jueves, 3 de febrero de 2011

LA FORMA DE CONTAR LA HISTORIA

Si, de contar, sencillamente porque la historia no la escriben los historiadores, ni los cronistas, mucho menos aún aquellos que no son ni una cosa ni la otra.

Realmente las páginas de la historia la escriben sus protagonistas y lo hacen sin saber de que forma serán finalmente interpretados sus hechos y menos aún como serán las intenciones del narrador, ni que orientación tomará su prosa.

Así, miles de acontecimientos que modificaron el curso de la historia, quedan junto con sus protagonistas a merced de la manipulación de sus narradores, los cuales cuentan como aliada a la infantil credulidad de sus lectores en relación con todo aquello que se les presenta en letra impresa, más aún si está convenientemente editada y publicitada.

El color del cristal utilizado adquiere una importancia tal, que consigue hacer pasar por verídicos e incontestables hechos de dudosa existencia, o incluso de probado fruto de la fantasía. De esta forma y color, y a modo de ejemplo, el sucesor de Alfonso XI en el trono de Castilla, Don Pedro I,era denominado por unos El Cruel y por otros El Justiciero, acepciones ambas que no impidieron que su hermano Don Enrique de Trastamara lo asesinara con su propias manos , después de vencerlo en Montiel, asesinato que unos festejaron como una liberación , otros como un terrible magnicidio y todos omitieron al proclamarse  Rey de Castilla con el nombre de Enrique II, reinado durante el cual siguió llevando a cabo sus "ideales fratricidas" peleando con los reinos hermanos de Aragón, Navarra y Portugal.

Así pues, deberíamos exigir que los textos de historia y crónicas se atuviesen a la estricta narración de los hechos, dejando para el lector su interpretación, la cual siempre será más cercana a la realidad cuanto más se profundice en el contenido y estudio del relato. Esto debería hacerse desde la escuela. Lo contrario es usurpar un derecho al estudiante y al estudioso, provocando, en la mayoría de los casos, hacerles caminar a lo largo de su vida por sendas equivocadas, manteniendo principios y conductas alejados  de la realidad,en proporción directa con el grado de manipulación a que hayan sido sometidos los textos a los que acuden para informarse y, posteriormente de forma inevitable, formarse.

De esta forma, casi sin darnos cuenta, llegamos a la madurez con un equipaje repleto de contradicciones ,y que en muchos casos, motivado por el desengaño, hace abortar cualquier nuevo intento de "querer saber".

El diccionario de la Real Academia Española, que debería aclarar con esplendor que es y que no es historia, a causa del elevado número de significados que otorga al vocablo (10), colabora, me temo que premeditadamente, a su "indefinición" :

Por relativa afinidad con el contenido y objeto de este blog, quisiera encuadrar el mismo en la acepción 5ª :

"Conjunto de los acontecimientos ocurridos a alguien a lo largo de su vida o en un periodo de ella."

no obstante resulta inevitable para la narración que utilice también su 4º significado, al objeto de contextualizar los mismos :
 "Conjunto de los sucesos o hechos políticos, sociales, económicos, culturales, etc...de un pueblo o de una nación"

Unidos ambos significados podremos llegar a conseguir mejor calidad en el relato de los acontecimientos que le ocurrieron a Benito Sacaluga Rodriguez, procurando optimizar dicha calidad ateniéndonos a los hechos probados y contrastados, evitando emitir opiniones y juicios que intenten influir en quien lee, eso si, llamando a las cosas por su nombre y con todas sus letras.


Así las cosas, los hechos quedan claramente expuestos tal y como sucedieron, impidiendo además cualquier intento de desvanecerlos, mediante opiniones apartadas de la realidad de los mismos, tendentes a justificar determinados comportamientos y sobre todo los sucesos que provocan que la historia vivida por  Benito Sacaluga sea ésta y no otra, independientemente de su posición y comportamiento en relación con  los acontecimientos que  desembocaron en su encausamiento, posterior consejo de guerra-carente de los más elementales derechos para el procesado- y asesinato a manos de las tropas franquistas sublevadas, en medio del regocijo y vítores de sus verdugos, acompañados por flamígeras exaltaciones al dictador y a su aparato represor.

Y, así es, y así seguirá siendo, por mucho que alguien se empeñe en justificar tales crímenes, intento vano y único posible de  realizar,  toda vez que es caso imposible poner en duda que existieron.




Benito Sacaluga




domingo, 16 de enero de 2011

UN CONTINUO ATAQUE.




