse que cuando el buque entró en servicio estaba ya complemente obsoleto.

Ocho años después de su entrega a la Armada se proclama en España la II República, y el 17 de abril de 1931 se emite una Orden Ministerial por la que el nombre del crucero se cambia por el de "República".
El ya crucero "República"obsérvese a popa el nombre
de "Reina Victoria Eugenia" tapado con pintura.
Como "República" la actividad del buque se limitó a misiones de representación sin que se pueda destacar, o al menos yo no dispongo de información, ninguna de ellas. Como se ha dicho al principio, el 18 de julio de 1939 el buque se encontraba en Cádiz en fase de reparaciones importantes. Cádiz cayó en manos franquistas en la noche del 18 de julio, ocupación que se consolidó definitivamente en la mañana del día siguiente, 19 de julio, tras la llegada por mar desde Melilla de importantes contingentes de tropas de regulares, con la ciudad caen su Base Naval y Arsenales junto con todos los buques que allí se encontraban, entre ellos el "República", que pasa a ser renombrado "Navarra" desde el 19 de junio de 1937.

El "República" en La Carraca (Cádiz) 1936

En julio de 1937 el "Navarra" fue remolcado desde Cádiz hasta Ferrol, hasta los astilleros de la SECN, al objeto de ser reparado y puesto en situación de operativo. El viaje a remolque cubrió las 573 millas náuticas que separan los puertos de Cádiz y Ferrol a lo largo de la costa atlántica portuguesa, sin que ninguna unidad de la Flota Republicana se lo impidiese al estar su grueso en el Mediterráneo.

Ya en Ferrol se estudia y aprueba un completo proyecto de reforma del buque, cuya ejecución comienza a finales de 1937 y finaliza prácticamente siete meses después. Las modificaciones llevadas a cabo afectan principalmente a su planta propulsora y a su armamento. De las doce calderas iniciales se pasa a ocho. Se eliminan tres cañones de los nueve con que contaba su artillería principal, quedando esta compuesta por seis piezas Vickers de 152/5. Se desmontan los dos tubos lanzatorpedos. Los cuatro cañones AA de 47 mm. son sustituidos por otros tantos de 88/45 mm de fabricación alemana y se añaden dos ametralladoras italianas AA de 20/70 mm. La dotación se reduce pasando de 455 a 350 marinos.

Rafael González Echegaray (1923 - 1985), historiador. marino mercante, licenciado en Derecho y especialista en Derecho Marítimo, a la postre al frente de la primera naviera española, la Compañía Trasatlántica. Académico correspondiente de la Real Academia de la Historia desde 1977. Socio de honor de la Asociación Nacional de la Marina Mercante y del Real Club Marítimo de Santander y autor de numerosas obras relacionadas con la marina y la construcción naval, nos dice sobre la remodelación  del crucero:
"Un recorrido de todo su casco y sus servicios, que quedaron prácticamente nuevos, y después, en la modificación de la artillería, ya que en lugar de los antiguos cañones se montaron otros, de 15,24 cm también, pero de mayor ángulo de elevación, pertenecientes a baterías de costa, modificándose además profundamente toda la disposición de alojamientos y de servicio del barco, que quedó así mucho más modernizado y con aspecto completamente diferente.
La obra principal que se llevó a cabo fue la transformación de la maquinaria. Este buque siempre había sido defectuoso, a causa de las grandes turbinas directas de 22.500 HP de potencia, que por las grandes masas que las constituyen presentan fenómenos de dilatación que llevan consigo movimientos relativos muy considerables, y que llegaron a producir averías en las paletas: por otra parte, los huelgos radiales debidos a la corrosión eran muy exagerados y todo eso hacía que el consumo fuera verdaderamente excesivo, hasta el punto de que las doce calderas mixtas de carbón y petroleo de que el buque disponía no eran capaces de dar el vapor necesario para desarrollar la potencia prevista en el proyecto y la velocidad correspondiente, que era de 25 nudos.
Estéticamente, el nuevo "Navarra" dejaba bastante de desear. No solo la herejía de las chimeneas era su principal pecado, sino su horrible puente de mando, mitad pirámide egipcia y mitad palomar, con reminiscencias de los Graff Spee y los Canarias, pero en peor, y lo suficientemente alto para escapar de la humareda infernal que iban despidiendo las nuevas chimeneas aviseradas."

