jueves, 7 de marzo de 2019

MARINOS DE LA KRIEGSMARINE NAZI EN EL CALLEJERO DEL ARSENAL DE FERROL



Pedro Fernández Martín
con uniforme de la Kriegsmarine
Berlin 1942
Con buen rumbo, aunque con viento en contra, está en marcha desde el año 2019 una iniciativa de la Asociación para la Memoria Militar Democrática" (AMMD), encaminada a que se eliminen del callejero del Arsenal de Ferrol (A Coruña) los nombres de responsables directos o indirectos de la masacre de ciudadanos civiles y militares inocentes, llevada a cabo durante los años 1936 a 1939, y posteriores de la dictadura franquista. 

Entre los nombres a eliminar se encuentra el del almirante Pedro Fernández Martín, uno de los principales  valedores del golpe de estado y sublevación contra la República (1936) que dio lugar a la Guerra de España. Dicha participación en el golpe y sublevación son por si solo más que suficientes para que su nombre sea eliminado del callejero del arsenal ferrolano. 

Durante el transcurso de la guerra los destinos y misiones encomendadas a Fernández Martín fueron irrelevantes, acabando la misma con el titulo otorgado de capitán de corbeta. Fue a partir de 1939 cuando Fernández Martín relanzó su carrera hasta alcanzar el grado de Almirante, un logro que mucho tiene que ver con su participación en la II Guerra Mundial como miembro de la Kriegsmarine nazi (1), tal y como más adelante detallo.

Pedro Fernández Martín nace en 1898, en Jerez de la Frontera (Cádiz). En 1914 ingresa en la Escuela Naval Militar. Cumplidos los estudios pasa por diversos destinos, ninguno en buques principales. En 1929, se le de da licencia para viajar a Lieja (Bélgica) y  cursar estudios en el Instituto Montefiore, adscrito a la Universidad de Lieja, donde obtiene el título de Ingeniero Electricista.

A su vuelta a España vuelve a pasar por diversos destinos, uno de ellos al mando del cañonero "Canovas del Castillo", cargo que ya no ocupa en julio de 1936. El 18 de julio de 1936 el "Canovas del Castillo" se encuentra en Cádiz, comandado por el capitán de corbeta Luis Lellemand Mechado. La dotación del cañonero intenta mantenerse fiel a la República y detiene a los oficiales del buque partidarios de la sublevación. Aguantan casi cuatro días defendiéndose de los ataques de las fuerzas sublevadas, finalmente se rinden el 22 de julio. La dotación es apresada y diez de sus miembros son condenados a muerte.

Iniciada la sublevación franquista Fernández Martín es destinado al destructor "Velasco", posteriormente  al crucero auxiliar  "Ciudad de Alicante", ("Infante Don Juan" hasta 1931), un buque de pasajeros propiedad de la Compañía Trasmediterránea, de 82,23 metros de eslora y 2.900 toneladas de desplazamiento en carga, incautado y militarizado por los franquistas y armado en Matagorda (Cádiz) con un cañón de 120 mm y dos de 100 mm. 

La guerra termina y Fernández Martín es ascendido a capitán de fragata y puesto al mando del destructor "Almirante Valdés".

Nos encontramos ya con los nazis invadiendo Europa y con Franco al frente de la dictadura en España. La marina sublevada en 1936 y ahora vencedora, pone en marcha un ambicioso proyecto naval, y lo hacen en una España donde el hambre y la miseria recorren cada uno de sus rincones. Al faraónico proyecto se le denomina "Programa Naval del 39", un plan que alberga la intención de convertir a la Armada española en una de las mejores del mundo. Lo malo del plan es que España no puede llevarlo a cabo por si sola, la industria nacional está desmantelada. Así las cosas, el franquismo busca en el exterior la ayuda necesaria, tanto tecnológica como económica. Europa está en guerra contra el fascismo y Franco solo es escuchado por Hitler y tímidamente por Mussolini que finalmente se aparta. Se ponen en marcha negociaciones con los alemanes, se hacen cesiones increíbles ante los nazis, hasta se les llegan a ofrecer los astilleros españoles para la construcción de sus submarinos a cambio de asesoramiento tecnológico. 

