sábado, 5 de marzo de 2011

LA PURGA DEL CUERPO DE MAQUINISTAS



En anteriores publicaciones he puesto de manifiesto los "enfrentamientos" profesionales que el Cuerpo de Maquinistas y el Cuerpo General de la Armada mantenían, principalmente a causa de la negativa de los integrantes del Cuerpo General, a que los Maquinistas gozaran de la misma consideración que ellos dentro de la Armada.

A pesar de la vital importancia que su cometido representa para la existencia misma de la marina moderna fue considerado siempre un Cuerpo de segunda clase, inferior. Los intentos llevados a cabo por los políticos para la equiparación de los dos Cuerpos, fueron sistemáticamente boicoteados por los marinos del Cuerpo General . Esta situación propició el nacimiento de una estructura organizativa dentro de los Maquinistas de clara tendencia republicana y, dentro de ella, encuadrada en las corrientes de la izquierda española de la época. Esta circunstancia trajo consigo que durante los primeros compases de la guerra civil, la práctica totalidad de los maquinistas navales se mantuviesen leales al Gobierno, participando activamente en la conservación para la República de la mayor parte de la Flota, al impedir que los mandos de los buques pusieran estos a disposición de las fuerzas sublevadas. Su actuación, decisiva, supuso que prácticamente el grueso de la Flota, tanto por su capacidad de combate, como por el número de las unidades, permaneciese del lado gubernamental.

La resolución de la contienda a favor del ejercito sublevado, supuso un nuevo desastre para las legítimas aspiraciones de los maquinistas navales.

El Gobierno franquista procedió , durante el periodo que va desde 1940, recién acabada la guerra, hasta el año 1944 a desmantelar el antiguo Cuerpo, incluyendo la depuración por motivos políticos de los maquinistas que se mantuvieron al lado de la República, depuración que se llevó a cabo de forma extrema, mediante fusilamientos, prisión y en el mejor de los casos siendo apartados del cuerpo. Por otro lado debemos sumar a esta trituración literal del cuerpo , las bajas causadas en combate y el exilio de muchos maquinistas. La ruptura con el pasado de esta profesión se consumó.

El nuevo cuerpo se formó sobre lo que quedaba del escalafón de la Primera Sección del anterior en lo que atañía a Jefes y Oficiales, y parte de los restos de la Segunda Sección previo "reciclaje" mediante cursos en la Escuela Naval Militar y la Escuela de Suboficiales. A otros componentes de la Segunda Sección se les "ofreció" la posibilidad de integrarse en el recién creado Cuerpo de Suboficiales.

Si tenemos en cuenta que los primeros maquinistas navales españoles hicieron su aparición en 1817, nos haremos una idea de lo que para estos profesionales llegó a significar la lucha por su reconocimiento dentro de la Armada, una batalla que al comienzo de la guerra civil ya cumplía casi 130 años, una batalla borrada de los mapas de la historia,como tantas otras cosas, por la dictadura franquista.

En la actualidad no existe en el seno de la Armada Española ninguna escuela con la denominación de Escuela de Maquinistas, o de Maquinistas Navales que suceda a la primera Escuela de Maquinistas creada en Ferrol a principios del siglo XIX. Los maquinistas se forman, junto con otras ramas, en la Escuela de Especialistas, Departamento de Energía y Propulsión, se consigue el  acceso al Cuerpo de Especialistas y dentro de este a Marinería, Escala de Suboficiales y Escala de Oficiales, al menos algo de dignidad y reconocimiento para casi 200 años de lucha. No obstante a mi me gustaría que existiese un centro para la formación exclusiva de estos profesionales y que se denominase Escuela de Maquinistas Navales, pero al parecer esta acepción, la de Maquinista Naval, sigue en el exilio.

Benito Sacaluga





(*) Fuentes consultadas :El Maquinista de la Armada.Jose Antonio Ocampo Aneiros.Coronel del Cuerpo de Máquinas









viernes, 4 de marzo de 2011

REPUBLICANO FIEL Y MASÓN




En ninguna de las anteriores publicaciones he profundizado sobre un aspecto aún discutido de la personalidad e ideología de Benito Sacaluga, ahora que su biografía es accesible por un elevado numero de lectores, quiero profundizar en la posible vinculación de mi abuelo con la masonería, vinculación que algunos autores dan por efectiva y que otros ponen en duda, siendo cierto que, por el momento, no existe ninguna prueba de tal vinculación..