Tras el hundimiento por la Flota Republicana del crucero sublevado "Baleares" (6 de marzo de 1938, batalla del Cabo de Palos), se aceleran los último trabajos sobre el "Navarra". (2) El 11 de julio de 1938, tres días después de su entrega a la Armada, y en un Ferrol engalanado para la ocasión, en el muelle Concepción Arenal recibe el "Navarra" las banderas "nacional" y de combate de manos de la Diputación y las Brigadas de Navarra, ambas enseñas son bendecidas por el obispo de Mondoñedo. Al acto asisten los ministros franquistas de Educación Nacional, Agricultura y Justicia junto con diversas personalidades de Navarra, a los cuales rindió honores una compañía de Infantería de Marina. El gobernador militar, general García Benítez, y comisiones del Ejército y la Armada asisten al acto.

Llega la hora de los discursos, interviene en primer lugar el presidente de la Diputación de Pamplona, al que sigue el del comandante del crucero, capitán de navío Rafael de las Heras. Interviene a continuación el jefe del Estado Mayor de la Armada franquista, vicealmirante Juan Cervera Valderrama. Terminado el acto los ministros y autoridades a bordo del "Ciudad de Alicante" se trasladan al Astillero, donde son obsequiados con una comida de gala. Terminada esta y a las cuatro de la tarde, Fernandez Cuesta, secretario general del nuevo partido único de la zona sublevada, la Falange Española Tradicionalista y de las JONS y ministro de Agricultura, preside un acto en local de las milicias ferrolanas de la Falange en el que pronuncia un exaltado discurso. Discurso en el que no falta un especial recuerdo a los marinos caídos en el hundimiento del "Baleares", terminando con una llamada a los ferrolanos en la que les recordaba la gloria que supone pertenecer a la ciudad que es la cuna del Caudillo Franco, añadiendo la manifestación de su particular deseo de que uno de los nuevos acorazados que se construyesen en Ferrol llevase el nombre de José Antonio Primo de Rivera.

El "Navarra" tras su remodelación (1938)

SU ACTIVIDAD EN EL SENO DE LA DIVISIÓN DE CRUCEROS FRANQUISTA (3)


Desde el 11 de julio de 1938 y hasta el final del mes el "Navarra" centra su actividad en las pruebas de mar, máquinas y artillería. 

07/8/1938.-  Zarpa de Ferrol con destino Cádiz para unirse al resto de la flota sublevada.

11/8/1938.- Se hace a la mar en busca de mercantes republicanos, sin obtener resultados se dirige a Palma de Mallorca donde amarra.

23 al 28/07/38.- Sale desde Palma junto al "Júpiter" de patrulla a la zona de Malta, sin éxito.

03/08/38.- Salida de Palma de patrulla a la zona de Cerdeña, retorna el día 7 de madrugada sin “pescar” nada.

21/08/38.- Salida de Palma con el "Canarias" hacia el Estrecho para intentar dar caza al destructor republicano "José Luis Díez", el 22 se sitúa en la zona central de la barrera.

24/08/38.- Se retira de su zona de patrulla para petrolear en Ceuta.

25/08/38.- Salida de Ceuta para relevar al "Almirante Cervera" en la vigilancia de la bocana de Casablanca.

27/08/38.- Vuelve de barrera al Estrecho al entrar el "José Luis Díez" en Gibraltar.

31/08/38,- Entra en Málaga tras el internamiento del "José Luis Díez".

03/09/38.- Sale para Palma.

Septiembre y octubre del 38 lo pasa en guerra al trafico mercante republicano sin ningún éxito.

03/11/38.- Maniobras en la zona de Baleares.

04/11/38.- Salida de Palma hacia el Estrecho entrando en Cádiz para reparaciones. Y volviendo a Palma el 15 del mismo mes.

El reto del año lo paso en guerra al trafico mercante republicano entre las dos zonas, sin éxito.

