domingo, 5 de julio de 2020

LA ESCUADRA




Publicado en el semanario "La Armada", 11 de septiembre de 1937.


Autor: Juan Oyarzabal, capitán de fragata,  Director de Tiro del acorazado "Jaime I" (15/12/1936 al 02/07/1937);  2º comandante del destructor "Almirante Antequera" (02/07/1937 al 20/12/1937); comandante del destructor "Almirante Valdés" (20/12/1937 al 29/03/1939).



Juan de Oyarzabal y Orueta


LA ESCUADRA


¿Qué hace la Escuadra? ¿No sale?
¿Siempre ha de estar en el puerto?
Decidme: ¿Qué hace la Escuadra?
¿Qué hacen estos marineros?

Claveles de voz y sangre
en el aire florecieron.

Cortó el humo del tabaco
la tirantez del momento
y la voz de la Marina,
la voz de los marineros,
la voz que se hizo gigante,
llenando todo el silencio,
subió por los anaqueles,
se enredó en los pensamientos,
cubrió insignias de partido,
con un tapiz de desprecio,
y empinándose en las mesas
sobre los vasos sedientos,
sobre las botellas pródigas,
sobre los discursos huecos,
habló a los hombres de tierra,
habló a los hombres del pueblo,
¡habló como sabe hablar
la voz de los marineros!

¿Qué hace la Escuadra?... Escuchadme
hombres de tierras adentro.
La Escuadra sale en las horas
alfombradas de silencio
a inquietar al enemigo
con despertares sangrientos.
La Escuadra presta su ayuda
para la causa del pueblo
en las noches sin esquinas
abiertas al mar y al viento.
¿Qué hace la Escuadra?...Escuchadme
La Escuadra viste de acero
a mares que han desnudado
los piratas extranjeros.

La Escuadra le da a la mar
sus más gloriosos momentos...
¡La Escuadra pintó de gris
a todos los paralelos! 

¿Qué hace la Escuadra? .. Escuchadme
¡Escuchadme, compañeros!
La escuadra va navegando
con todo el mando en su puesto.
El aliento de sus hombres
le da a la Escuadra su aliento,
y en sus miradas despiertas
y en sus músculos de hierro,
y en sus cañones potentes
y en sus corazas de acero
lleva la Escuadra la fuerza
de sus bravos marineros...
¡¡Así busca al enemigo
la Escuadra de nuestro pueblo!!

Después cuando la victoria
florece en los masteleros,
cuando huelen a romance
los gallardetes señeros,
la Escuadra vuelve a su base,
la Escuadra vuelve a su puerto,
sonrisas de litorales
en sus rodas recogiendo,
tras haber barrido el mar
con almas de marineros...
¡¡Tras haber cortado el tallo
de la rosa de los vientos!!

Y entonces dicen algunos
de los de tierras adentro:
¿Qué hace la Escuadra? ¿No sale?
¿Siempre ha de estar en el puerto?

Juan Oyarzabal









miércoles, 24 de junio de 2020

TENIENTES EN CAMPAÑA DE INFANTERÍA DE MARINA





Publicado en el Semanario "La Armada" (Órgano del Comisariado y Portavoz de los Marinos de la República), el nueve de julio de 1938.



Con motivo de haber acabado el curso los alumnos de la primera promoción de Tenientes en Campaña de Infantería de Marina, tuvo lugar en la Escuela Naval Popular una ceremonia, sencilla como de guerra, pero llena de cordialidad republicana. 


Invitados por el Director de la Escuela, don Luis Junquera, asistieron el Jefe de la Base Naval don Antonio Ruiz, el laureado Jefe de la Flota don Luís González de Ubieta, el Comisario General de la misma compañero Bruno Alonso, el Coronel del Regimiento Naval n.° l, don Basilio Fuentes, el Jefe del Arsenal don Norberto Morell, el Comandante Militar de 1a Plaza don Francisco Gutiérrez, el Jefe del Estado Mayor Mixto don Vicente Ramírez, el Delegado de Propaganda del Gobierno don Miguel San Andrés, el Profesorado de la Escuela Naval, etc.

