martes, 22 de noviembre de 2022

INAUGURACIÓN DEL MEMORIAL AL PRISIONERO CLEOMINIO MUÑIZ LORENZO.

 

PUBLICADO POR  LA ASOCIACIÓN POR LA MEMORIA MILITAR DEMOCRÁTICA

Autor: José Manuel Rodriguez Crespo

Capitán de la Marina Mercante



El pasado 18 de noviembre de 2022, se cumplía el 85º aniversario del asesinato de Cleominio Muñiz Lorenzo, un muchacho de 18 años recién cumplidos, que tuvo el fatídico y macabro honor de ser el primer muerto del infrahumano Campo de Concentración de Camposancos, ubicado en el edificio y recinto del colegio de los Jesuitas de la citada parroquia, perteneciente al Concello de A Guarda (provincia de Pontevedra).

Este muchacho, que era uno más en el primer contingente de prisioneros enviados desde el recién caído Frente Norte –recordemos que Gijón cayó el 21 de Octubre de 1937- estaba siendo interrogado en el siniestro torreón de los Jesuitas, conocido desde entonces por los vecinos como “el torreón de las torturas” (sobre todo en su segunda planta), donde aún hoy en día, en pleno verano, al pasar por la calle pegados al lado del torreón que da la sombra, se puede notar un brusco cambio de temperatura que provoca un ligero cambio sensitivo en la piel, acompañado del llamativo silencio que siempre hay justo en ese sitio.

Las condiciones de salubridad eran leoninas, cáusticamente hablando, puesto que una de las consignas que tenían mentalmente interiorizadas los sublevados era el negarles implícitamente el “estatus” de “prisionero de guerra” para no tener que cumplir con el Primer Convenio Internacional de Ginebra de 1929 sobre el trato justo a los prisioneros de guerra y que en España entró en vigor en julio de 1931; observe el lector que como fue en plena  recién proclamada República y que, al que estas líneas escribe, se le ocurre pensar que igual los militares franquistas pensaron que “la cosa no iba con ellos”, porque como era de la República…

Esta brutal dureza se manifestaba no sólo en las condiciones físicas del recinto, que eufemísticamente podríamos calificarlas de “espartanas”, y que incluso sorprende hoy en día al verlas (y eso que el visitante ya va apercibido de lo que va a ver), sino también en el trato y consideración hacia la condición humana, donde el dormir hacinados en el suelo, la subalimentación, el frio y la humedad, las palizas sistemáticas a los prisioneros por el mero hecho de ser Republicanos (y por lo tanto unos seres vivos “apaleables”), y hasta el negarles el agua para beber. Hecho este último el que condujo a Cleominio a la muerte, puesto que en uno de los breves descansos en los interrogatorios (para que descansasen los falangistas interrogadores, no los interrogados), el muchacho se acercó a la ventana con su escudilla a recoger agua de la lluvia para beber. Desde abajo el falangista que con su fusil “Mauser” (así consta en el registro) montaba guardia en el patio, le vio primero y nada más verle asomarse, acerrojó el fusil, apuntó y le disparó sin contemplaciones. Muerte en el acto. El cuerpo del muchacho se precipitó al vacío y cayó ya muerto en el patio, y más le valió así, porque la caída desde aquella altura le habría supuesto la muerte igualmente pero con más sufrimiento. Y aquí viene lo más cruel: el cuerpo del malogrado Cleominio quedó allí tirado dos días, ¡dos!, que hasta se veía desde las casas de los vecinos más inmediatos.


El profesor Leo Blanco Nova en una de sus interpretaciones al violín.


Uno de esos vecinos, fue la señora que con otras mujeres de la parroquia, se conmovieron, se apiadaron y hasta fueron a buscar al cura de la parroquia de Camposancos. Según nos cuentan durante la inauguración del Memorial las nietas de estas mujeres, cargaron el cadáver a lomos de un caballo, lo taparon con hierba para que nadie lo viera (ni un solo soldado franquista o miliciano falangista las ayudó) y lo enterraron en el citado cementerio parroquial; eso sí, en la denominada “parcela de pobres”. Y desde aquel día nunca, NUNCA, faltaron flores en “a foxa do preso”. Y anteayer, 85 años después, estas niñas y niños –hoy jubilados- se enteraron del nombre “do preso” al que su madre llevaba flores y que su padre con restos  de construcción de otras tumbas, marcó la fosa para que se supiese cual era y no cayese en el olvido.  El 18 de noviembre 2022 revelaron su identidad.

