domingo, 3 de septiembre de 2023

SUBMARINOS DE LA CLASE 'D', UN PROYECTO REPUBLICANO

 


El 22 de noviembre de 1932 el Gobierno de la Republica, con José Giral como ministro de Marina, encarga a la Sociedad Española de Construcción Naval el diseño y construcción en Cartagena de una serie de tres submarinos, dando origen a la Clase 'D'. El diseño y proyecto fue llevado a cabo por el ingeniero naval Áureo Fernández Ávila, jefe del astillero de la factoría, ajustándose a las especificaciones técnicas dictadas por una junta de especialistas presidida por el contralmirante García de los Reyes.




Las principales características, según proyecto, de estos sumergibles, mejoraban a los de la Clase 'C' y eran las siguientes:


Las tres unidades proyectadas, 'D-1', 'D-2' y 'D-3' fueron puestas en quilla respectivamente el 23 de septiembre de 1933, el 19 de noviembre de 1934 y el 11 de diciembre de 1934. La construcción de estas unidades quedó paralizada al iniciarse la Guerra de España, no reanudándose hasta el mes de febrero de 1940. La entrega a la Armada del 'D-1' fue en 1947, la del 'D-2' en 1951 y la del 'D-3' en 1954. 

Estos submarinos presentaban una gran serie de defectos de diseño y construcción, así como falta de calidad en los materiales utilizados. Bajo bandera franquista se cambió el numeral de estas unidades por los de 'S-11', 'S-21' y 'S-22'. En 1956 y con la ayuda y colaboración de la US Navy, se procedió a la modernización del 'D-2' ('S-21') y el 'D-3' ('S-22'), no obstante prácticamente solo se utilizaron para tareas de formación de submarinistas. 

El 'S-11' fue dado de baja en la Armada en 1965 y los 'S-21' y S-22' en 1971.


Imagen de una unidad de la Clase 'D'
Postal editada por el Museo Naval de Madrid
Facilitada por José M. Rodriguez Crespo.




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miércoles, 19 de julio de 2023

JOSÉ GIRAL PEREIRA Y EL ARMA SUBMARINA.

 




Con motivo del primer aniversario de la II República Española, José Giral Pereira, ministro de Marina, escribió en abril de 1932 un artículo para la revista ilustrada “Nuevo Mundo”, del que extraigo lo que directamente afecta al arma submarina:  

La consideración internacional de nuestra nación se debe en buena parte a su posición entre mares, a su interposición en las líneas de comunicación entre países de varios continentes, a sus islas tan codiciadas, a su dominio en el estrecho de Gibraltar. Todo ello nos obliga a pensar seriamente en nuestra política naval republicana.

Nuestra Constitución y el sentir general de nuestro pueblo nos obligan a una política pacifista. España renuncia a la guerra como instrumento de política internacional, dice el artículo 6º de nuestro código fundamental. Y la representación de España ha puesto en la Conferencia para la limitación y reducción de armamentos, que no pueden construirse navíos de tonelaje superior a 10.000 toneladas ni artillarse con cañones de más de 203 milímetros de calibre; ni tampoco que ningún submarino pueda desplazar más de 1.000 toneladas, limitando su radio de acción para privarle de todo carácter agresivo, siendo su aspiración, bien expresada en Ginebra, que las Marinas de todas las naciones concreten su función al servicio de verdaderas gendarmería costeras y a la contribución adecuada a la flota de política internacional, procediéndose por las potencias interesadas a la neutralización de los estrechos.

Pero mientras lleguen a cumplirse estos generosos deseos (y por desgracia ello ha de tardar), España no puede renunciar, porque otra cosa sería suicidarse, a defender su territorio, y con él los intereses materiales y espirituales de nuestro pueblo, y necesita indispensable y urgentemente reformar su Marina de guerra, colocándola dentro de la modestia de nuestro medios económicos en condiciones de máxima eficacia. Para proteger al país en caso de agresión y para proteger también a nuestra flota mercante. Y para ocupar en el concierto internacional el puesto que nos es debido por nuestra historia y por nuestra innegable influencia. 

 


 

En nuestra posición defensiva son los submarinos los barcos más adecuados, incluso contra grandes unidades; por su velocidad, por su facilidad de ocultación, por su radio de acción, por lo que pueden hacer y por lo que impiden hacer.

Actualmente dispone nos de trece submarinos, algunos de los cuales pasan ligeramente de las 1.000 toneladas; pero la necesidad de aumentar esta parte de nuestra flota es a todas luces evidente, y aún con las limitaciones de tonelaje que puedan imponerse en la llamada Conferencia del Desarme, para reducirlos a misiones meramente defensivas.

El programa naval de 1915 establecía la construcción de 28 submarinos y faltan por lo tanto para cumplirlo quince unidades, pero estimamos que en atención a las consideraciones antes expuestas deberíamos poseer y sostener un mínimo de cincuenta submarinos.