Llega la primavera de 1940 y el coronel del Cuerpo de Ingenieros de la Armada Juan Antonio Suanzes Fernandez negocia con su buen amigo el Gran Almirante Erich Raeder, llegando a ciertos aunque mínimos acuerdos, completamente alejados del gran proyecto naval franquista. Se consigue información y planos sobre submarinos, dragaminas y lanchas torpederas. El general de la Rocha consigue que la Kriegsmarine autorice la firma de acuerdos para la compra de armamento naval a la Rheinmetall Borsig o para la cesión de tecnología de lanchas rápidas S-38. Ante esta situación, y de cara a un futuro próximo, se hace necesaria la formación de los marinos españoles para poder integrarse en las dotaciones de las nuevas unidades a construir. La Armada alemana autoriza el envío de personal español a la Alemania nazi para realizar cursos y prácticas en sus unidades de guerra. Es aquí donde regresamos a la carrera militar de Pedro Fernández Martín.

Pedro Fernandez Martín, ya como capitán de navío, viaja a Alemania al frente del primer grupo de españoles con destino a unidades de la Kriegsmarine nazi. Permanece algún tiempo en Alemania.  En la segunda quincena de noviembre de 1942 pasa a integrarse en los buques alemanes que operan en el Báltico oriental. Prestó servicio en diferentes flotillas de guerra, participando en numerosas operaciones de minado, contraminado, patrulla antisubmarina, protección de convoyes, etc. Estuvo en el Báltico hasta enero de 1943. De allí paso por diversas unidades de la Kriegsmarine entre las que destacan el crucero "Admiral Scheer", un "viejo conocido" de los españoles por su intensa participación en el bloqueo del Mediterráneo a favor de los franquistas, y muy especialmente por el bombardeo que llevó a cabo sobre la población civil de Almería el 31 de mayo de 1937 junto con cuatro destructores alemanes.

Acabado su periplo con los nazis, Fernández Martín vuelve a España y obtiene ascensos muy relevantes, su carrera se dispara. Asciende a contralmirante, es nombrado jefe de la División Naval del Mediterráneo. Más tarde es nombrado Comandante General del Arsenal de Cartagena (Murcia). De Cartagena pasa a Palma de Mallorca, ostentando el cargo de Jefe de la Base Naval. Ascendido finalmente a almirante es nombrado Capitán General del Departamento Marítimo de Ferrol, motivo por el cual intuyo da nombre a una de las calles del arsenal ferrolano. Es Ferrol su último destino, fallece en 1962.

Parece incontestable que Fernández Martín no puede dar nombre a ninguna calle, pues ¿Cuales son los méritos que avalan tal distinción?. ¿Quizás quebrantar su juramento de lealtad a la República Española y levantarse en armas contra ella?, ¿ Prestar servicio en la fuerzas navales nazis durante la II Guerra Mundial? ¿Formar parte importante de la Armada franquista, colaborando así de forma clara al mantenimiento de la dictadura en España?

Yo desde aquí me pregunto: ¿Que argumentos puede esgrimir la Armada, y en particular el mando del Arsenal de Ferrol, para negarse a retirar su nombre del callejero?




Benito Sacaluga




(1) La Kriegsmarine fue la armada del III Reich entre 1935 y 1945. Era una de las tres ramas de la Wehrmacht, las fuerzas armadas unificadas de la Alemania nazi.


Fuentes del periplo alemán: 

  • Karl H. Guderian. Mundo.S.G.M







domingo, 3 de marzo de 2019

LAS CALLES FRANQUISTAS DEL ARSENAL DE FERROL



Transcribo a continuación noticia publicada el uno de marzo actual en Diario de Ferrol, relacionada con el cambio de los nombres franquistas de sus calles por otros de personas que “hayan luchado y sufrido por los valores democráticos y cívicos”.

Entre los nombres propuestos figura el Teniente Coronel Maquinista Benito Sacaluga Rodriguez, alma de este blog.

Benito Sacaluga
en el centro, con la gorra bajo el brazo.
Entre 18 julio de 1936 y
17 de junio de 1937

MILITARES SE UNEN A LAS PETICIONES PARA QUE SE RETIREN LAS CALLES FRANQUISTAS DEL ARSENAL .



La Ley de Memoria Histórica aprobada en 2007 vuelve a resonar en la actualidad ante la existencia, todavía, de vestigios del franquismo en la ciudad naval. Es el caso del callejero del Arsenal ferrolano, que conserva vías dedicadas a cargos que fueron partícipes en la guerra civil y posterior dictadura, de las cuales muchos partidos políticos ya pidieron en su día su retirada.

A este reclamo se une ahora el “Manifiesto en contra del franquismo en la Fuerzas Armadas, cuyo portavoz, el capitán de navío del Cuerpo de Ingenieros Electricistas de la Armada retirado, Arturo Maira, envió un escrito con esta petición al vicealmirante jefe del Arsenal de Ferrol, Antonio Duelo Menor; a demás autoridades de la Armada; al Ministerio de Defensa; la Delegación del Gobierno en Galicia; y al alcalde local, Jorge Suárez.