El Comisario Político de la Escuela, Ginés Ganga, dirigió unas palabras de despedida a los nuevos oficiales, y el Delegado de Propaganda, señor San Andrés, pronunció un brillante discurso ensalzando las virtudes de los marinos de la República.

He aquí la primera promoción de Tenientes en Campaña de Infantería de Marina:

Con el número l, Luís Ardiaca Alé-; 2, Sergio Puig Almirall; 3, Ramón Bertrán Olivellas; 4, José María Sanllehy Roda; 5, Juan Aguilar Maldonado; 6, Modesto Durant Padró; 7. Eugenio Ferrández González; 8, Antonio Granda Pérez; 9, César Manzano Ortega; l0, José Martínez Rosell; 11, Juan Cacala Señar; 12, Francisco García Carmona; 13, José Escolar Jovells; 14, Luís AIsedo Renovález; 15, José Inberno Iberno; 16, Cándido Amat Juan; 17, Ángel Domínguez Jarque; 18, Gabriel Cortés Fontán; 19, Pedro Lloverás Llorach; 20, Antonio Ortuño Cánovas; 21, Antonio Oller Farrás; 22, Francisco Soto Mercader; 23, Francisco Miró Enrech; 24. Aurelio Sancho Mur; 25, Gonzalo Martín González; 26, Ramón Marcos Pérez; 27, Luís Álvarez Casco Trelle; 28, José Soler García; 29, Ramón Serrano Monclús; 30, José Andrés Martí; 31, Gabriel Ferrer Blasco; 32, Francisco Díaz López; 33, Gaspar Pérez Sellas; 34, Claudio Gauthier Marín; 35, Juan J. Navarro Izquierdo; 36, Antonio Palonés García; 37, José Nogueras Batlle; 38, Incógnito Ferrer; 39, Francisco Pérez López; 40, Adrián León Rosales; 41, Castor Serramián Casanova; 42, Fernando Catalá Portell; 43, Angel Garcerán García; 44, Ramón Pablo Palacios; 45, Salvador Carbó Chaquet; 46, Fulgencio Pujante Vivancos; 47, José Ballester Guixot; 48, Juan J. Maiquez Martínez; 49, Faustino Beleña Alfonso; 50, Jesús Jódar Carrasco; 51, Francisco López Pérez; 52, Ramón Poca Pons; 53, Juan Sebastián Cumba; 54, Juan Luís Prats; 55, Juan P. Rodríguez Pérez; 56, Antonio Rey Cotos; 57, José A . Lara Guillén; 58, Antonio Villar Filloy; 59, Miguel Valera Jiménez.





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Una vez graduados, la práctica totalidad de estos Tenientes en Campaña pasaron a prestar servicio en Cuerpos de Ejército y Brigadas Mixtas. En fecha del 1 julio de 1938 el número total de Oficiales de Campaña (Tenientes y Capitanes) ascendía a 805.






domingo, 21 de junio de 2020

EL “BIGARRENA” Y EL “DONIBANE” RUMBO AL EXILIO.



Dos pequeños pesqueros vascos protagonizan esta historia. Trece marinos, dos oficiales del ejército vasco y un polizón cruzan el Atlántico en busca de la libertad que el recién instaurado régimen franquista les negaba en España. Parten hacia el exilio. Transcribo a continuación un resumen de las vicisitudes de esta travesía de 34 días, publicadas por Sebastian Cabot en Webmar .

Foto tomada en el "Bigarrena"


EL “BIGARRENA” Y EL “DONIBANE”


El domingo 6 de agosto de 1939 dos pequeños pesqueros, “Donibane” y “Bigarrena”, salen de la barra del rió Adour a las seis y media de la tarde, del muelle Des Allées Marines del puerto de Bayona.