La dictadura franquista intentó probar la pertenencia a la masonería de Benito Sacaluga desde su detención en 1939 hasta...............!! el 11 de octubre de 1961 !!, transcurridos más de veinte años desde su fusilamiento. Es en esa fecha (11-10-1961) cuando el Juzgado nº 3 del Tribunal Español de Represión de Masonería y Comunismo, según sumario iniciado el 28 de septiembre de 1961, solicita al Archivo General de la Guerra Civil toda la información que pudiera existir en el expediente de Benito Sacaluga y que pudiera utilizarse como prueba de su pertenencia a alguna logia masónica. El Archivo solo puede enviar una carta firmada por Sacaluga como Director de la Escuela Naval Popular dirigida a Gabriel Pardal en Barcelona, en cuya firma figuran los tres puntos masónicos. Es esta carta el único documento que existe en el expediente derivado del sumario iniciado por el citado Juzgado, Juzgado que en esas mismas fechas traslada a mi padre a la Dirección General de Seguridad, donde es interrogado y amenazado durante tres días.


Tras diversas investigaciones el nombre de Benito Sacaluga Rodriguez no consta en las listas encontradas de las distintas logias, ni en declaraciones de retractación de otros maquinistas. En futuras publicaciones trataré de profundizar sobre la existencia de numerosos masones en el Cuerpo de Maquinas de la Armada Republicana y de lo que significa a groso modo la masonería en España.


Personalmente quiero abstenerme de formular ninguna opinión sobre estas organizaciones, básicamente porque aún carezco de los elementos de juicio necesarios. No obstante si mi abuelo hubiera formado parte de la masonería, lo respetaría sin ambages, más aún desde mi ignorancia sobre el tema.



En citas a mi Abuelo en publicaciones sobre la guerra civil, concretamente en el libro "Alzamiento y Revolución en la Marina", escrito por el Almirante José Cervera Pery, familiar del que fue Juez Instructor en la farsa de su Consejo de Guerra Sumarísimo, José Cervera Tribout, se puede leer sobre Benito Sacaluga la siguiente calificación: “republicano fiel y masón", de aquí el titulo de esta entrada.

Dejo a continuación una copia de la carta abierta que dirigí al Sr. Cervera Pery:




Carta abierta a D.José Cervera Pery 

21 mayo 2010

Sr. Cervera



En relación con el contenido de su libro "Alzamiento y Revolución en la Marina", a nivel general y más concretamente en lo que refiere al "Acorazado Jaime I" le ruego acepte las siguientes consideraciones por si estima conveniente incluirlas en una próxima edición:

1.- La dedicatoria de su libro,  editado en 1.978 :

"A mis compañeros de la Armada, niños en la España de 1936, y a quienes la guerra supuso de algún modo, un dolor o una esperanza..."


Tal dedicatoria solo puede ser calificada con total rotundidad de, cuando menos, desconcertante, ¿existe alguien para el que la guerra, y más aún una guerra civil entre hermanos no suponga dolor? ¿existe alguien tan descerebrado que considere la guerra como una esperanza?, ¿quizás Ud. Sr. Cervera?.


El sectarismo que se pone de manifiesto en la totalidad de su libro descalifica totalmente y anula la intención populista de esta dedicatoria, la cual, para los que hemos sufrido durante años las consecuencias de lo que Ud, denomina "Alzamiento" y que en negro sobre blanco fue, simple y llanamente,  un golpe de estado militar, una sublevación armada, una rebelión contra el gobierno legalmente establecido, no nos sirve para nada y nos insulta.


2.- Un libro que trata de ser una crónica de determinados acontecimientos no puede ni debe novelarse y por descontado al incluir juicios y calificativos sobre personas, debe carecer de toda frase, capítulo o contenido que comience por : Según.., Parece ser....., Alguna publicación dice....., Según comentan......, Se supone......., Ciertos informadores...etc ,etc...., expresiones todas ellas que provocan que un lector formado, inmediatamente,  ponga en duda el resto de la frase. Tratándose de juicios de valor o calificativos sobre personas la exactitud de la información debe ser exquisita y contener lo que exclusivamente obliga el imprescindible contexto de la misma.