Y aquí llega la persona, Daniel Pazó Tiedrá -escultor en piedra e hijo del Artillero del Acorazado "Jaime I" Daniel Pazó Vila-, quien nada más conocer la historia in situ por boca del Vicepresidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica del Campo de Concentración de Camposancos y fosa común de Sestás, tuvo la idea de dignificar aún más aquella tumba anónima dando luz a los olvidados por la Historia allí sepultados, el cual de su pecunio, esculpió el monumento que hoy preserva del ignomioso olvido, tanto a Cleominio Muñíz Lorenzo (18 años, Avilés), como a los otros seis prisioneros que “por allí yacen” -ya que se sabe que están por allí al lado, pero no exactamente donde-, 


Anastasio Hernández Martín (21 años, vecino de Matiko-Bilbao) 

Maximino Díez Llorente (54 años, vecino de Gijón) 

Isidoro Prieto Polo (28 años, Mieres) 

Ramón Llerandi Vallejo (21 años, Oviedo) 

Camilo Álvarez Hernández (23 años, Iruña-Oviedo) y 

Camilo Arango García de Los Cabos (35 años, Oviedo).


Muertos todos ellos por las torturas y malos tratos a los que fueron sometidos por los sublevados, y que en el libro de defunciones del Registro Civil del Juzgado de A Guarda constan con cínicos dictámenes clínicos como “adenoma prostático”, “hemorragia interna”, “uremia consecutiva a angina gangrenosa”, “fiebre tifoidea” y otros… Ahora, como muy bien dijo nuestro querido compañero Marcos Santos Soto, que intervino el segundo en el acto, ya vuelven a tener nombre y apellidos devolviéndoles SU Dignidad, y sus familias tienen ya donde llorar a sus Héroes; pero no sólo son “Héroes” para sus familiares: ¡son nuestros HÉROES!. 

El acto fue  presentado por Bárbara Domínguez González, Licenciada en Ciencias Políticas, la cual, ante unas cien personas repartidas por todo los lados del cementerio, fue dando paso a cada uno según guión, comenzando primeramente por la interpretación del himno de Riego al violín por el Titulado Superior de Música de violín Leo Blanco Novoa y profesor del conservatorio profesional de música de Vigo, seguidamente tomaron la palabra José Antonio Uris Guisantes, quien hizo una breve semblanza de los siete prisioneros rescatados del olvido y Daniel Pazó Tiedra, el escultor y padre del monumento, quien explicó el qué y el porqué del monumento-memorial y expresó su infinita gratitud con la o las personas que con anterioridad corrieron el riesgo de marcar con una cruz la tumba. 

Acto seguido el Profesor Leo Blanco interpretó la pieza “Siciliana” y seguidamente se le cede la palabra a nuestro compañero en la AMMD, el ex-cabo de Infantería Marcos Santos Soto, y de cuya emocionada intervención incluimos aquí el texto: 


Boa tarde a todas e todos, e moitas grazas de corazón, desde o máis profundo do meu corazón pola vosa compañía. Para min é unha honra representar hoxe neste acto de dignidade necesaria ao Colectivo Republicano de Redondela, a Asociación de Memoria Militar Democrática, ao Colectivo de Militares Demócratas Anemoi, a Asociación Civil Milicia y Republica, e a Asemblea Republicana Galega.

Unha honra ser convidado pola Asociación para a Recuperación da Memoria Histórica do Campo de Concentración de Camposancos e foxa común de Sestás,

 



Marcos Santos Soto y Leo Blanco Novoa

 