Después de la Navidad de 1938 estuvo patrullando la costa catalana, junto con el "Canarias" y el "Almirante Cervera", sin resultados y hasta el día 26/01/39, fecha en la que los franquistas entraron en Barcelona.

El 11/02/39 se detecta avería en una de las hélices.

22/02/39.- Interviene en la revista naval de Tarragona, llegando el 27 a Cádiz para entrar en dique.

06/03/39.- Sale de dique para Ceuta a petrolear atracando después en Málaga.

08/03/39.- Sale de Málaga para formar parte del dispositivo para tomar Cartagena, atracando en Palma después del fracaso y haber estado junto al "Canarias" intentando localizar al "Castillo Olite".

15 al 17/03/39.- Buscando al "Castillo Olite".

29/03/39.- Sale de Palma con el "Canarias" para cooperar en la ocupación de las costas de Levante.

01/04/39.- Entra en Cartagena.

04/04/39.- Salida de Cartagena para Bizerta de allí retorna dando escolta a la flota republicana recuperada y volviendo al final a Palma. Al terminar la guerra estaba en Cádiz.

Según la actividad aportada por S.Cabot, podemos llegar a la conclusión de que el "Navarra" sólo utilizó su artillería durante las pruebas de funcionamiento llevadas a cabo en 1938 en aguas de Ferrol.

En 1956, después de siete años de construcción, casi uno de remodelación y 33 años de servicio en la Armada bajo tres banderas, monárquica, republicana y franquista, transcurridos con  más pena que gloria, el crucero es enviado al desguace. (4) El ocho de mayo de 1956, por acuerdo del Consejo de Ministros, causa baja en la lista de la Marina de Guerra. Nuevamente tiene que ser remolcado, esta vez desde la dársena de Ferrol al Arsenal para ser desguazado. La noticia la recoge el diario ABC del 9/5/1956 en su página 62 en una pequeña nota en la que se destaca: "Tomó parte activa en el Movimiento Nacional".


Benito Sacaluga.





Fuentes consultadas:


  • Foro Naval. "Del República al Navarra. Historia de una Transformación". 18 agosto 2013.
  • (1) ABC. 27 enero 1923
  • (2) ABC SEVILLA. 12 junio 1938
  • (3) Sebastian Cabot. Webmar. 2019
  • (4) ABC 9 mayo 1956





















jueves, 7 de marzo de 2019

MARINOS DE LA KRIEGSMARINE NAZI EN EL CALLEJERO DEL ARSENAL DE FERROL



Pedro Fernández Martín
con uniforme de la Kriegsmarine
Berlin 1942
Con buen rumbo, aunque con viento en contra, está en marcha desde el año 2019 una iniciativa de la Asociación para la Memoria Militar Democrática" (AMMD), encaminada a que se eliminen del callejero del Arsenal de Ferrol (A Coruña) los nombres de responsables directos o indirectos de la masacre de ciudadanos civiles y militares inocentes, llevada a cabo durante los años 1936 a 1939, y posteriores de la dictadura franquista. 

Entre los nombres a eliminar se encuentra el del almirante Pedro Fernández Martín, uno de los principales  valedores del golpe de estado y sublevación contra la República (1936) que dio lugar a la Guerra de España. Dicha participación en el golpe y sublevación son por si solo más que suficientes para que su nombre sea eliminado del callejero del arsenal ferrolano. 

Durante el transcurso de la guerra los destinos y misiones encomendadas a Fernández Martín fueron irrelevantes, acabando la misma con el titulo otorgado de capitán de corbeta. Fue a partir de 1939 cuando Fernández Martín relanzó su carrera hasta alcanzar el grado de Almirante, un logro que mucho tiene que ver con su participación en la II Guerra Mundial como miembro de la Kriegsmarine nazi (1), tal y como más adelante detallo.

Pedro Fernández Martín nace en 1898, en Jerez de la Frontera (Cádiz). En 1914 ingresa en la Escuela Naval Militar. Cumplidos los estudios pasa por diversos destinos, ninguno en buques principales. En 1929, se le de da licencia para viajar a Lieja (Bélgica) y  cursar estudios en el Instituto Montefiore, adscrito a la Universidad de Lieja, donde obtiene el título de Ingeniero Electricista.