Son dos pequeñas embarcaciones con casco de madera, cuadernas metálicas y provistas de motor Diesel de 50 HP. Sus características: eslora 14 metros; manga 3,50 metros y un metro de calado.

Tripulación del “DONIBANE”

- Pedro Ruiz de Loizaga, capitán. (1)
- León Aguirregomezcorta.
- Mosé Bedialauneta.
- Pedro de Bernedo.
- Silvestre de Isasti.
- Francisco Valdivieso.
- Fernando de Echegoyen y
- Ramón Coscorrotza.

Tripulación del “BIGARRENA”

- José María de Burgaña, capitán. (2)
- Antonio López Altonaga.
- Emilio de la Hoz.
- Cosme de Goitiz.
- José de Zabaleta,
- Ricardo de Azpirichaga y
- Joseba de Arriandiaga

Todos ellos marinos excepto Azpiritxaga y Echegoyen, oficiales del ejercito vasco hechos prisioneros y canjeados.

Este es un pequeño resumen del diario de navegación:

6 de agosto de 1939

Aprovisionados y listos los dos pesqueros saliendo a las 18,00 por la ría con bandera francesa. Al pasar frente a Brise Lames izamos la bandera venezolana al tope del trinquete y la de Euzkadi a proa, saliendo así por la barra del Adour a las 18.60 horas.

A bordo del “Bigarrena”, cuando ya estábamos en el mar, ha surgido de la bodega un individuo, que ha debido de estar oculto después de embarcar sin nuestro conocimiento en los momentos de confusión de la despedida. Dice llamarse Miguel Marina Barrero, natural de Bilbao, de 24 años. Al no haber modo de desembarcarle, continúa viaje con nosotros.

El 16 de agosto en Dakar

A las siete de la mañana, hora local, recibimos la visita de las autoridades marítimas y sanitarias, mostrándoles la patente de sanidad y demás documentación que obraban en nuestro poder. Expuesto a las autoridades el objeto de nuestra escala en el puerto, de aprovisionarnos al completo de agua, víveres y combustible.

Viernes 1 de septiembre de 1939. Singladura 11.

Dakar-Venezuela.

Por las estaciones alemanas, en sus emisiones radiadas para Centro y Sudamérica, nos enteramos que el ejército alemán, habiéndose recibido orden de oponerse a las “violencia polacas”, había comenzado a actuar encontrándose ya las fuerzas bastantes adentradas en territorio polaco. Poco después recibimos por vez primera la radio de La Habana y de ella escuchamos la confirmación del comienzo de la guerra polaco-alemana.

Lunes 4 de septiembre de 1939.

Con la emoción que es de suponer, captamos de madrugada la noticia de declaración de guerra a Alemania por parte de Inglaterra y Francia. Pescamos albacoras de 4 a 5 kgs.

Martes 5 de septiembre de 1939. Singladura 15. 

José María Burgaña
Capitán del "Bigarrena"
Navegamos con viento duro, racheado del ENE y maretón del mismo. Al amanecer arrecian los chubascos acompañados de fuerte viento…Una de las rachas toma la vela del revés y la abate, rompiendo el palo; conseguimos repararlo provisionalmente como para sostener la vela.

Por la tarde cerrados en agua bajo chubascos continuos. Pescamos dos albacoras de 60 y 100 kilogramos de peso. Hacia el anochecer cede el viento y comienza el cielo a despejar. En uno de los claros avistamos los montes de Tobago por la amura de estribor.

A las 18.30, poco antes de cerrar la noche, aparece, por la amura de babor un barco petrolero que navega sin luces rumbo al E. Nosotros encendemos las nuestras reglamentarias y a poco comienza el referido barco a maniobrar de manera extraña; parece que nos teme y trata de alejarse poniendo proa al Sur, dándonos más tarde popa y huyendo hacia el SW perdiéndose en la noche con todas las luces apagadas.

Miércoles 6 de septiembre de 1939. Singladura 16.