3.- Es rigurosamente falso lo que en la solapilla del libro se dice:


".........afronta (refiriéndose al autor) desde una perspectiva inédita, con dignidad sobria y respetuosa objetividad..."


Mal comienzo si tenemos en cuenta la debilidad del contenido de su libro desde un punto de vista contrastable, mal comienzo la inclusión de perspectiva como valoración del contenido, vocablo que entre otros significados y según el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua significa :

5. f. Punto de vista desde el cual se considera o se analiza un asunto. pero también :
4. f. Apariencia o representación engañosa y falaz de las cosas.


Estará Ud. de acuerdo conmigo en que arropar su perspectiva con  el calificativo de "inédita" no impide interpretar "su perspectiva" según lo hace el diccionario en su 4ª definición, definición que entiendo, desde mi punto de vista personal, es la adecuada, sin lugar a dudas, definición  ésta que desmonta cualquier atisbo de honestidad y sincera servidumbre al legado de la Historia, como su prologuista afirma.


4.-Las afirmaciones que Ud. publica sobre D.Benito Sacaluga Rodriguez, pags.157 y 396, son de una ligereza sorprendente, ligereza que pone en situación de indefensión ante los lectores al, según usted, Comandante Sacaluga, cuando en realidad su cargo en la Armada Republicana era el de Teniente Coronel Maquinista, la realidad es bien distinta:

"El Teniente Coronel del Cuerpo de Maquinistas de la Armada Española, Maquinista del submarino Isaac Peral en su traslado desde Nueva York a España , Inspector de la Escuadra de la República, Director de la Escuela Naval Popular de Cartagena, Comandante de Máquinas en 1936 del navío de la Armada Española Acorazado Jaime I, condecorado en 1.928 por el gobierno presidido por Miguel Primo de Rivera con la Medalla de la Paz de Marruecos por su participación en la campaña de África, en posesión de la Cruz de Plata del Mérito Naval con distintivo blanco, siempre fiel a  las ordenes del Gobierno legítimo de España en cada momento (no solo de la República Sr.Cervera, o ¿era republicano el gobierno de Primo de Rivera?). D. Benito Sacaluga Rodríguez, no era conocido por sus ideas republicanas, era conocido y hoy en día recordado por sus valiosísimas aportaciones a la Armada Española, en especial a su Cuerpo de Maquinistas, y por su elevado sentido de la disciplina y del deber, por encima de cualquier opción política y por supuesto por encima de cualquier motín, rebelión armada o alzamiento como Ud. califica a la rebelión militar que acabó con la vida democrática en España durante 41 años causando además cientos de miles de muertos.


Por supuesto que era republicano, con todo honor y honra, defensor de la República Española y de su Constitución y como tal trató de dignificar y defender a los Maquinistas de la Armada y servir desde su puesto a su país, a España.


En un informe por él elaborado en febrero de 1.938, siendo Director de la Escuela Naval Popular en Cartagena, y  sobre el anteproyecto de la futura organización del Cuerpo de Maquinistas, expresa con fuerza:


"El tecnicismo de todas las especialidades que las integren deben poder alcanzarlo todos los ciudadanos que en ella ingresen en cada especialidad, y estos según su amor al estudio pueden llegar a ocupar todos los puestos y todas las categorías sin que nadie personal, o colectivamente, pueda creerse que es de una casta superior a los demás. Esto hay que desterrarlo radicalmente". Extraído de "El Cuerpo de Maquinistas de la Armada" escrito por el Capitán de Navío D. Antonio de la Vega. pag.665. Ministerio de Defensa 2009.


Estas inquietudes, que primaban el estudio y el esfuerzo sobre los apellidos, vertidas en un escenario como la Marina Española no debieron agradar en demasía a aquellos que tenían como ventaja hacer carrera dentro de la Armada con la rubrica de un apellido más o menos ilustre, como por ejemplo Ud. Sr. Cervera, y  sobre todo si quien las expone es un marino que nació en el seno de una familia humilde de Cádiz como lo fue D. Benito Sacaluga.


