domingo, 8 de mayo de 2022

ALFÉREZ DE NAVÍO CARLOS MOYA BLANCO, DESERTOR DE LA FLOTA REPUBLICANA

 

El destructor republicano "José Luís Díez", se desplazó al Cantábrico el 21/09/1936, junto con el grueso de la Flota. Fondeó en El Musel el 25/09/1936. Cuando la Flota regresó al Mediterráneo, a mediados de octubre, el "José Luís Díez" quedó en el Norte junto a los submarinos C-2, C-5 y el torpedero T-3. En el mes de noviembre de 1936 se lleva a cabo una reestructuración de los mandos de los buques de guerra (Decreto del Ministerio de Marina de fecha 10 de noviembre) y  pasa a ser su comandante el alférez de navío Carlos Moya Blanco, partidario de los facciosos. El destructor se mantuvo inactivo en Bilbao durante largos periodos de tiempo.


Destructor "José Luís Díez"

Lo sucedido en el Cantábrico, que se relata a continuación, viene a confirmar lo que no pocos comandantes de buques de guerra republicanos hicieron para procurar que la guerra la ganasen los sublevados contra la República.

El día 2 de enero de 1937, el Jefe de Marina del Gobierno Vasco emite el siguiente informe para el Consejero de Defensa:


ESTUDIO CRÍTICO DE LA PERSECUCIÓN EFECTUADA POR EL DESTRUCTOR "JOSÉ LUIS DÍEZ" A VARIOS BOUS FACCIOSOS, DIA 2 DE ENERO DE 1937 (1)


Del informe precedente, se deduce que el destructor "José Luís Díez" desde las 11,30 en que se le sitúa a la altura de entre Plencia y Arminza, hasta las 13,00 en que demoraba a 9º al N 1/4 NE. de Lekeitio ha navegado 23'5 millas en una hora y diez minutos a un promedio de 20 millas por hora.

Velocidad ésta muy inferior a la normal, ya que dicho destructor puede desarrollar en condiciones normales hasta 35 millas por hora.

Los bous facciosos, desde las 10,45 horas en que salían de Pasajes, hasta las 12,40 horas en que aun seguían navegando rumbo al O han llegado a navegar 25'5 millas en una hora y cincuenta minutos, a razón de 13 millas por hora, que aunque bien podían desarrollarla alguno de los barcos que componían la flotilla parece algo excesiva para aplicar al conjunto de la misma.

No obstante, se mantendrán en este estudio las velocidades de veinte millas y trece millas por hora respectivamente para el destructor y la flotilla facciosa.

A las 13 horas según las situaciones e informaciones, los bous demoraban a 6 millas al E del destructor, o sea en el límite de alcance de los cañones de éste.

En caso de decidirse el destructor, confiando en su superior potencia artillera, a internarse en la zona de fuego batida por los bous hubiera podido alcanzarles y cortado la retirada hacia las 13,30 o 13,35. En ese momento se hubieran encontrado situados a 10,5 millas de Zumaya, a 14,50 de Donostia, 17 de Pasajes y a 10 de la tierra más próxima, fuera por lo tanto del peligro de las baterías de costa. Pero no ha sido así.

Bou "Galerna"
Bacaladero armado.
Gouache sobre cartón
Autor: José Ramón Rica de la Sota
(Euskadi eus)

Han sido las 15,00 cuando el destructor "Díez" ha abierto fuego contra los bous. De mantener los andares respectivos, debía mediar en ese momento entre ellos la distancia de 5 millas, o sea el límite máximo a que podía alcanzar el cañón de popa instalado en el bou faccioso "Galerna" y que era el único de este calibre que de momento podían valerse en el conjunto de la flotilla facciosa. Teniendo en cuenta que éstos se retiraban a todo vapor a puerto, la única artillería de que podían valerse era la que llevan instalada a popa, pues de haberse permitido el zig-zag, con el retraso consiguiente en su retirada, hubieran dado lugar a que se echaran encima los bous nuestros que acudían al lugar, con lo cual se hubiera apurado más aún la situación crítica en que se encontraban los facciosos.