A las 07.00 horas, ante las bocas del Dragou, gobernamos al S75W con objeto de aterrar y seguir luego la costa Norte de la península de Paria. Hacia las 17.00 horas comunicamos con un velero que resulta ser guardacostas venezolano. Nos ofrecen víveres, que no necesitamos, y a nuestra vez le entregamos la albacora de 60 kilogramos pescada la víspera. A las 18.30 fondeamos sin novedad en la bahía de Río Caribe (Estado Sucre. Venezuela), en la que entramos portando pabellón vasco. Admitidos a libre plática, saltamos los dos capitanes a tierra y redactamos un telegrama dirigido a Caracas dando cuenta de que entraremos en La Guaira, el viernes 8 al mediodía. A las 22.45 horas levamos anclas y salimos a la mar. Tiempo encalmado y mar llana.

Jueves 7 de septiembre de 1939. Singladura 17.

Tiempo encalmado y mar llana a 04.15 horas demora el morro de Chacopata al S/v a 1 ½ millas. Pasamos por el canal comprendido entre la isla Coche y los islotes de la banda de tierra. A las 07.55 doblamos la punta Araya a ½ millas y a las 10.05, portando el pabellón vasco, atracamos en Cumana, siendo admitidos a libre plática. En Cumana nos aprovisionamos de agua y a las 12.05 largamos amarras saliendo para La Guaira. Izamos velas para aprovechar la brisa favorable que ha entablado y gobernamos al N85Wv en demanda de quedar libres de la punta Codera. Arriamos aparejos y sacamos una docena de doradas de 2 a 3 kilos.

Viernes 8 de septiembre de 1939. Singladura 18.

Amanece con viento en calma y mar llana; vamos corriendo la costa a poca distancia y a máquina moderada, para no adelantarnos a la hora prevista de llegada. A 11.45 doblamos la boya de entrada del puerto de La Guaira (Estado Vargas. Venezuela), portando ambos barcos pabellón vasco a popa. A 12.00 fondeamos en lugar designado por el práctico, siendo poco más tarde admitidos a libre plática y dando con ello feliz término a la singladura y al viaje.

Como nota pintoresca de esta última parte de la travesía,  al igual que nos ocurrió con el petrolero, que al vernos realizó una extraña maniobra alejándose de nosotros, nos sucedió lo mismo con algunos otros barcos. Son conocidas las precauciones adoptadas por todos los mercantes, especialmente ingleses y franceses, con motivo de la declaración de la guerra con Alemania. Nuestras pequeñas embarcaciones en el horizonte, daban la impresión del lomo de los submarinos y esta semejanza es la que determinó que los barcos señalados al vernos tomaran rumbo contrario a la dirección que seguían.

En Venezuela hemos sido cordialmente recibidos. Se ha constituido una sociedad con el título de “Pesquerías Vascas del Caribe” de la que es presidente el antiguo empleado del Banco de Vizcaya y alto funcionario de Hacienda del Gobierno Vasco, D. Juan de Olazabal, e inmediatamente las dos pequeñas lanchas de seis toneladas, se dedican activamente a la pesca, mientras se estudian otros proyectos de mayor envergadura. 



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(1) PEDRO RUIZ DE LOIZAGA URIGOITIA (Guernica, 1906- Bilbao,1992)

Capitán de la Marina Mercante. Al estallar la guerra estaba embarcado en un pesquero. En diciembre de 1936 fue nombrado capitán del bou armado "Iparreko-Izarra" con el que realizó servicios de vigilancia costera y alguno de protección a mercantes.

Tras la caída de Bilbao pasó a Santoña y luego a Santander, una vez incorporado el buque a las Fuerzas Navales del Cantábrico. Al perderse Santander marchó a Gijón, de donde salió en septiembre rumbo a Le Verdon. Regresó a la zona republicana e ingresó en Carabineros de Mar como capitán. Se le dio el mando del motovelero "Margarita Taberner" que hacía el enlace entre Levante y Cataluña.