En lo relativo a su pertenencia a la masonería, ¿Es un delito Sr.Cervera? ¿Tiene Ud. documentación que lo acredite? y si efectivamente era masón ¿porque incluye Ud. este dato describiendo al Comandante Sacaluga en su libro?, "Republicano fiel y masón" afirma Ud. sin pestañear y lo hace en tono peyorativo, como si cualquiera de las dos opciones no fuesen dignas del más absoluto de los respetos, como lo pueden ser las de marino e historiador, que Ud. Sr.Cervera ostenta, sin pararse a pensar que a lo largo de la historia y aún hoy en día existen piratas en los mares e historiadores que sesgan la realidad en su propio beneficio o en el de otros intereses, sin importarles lo más mínimo el daño causado a la reputación o a la memoria de las personas y sus familiares.


No tiene Ud. bastante con el fusilamiento, por el único motivo de ser fiel a la República, del, según usted, Comandante Sacaluga, el 29 de Abril de 1.939, después de un Consejo de Guerra sin garantías procesales, primer fusilamiento que se efectuó en Cartagena (Murcia), ejecución que no contenta con acabar con la vida de un hombre honrado intentó humillar su memoria obligando a toda la marinería, infantería de marina y  personal civil de servicio en ese momento en el Arsenal Militar de Cartagena a desfilar ante su cadáver y el del fogonero Juan Escobar al grito de ¡Viva España! , y que  además se utilizó como propaganda de la reacción previsible de las tropas sublevadas ante todo aquel que no fuese adicto a sus consignas, mediante publicidad en los diarios de la época:

Transcribo a continuación anuncio de Nota Oficial, de 10x15, insertada en el diario 

"Cartagena Nueva" el mismo día de la ejecución 29 de abril de 1.939:

Departamento Marítimo de Cartagena

"Sentencias cumplidas:


Esta mañana a las diez ha tenido lugar la ejecución de la sentencia contra el que fue Comandante Maquinista Don Benito Sacaluga Rodríguez y el cabo Fogonero Juan Escobar Rodríguez. El acto de la ejecución se verificó en el muelle de Carbones de este Arsenal, asistiendo la fuerza de Infantería de Marina, el personal de La Maestranza de este Arsenal y comisiones de los distintos cuerpos de la Armada Terminada la ejecución desfilaron ante los cadáveres todas las fuerzas que habían formado, al grito de Viva España."

Y yo me pregunto: ¿que España?


¿Que le parecería si yo publicase sobre Ud.  -"José Cerverá Pery, adicto al régimen fascista y miembro del Opus Dei"?-, por ejemplo, ¿le gustaría aún en el caso de que fuese cierto?


5.- Dice Ud. que a Benito Sacaluga "...se le atribuyen no pocos desmanes e innecesarios actos de violencia y vejaciones contra presos políticos", ¿a que se refiere exactamente? ¿de que pruebas se vale para efectuar tales afirmaciones.? Estas afirmaciones no son más que infundíos sin prueba documental alguna Sr. Cervera, desde ahora. Cervera a secas.


Una apreciación final, en su libro se refiere a determinadas fuentes utilizadas por Ud. como derivadas de publicaciones de la república, a lo que añade a continuación "o si se quiere usar el término más radicalizado, roja", pues no, Cervera, no se quiere, Ud. es quien radicaliza con espúrea intención, mostrando una vez más una absoluta falta de respeto al concepto de República, no puede resistirse a la ocasión de la descalificación contra todo lo que significa democracia y libertad.


Ya termino esta carta abierta, que recibirá además por correo ordinario dirigido al Ministerio de Defensa y a su atención. 


Benito Sacaluga










miércoles, 23 de febrero de 2011

EL GALATEA




El ocho de mayo de 1926 se emite Real Orden telegráfica disponiendo que :


"El maquinista oficial de segunda don Benito Sacaluga Rodriguez sea pasaportado desde África para Cartagena con objeto de embarcar interinamente en el moto velero "Galatea".