Por lo tanto, la artillería que ante sí se oponía al "Díez" era en su conjunto la de un cañón de 101 mm, emplazado a popa del "Galerna", más cinco cañones de 47 mm a popa de cada uno de los bous y dos más a cada costado del "Galerna". O sea que en el momento de iniciar el el fuego el destructor se encontraba en situación muy ventajosa para, manteniéndose siempre fuera del alcance de los bous facciosos, poder batirle a su vez con eficacia, ya que dominándoles en marcha por su superior velocidad se podía haber permitido maniobrar convenientemente persiguiéndoles siempre y castigándoles con el total de sus cuatro cañones de 120 mm. En estas condiciones se hubiera podido mantener hasta las 13,50, manteniéndose siempre a más de 10 millas de la costa a fin de resguardarse de las baterías enemigas emplazadas en tierra.

No obstante, y con gran extrañeza del Jefe que suscribe, a las 13,25 horas la distancia que mediaba entre el perseguidor y los perseguidos era la de 9 millas, por lo que se supone que al iniciar el combate el destructor debió de moderar, o aún parar su marcha, abandonando la persecución, y más tarde a las 13,30 viraba decididamente dirigiéndose hacia el O; solo cabe añadir a juicio del Jefe que suscribe que la ocasión de hoy se ha presentado esplendida para, de una vez, haber terminado con la flotilla facciosa de Pasajes, pues todas las circunstancias se han presentado favorables para capturar o destrozar a los referidos bous facciosos por el destructor "José Luís Díez".

Es cuanto tengo el alto honor de elevar al conocimiento de V.E. a los fines que se digne estimar más convenientes.

Bilbao, a 2 de enero de 1937

El Jefe de Marina





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El Informe anteriormente reproducido, ampliamente dotado de datos objetivos, debe ser considerado como ajustado a la realidad de lo que sucedió. Una vez más el comportamiento de los mandos desafectos ponían su grano de arena para la derrota republicana. En marzo de 1937 y durante el combate de Cabo Machichaco, el todavía comandante del "José Luís Díez" Carlos Moya Blanco llevó el destructor hasta Burdeos donde desertó junto a varios oficiales más.

El bou "Galerna" siguió activo durante toda la guerra, llevando a cabo numerosas misiones, especialmente contra el tráfico marítimo de suministros para la República. Peter Gretton, en su libro "El factor olvidado. La marina británica y la Guerra Civil Española"(1984), dice del "Galerna": "Se encontraba en todas partes"

Benito Sacaluga



(1) Archivo de Documentación de la Marina de Guerra Auxiliar de Euzkadi




 

lunes, 2 de mayo de 2022

ESPIAS Y TORPEDOS ALEMANES E ITALIANOS



La situación que se describe a continuación, y otras muchas más de la misma índole, fueron denunciadas por España repetidas veces ante el Comité de No Intervención en Londres, no sirvió de nada. Los estados europeos adheridos al Pacto, a saber Albania, Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Checoslovaquia, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos, Polonia, Portugal, el Reino Unido, Rumania, Suecia, Turquía, la Unión Soviética y Yugoslavia, miraron para otro lado ante los evidentes y constantes incumplimientos de Alemania e Italia.

La Libertad, 24 noviembre 1936 (1)

Valencia, 23.—A las once de la noche se ha facilitado por el Ministerio de Marina y Aire la siguiente nota:

"El ministro de Marina y Aire, que marchó ayer a Cartagena, de donde regresó esta tarde, informó detalladamente al Consejo de Ministros de la extraña agresión de que ayer fueron objeto, a la boca de aquel puerto, varios cruceros de nuestra escuadra allí fondeados, y expuso, además, antecedentes interesantísimos en orden a la actitud de los buques de guerra italianos y alemanes en el litoral español casi desde el momento mismo de estallar la guerra civil.



El informe del ministro de Marina y Aire cabe resumirlo así: 

No ha sido preciso esperar que los Gabinetes de Berlín y Roma reconociesen al Gobierno de Franco para advertir que los buques militares de ambas naciones, que en número crecido pululan desde Julio último por nuestras costas, realizaban acciones reñidas  con los deberes que impone  la neutralidad, dedicándose al auxilio de las escasas unidades de la escuadra española que quedaron en poder de los rebeldes. La Flota republicana ha sido constantemente espiada por dichos buques extranjeros, que en estratégicas posiciones podían darse cuenta perfecta de los movimientos de aquélla, los cuales eran a! instante conocidos por los buques rebeldes. 

Además, hay señales bastante claras para asegurar que a base de idénticos servicios de espionaje venían efectuándose los ataques aéreos que han sufrido algunas de nuestra naves del Mediterráneo.