Al acabar la guerra se refugió en Francia. Junto con el capitán Burgaña marchó a Venezuela en dos pequeños pesqueros "Donibane" y "Bigarrena", con otros marinos vascos y continuó allí trabajando en el mar, hasta su vuelta a España.

(2) JOSÉ MARIA BURGAÑA BELAUSTEGI (Motrico, 1905- Caracas,1987)

Capitán de la Marina Mercante. La guerra le sorprendió en aguas de Irlanda al mando de las parejas "Domayo" y "Mourisca", con las que luego organizaría el núcleo de los Servicios Marítimos de las Milicias Vascas.

En octubre entró en la Marina de Guerra Auxiliar de Euzkadi como secretario de la Jefatura y en febrero pasó a ser delegado de Marina en Portugalete, encargándose de organizar las labores de rastreo de minas. Sus cuatro hermanos, Luís, Cesáreo, Ignacio e Hilario, sirvieron con él en la Marina vasca.

Al caer Bilbao se refugió en Francia y de allí marchó en 1939 a Venezuela al frente de dos pequeños pesqueros construidos en Bayona, "Donibane" y "Bigarrena", tripulados por personal de la antigua marina de Euzkadi.

En Venezuela se afincó definitivamente y trabajó como marino y profesor de náutica. Fue además colaborador de varias publicaciones. Dejó escrito un curioso libro, El Vasco, Pueblo Singular (Editorial Sucre, Caracas, 1978).  Falleció en Caracas en 1987.






sábado, 20 de junio de 2020

EL "TRAMONTANA"





Originalmente era un bacaladero de la compañía PYSBE (Pesquerías y Secaderos de Bacalao de España), gemelo del "Mistral", luego transformado en bou "Gipuzkoa". No llegó a incorporarse a la Marina Auxiliar de Euzkadi porque en septiembre de 1936 fue reclamado por el ministro de Marina y Aire, Indalecio Prieto, cuando estaba seleccionado para ser artillado.


El "Tramontana" operó el resto de la guerra en el Mediterráneo, convertido en un buque muy singular. Se le destinó a cometidos especiales, generalmente bajo dependencia directa del Estado Mayor de la Marina. Durante toda la guerra mantuvo a la mayoría de su primitiva tripulación de PYSBE, que encabezaba Mariano Manresa capitán de corbeta de la Reserva Naval, santanderino; como Primer Oficial iba el lequeitiarra Isaac Echave, con categoría de teniente de navío; de jefe de máquinas, el capitán maquinista Alvaro Arechavaleta, de Erandio; de 2º Manuel Aberasturi, de Arteaga, y de 3º Eduardo Echaniz, de Elgoibar. Más adelante se incorporarían los alféreces de navío de la Reserva: Antón Brouard, de Lequeitio, y Amadeo Uribe, de Busturia. También la mayoría de los subalternos y marinería eran vascos y alguno cántabro.

Prieto reclamó el buque para dedicarlo al traslado de oro del Banco de España desde Cartagena a Marsella con el fin de pagar compras de material militar hechas en Francia. El "Tramontana" realizó cuatro de estos viajes el 12 y 29 de octubre de 1936, el 9 de diciembre y el 10 de enero de 1937, transportando 1.688 cajas con más de 110 toneladas de oro sin sufrir ningún percance. Una vez finalizados los transportes de oro, se dedicó a labores de transporte de guerra, realizando un viaje mensual entre Cartagena y los puertos republicanos del Mediterráneo. En el verano de 1937 se le instaló a popa una ametralladora antiaérea y desembarcó Mariano Manresa, asumiendo el mando del buque el teniente de navío Isaac Echave.

Después del verano los viajes como transporte continuaron al mismo ritmo. En el transcurso de uno de ellos, el 14 de octubre, el "Tramontana" fue atacado por el submarino italiano "Galileo Galilei" (CC Alfredo Criscuolo) que, operando bajo bandera española como "General Mola II", le lanzó tres torpedos. El ataque se produjo de madrugada cuando el barco cruzaba frente a Tarragona en dirección a Barcelona, a la altura del cabo de Salou. Dos torpedos pasaron por proa y popa sin alcanzar al barco y el tercero, bien centrado, pasó afortunadamente por debajo.