“Creo sinceramente que, de una vez por todas, la Armada debe dar prioridad a la democracia y, en este caso, al pueblo de Ferrol que nos aloja en su ciudad desde hace siglos”, manifiesta en su carta Maira, al mismo tiempo que reitera que “en el Arsenal se está incumpliendo la Ley de Memoria Histórica”.

Son un total de nueve las placas que actualmente dan nombre a algunas de las calles de las instalaciones militares, recordando al Almirante Vierna, el Crucero Baleares -“constituye una exaltación colectiva de la sublevación militar y Guerra civil”-, destaca el portavoz del Manifiesto, al Soldado Lois, al Almirante Fernández Martín, al Marqués de Alborán, al Almirante Honorio Cornejo, a Cándido Pérez, a Salvador Moreno y a González Llanos.

“Me parece oportuno señalar que la Armada debe intentar por todos los medios posibles recuperar su armonía con el pueblo español, soberano de acuerdo con la Constitución y democrático en sus sentimientos, valores y sentido histórico”, asegura el firmante de la carta.
“Personas dignas” 

Desde el “Manifiesto en contra del franquismo en la Fuerzas Armadas” ven lógico renombrar estas mismas calles con “personas dignas”, relacionadas con la Armada y con el Arsenal ferrolano que “hayan luchado y sufrido por los valores democráticos y cívicos”.

Así, ayudados por el historiador Bernardo Máiz, realizaron una selección de 15 candidatos para ocupar estas placas y una votación entre varias decenas de firmantes del Manifiesto, de la que salieron elegidos diez.

Condestable Dionisio Mouriño; Contralmirante Antonio Azarola (jefe del Arsenal); cabo Artillería Naval Ramiro Corredeguas; Teniente de Navío Luís Sánchez (dotación “Cervera”); Capitán de Navío Sandalio Sánchez (Comandante del “Cervera”); Condestable Vicente Peña (Guerrillero Antifranquista); Condestable Carlos Allegue; Teniente Coronel Maquinista Benito Sacaluga (Jefe de Máquinas del “Jaime I”); Coronel Médico de la Armada Luís Pérez; y Capitán de Corbeta Antonio Sanjuán, conforman la lista de nombres propuestos por Máiz y los militares firmantes del documento.

Además, debido a que en la Punta del Martillo del Arsenal local se fusilaron, durante la sublevación de 1936 y años posteriores, a un número indeterminado de marinos y ciudadanos cuyo “único delito fue cumplir con su deber, la defensa de la legal y legítima II República Española”, desde “Manifiesto en contra del franquismo en las Fuerzas Armadas” instan a levantar un monumento o placa conmemorativa en dicha zona. “Es lo menos que podemos hacer en su memoria, como consuelo de sus descendientes y como ejemplo para todos los presentes y futuros miembros de la Armada, de lo que jamás debió haber ocurrido”, aseguran.

Vieja demanda 

El cambio de nombres en el callejero militar de Ferrol es un tema que irrumpe en la actualidad de vez en cuando desde hace años y son muchas las fuerzas políticas que han solicitado formalmente la retirada de estas placas.

En 2009, el pleno de la corporación local, con Vicente Irisarri como alcalde, aprobó una moción impulsada por Esquerda Unida en la que se pedía la retirada de estos nombres –tuvo el apoyo del PSOE y BNG y PP e Independientes por Ferrol se abstuvieron–. Dos años más tarde, la asociación Ferrolterra Nosa Memoria se unía a la misma petición y Gaspar Llamazares (IU) realizó una pregunta parlamentaria al Gobierno por el retraso en el cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica en las instalaciones militares basadas en la ciudad naval.

En 2012 el grupo municipal de Esquerda Unida criticaba a Defensa por mantener este callejero y en 2014 el PSOE propuso también eliminar estos nombres. Ese mismo año, el Arsenal retiró la placa de una calle dedicada a Carrero Blanco. Al año siguiente nace la Asociación de Familiares de Marinos Víctimas do Franquismo na Base Naval de Ferrol, para reivindicar su memoria y hechos como los enfrentamientos armados que sucedieron del 19 al 21 de julio de 1936 en los que la marinería se enfrentó para impedir que los sublevados se hiciesen con el control de los buques de guerra aquí destinados, como el “Almirante Cervera” y el “España”.