Resulta sorprendente el elevado numero de artículos de prensa, espacios televisivos y corrientes de opinión de todo tipo que descalifican al movimiento de la Memoria Histórica, a veces de forma cuidadosamente "neutral" y las más traducidas en un ataque frontal, no solo contra el espíritu que le da razón de ser, también contra aquellos que de cualquier manera y modo colaboramos en su desarrollo.

Sin más argumentos que el rechazo a nuestra verdad, a nuestro trabajo paciente y anónimo, contraponen el recuerdo de los desmanes  atribuidos al ejercito republicano y sus formaciones paramilitares, sindicatos de clase, partidos de izquierdas, etc...empleando para ello un gran despliegue de medios, solo a su alcance, especialmente las televisiones afines a su pasado y a su ideología.

Nunca, ni en el reciente periodo franquista, se han podido observar como hoy sucede con inusitada profusión, imágenes de pretendidas checas, cadáveres abandonados,  iglesias ardiendo, cuerdas de presos, fotografías de religiosos católicos, fusilamientos, paseos, etc........ en un intento desesperado para influir en la opinión pública, especialmente en los sectores más jóvenes de la población, en los nacidos en fechas posteriores a 1975.

Documentales de dudosa veracidad, que en su mayoría fueron utilizados como propaganda por el ejercito fascista durante la guerra, son exhibidos sin ningún tipo de recato en las televisiones, al tiempo que son comentados por destacados protagonistas del franquismo o sus herederos directos , militares, militantes de la extrema derecha y religiosos católicos de alto rango que de la noche a la mañana se han colocado el emblema de la democracia.

Ahora, sin ningún tipo de vergüenza por lo que supuso el golpe de estado, la sublevación militar y los largos años del franquismo, durante los cuales diariamente y de forma sistemática se eliminaba cualquier atisbo de libertad individual y colectiva, ahora intentan representar un papel de victimas que, autorizadas por la mano de Dios, emprendieron una cruzada salvadora, olvidándose de los millones de españoles muertos y de casi medio siglo de dictadura militar.

Resulta gratificante comprobar como un puñado de aficionados, empeñados en devolver la dignidad a un pueblo entero, es capaz de poner en guardia a los responsables directos de tantos crímenes contra la humanidad.

La reinstaurada democracia que los fascistas abolieron hoy les asusta, como asusta a cualquiera lo desconocido, más aún si se tienen cuentas pendientes con el pasado. No aciertan a comprender como pueden hacerse públicos sus crímenes, después de tantos años paseándose por los cadáveres de los defensores de la libertad, de sus victimas, después de tantos años de estigmatizar todo aquello que ponía en riesgo la continuidad de un régimen inhumano.

Cierto es que debemos luchar con todas nuestras fuerzas para dignificar la memoria de nuestros antepasados, pero igual de cierto es que no debemos olvidar la enseñanza de la verdad a todos aquellos que han tenido la suerte de no conocer ni la guerra civil española, ni sus años de posguerra, ni la dictadura franquista. Solo si se tiene información de todas las partes es posible la emisión de cualquier opinión , de ejercitar una opción u otra.

Pasado un tiempo, dejaremos de ver documentales fascistas y de recibir consignas de sus herederos, no tienen tantos y las repeticiones serán contraproducentes para ellos, pero por desgracia se seguirán encontrando cadáveres republicanos en todos los rincones de España.

Nuestra humilde labor, pero tan digna, acaba de comenzar, de nosotros depende ahora llevarla a buen puerto, y sinceramente, no me queda la más mínima duda de que así será.

Puede que la mayoría de los poetas de la libertad española ya no estén entre nosotros, pero nos quedan sus versos, nuestros antepasados ya no están entre nosotros pero nos queda su memoria, y ni los versos ni su memoria nos pueden arrebatar.

Nada más terminar de escribir este texto, ya formará parte del pasado, luchemos contra esta levedad dejando una profunda huella en el presente.









domingo, 9 de enero de 2011

LA ESCUELA NAVAL POPULAR




La Marina republicana  se enfrentó inmediatamente, al iniciarse la guerra civil, con la falta de mandos capacitados, sobre todo en el Cuerpo General, ya que fueron pocos los miembros de este cuerpo que se identificaron con los principios de la república y muchos los que se unieron a la sublevación franquista.

Los profesionales que podían considerarse neutrales, a la vista del destino de sus compañeros, la gran mayoría prefirió dedicarse simplemente a sobrevivir.