En febrero de 1938 trasladó a Rosas 250 minas que debían servir para establecer las defensas submarinas del puerto. Durante el mes de junio se le montó en Cartagena 1 cañón Vickers de 101’6 mm. a proa, conservando a popa la ametralladora antiaérea. Nunca llegaría a emplear el cañón en acción de guerra y la ametralladora sólo en una ocasión, durante un ataque aéreo contra Barcelona. En julio fue asignado a la Flotilla de Vigilancia y Defensa Antisubmarina de Valencia, muy mermada por varios ataques aéreos, aunque el "Tramontana" siguió prestando los mismos servicios de transporte entre Cartagena, Valencia y Almería.

El 31 de agosto desembarcó el comandante Isaac Echave y varios tripulantes, reclamados por el ministro de Hacienda para que se presentaran en Barcelona. Más adelante se trasladarían a Francia con Mariano Manresa, el antiguo comandante del buque, para hacerse cargo del tesoro de la República. A ellos se les encomendó conducirlo a México, a bordo del yate "Vita". La tripulación del yate estaba formada por oficiales y marineros vascos y cántabros, bajo el mando del capitán José Ordorika, de Lequeitio, y de Mariano Manresa como administrador responsable de la operación. El tesoro llegó a Veracruz en el "Vita" el 23 de marzo de 1939 y sirvió para auxiliar a los republicanos en el exilio después de la guerra. A Echave le sustituyó en el mando del "Tramontana" el teniente de navío Manuel Hoyos Amenabar de Santurce, que sólo estaría un mes, pues a finales de septiembre tomaría el mando el alférez de navío Amadeo Uribe, antiguo oficial del bou "Donostia" y permanecería en él hasta el fin de la guerra.

El "Vita"

El episodio final de la Guerra Civil en el mar, el abandono de Cartagena por la Flota Republicana, tuvo también nombres vascos entre sus protagonistas. El 5 de marzo de 1939, la Flota se vio obligada a abandonar su base de Cartagena al estallar en la ciudad una rebelión de signo franquista, al tiempo que en Madrid triunfaba el golpe de Estado del coronel Casado. Otros buques también siguieron a la Flota en su salida, como el "Tramontana" y el "Transporte T-C" (ex SAC-2), cargados de personas que escapaban de la ciudad presintiendo el final.

En vista de que la situación no estaba clara, el Jefe de la Flota, decidió no regresar y puso rumbo a las costas de Argelia. Una de las pocas voces discordantes fue la del comandante del destructor "Almirante Antequera", el ya teniente de navío del Cuerpo General Pedro Marcos Bilbao, que pretendió regresar a Cartagena para no abandonar a los republicanos que habían quedado allí, pero el Jefe de la Flota le obligó a reincorporarse a la formación. A bordo del buque insignia, el crucero "Miguel de Cervantes", varios mandos socialistas y el Jefe del Estado Mayor detuvieron a una treintena de marinos, entre ellos al 2º comandante, capitán de corbeta Rafael Menchaca, por temor a que intentaran apoderarse del buque para regresar a Cartagena.

Finalmente la Flota entró en el puerto tunecino de Bizerta el 7 de marzo, después de solicitar asilo para sus tripulaciones. El "Tramontana", el "T-C" y otras embarcaciones lo hicieron en Orán el mismo día, iniciando un goteo de llegadas de buques sueltos que se prolongaría todo el mes. La guerra había concluido en el mar. Muchos marinos vascos fueron a parar a campos de concentración: Marcos Bilbao, Menchaca, Azkune, Uribe, Palacios, Iribar, Agirre, Acha, ... Para ellos empezó entonces el largo camino del exilio.



Fuente: Publicado en guipuzkoakultura. Marinos Vascos en la Armada Republicana.