Recientemente, en 2016, el grupo parlamentario confederal de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea instó al Gobierno de Mariano Rajoy a retirar los nombres de “connotados golpistas y ministros de la dictadura franquista” del callejero del Arsenal ferrolano.

Lo que desean ahora desde el Manifiesto es que no ocurra “una vez más otra manipulación histórica manejada por personas simpatizantes con el anterior régimen que, por desgracia, como la experiencia reciente nos demuestra, no son infrecuentes en nuestras Fuerzas Armadas, sobretodo en sus escalones superiores”, indican.

Diario de Ferrol
01 marzo 2019




miércoles, 20 de febrero de 2019

EL ACORAZADO REPUBLICANO "JAIME I" ATACADO POR LA LEGIÓN CÓNDOR.



Imagen: BilbaoArte.org
Del documental:
LEGIÓN CÓNDOR. PASADO Y PRESENTE DE UN CRIMEN NAZI
De forma muy resumida, podemos definir a la Legión Cóndor como una fuerza de intervención nazi de apoyo a Franco en la Guerra de España. La iniciativa para su creación partió de Hermann Göring, jefe de la Luftwaffe, el arma aérea alemana. Al mismo tiempo que ayudaban a Franco, el objetivo de los alemanes era la mejora y puesta a punto de sus aviones de guerra y tácticas militares de cara a la ofensiva militar, que ya por entonces, planeaban llevar a cabo sobre Europa.

Por distintas vías llegaron a España numerosos bombarderos Junker y Heinkel, se calcula que al comienzo de la guerra fueron alrededor de 136 las unidades enviadas por Hitler, operadas por personal militar alemán, de las que 96 eran bombarderos, aviones que en sus misiones eran protegidos por cazas italianos principalmente. Poco más tarde a los bombarderos se unieron cazas y aviones de reconocimiento.  Es sabido que aparte de la ayuda aérea los nazis enviaron a Franco todo tipo de  suministros, tropas, carros de combate, artillería y un importante apoyo logístico.

Los bombarderos de la Legión Cóndor, tras su apoyo para el paso del Estrecho de las tropas sublevadas, iniciaron sus misiones más relevantes en noviembre de 1936, en el inicio de la Batalla de Madrid, no obstante en agosto de 1936, con la Legión Cóndor aún en fase de creación, los aviones alemanes recién llegados a la península llevaron a cabo una misión de bombardeo contra el acorazado republicano "Jaime I". Nos lo cuenta Luis Miguel Cerdera en su libro "Málaga: Base Naval Accidental".

(1) El 12 de agosto de 1936, el alférez de navío José Díaz Cuñado, que había desertado en Tánger de la dotación del "Tofiño", recibió orden de presentarse en Sevilla al comandante alemán Alexander Von Scheele. Por informaciones llegadas a Queipo de Llano, provenientes de la red de espías ubicada en Málaga y de los buques alemanes e italianos que llegaban a la ciudad, el temido acorazado republicano "Jaime I" estaba fondeado en dicha ciudad, por lo que diligentemente se ultimaron los detalles para inutilizar el potente buque.

Acorazado "Jaime I"
A la una de la madrugada del día 13 de agosto, los efectivos con los que se constituirá en unas semanas la llamada Legión Cóndor, recién llegados a Sevilla como ayuda al ejército sublevado, preparan junto a los mandos militares golpistas, los detalles para el despegue de dos aviones Junkers Ju-52 con destino Málaga, cada avión consta de cuatro tripulantes y en sus bodegas perfectamente acondicionadas viajan potentes bombas de 250 Kgs. cada una.

El alferez José Díaz y los oficiales alemanes Max Graf Hoyos, Alfred Henke, Rudolf Freiheer Von Moreau y los observadores y mecánicos de vuelo suben a los aparatos. Despegarán aproximadamente a las tres de la madrugada, y a una velocidad próxima a los 200 km/hora volaron rumbo sur hasta los alrededores de Estepona.

Al encontrar poca visibilidad debido a la abundancia de nubes, descendieron hasta poder observar el perfil de la costa, tomaron rumbo Este y se encontraron sobrevolando la capital malagueña a las 5.20 horas del 13 de agosto. En una primera pasada de reconocimiento observaron donde se ubicaba su objetivo. Según las informaciones recibidas, el "Jaime I" se encuentra en el lugar indicado de la bahía malagueña. En unos momentos se producirá el octavo bombardeo sobre efectivos de la Base Naval.