Procede, para que esto no se limite a una vaga generalización, formular las debidas puntualizaciones:

El día 4 de Agosto, al disponerse a realizar la flota republicana un ataque contra Ceuta, apareció antepuesto el acorazado alemán "Deutschland", que previamente fondeó delante de la fortaleza del Hacho (Ceuta), por lo cual hubo de desistirse de la operación, encaminada a impedir el envío de refuerzos que los facciosos embarcaban allí.

Durante la estancia en Málaga de la flota republicana, hasta mediados de Septiembre, raro fue el día que no aparecieron en dicho puerto un acorazado, un crucero o un destructor alemán, cuyas estaciones radiotelegráficas participaban al enemigo los movimientos de los barcos. Las noches de bombardeo, el buque alemán de servicio permaneció iluminado, con lo cual se indicaba de modo perfecto el emplazamiento de la ciudad, resultando inútil que en ésta se apagara por completo el alumbrado.

En esa misma forma procedieron un buque de guerra alemán y un italiano la noche que la escuadrilla de Junkers encargada de los bombardeos nocturnos realizó el dispuesto contra Alicante. Con la presencia de barcos de guerra alemanes hicieron alternar siempre otros italianos.

Cuando la Flota republicana se hallaba en el Cantábrico, al salir de Gijón el conjunto de ella, en operación hacia Bilbao, surgió un crucero alemán, que la siguió de cerca hasta llegar a Bilbao la tarde del 26 de Septiembre.

Al día siguiente, cuando la flota marchaba a bombardear algunos objetivos en la costa guipuzcoana, fue objeto también de estrecha vigilancia por el mismo acorazado, qué apareció a la altura de Ondárroa, convoyando a un buque cablero de la misma nacionalidad. La disposición de los pescantes del cablero hizo sospechar que fuera él quien minó el puerto de Bilbao, pues conviene advertir que entonces no contaban los rebeldes con ningún buque minador, siendo muy difícil efectuar operación semejante a embarcaciones no preparadas especialmente.

Al regresar del Cantábrico la Flota y salir de Cartagena el "Méndez Núñez" y tres destructores para reunirse a ella, fue comunicada esta salida a los rebeldes por un destructor alemán que se hallaba a la entrada del referido puerto. A partir de entonces se ha acusado frecuentemente la presencia de un buque de guerra alemán a la entrada de Cartagena, sin duda con el encargo de comunicar a diario la situación de nuestros barcos. A veces ese buque levaba anclas y describía un círculo completo alrededor de nuestras naves para informarse de la situación de cada una de ellas y de su estado de conservación, apareciendo de nuevo más tarde para comprobar si continuaban en el mismo fondeadero.

Esta última semana se han registrado bombardeos nocturnos desde el mar contra algunos puntos de la costa de Levante y han sido echados a pique varios buques españoles que cargados de víveres navegaban por el Mediterráneo. Uno y otros hechos, efectuados siempre de noche, han sido atribuidos al crucero rebelde "Canarias". Hay motivos suficientes para creer que esas agresiones no ha podido realizarlas totalmente el citado buque, cuya presencia en sitios muy distantes de los lugares en que ocurrieron algunos ataques pudo ser perfectamente comprobada. Por lo tanto, es lógico deducir que buena parte de esas agresiones cometidas al amparo de la obscuridad corrieron a cargo de buques de guerra extranjeros.

Expuestos estos antecedentes, llegamos al relato de lo ocurrido ayer en Cartagena:

A las nueve de la mañana, dos de nuestros cruceros, él "Cervantes" y el "Méndez Núñez", que juntamente con el acorazado "Jaime I " se hallaban a la entrada del puerto, fueron atacados por varios submarinos. Los torpedos que se lanzaron contra el "Méndez Núñez" no dieron en el blanco. Uno de los disparos contra el "Cervantes" lo alcanzó en popa por la banda de estribor produciéndole averías. Los puntos, muy distantes entre sí, en que se hallaban el "Méndez Núñez" y el "Cervantes", y el escaso tiempo que medió entre los disparos contra uno y otro, así como la opuesta dirección del lanzamiento de los torpedos, permite afirmar que los submarinos agresores fueron, cuando menos, dos. 

Estos sumergibles forzosamente han de pertenecer a una escuadra extranjera. Los rebeldes no han dispuesto en ningún momento de submarinos, pues todos los de bandera española han permanecido fieles al Gobierno. De nuestros arsenales, sólo uno, el de Cartagena, que está en nuestro poder, se halla capacitado para construcción de esa clase de buques. Los rebeldes, por consiguiente, ni contaban con submarinos ni los han podido construir.