A este acto de dignade necesaria para estas sete persoas asasinadas pola barbarie do nacional-catolicismo español. E digo asasinadas con claridade e rotundidade porque fronte ao fascismo non valen as ambigüidades nin os eufemismos. O de non chamar as cousas polo seu nome deixámolo para os asasinos miserables que agás no caso de Cleominio, cuxa historia encolle o corazón a quen o teña; dicían que os outros seis morreron por “ enfermidade”. Dende o primeiro momento, xente anónima deixou flores frescas na tumba de Cleominio e como consecuencias deste acto de bondade sabemos que aquí esta soterrado Cleominio Muñiz, e a súa familia e as de Anastasio Hernández Martín, Máximo Díez Llorente, Isidoro Prieto Polo, Ramón Llerandi Vallejo, Camilo Álvarez Fernández, e Ovidio Arango García, Xa saben onde chorar aos seus heroes. Heroes asasinados polos que se ergueron contra a legalidade para sumirnos nuha das máis crueis e asasinas ditaduras da historia. Unha ditadura sucedida por un estado que non soubo Transicionar, un estado cómplice de continuar a herdanza do asasino na forma da monarquía, un estado cómplice de non saber depurar un exército fascista pois seguiron os mesmos amnistiados namentres a unión militar democrática ata ben entrados os 80 seguían na cadea e nunca ascenderon; un estado que deixaba durmir ao tribunal de orde público para deixar que madrugase como Audiencia Nacional con máis da metade dos seus membros sen mudar. Mudar todo para que nada mude. Un estado que se segue negando a extraditar a torturadores que finan tranquilamente como o asasino Franco sen pagar polo seus crimes, un estado que a dia de hoxe nos segue a mermar dereitos e cun goberno que se autodefine como o mais progresista da historia endurecendo o código penal ca letra pequena e segue sen derogar a lei mordaza e deixando que seus cans protexan aos fascistas nas súas manifestacións mentes mallan e mallan nos obreiros que defenden o seu pan. Queridas compañeiras oxalá algún día, gracias a anónimos como o que nos ocupa no caso de Cleominio, dou grazas a que de verdade mude o estado e todas e cada unha das familias dos asasinados poidan chorar aos seus heroes e devolverlles a dignidade como hoxe neste acto se lle está a devolver a Cleominio, Anastasio, Maximino, Isidoro, Ramón, Camilo e Ovidio. ¡Compañeiros, agora si, que a terra vos sexa leve!.


Terminada esta sentida intervención, toma la palabra el ex-Alcalde de A Guarda y Presidente de la Asociación Memorialista José Manuel Domínguez Freitas -y cuyo discurso puede leerse en la web oficial de su asociación-, el cual hace un repaso de las acciones llevadas a cabo por la recuperación de la memoria de todos los prisioneros del campo de concentración y realiza los agradecimientos a todas las personas que tuvieron relación tanto con el actual monumento, como sobre todo con la preservación de la tumba y de la memoria durante todos estos años desde 1937. En su intervención desvela la identidad de dichas personas:

Sinto hoxe unha satisfacción especial que entre nós están familiares (Fefa, Cecilia e José Benito) do albanel camposino, Cándido Martínez Martinelli e de Josefa Vicente Martínez. Cándido foi artífice de preparar a tumba de Cleominio e colocar unha cruz abandonada, súa esposa de poñer flores ao igual que fixeron as camposinas, Eladia Loureiro Vega, Avelina Vázquez do Barrio do Palomar (casada anos mais tarde con un prisioneiro), Blanca Carrero Veiga (esposa de Agustín Moeira Portela) Todas elas, ata hoxe sen saír a luz pública foron (entre outras máis de Salcidos e A Guarda) as que axudaron a ducias de prisioneiros.
y aprovecha para dar la entrada a los descendientes de los allí recordados, los cuales explican sus experiencias y recuerdos descarnadamente. Emocionantísimos esos momentos. El público rompe en aplausos en verdadera muestra de agradecimiento. Imposible transmitir en estas pocas líneas aquel momento. Que nuestros lectores intenten hacerse una imagen mental.

Terminada la intervención de Freitas, se procede a descubrir el memorial retirando las banderas Republicanas que lo cubrían, mientras el profesor Leo Blanco interpretaba “La Internacional” en una magistral intervención, al igual que las veces anteriores. Una vez interpretada La Internacional e Inaugurado el Memorial, como cierre del acto, se procede por parte de este que escribe, al accionamiento del centenario gramófono que se ve en la imagen, y de un disco de 90 años con el Himno de la II República, el Himno de Riego, como homenaje final a los asesinados para traerles las mismas notas musicales de su época y por la que lucharon hasta sus últimas consecuencias. 

Terminamos este relato de la misma forma con la que muy bien terminó su alocución nuestro compañero Marcos: ¡Compañeros, ahora sí, que la tierra os sea leve!


A la izquierda Marcos Santos Soto, a la derecha

José Manuel Rodriguez Crespo.