Fuente utilizada: RGM. Mayo de 1932

 

En el siguiente Cuadro se relacionan los 13 submarinos a los que alude José Giral en su artículo:

De los 37 nuevos submarinos que en 1932 Giral tenía pensado construir solo tres unidades vieron los astilleros de la S.E.C.N de Cartagena, me refiero al 'D-1' la primera unidad de la serie 'D', cuya quilla se plantó el 23 de septiembre de 1933, la del 'D-2' se plantó el 19 de noviembre de 1934 y la del 'D-3' el 11 de diciembre del mismo año. Al iniciarse la Guerra de España la construcción de estos tres submarinos quedó paralizada y sus esqueletos oxidándose en las gradas. Allí permanecieron hasta que en 1944 el gobierno franquista retomó su construcción, por cierto con un pésimo resultado y problemas de todo tipo que obligaron a varias modificaciones, las últimas en 1956 en colaboración con la US Navy en base a los acuerdos entre USA y Franco de 1953.

 


 Benito Sacaluga.



 




 

domingo, 9 de julio de 2023

MAQUINISTAS QUE SIRVIERON EN LA ARMADA DE LA REPÚBLICA DURANTE LA GUERRA DE ESPAÑA

 

En las vísperas de la sublevación militar del 18 de julio de 1936, el Cuerpo de Maquinistas de la Armada contaba con un total de 520 marinos.

Dichos marinos se repartían entre las dos secciones en las que estaba divido el Cuerpo. La Primera Sección estaba formada por los empleos de General, Coronel, Teniente Coronel, Comandante, Capitán y Teniente.  La Segunda Sección incluía a los Primeros Maquinistas, Segundos Maquinistas y Terceros Maquinistas. 

Una vez quedó definida la sublevación en el seno de la Armada composición del Cuerpo entre leales y sublevados quedó así:

Primera Sección: De un total de 79 miembros, 43 combatieron junto a los sublevados, (un 55%) y 36 permanecieron leales a la República (un 45%).

Segunda Sección: De un total de 441 miembros, 190 se integraron en la Armada sublevada (un 43 %) y 251 en la Armada gubernamental (un 57%).

Si aludimos al total del Cuerpo, el 45 % de sus componentes prestaron servicio en la Armada sublevada y el 55 % restante lo hizo en la gubernamental, porcentaje este último especialmente significado por los Maquinistas de la Segunda Sección.

Incluyo a continuación un listado al 24 de julio de 1936, por orden alfabético, de los 287 Maquinistas que al inicio de la sublevación formaban parte de Escalafón del Cuerpo de Maquinistas de la Armada leal al Gobierno de la República.


Tal y como se desprende de los Cuadros anteriores, la práctica totalidad de los Maquinistas que defendieron a la República sufrieron al acabar la guerra las penas impuestas por los Consejos de Guerra franquistas, penas de muerte o prisión, el resto se vio forzado a marchar al exilio para tratar de salvar sus vidas, un exilio en el que desde el primer día tuvieron que soportar enormes calamidades, otros murieron en acto de servicio y otros fueron simplemente asesinados, como es el caso, entre otros, de los Segundos Maquinistas Enrique Fernández García,  Francisco Batista Florence y Aquilino Pombo Ríos. A estos tres marinos la sublevación les cogió en Cádiz, se opusieron a la misma y fueron apresados y recluidos en el Arsenal de La Carraca. En la noche del 11 de octubre de 1936 fueron entregados a una patrulla que fue a buscarles con autorización de Capitanía y fueron "paseados", asesinados y abandonados en las tapias del cementerio de San Fernando (Cádiz).

Acabada de guerra y tras la "depuración" llevada a cabo por los franquistas, el Cuerpo de Maquinistas quedó prácticamente reducido a la mitad, y compuesto en su inmensa mayoría, por no decir en su practica totalidad, por aquellos que prestaron servicio en las filas de la Armada sublevada.

Para obtener mayor información sobre los componentes de estos listados, pueden solicitármela enviando un comentario utilizando la opción que hay en el final de la página.


Benito Sacaluga

jueves, 29 de junio de 2023

LA COMPAÑÍA TRASATLÁNTICA EN LA GUERRA DE ESPAÑA (1936 - 1939)

 


La Compañía Trasatlántica contaba en 1936 con una flota de 15 buques, al producirse la sublevación militar todos sus buques menos dos, el 'Joaquín del Piélago' y el 'Mogador que se encontraban en Cádiz y Sevilla respectivamente, quedaron bajo el control del Gobierno de la República.


El 'Argentina' durante la I Guerra Mundial


En 1939, al finalizar la guerra, la Cia. Trasatlántica había perdido la mayor parte de su flota. Resumo a continuación las vicisitudes de estos buques hasta 1939.

'Habana'.- En Bilbao el 18 de julio de 1936. Requisado por el Gobierno de Euskadi en enero de 1937 y habilitado como buque hospital. Entre mayo y julio efectúa cinco viajes llevando a bordo grupos de refugiados que huyen de Bilbao. Los destinos se reparten entre los puertos de Southampton (GB) y los franceses de La Pallice y Paouillac. Las Fuerzas Navales del Cantábrico intentan que el buque vuelva desde Francia a Santander, pero quedó amarrado en Burdeos hasta el fin de la guerra.