Imagino que Sacaluga acataría esta orden de muy buena gana pues salía de un territorio en guerra para embarcar en uno de los buques escuela de la Armada Española. De momento no poseo información sobre su estancia a bordo, no obstante merece la pena recordar al "Galatea", más aún cuando nuestros políticos lo han borrado del mapa de la Armada.

Circulan varias versiones, tanto de sus orígenes,  como de sus singladuras y destino final, todas ellas guardan puntos de extrema coincidencia, puntos éstos que he tenido en cuenta en el momento de realizar esta pequeña reseña resumen del buque.



Ficha técnica original
Astilleros Anderson Ridgers Bay Yard de Glasglow
Clase :  Mercante - Fragata de 3 palos
Botadura : 3 de diciembre de 1896
Desplazamiento : 2.500 Tn.
Eslora : 74,87 metros
Manga: 11,85 metros
Calado : 5,80 metros
Propulsión : 2.800 m2 de velamen

Transformaciones efectuadas en 1920
Astilleros : Génova
Motores: Dos motores diesel marca Ansaldo
de 450 CV 
Propulsión: 2 Hélices de 3 palas
Instalación eléctrica general
Velocidad a motor: Max.: 8 nudos.

Transformaciones efectuadas en 1922
Astilleros Echevarrieta y Larrinaga de Cádiz
Clase : Buque Escuela
Aparejo : Se añade un botalón para una vela cangreja
Casco: Puente de mando a proa del trinquete
Prolongación de la toldilla hasta la base 
del mástil para alojar a los
botes salvavidas
Lastre: Centeno en la sobrequilla para bajar la 
línea de flotación
Alojamientos para los guardiamarinas
Armamento : 4 cañones de 6"
para salvas de ordenanza.

Historia :

Se construyó (1896)con el nombre de "Glenlee", por encargo de la naviera Archibald Sterling & Co.Ltd, para realizar transporte de grano desde Inglaterra a Nueva Zelanda y Australia.

1898.- Vendido a la Dundee Islamont Dailing Ship Co.Ltd, se le asignó el nombre de "Islamount".

1905.- Lo adquiere Richard Thomas&Co de Liverpool, siendo requisado en 1918 por la Royal Navy durante la primera guerra mundial.

1919.-.Realiza su último viaje bajo bandera británica. Es adquirido por la genovesa Stella,Sicietá Italiana di Navegaziones, destinado a labores mercantes en el Mediterráneo con el nombre de "Clarastella".

1922.- Adquirido en 650.000 pesetas por el gobierno de España para ser destinado a Buque-Escuela. En su haber: 5.000 días de mar, 4 viajes de circunnavegación y 16 travesías del Cabo de Hornos. Se rebautiza como "Galatea".

1925.- Inicia en la Armada sus viajes de instrucción.

1928.- Es sustituido por el "Juan Sebastian de Elcano" para la formación de oficiales. Se cambian los motores por otros de 800 CV y es asignado a la Escuela de Aprendices Marineros Especialistas, como buque-escuela de maniobra.

1936.- El 18 de julio, estando en la mar con 49 guardiamarinas y 160 marineros se dirige a Ferrol, quedando bajo el mando franquista.

1946.- El 3 de octubre a causa de una borrasca a la altura de las Azores, queda totalmente desarbolado, navegando con una escora de 42º logra llegar a Santa Cruz de Tenerife, donde es reparado.

1954.-Alcanzado por un huracán, cerca de Nueva York, pierde 7 de sus velas y resultan heridos  numerosos miembros de la tripulación.

1959.- Realiza su último viaje como buque-escuela.

1960.-Queda amarrado en el Arsenal de Ferrol como pontón-escuela de maniobra.

1969.-Causa baja en la Armada después de :

73 años de servicio en total
47 años de servicio en la Armada Española

SU FINAL :

Amarrado sin vigilancia, van desapareciendo del buque los componentes de mayor valor y al mismo tiempo más fáciles de sustraer : portillos de bronce, adornos, motones, cabilleros, etc...