En un segun vuelo sobre el buque y a una altura de 500 metros lanzaron sobre el acorazado cinco bombas, de las cuales, dos hicieron impacto directo, una de ellas entró por la escotilla de proa y produjo una gran brecha. El aturdimiento en el acorazado fue total, todavía de noche, la oscuridad inundaba el cielo malagueño, los gritos y el incendio provocado en el buque hacen que por unos instantes cunda el pánico. Loa alemanes, ante tales explosiones y el gran incendio desatado, piensan que los daños ocasionados son enormes y debido al fuego antiaéreo que empiezan a recibir cerca de sus aviones deciden no realizar un segundo ataque y ponen dirección a su lugar de origen, aterrizando en Sevilla en la amanecida del 13 de agosto.

Craso error por parte de los aviadores teutones, ya que si hubiesen realizado un segundo bombardeo y tocado de nuevo al acorazado podría haber sido inutilizado para el resto de la contienda, hecho que no sucederá de momento.

Junkers J-52
Las informaciones inmediatas que recibe Queipo de Llano, tanto desde su red de información, como por parte de los pilotos alemanes, hacen creer al general un daño muy superior al causado; se puede comprobar en la charla radiofónica emitida desde Radio Sevilla a las diez de la noche del mismo día del bombardeo.
"A las cinco y cuarto de esta madrugada, nuestra aviación ha depositado dulcemente una bomba de 250 kilos sobre la cubierta del "Jaime I", precisamente sobre el sollado, donde a esa hora dormirían seguramente 400 o 500 hombres. Y supongo que seguirán durmiendo a estas horas"
Pasados los primeros minutos de pánico en el acorazado, los ánimos de los marineros comenzaron a calmarse y diligentemente trataron de socorrer a los heridos a la vez que ponían su empeño en sofocar el incendio provocado por las bombas. De la dotación varios fueron trasladados al Hospital Noble, entre ellos: Manuel Lucas Gutierrez, con gravísimas lesiones que le ocasionaron la muerte, otros con heridas menos graves. Dos miembros de la tripulación se dan por desaparecidos. El balance final arroja la cifra de un muerto, cinco heridos y dos desaparecidos.

El "Jaime I" a su llegada a Cartagena, en la proa
se pueden apreciar parte de los daños ocasionados
por el bombardeo de los aviones alemanes.
Aunque los daños del acorazado no fueron muy graves, si eran de bastante importancia, y la brecha producida en el casco de considerable tamaño. Inmediatamente comenzaron los trabajos de reparación, pero debido a la incapacidad de Málaga para cometer una obra de tanta envergadura, se dieron las órdenes pertinentes para que el "Jaime I" pusiera rumbo a Cartagena para reparar las averías.

El acorazado zarpó de Málaga en la noche del 13 de agosto escoltado por el submarino "C-1", poniendo ambos proa hacia Cartagena, donde el acorazado quedó amarrado en el muelle de La Curra de la base murciana a las 14,00 horas del día siguiente. Los daños serán totalmente subsanados en un tiempo récord, el 25 de agosto volverá el buque a surcar los mares. 



Benito Sacaluga.





(1) Extractado de "Málaga: Base Naval Accidental". (Pgs.:133,134 y 135). Autor: Luis Miguel Cerdera.  ISBN: 978-84-608-5053-3



(2) Buque Hidrográfico "Tofiño". Debe su nombre a D.Vicente Eugenio Antonio Tofiño, nacido en Cadiz el 6 de septiembre de 1732. Científico, maestro, académico y marino de la Armada.

"Tofiño"
Imagen: Vida Marítima


lunes, 18 de febrero de 2019

HIMNO DEL CRUCERO "LIBERTAD"







Ve rumbo al mar,
crucero valeroso.
ve “Libertad”
buscando ansioso
al traidor
a la Patria.
Vamos, cantando,
a la batalla,
tranquilos y serenos.
Solo queremos
la victoria
o la tumba en el mar.

¡Firmes!
Firmes en los puestos de combate
¡Nunca!
¡Nunca! Esa bandera se arriará
¡Siempre!
Siempre la vida dispuestos a dar
por nuestra patria y por la Libertad.
¡Vivan los marinos! ¡Viva el “Libertad”!

Que hable la voz
viril de sus cañones.
Lancémonos
con brío a luchar
y a morir 
por la causa.
Vamos seguros
de la victoria
que el mar nos guarda.
Solo esperamos
el combate
para vencer y triunfar.

¡Firmes!
Firmes en los puestos de combate
¡Nunca!
¡Nunca! Esa bandera se arriará
¡Siempre!
Siempre la vida dispuestos a dar
por nuestra patria y por la Libertad.
¡Vivan los marinos! ¡Viva el “Libertad”!