A su vuelta a España vuelve a pasar por diversos destinos, uno de ellos al mando del cañonero "Canovas del Castillo", cargo que ya no ocupa en julio de 1936. El 18 de julio de 1936 el "Canovas del Castillo" se encuentra en Cádiz, comandado por el capitán de corbeta Luis Lellemand Mechado. La dotación del cañonero intenta mantenerse fiel a la República y detiene a los oficiales del buque partidarios de la sublevación. Aguantan casi cuatro días defendiéndose de los ataques de las fuerzas sublevadas, finalmente se rinden el 22 de julio. La dotación es apresada y diez de sus miembros son condenados a muerte.

Iniciada la sublevación franquista Fernández Martín es destinado al destructor "Velasco", posteriormente  al crucero auxiliar  "Ciudad de Alicante", ("Infante Don Juan" hasta 1931), un buque de pasajeros propiedad de la Compañía Trasmediterránea, de 82,23 metros de eslora y 2.900 toneladas de desplazamiento en carga, incautado y militarizado por los franquistas y armado en Matagorda (Cádiz) con un cañón de 120 mm y dos de 100 mm. 

La guerra termina y Fernández Martín es ascendido a capitán de fragata y puesto al mando del destructor "Almirante Valdés".

Nos encontramos ya con los nazis invadiendo Europa y con Franco al frente de la dictadura en España. La marina sublevada en 1936 y ahora vencedora, pone en marcha un ambicioso proyecto naval, y lo hacen en una España donde el hambre y la miseria recorren cada uno de sus rincones. Al faraónico proyecto se le denomina "Programa Naval del 39", un plan que alberga la intención de convertir a la Armada española en una de las mejores del mundo. Lo malo del plan es que España no puede llevarlo a cabo por si sola, la industria nacional está desmantelada. Así las cosas, el franquismo busca en el exterior la ayuda necesaria, tanto tecnológica como económica. Europa está en guerra contra el fascismo y Franco solo es escuchado por Hitler y tímidamente por Mussolini que finalmente se aparta. Se ponen en marcha negociaciones con los alemanes, se hacen cesiones increíbles ante los nazis, hasta se les llegan a ofrecer los astilleros españoles para la construcción de sus submarinos a cambio de asesoramiento tecnológico. 

Llega la primavera de 1940 y el coronel del Cuerpo de Ingenieros de la Armada Juan Antonio Suanzes Fernandez negocia con su buen amigo el Gran Almirante Erich Raeder, llegando a ciertos aunque mínimos acuerdos, completamente alejados del gran proyecto naval franquista. Se consigue información y planos sobre submarinos, dragaminas y lanchas torpederas. El general de la Rocha consigue que la Kriegsmarine autorice la firma de acuerdos para la compra de armamento naval a la Rheinmetall Borsig o para la cesión de tecnología de lanchas rápidas S-38. Ante esta situación, y de cara a un futuro próximo, se hace necesaria la formación de los marinos españoles para poder integrarse en las dotaciones de las nuevas unidades a construir. La Armada alemana autoriza el envío de personal español a la Alemania nazi para realizar cursos y prácticas en sus unidades de guerra. Es aquí donde regresamos a la carrera militar de Pedro Fernández Martín.

Pedro Fernandez Martín, ya como capitán de navío, viaja a Alemania al frente del primer grupo de españoles con destino a unidades de la Kriegsmarine nazi. Permanece algún tiempo en Alemania.  En la segunda quincena de noviembre de 1942 pasa a integrarse en los buques alemanes que operan en el Báltico oriental. Prestó servicio en diferentes flotillas de guerra, participando en numerosas operaciones de minado, contraminado, patrulla antisubmarina, protección de convoyes, etc. Estuvo en el Báltico hasta enero de 1943. De allí paso por diversas unidades de la Kriegsmarine entre las que destacan el crucero "Admiral Scheer", un "viejo conocido" de los españoles por su intensa participación en el bloqueo del Mediterráneo a favor de los franquistas, y muy especialmente por el bombardeo que llevó a cabo sobre la población civil de Almería el 31 de mayo de 1937 junto con cuatro destructores alemanes.