'Cristobal Colón'.- El 18 de julio se encontraba en Veracruz (México), desde donde puso rumbo a La Habana (Cuba) y desde aquí a Southampton. En dicho puerto inglés recibe órdenes de partir a los puertos franceses de El Havre y St.Nazaire para cargar armas. El 25 de agosto, el 'Cristobal Colón' llega a Cabo Mayor (Santander) tras superar el bloqueo de la armada sublevada. El 25 de septiembre parte con destino a Cardiff (GB), lo hace con el falso nombre de 'Bristol Canal' y con bandera y matrícula francesa. Una vez en Inglaterra, su capitán y varios oficiales desertaron para unirse a los sublevados. El 16 de octubre parte de Cardiff cargado de carbón. Nueve días más tarde, el 25 de octubre, embarranca en uno de los arrecifes de las Islas Bermudas. A pesar de la ayuda que le presta el crucero británico 'Dragón' no logra liberarse y se parte en dos. Los 170 hombres de su tripulación fueron evacuados. 


Estado en el que quedó el 'Cristobal Colón'


'Magallanes'.- El 18 de julio está en el puerto de Coruña. El 22 sale con rumbo a México desde donde parte el 4 de septiembre cargado con 17.000 fusiles para el Gobierno de la Republica. A su llegada al cabo de San Vicente es escoltado por el crucero 'Miguel de Cervantes' y varios destructores hasta su llegada al Mediterráneo. Hizo dos viajes a Rusia, en el segundo, colisiona con el destructor 'Alcalá Galiano'. Más tarde, al llegar al paso de Los Dardanelos, el 25 de junio vuelve a colisionar, esta vez contra el mercante italiano 'Cabo Pino' hundiéndolo. Resultó embargado por los turcos a instancias del gobierno italiano, quedando allí hasta el fin de la guerra.

'Marqués de Comillas'.- En Barcelona al comienzo de la guerra. Se utilizó como buque hospital. Participó en el desembarco de Mallorca evacuando heridos. En febrero de 1937 hace un viaje a Odessa regresando totalmente cargado. Fue capturado el 26 de febrero por el crucero sublevado 'Almirante Cervera'  al este de Cabo San Sebastian y llevado a Mallorca. En agosto quedo adscrito a la flota sublevada como buque transporte. 



'Juan Sebastian Elcano'.- En Puerto Rico el 18 de julio de 1936. Llega a Barcelona el 15 de agosto. Alojamiento para refugiados. En enero de 1937 comienza a efectuar viajes a puertos del Mar Negro. A mediados de julio de 1937, en su tercer viaje a Odessa fue descargado por orden del Gobierno Soviético cuando estaba listo para zarpar repleto de material de guerra. Quedó allí internado hasta finalizar la guerra. Al acabar la guerra quedó incorporado a la Armada Soviética como buque taller con el nombre de 'Wolga'. En plena II Guerra Mundial fue transformado en buque hospital con el nombre de 'Odessa'. Finalmente y con el nombre de 'Jakutia' fue dedicado al tráfico mercante de la URSS hasta su desguace en 1968.

'Manuel Arnús'.- En Barcelona en julio de 1936. El mismo día 18 de julio zarpa rumbo a La Habana (Cuba), a donde arriba el día 25, puerto en el que capitán y oficiales abandonan en buque. El 27 de mayo de 1938 zarpa con rumbo a Veracruz (México), quedando allí bajo la custodia del gobierno mexicano. La colonia española en La Habana hizo una colecta para recuperar el buque, se reunieron más de 100.000 dólares pero las gestiones no tuvieron éxito. Finalmente México cedió el buque a los Estados Unidos. Utilizado como blanco flotante para la aviación fue bombardeado y hundido el 26 de octubre de 1946.




'Alicante'.- Este buque se hallaba desde 1930 fondeado en el puerto de Barcelona prestando servicio como pontón carbonero. Hundido por la aviación franquista durante un bombardeo. Reflotado en 1940 y desguazado.

'Argentina' y 'Uruguay'.-  En julio de 1936 se encontraban amarrados en el puerto de Barcelona. Incautados y convertidos en barco prisión. Hundidos por la aviación franquista el 16 de enero de 1939. Reflotados por los franquistas en 1939 y desguazados.

'Antonio López', 'Buenos Aires', 'Montevideo' y 'Manuel Calvo'.- Estos cuatro trasatlánticos se encontraban amarrados desde 1932 en el puerto de Mahón. Allí pasaron toda la guerra llegando a sufrir un extremo estado de abandono. Acabada la guerra fueron desguazados todos menos el 'Manuel Calvo' que finalmente en 1940 prestó servicio como carguero.

'Joaquín del Piélago' y 'Mogador'.- Amarrados y fuera de servicio en Cádiz y Sevilla respectivamente desde 1932. No se movieron de allí en toda la guerra.


Benito Sacaluga


Enlace de interés: La Odisea del Trasatlántico 'Manuel Arnús' en la Guerra de España



Fuente consultada: La Marina Mercante y el Tráfico Marítimo en la Guerra Civil. R. González Echegaray.

Imágenes: barcos.org