Camposancos (Pontevedra) 18 de noviembre de 2022




*******************************




miércoles, 19 de octubre de 2022

JULIÁN FERNÁNDEZ DIEGO, CABO DEL ACORAZADO “JAIME I”

 


El 20 de julio de 1936 el acorazado “Jaime I” navega desde Vigo rumbo a Cádiz. Los radiotelegrafistas ya han avisado a la dotación del levantamiento militar en África. La dotación se organiza para evitar que el buque caiga en manos de los sublevados. Ese mismo día, a las 12 en punto de la mañana, la dotación hace prisioneros a 13 Oficiales y 3 Jefes que estaban comiendo. A continuación un grupo de cabos y marinería, en el que encuentra el cabo de artillería Julián Fernández Diego, se dirige al puente de mando para detener a los Oficiales que allí estuviesen, entre ellos se encontraba el teniente de navío José María Otero Goyanes quién dispara su pistola contra el cabo Fernández cuando éste subía por la escalerilla de acceso al puente (1), hiriéndole de gravedad, provocando así el posterior tiroteo en el que hay  muertos y heridos, tiroteo que se zanja con la detención de todos los oficiales y conservación del buque a las órdenes del Gobierno. Nada más llegar el acorazado a Tánger Julián Fernández es trasladado al Hospital de la ciudad, lugar en donde fallece.

(1) Autoría del disparo reconocida por el propio José Mº Otero Goyanes en informe que envía a la Jefatura de la Base Naval de Cádiz el 15 agosto de 1936. Otero Goyanes logró escaparse del Hospital de Tánger con la ayuda del Juez Instructor de dicha plaza y vía Tetuán incorporarse a la Armada sublevada.





El diario “El Popular” de Málaga se hace eco de la muerte del cabo Fernández, publicando el siguiente artículo, firmado por un miembro de la tripulación del acorazado:


EL DOLOR DE LA MARINERÍA ANTE LA MUERTE DE UN CAMARADA

El dolor cubre con su negro manto a todos los marinos por la muerte de un camarada. Cuando los pronósticos eran más halagüeños la maldita Parca tronchó la vida del héroe anónimo.

Julián Fernández Diego, cabo de artillería de la dotación del acorazado “Jaime I” acaba de fallecer en el Hospital de Tánger. Los plomos certeros del adversario atravesaron su pecho puesto al descubierto en la defensa de los más caros ideales. 

El desenlace que ayer nos comunicaron, abrió la herida profunda que, taimadamente y con plena consciencia de los actos, nos han inferido los traidores a la República, los enemigos del Progreso y de la Libertad.

Uno menos entre los millares de luchadores que se levantaron en armas en defensa de las libertades amenazadas, representa una pérdida enorme y de suma importancia. Todos unidos hemos de enfrentarnos con el adversario dispuestos a perder, si es necesario, el amado tesoro de la vida. Pero esto ha de ser para derrotarlo definitivamente, descalabrarlo por completo. 

Julián Fernández no pereció en medio de esta lucha que estamos dispuestos a seguir con su ejemplo de heroísmo los marinos españoles, ha muerto en los momentos de máxima emoción, cuando todos los corazones palpitaban al unísono, en el preciso instante en que la avalancha invadía la cubierta del acorazado empuñando un arma, pero su gloria 

no ha de ser menos imperecedera, esa gloria caracterizada por el arrojo y valentía tan singular desplegados en la contienda para la toma del buque.

No te olvidamos, camarada. Tu rasgo de elevada dignidad y hombría lo llevamos esculpido con caracteres indelebles en nuestro corazón. La Historia, la verdadera Historia, que sabe premiar las buenas acciones, lo tendrá en cuenta para la posteridad. Desde este castillo flotante, que fue tu hogar largos meses, te rendimos el merecido tributo de admiración. Los que quedamos sabremos recoger tu siembre de ardor exaltado por la causa. Con el puño en alto, símbolo de honradez, te saludamos silenciosamente.

La sangre derramada a raudales por todos los amantes de la Libertad, entre los cuales quedas inscrito para la eternidad, será abono fecundo para un mañana venturoso, ese mañana que los retardatarios de toda laya pretenden ahogar en su gestación, pero que los hijos del pueblo, los marinos españoles, no consentirán de ningún modo.

¡Descansa en paz, heroico espartano de un mundo nuevo! ¡¡ Descansa en paz!!

Carlos Romero

Acorazado “Jaime I”. 

Málaga.


******************************* 


Nota.- Apunta el autor del artículo que la Historia no olvidaría a Julián Fernández Diego. Tenía razón, hoy, 86 años después de su muerte, se le sigue recordando.