Acabado su periplo con los nazis, Fernández Martín vuelve a España y obtiene ascensos muy relevantes, su carrera se dispara. Asciende a contralmirante, es nombrado jefe de la División Naval del Mediterráneo. Más tarde es nombrado Comandante General del Arsenal de Cartagena (Murcia). De Cartagena pasa a Palma de Mallorca, ostentando el cargo de Jefe de la Base Naval. Ascendido finalmente a almirante es nombrado Capitán General del Departamento Marítimo de Ferrol, motivo por el cual intuyo da nombre a una de las calles del arsenal ferrolano. Es Ferrol su último destino, fallece en 1962.

Parece incontestable que Fernández Martín no puede dar nombre a ninguna calle, pues ¿Cuales son los méritos que avalan tal distinción?. ¿Quizás quebrantar su juramento de lealtad a la República Española y levantarse en armas contra ella?, ¿ Prestar servicio en la fuerzas navales nazis durante la II Guerra Mundial? ¿Formar parte importante de la Armada franquista, colaborando así de forma clara al mantenimiento de la dictadura en España?

Yo desde aquí me pregunto: ¿Que argumentos puede esgrimir la Armada, y en particular el mando del Arsenal de Ferrol, para negarse a retirar su nombre del callejero?




Benito Sacaluga




(1) La Kriegsmarine fue la armada del III Reich entre 1935 y 1945. Era una de las tres ramas de la Wehrmacht, las fuerzas armadas unificadas de la Alemania nazi.


Fuentes del periplo alemán: 

  • Karl H. Guderian. Mundo.S.G.M







domingo, 3 de marzo de 2019

LAS CALLES FRANQUISTAS DEL ARSENAL DE FERROL



Transcribo a continuación noticia publicada el uno de marzo actual en Diario de Ferrol, relacionada con el cambio de los nombres franquistas de sus calles por otros de personas que “hayan luchado y sufrido por los valores democráticos y cívicos”.

Entre los nombres propuestos figura el Teniente Coronel Maquinista Benito Sacaluga Rodriguez, alma de este blog.

Benito Sacaluga
en el centro, con la gorra bajo el brazo.
Entre 18 julio de 1936 y
17 de junio de 1937

MILITARES SE UNEN A LAS PETICIONES PARA QUE SE RETIREN LAS CALLES FRANQUISTAS DEL ARSENAL .



La Ley de Memoria Histórica aprobada en 2007 vuelve a resonar en la actualidad ante la existencia, todavía, de vestigios del franquismo en la ciudad naval. Es el caso del callejero del Arsenal ferrolano, que conserva vías dedicadas a cargos que fueron partícipes en la guerra civil y posterior dictadura, de las cuales muchos partidos políticos ya pidieron en su día su retirada.

A este reclamo se une ahora el “Manifiesto en contra del franquismo en la Fuerzas Armadas, cuyo portavoz, el capitán de navío del Cuerpo de Ingenieros Electricistas de la Armada retirado, Arturo Maira, envió un escrito con esta petición al vicealmirante jefe del Arsenal de Ferrol, Antonio Duelo Menor; a demás autoridades de la Armada; al Ministerio de Defensa; la Delegación del Gobierno en Galicia; y al alcalde local, Jorge Suárez.

“Creo sinceramente que, de una vez por todas, la Armada debe dar prioridad a la democracia y, en este caso, al pueblo de Ferrol que nos aloja en su ciudad desde hace siglos”, manifiesta en su carta Maira, al mismo tiempo que reitera que “en el Arsenal se está incumpliendo la Ley de Memoria Histórica”.

Son un total de nueve las placas que actualmente dan nombre a algunas de las calles de las instalaciones militares, recordando al Almirante Vierna, el Crucero Baleares -“constituye una exaltación colectiva de la sublevación militar y Guerra civil”-, destaca el portavoz del Manifiesto, al Soldado Lois, al Almirante Fernández Martín, al Marqués de Alborán, al Almirante Honorio Cornejo, a Cándido Pérez, a Salvador Moreno y a González Llanos.