En la Jefatura de la Base Naval de Cartagena hay trozos del torpedo que averió al “Cervantes". Los torpedos italianos son iguales a los que usa la Marina española. El examen del material recogido permite asegurar que el torpedo no es ni español ni italiano, apreciándose claramente la diferencia en la clase de los tornillos.

Después de la agresión relatada, se aproximó a la entrada del puerto de Cartagena un destructor alemán que durante el ataque estuvo a la vista, pero bastante alejado, v después de apreciar los efectos de la agresión volvió a alejarse."


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Entrada de las tropas del general Mola en San Sebastián (12 de septiembre de 1936). El desfile estuvo encabezado por la bandera rojigualda flanqueada por las de Italia y de Alemania 

(Imagen Marín-Kutxa_Fototeka)

Benito Sacaluga



(1) Documento facilitado por Willyam Romero




viernes, 29 de abril de 2022

SANGRE EN CARTAGENA UN 29 DE ABRIL



Según los cronistas, el 29 de abril de 1939, hace 83 años, en Cartagena lucia el sol primaveral, sin embargo la oscuridad y el miedo se habían hecho dueños de la ciudad....y de todas las ciudades españolas. Cartagena había sido oficialmente ocupada por las tropas franquistas el último 30 de marzo. Desde ese mismo día la maquinaria de la represión se puso en marcha, principalmente soportada en el contenido del  Bando emitido por la Junta de Defensa Nacional (28/07/1936) declarando el Estado de Guerra. En dicho Bando se indicaba que todos aquellos que se opusieran a las nuevas autoridades serían juzgados. Ni que decir tiene que aquellos que prestaron sus servicios en los ejércitos de la República se convirtieron en objetivos preferentes, objetivos que en Cartagena estaban especialmente representados por los marinos de la Flota Republicana que no habían partido hacia Bizerta a primeros de marzo, también la sufrieron aquellos marinos republicanos que volvieron a la Península confiados en las promesas de justicia y benevolencia, llevadas a cabo por los marinos franquistas desplazados a Túnez para hacerse cargo de la Escuadra republicana allí fondeada. Los que no volvieron se libraron de la represión, pero les esperaba un terrible e interminable exilio, lejos de sus familias y de España.


Tropas de la IV División Navarra 
desfilando por la Cartagena recién ocupada (31/03/1939)
(Imagen: La represión Franquista en Cartagena 1939-1945. 
Pedro María Egea Bruno

Dada la ingente cantidad de personas a procesar, se hizo necesaria la creación de consejos de guerra permanentes. Tan solo en tres semanas se habían elevado a sumario 150 Causas e informado de más de 450 sumarios de jefes, oficiales y auxiliares de la Armada. Tras los consejos de guerra, una total farsa para justificar los asesinatos, venían las penas, muchas de ellas de muerte, otras de reclusión perpetua o largos años de cárcel y todas ellas por el delito de "rebelión militar", un delito instruido y juzgado precisamente por aquellos militares que fueron los únicos que diseñaron y participaron en una rebelión militar contra el legítimo Gobierno de la II República. Todo ello amparado por un Código de Justicia Militar que modificaba sustancialmente el vigente antes de la sublevación de 1936 (ver Código de Justicia Militar. José María Dávila. Teniente Auditor de Guerra de 1ª Clase. Imprenta Aldecoa. 3ª Edición. Burgos 1938).

Consejos de Guerra cuyos integrantes, todos sin excepción e incluidos los abogados defensores, se habían sublevado aquel fatídico mes de julio de 1936. En el caso de haber testigos todos ellos eran de la acusación y sus testimonios ya habian sido previamente dirigidos y pactados con el fiscal.

Como he dicho antes, el delito de Rebelón Militar nunca faltaba de entre los cargos. Además, a modo de remate, se imputaban a los reos cargos como los de asesinato, comunismo, masonería....además de lo explicitado en la nefasta Ley de Responsabilidades Políticas recién firmada por Franco en febrero de 1939, 

El Teniente Coronel Maquinista de la Armada republicana Benito Sacaluga Rodríguez no partió con la Flota hacia África a primeros de marzo. Su conciencia estaba tranquila, solo había cumplido con su juramento de lealtad a la República y su mujer junto a sus  nueve hijos estaban con él en Cartagena. El mismo día 30 de marzo fue detenido e ingresado en prisión. Se le abrió la Causa 4/39, tras la instrucción se dispuso la celebración de un Consejo de Guerra Sumarísimo. Además de la acusación de Rebelión Militar, al no haberse pasado a la Armada franquista y permanecer en su puesto en el seno de la Flota Republicana, se le imputaron varios crímenes, sin que en ninguno de ellos hubiese participado. En verdad, su único "delito" fue permanecer en su puesto y luchar contra los sublevados desde el primer día de la guerra hasta el último, más que suficiente para que los facciosos le condenasen a muerte.