Enlaces de interés: 

El 18 de julio de 1936 en el acorazado "Jaime I"

El 18 de julio de 1936 en el acorazado "Jaime I", otra versión más.





lunes, 17 de octubre de 2022

MAQUINISTAS DE LA ARMADA SEPARADOS DEL SERVICIO EN FEBRERO DE 1937

 

BOLETIN OFICIAL DE ESTADO (B.O.E) FRANQUISTA DEL 25 DE FEBERO DE 1937. SUPLEMENTO 47´.




SECCIÓN DE MARINA


S.E. el Generalísimo de los Ejércitos nacionales ha dispuesto, de acuerdo con el dictamen de la Junta Superior de la Armada, que queden separados del servicio, sin derecho a retiro, viudedades, pensiones, ni emolumentos de ninguna clase, uso de uniforme, cartera militar y cualquier ventaja que pueda corresponder a los retirados del Ejército y Armada, al personal de la Primera y Segunda Sección del Cuerpo de Maquinistas en activo que a continuación se expresa:


 






 



miércoles, 12 de octubre de 2022

LA MATANZA DE LA TRIPULACIÓN DEL CARGUERO "UDONDO"




El "Udondo" renombrado como "SAC Coruña"

(Imagen: buques.org)


Al comenzar la Guerra de España estaba fondeado en Bilbao, acababa de ser vendido por Bergé y Cia. al armador Pérez Echevarrieta. Desde el inicio la guerra comenzó a prestar servicio para el Gobierno de la República, transportando principalmente carbón desde puertos asturianos a Valencia. La tripulación del buque estaba compuesta totalmente por personal civil de la Marina Mercante, 

El 12 de septiembre de 1936, el "Udondo" navegaba en lastre por aguas del Cantábrico procedente de Santander y con destino Gijón, donde cargaría carbón para llevarlo a Valencia. A la altura de El Musel (Gijón) fue detenido por el crucero sublevado "Almirante Cervera" y  escoltado por los bous "Tritonia" y "Santa Urbana" fue conducido hasta Ribadeo y desde allí a Ferrol. A bordo del "Udondo" iba toda la tripulación (40 hombres) y dos pasajeros.

Una vez en Ferrol los 40 tripulantes y los dos pasajeros fueron desembarcados y presos. El "Udondo" fue camuflado y utilizado puntualmente por los sublevados como transporte de guerra. En esos momentos el jefe de la Base de Ferrol era el vicealmirante Indalecio Núñez Quijano, el coronel auditor de la Base era José García-Rendueles Gutierrez, entre otros "méritos" responsable del proceso contra el contralmirante Antonio Azarola Gresillón, 2º jefe  de la Base jefe del Arsenal y ex ministro de Marina, finalmente fusilado en Ferrol  el 4 de agosto de 1936.

Núñez y García-Rendueles decidieron que toda la tripulación del mercante debía ser pasada por las armas, decisión que se hizo efectiva pocos días después. No se celebró ningún Consejo de Guerra.

Los fusilamientos de estos 42 hombres fueron llevados a cabo entre el 25 y el 27 de septiembre a razón de 14 diarios. Tuvieron lugar contra uno de los muros del Cementerio de Serantes (Ferrol). Fueron asesinados por grupos. Los primeros fueron el capitán del buque, los oficiales, el contramaestre y los maquinistas. Una vez recibido el tiro de gracia, sus cuerpos fueron arrojados a una fosa común recién excavada. Una autentica matanza, un crimen de guerra más en el haber de la Armada franquista, sin más propósito que advertir a los marinos mercantes de las terribles consecuencias que suponía trabajar en buques leales al Gobierno si estos eran apresados por un buque de guerra sublevado.