Después de singulares avatares y propósitos para su destino final, se aprueba la idea de que sea remozado y trasladado a Sevilla para servir de centro de comunicaciones de la Expo 92, amarrado junto a la Torre del Oro, y posteriormente servir como Museo Naval junto al Palacio de San Telmo. A finales de 1985, en condiciones deplorables es trasladado a Sevilla, una vez allí se desestima el destino proyectado a causa de lo costoso de la rehabilitación a efectuar.

Abandonado en la dársena del Guadalquivir, junto al Puente del V Centenario, sufre dos incendios, se convierte en refugio de mendigos y es expoliado por coleccionistas y chatarreros, con la consecuencia de su hundimiento al ser  robadas las válvulas de cobre de los machos del fondo.

La Armada lo reflotó y quedó amarrado en el Muelle del Cemento a la espera de desguace, desguace que, felizmente, nunca llegó, principalmente por problemas de índole administrativo.

En 1992 durante su subasta para desguace, es adquirido para el Ayuntamiento de Glasglow, ciudad donde fue construido, en segunda subasta, para desguace, pagándose por suscripción popular  8 millones de pesetas.

Remolcado desde España a Greenock (UK)

La Sociedad de Salvamento de Londres, inspecciona el buque y extiende un certificado autorizando su remolque hasta el puerto de Greenock, traslado que se efectúa entre los días 1 y 9 de junio de 1993, con una tripulación compuesta por tres voluntarios. En Greenock se procedió a su limpieza y pintura original del casco, siendo nuevamente remolcado hasta Glasglow y rebautizado con su nombre original, "Glenlee", en presencia del alcalde de la ciudad y del cónsul de España (?).

Entrando en la dársena


En 1997 se enviaron desde el Arsenal de La Carraca y desde Sevilla , el juego completo de mástiles y vergas originales. En ese mismo año (1997) se procede a la colocación de la cubierta, a imitación de la original, empleándose para ello más de 1000 metros cuadrados de maderas africanas.


Aspecto de la cubierta

El mascarón de proa original fue retenido por España , negándose ésta en varias ocasiones a su entrega a Glasglow, actualmente permanece expuesto en A Graña (Ferrol). A la vista de la negativa Glasglow encargó una réplica exacta por la que desembolsó 12.000 euros. Otros objetos de valor originarios del "Galatea" se conservan en el Museo Naval de Ferrol y en el Museo Marítimo de Barcelona, el como llegaron estos objetos a sus actuales dueños entiendo que está en la mente de todos.


Después de un gasto de más de 2 millones de libras esterlinas, financiado por organismos oficiales británicos y el Ayuntamiento de Glasglow, se consigue la restauración total del buque a su estado de botadura, tal y como se aprecia en las fotos que siguen, una maravilla de navío que, como tantas otras cosas, los políticos españoles han despreciado llevados por su inconmensurable ignorancia y falta de respeto a la historia.

En fase de terminación de los trabajos de restauración.







Listo para zarpar



Detalle del mascarón de proa (réplica)


Atracado en Glasglow

Si vuelvo a viajar a Inglaterra, juro que visitaré al viejo "Glenlee", intentaré imaginarme como fue cuando enarbolaba bandera española, intentaré que nadie sepa que soy español, me sentiría muy avergonzado delante de nuestro perdido "Galatea" , Buque Escuela de la Armada Española.




Benito Sacaluga.



ACUSAR FALSAMENTE O MORIR



No voy ha descubrir ahora las "irregularidades" de los consejos de guerra franquistas, especialmente una vez terminada la guerra, ya se ha tratado en entrada anteriores. La existencia de testigos que firmaban declaraciones falsas para imputar delitos a determinados procesados, se producían, principalmente, a causa de varios motivos :

  • Obligatoriedad por ley de denunciar a todo aquel que pudiera ser tachado de contrario al régimen, bajo pena de ser detenido y acusado de colaborador.
  • Intereses personales para conseguir subirse al carro de los vencedores.
  • Venganzas personales, revanchismo y ajustes de cuentas.
  • Coacciones que podían derivar en tremendas palizas o incluso la muerte en caso de negativa a colaborar, de negativa a firmar declaraciones falsas, dictadas por el aparato represor.
De este último motivo, quiero aportar información sobre dos casos ocurridos en Cartagena en los que los protagonistas tenían vinculación con la Armada. El texto está recogido de una publicación reciente de Memoria Histórica de Cartagena.