El 29 de abril de 1939 Benito Sacaluga, a la edad de 56 años, fue pasado por las armas, convirtiéndose así en el primer ejecutado en el Arsenal de Cartagena una vez acabada la guerra. Por indicación del Cuartel General de Franco, (Burgos Orden 4118-2797), se obligó a todo el personal militar y civil del Arsenal a presenciar la ejecución y desfilar ante el cadáver cantando el "cara al sol" y dando vítores a Franco...., según testigos presenciales fue un momento terrible...

La familia, esposa y nueve hijos, no fue informada de la ejecución, no pudieron despedirse de él. Su cuerpo fue trasladado al Cementerio Municipal de Cartagena y sepultado en la tristemente famosa "Parcela X". 

Sus servicios a la causa republicana fueron innumerables. El 18 de julio de 1936, siendo Comandante de Máquinas del acorazado “Jaime I”, colaboró decididamente en evitar que la sublevación a bordo triunfase. Se mantuvo en ese cargo hasta junio de 1937, fecha en la que el acorazado fue hundido en el puerto de Cartagena a causa de un sabotaje. Ascendido a Teniente Coronel fue nombrado Jefe de los Servicios de  Inspección de Maquinas de la Flota, cargo que ejerció hasta finalizada la guerra. 

Decidido firmemente a que el espíritu democrático y la igualdad fueran instaurados en la Armada, diseñó lo que más tarde sería la Escuela Naval Popular, de la cual fue Director. Según sus propias palabras:

"No olvidemos en la nueva organización de la Marina de Guerra, que ésta ha de estar exclusivamente  al servicio del Pueblo"

“Que el día de mañana podamos decir aquí tenemos una Marina de guerra eficiente, dotada con hijos del pueblo al servicio del mismo, y no una deficiente que sea la preocupación de él, como sucedía con la mayoría de los organismos militares, con anterioridad al 18 de Julio de 1936”. (Semanario “La Armada” 02-04-1938).

Con la llegada de la dictadura, la Escuela Naval Popular, el gran proyecto de Sacaluga para democratizar la Armada, dejó de existir. Un proyecto hecho realidad en 1938 que,  a buen seguro, hoy en día sería un gran avance que la Armada lo retomase y pusiese en práctica.

Colaboró asiduamente en la prensa cartagenera y en los diarios oficiales editados a bordo de los buques, también en el Semanario “La Armada”. El contenido de sus artículos, siempre defendiendo la causa republicana, fue utilizado en su contra como prueba de cargo durante el Consejo de Guerra. Su republicanismo nunca estuvo en duda, hasta un destacado historiados franquista especializado en la Armada le llega a calificar como “republicano fiel” cuando a él se refiere.

Gracias a la Asociación Memoria Histórica de Cartagena, desde el año 2010 los restos del Tcol. Benito Sacaluga Rodríguez, arrojados por el franquismo a una fosa común, reposan en una digna sepultura junto a los de otros 50 asesinados más, en el cartagenero Cementerio de los Remedios.

En su lápida se puede leer:


CAÍDOS POR LA LIBERTAD

FUSILADOS POR EL

RÉGIMEN FRANQUISTA

POR SU LEALTAD A LA

REPÚBLICA ESPAÑOLA

1939 - 1940 


Sepultura que acoge los restos de Benito Sacaluga
junto a otros 50 represaliados por el Franquismo
en el periodo 1939-1940.
Cementerio de Los Remedios (Cartagena)

Desde aquí, una vez más, reitero mi agradecimiento a la Asociación Memoria Histórica de Cartagena.

Salud y República.


Benito Sacaluga.