En relación con el Cuerpo de Maquinistas, el 18 de septiembre de 1937, se fusionan la primera y segunda sección del Cuerpo. (D.O 226/1937) y su denominación pasa a ser Cuerpo de Maquinistas de la Armada, el artículo 4º del decreto establecía las plantillas a cubrir :

  • 1     General
  • 2     Coroneles
  • 6     Tenientes Coroneles
  • 15   Comandantes
  • 70   Capitanes
  • 172 Tenientes
Posteriormente, el 10 de octubre del mismos año, se producen los ascensos necesarios para cubrir las vacantes creadas por las plantillas anteriores: 

  • 4    Ascensos a Teniente Coronel
  • 13  Ascensos a Comandante
  • 65 Ascensos a Capitanes entre Primeros, Segundos Maquinistas( 62) y Tenientes de la antigua Sección (3)
  • 33 Ascensos a tenientes entre Segundos Maquinistas
El 12 de noviembre de 1937 se completa el escalafón con el ascenso a Tenientes de 161 Terceros Maquinistas. 


Se ha hecho famosa la frase " la escuadra la mandan los cabos", acuñada popularmente como triunfo republicano, revolucionario: La verdad es que a la vista de las acciones en la mar durante la guerra y su final, se pone de manifiesto lo negativo de esa situación, de ese "mando".

El mando republicano intentó formar cuadros de mando conforme a la jerarquía militar a partir del personal existente, pero siempre existió el problema de los comités de a bordo, a los que se les intentó reconducir por los comisarios políticos.

Para paliar esta situación, el 18 de septiembre de 1937 y ubicada en Cartagena, en el entonces Colegio de Religiosas de San Vicente,  se crea la Escuela Naval Popular, con resultados posteriores más que modestos.

La mayoría de los profesores de la Escuela compartían la enseñanza en ésta con su destino a bordo, provocándose numerosas ausencias temporales, Benito Sacaluga Rodriguez fue uno de ellos.

Se efectuaron dos cursos de 45 días para obtener el cargo de alféreces de navío, no hubo alumnos del Cuerpo de Maquinistas en estas promociones, de los que salieron en total 56 alféreces de navío. También se impartieron cursos ( 2 promociones ) de dirección de tiro y oficialidad en artillería y torpedos. 

En marzo de 1938 se convocaron 100 plazas para efectuar cursos de "oficiales de marina". En la lista de admitidos a exámenes figuraban 19 maquinistas.




Benito Sacaluga





Extractado de" El Cuerpo de Maquinistas de la Armada Española (1850-1940)" pags.644,645,646.







lunes, 3 de enero de 2011

LEY DE LA MEMORIA VERSUS JUICIOS FRANQUISTAS



Declaraciones del Magistrado del Supremo Sr.Martin Pallín, al Diario Público el 14/12/2008

Martín Pallín: "Gracias a la ley, habrá juicios nulos"



El magistrado del Supremo defiende que la ilegitimidad de las sentencias franquistas tendrá efectos jurídicos claros.

José Antonio Martín Pallín, magistrado emérito del Tribunal Supremo, se conoce al dedillo la Ley de la Memoria Histórica. Él colaboró, con el ex fiscal Anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo, en la redacción de la enmienda de totalidad que Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds (IU-ICV) presentó como texto alternativo al del Gobierno. Y después ha asesorado al grupo en las propuestas que ha transaccionado con el PSOE. 

La Ley de la Memoria declarará la “ilegitimidad” de los juicios franquistas. ¿Tiene efectos jurídicos?

Claro, necesariamente. Los juristas utilizamos de forma diferente los conceptos de ilegitimidad, pero eso no es una cuestión insalvable.

¿Pero no habrá un via crucis judicial? ¿No habría sido más sencillo apostar por la nulidad directa?

Se ha llegado hasta donde se ha podido. No obstante, la excusa del PSOE de que la nulidad no era posible porque supondría una injerencia del legislador sobre los jueces... ¡Es un camelo jurídico! ¿No hay división de poderes y soberanía popular? En todo caso, no preveo via crucis. Cada familiar o interesado pedirá la revisión de su sentencia. Mejor aún sería que la Fiscalía asumiese su papel constitucional de defensa de la legalidad.

Más complicado se antoja que los jueces cambien...

Siempre me ha preocupado que los magistrados se apoyen en “el ordenamiento legal vigente” en la época para no revisar las causas. Pero la dictadura nace de un bando de guerra, del exterminio del enemigo. Pero confiemos: gracias a la ley, habrá nulidad de sentencias de facto.

¿Puede verse recortada la ley con el PP en el poder?

En principio, no. La vía judicial es autónoma. Las exhumaciones, los archivos... eso sí que es una voluntad política. De cualquier modo, hay que agradecer al PP que se haya sumado a parte de la ley. Es un buen síntoma.