LISTA DE ASESINADOS DE LOS 42 ASESINADOS



Oscar Blanco García, capitán, 35 años, de Gijón
Juan López Campos, primer oficial, 28 años, de Cartagena
Arturo Caballar Solana, segundo oficial, 31 años, de Valencia
Luis Maroto Chapa, tercer oficial, 29 años, de Valencia
José Otero Pérez, Agregado, 25 años, de Erandio
Pedro Zabala Arrizubieta, jefe de máquinas, 59 años de Valencia
Máximo Piñera Piñera, segundo maquinista, 55 años de Gijón
Bernabé Caicoya Sánchez tercer maquinista, 35 años de Gijón
Ángel Loroño Echandía, alumno de máquinas, 21 años
Fernando Cuadrado Sancha, radiotelegrafista, 42 años de Palma de Mallorca
José Sendón Seoane, contramaestre, 43 años de Porto do Son
Eugenio Dopazo Calviño, calderetero, 24 años, de Marín
Francisco Arruabarrena Albonigamenor mayordomo, 43 años, de Bermeo
Ignacio Anasagasti Arruabarrena, cocinero, 22 años, de Bermeo.
Valentín Ces Queiro, marinero, 24 años de Noia
Antonio Torres Rodríguez, marinero, 28 años, de Pobra do Caramiñal
José González Romay, marinero, 30 años, de Palmeira-Ribeira
José Romay Betanzos, marinero, 26 años de Ribeira
Valentín Betanzos Pérez, marinero, 27 años, de Ribeira
Emilio Pardo Otero, marinero, 44 años, de Burela
Antonio Rodríguez Casais, fogonero, 27 años, de Pobra
Constante Cancelo Casás, fogonero, 26 años, de Pontevedra
Manuel Izaguirre Lijarregui, engrasador,32 años de Vizcaya.
Santiago Celaya Aguirre, fogonero, 25 años
Leandro Uriarte Echandía, fogonero, 24 años
Máximo Madariaga Macuadra, fogonero, 21 años
José Senén Balsa Iglesias fogonero, 34 años, de Gijón
Juan Ibinarraga Lopategui, fogonero, 30 años, de Munguía
Ramón Fernández Fernández, fogonero, 29 años, de Muros
Fidel Sarriugarte Goicoechea, fogonero, 27 años, de Vizcaya
Félix Berrueco Rojas  mozo, 25 años, de Gijón
Antonio Méndez Ardá, mozo, 26 años de Fene
Ricardo Fornés Chust, palero, 33 años, de Barcelona
Manuel Figueras Braña, palero, 23 años, de Gijón
Cristino Fernández Valdés, palero, 43 años, de Gijón
Teófilo Zorroza Guezurraga, palero, 21 años
Carmelo Zorrilla Zabala, camarero, 20 años, de Bilbao
Saturnino Cancedo San Ciprián, camarero, 34 años. de Santander
Fernando Castillo Machazo, marmitón, 39 años, de Santander
Santiago Gondra Zigorraga, marmitón, 22 años, de Busturia
Santiago Cela López, pasajero, 29 años, de Madrid 
José Fernández Santiago, pasajero, 42 años, de Muros

La edad media de los asesinados era de 31 años.




El "Udondo" en medio de un temporal
(Imagen: buques.org)


María Josefa Zorroza, sobrina paterna de uno de los tripulantes, el palero Teófilo Zorroza Gezurraga, embarcado a los 20 años en el "Udondo" para ayudar económicamente a la familia, tiene presentada querella (4591-10) en Argentina sobre los crímenes del franquismo ante la jueza María Servini de Cubría. 



(1) El "Udondo" era un carguero de 3.925 Toneladas de Registro Bruto y 6.818 Toneladas Peso Muerto. Construido en 1903, en los astilleros Hall, Russell & Co. Ltd (Glasgow-Escocia) para J. Knott, de Newcastle, y bautizado "Provan" Estaba  propulsado por una maquina a vapor de triple expansión de 1.500 HP de potencia, alimentada por el vapor producido por dos calderas a carbón. Tenía una eslora de 105,2 metros, la manga era de 15,2 metros y el puntal de 5,4. 

Fue botado como "Provan", para en 1904 pasar a denominarse "Black Prince". En 1922 fue adquirido por Naviera del Guadalquivir que volvió a cambiar su nombre por el de "Guadiaro", hasta que en 1926 es adquirido por Bergé y Cia y pasa a llamarse "Udondo". En 1936 es comprado por el armador Pérez y Echevarrieta conservando su nombre, hasta que en 1938 pasa a ser propiedad de Pedro Pérez Gante operando con el nombre de "Gante". En 1939 vuelve a cambiar de propietario siendo adquirido por el armador José de Navas Escudero, quien le denomina "Albareda". Once años después, en 1950, es adquirido por Transportes, Aduanas y Consignaciones (TAC), cambiando nuevamente su nombre por el de "SAC Coruña", nombre con el que fue desguazado en Barcelona en el año 1965.



*******************************



Fuentes consultadas:

  • webmar
  • aberriberri bloga
  • buques. org