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domingo, 20 de marzo de 2022

EL CAMBIO DE NOMBRE DE NUEVE CALLES DEL ARSENAL DE FERROL

 


En el contenido de la Disposición del Mº de Defensa del 18 de marzo 2022, (reproducida en la imagen), en la que se da cuenta de la decisión de cambiar el nombre de nueve calles del Arsenal de Ferrol, para nada se cita que los nombres de las calles sustituidos están todos ellos relacionados directamente con el franquismo, tampoco que haya sido en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica vigente, tal y como lo han venido reclamando desde hace años el colectivo Militares Antifranquistas (MA) y la Asociación para la Memoria Militar Democrática (AMMD) ante varias instancias tanto municipales como militares, políticas y gubernamentales.



La ministra Robles oculta las verdaderas razones de los cambios justificándolos así: "Para optimizar la eficiencia en la organización del Arsenal de Ferrol que permita una mejor identificación de la situación física de sus diferentes organismos, unidades y servicios, y aplicando los criterios anteriormente expuestos, se considera conveniente denominar algunas de sus calles, así como una plaza, con los nombres de héroes y buques que han destacado a lo largo de la historia de la Armada Española", insisto en que para nada hace mención a las antiguas denominaciones de las calles, que según lo denunciado por MA y AMMD son los siguientes: 

  • Almirante Fernández Martín
  • Soldado Lois 
  • Almirante Vierna
  • Salvador Moreno
  • Marqués de Alborán (Francisco Moreno)
  • Cándido Pérez 
  • González-Llanos
  • Crucero Baleares 
  • Almirante Honorio Cornejo 


Por otro lado, la ministra hace caso omiso a los nombres propuestos por MA y AMMD para renombrar dichas calles y elegidos por votación entre sus miembros, nombres todos ellos de marinos leales a la República, significados durante la Guerra de España y finalmente represaliados:

  • Condestable Dionisio Mouriño González 
  • Contralmirante Antonio Azarola Gresillón
  • Cabo Artillería Naval Ramiro Corredeguas Castro 
  • Teniente de Navío Luís Sánchez Pinzón. 
  • Capitán de Navío Sandalio Sánchez Ferragut 
  • Condestable Vicente Peña Tarrasa, guerrillero antifranquista 
  • Condestable Carlos Allegue Caruncho 
  • Teniente. Coronel Maquinista Benito Sacaluga Rodríguez
  • Coronel Médico de la Armada Luís Pérez Carballa
  • Capitán de Corbeta Antonio Sanjuán Cañete.
Con esta negativa a la lista propuesta, la ministra contradice en parte el texto que ella misma rubrica:
“…la Armada siempre ha recordado el valor y el mérito de sus hombres y mujeres de reconocido e indiscutido prestigio, antes y ahora, así como las gestas llevadas a cabo a bordo de sus buques…”. 

En lugar de los nombres propuestos, elige nombres "neutros" relacionados con la historia de la Armada, todos ellos muy anteriores a la Guerra de España y por supuesto a la instauración de la II República, 

  • Juan Sebastián de Elcano  
  • Nao Victoria
  • Nao Santa María
  • Galera La Loba
  • Ana de Sotomayor 
  • Galeón Santiago de Oliste
  • Corbeta Atrevida  
  • Fragata Acorazada Numancia
  • Jorge Juan

Queda meridianamente claro que para la ministra los marinos españoles que dieron su vida por la libertad, defendiendo la República, ni merecen ser recordados, ni son acreedores de homenaje alguno. Una triste decisión tomada para, sin duda y entre otros motivos, no soliviantar al amplio espectro de franquistas que integran las Fuerzas Armadas, bien en activo o en situación de retiro, tampoco a las organizaciones defensoras del franquismo, ni a partidos políticos, (Partido Popular y Vox), nostálgicos del franquismo por mucho que en el caso del PP lo nieguen tímidamente. En el caso de Vox su adicción al franquismo está fuera de toda duda. 

No obstante la falta de coraje democrático de la ministra al negarse a incluir nombres de marinos republicanos en las calles del Arsenal ferrolano, no cabe más que congratularse de la decisión de eliminar de nuestras calles estos vestigios del golpismo y el franquismo más extremo y aplaudir la decisión, fruto ésta de las incesantes actuaciones de MA y de la AMMD, auténticos responsables de haber hecho realidad este acto de justicia, pospuesto desde hace más de 40 años. Aunque en este caso el objetivo no haya sido conseguido en su totalidad, al no haberse aceptado la lista de nombres propuesta, no cabe duda de que ha sido una notable victoria sobre ese franquismo que se niega a salir de nuestra sociedad... también de nuestras instituciones. 


Benito Sacaluga