“Me parece oportuno señalar que la Armada debe intentar por todos los medios posibles recuperar su armonía con el pueblo español, soberano de acuerdo con la Constitución y democrático en sus sentimientos, valores y sentido histórico”, asegura el firmante de la carta.
“Personas dignas” 

Desde el “Manifiesto en contra del franquismo en la Fuerzas Armadas” ven lógico renombrar estas mismas calles con “personas dignas”, relacionadas con la Armada y con el Arsenal ferrolano que “hayan luchado y sufrido por los valores democráticos y cívicos”.

Así, ayudados por el historiador Bernardo Máiz, realizaron una selección de 15 candidatos para ocupar estas placas y una votación entre varias decenas de firmantes del Manifiesto, de la que salieron elegidos diez.

Condestable Dionisio Mouriño; Contralmirante Antonio Azarola (jefe del Arsenal); cabo Artillería Naval Ramiro Corredeguas; Teniente de Navío Luís Sánchez (dotación “Cervera”); Capitán de Navío Sandalio Sánchez (Comandante del “Cervera”); Condestable Vicente Peña (Guerrillero Antifranquista); Condestable Carlos Allegue; Teniente Coronel Maquinista Benito Sacaluga (Jefe de Máquinas del “Jaime I”); Coronel Médico de la Armada Luís Pérez; y Capitán de Corbeta Antonio Sanjuán, conforman la lista de nombres propuestos por Máiz y los militares firmantes del documento.

Además, debido a que en la Punta del Martillo del Arsenal local se fusilaron, durante la sublevación de 1936 y años posteriores, a un número indeterminado de marinos y ciudadanos cuyo “único delito fue cumplir con su deber, la defensa de la legal y legítima II República Española”, desde “Manifiesto en contra del franquismo en las Fuerzas Armadas” instan a levantar un monumento o placa conmemorativa en dicha zona. “Es lo menos que podemos hacer en su memoria, como consuelo de sus descendientes y como ejemplo para todos los presentes y futuros miembros de la Armada, de lo que jamás debió haber ocurrido”, aseguran.

Vieja demanda 

El cambio de nombres en el callejero militar de Ferrol es un tema que irrumpe en la actualidad de vez en cuando desde hace años y son muchas las fuerzas políticas que han solicitado formalmente la retirada de estas placas.

En 2009, el pleno de la corporación local, con Vicente Irisarri como alcalde, aprobó una moción impulsada por Esquerda Unida en la que se pedía la retirada de estos nombres –tuvo el apoyo del PSOE y BNG y PP e Independientes por Ferrol se abstuvieron–. Dos años más tarde, la asociación Ferrolterra Nosa Memoria se unía a la misma petición y Gaspar Llamazares (IU) realizó una pregunta parlamentaria al Gobierno por el retraso en el cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica en las instalaciones militares basadas en la ciudad naval.

En 2012 el grupo municipal de Esquerda Unida criticaba a Defensa por mantener este callejero y en 2014 el PSOE propuso también eliminar estos nombres. Ese mismo año, el Arsenal retiró la placa de una calle dedicada a Carrero Blanco. Al año siguiente nace la Asociación de Familiares de Marinos Víctimas do Franquismo na Base Naval de Ferrol, para reivindicar su memoria y hechos como los enfrentamientos armados que sucedieron del 19 al 21 de julio de 1936 en los que la marinería se enfrentó para impedir que los sublevados se hiciesen con el control de los buques de guerra aquí destinados, como el “Almirante Cervera” y el “España”.

Recientemente, en 2016, el grupo parlamentario confederal de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea instó al Gobierno de Mariano Rajoy a retirar los nombres de “connotados golpistas y ministros de la dictadura franquista” del callejero del Arsenal ferrolano.

Lo que desean ahora desde el Manifiesto es que no ocurra “una vez más otra manipulación histórica manejada por personas simpatizantes con el anterior régimen que, por desgracia, como la experiencia reciente nos demuestra, no son infrecuentes en nuestras Fuerzas Armadas, sobretodo en sus escalones superiores”, indican.

Diario de Ferrol
01 marzo 2019