Cartagena 22/02/2011

Magdalena vivía en Barrio de Peral, en el número dos de la Calle de Santa Teresa. No podía imaginar, en los primeros tiempos de su noviazgo con Florencio, ese chico de Los Dolores, que su familia pudiera tener ninguna lejana relación con sus vecinos. Pero conforme fueron tomando confianza, con el paso del tiempo, él le contó que su padre, Pedro Cerezuela Navarro, había sido fusilado después de la guerra. Nada tenía esto de extraño; en una ciudad como Cartagena, en la que más de un sesenta y cinco por ciento de la población había sido víctima de una cruel represión, era normal la cotidiana relación con hijos, hermanos, nietos o sobrinos de personas que habían sido fusiladas o se encontraban en prisión.
Lo que sí podía considerarse una casualidad era que su novio le comentara que su padre había sido detenido junto con alguien de su barrio, un practicante llamado Enrique Martínez Ros. – “¡Claro! ¡El de la Homeopatía!” – exclamó su madre cuando se lo comentó.

El practicante había vivido, y lo seguía haciendo su familia, en el número ocho de su misma calle, y todos los vecinos conocían perfectamente los sucesos relacionados con su muerte.  No llegó a ser condenado a muerte, como lo fue el que, de haber vivido, se habría convertido en su suegro. Enrique Martínez había muerto a consecuencia de los golpes recibidos en un interrogatorio al que fue sometido por el S.I.P. Su cadáver fue arrojado al mar para aparecer tres días más tarde en la costa de Mazarrón.
Ese relato lo había oído muchas veces en su infancia. Recuerda perfectamente cuando apareció la esquela en el periódico y su madre dijo: “¡Qué valor ha tenido doña Pepa! ¡Qué valor!”. Se refería a que la viuda mandó publicar una esquela en la que, debajo del nombre, hizo figurar “cuyo cadáver fue hallado el día 28 de Mayo del corriente asesinado en la playa de Mazarrón” y realmente era necesario tener mucho valor para hacer constar ese texto en una esquela en el año 1939.
Nadie supo en el barrio por qué lo asesinaron. Tampoco su novio sabía por qué su padre había sido fusilado.

Su suegra le habló de la gran amistad existente entre su marido y el practicante, a pesar de la diferencia de edad existente entre ellos. Florencio, el padre de Pedro Cerezuela, maestro del ramo de Artillería retirado, había sido una persona muy estimada durante el tiempo en que estuvo trabajando en el Arsenal, época en la que Enrique Martínez lo conoció, y de cuya laboriosidad y sentido de la responsabilidad guardaba muy buen recuerdo. Al coincidir en el mismo buque con el hijo, y reconocer en él los mismos rasgos de formalidad, responsabilidad y eficiencia que en su padre, se sintió inmediatamente movido por un gran afecto hacia él. Por eso, durante todo el tiempo que navegaron en el Lepanto, siempre que se encontraban libres de servicio, marchaban juntos a todas partes.
Isidora, que así se llamaba su suegra, le dijo que en una de las visitas a su marido cuando se hallaba en prisión, éste le contó que al principio de la guerra, en un atraque del buque, bajaron los dos a tierra con la intención de comprar juguetes, él, para Florencio, su único hijo, el practicante, para sus dos pequeñas, Pepita y Carmelina. Esa tarde se cruzaron con un vehículo en el que llevaban a unos prisioneros y los que lo conducían los invitaron a ir con ellos. Se imaginaron que esos hombres iban con destino al paredón y se negaron a subir. Según le dijo su marido, alguien había dicho que sí los acompañaron, pero no era cierto. Pedro fue fusilado el 14 de febrero de 1940.

Ahora, tantos años después, la familia conoce algunos detalles de lo ocurrido. Ahora han podido, por fin, leer el resumen de la sentencia y conocer que fue declarado culpable de haber presenciado el fusilamiento de los oficiales del Lepanto. Ahora han podido, por fin, leer la denuncia que contra él presentó Pedro Tárraga, el barbero del barco. Ahora han podido, al fin, saber que según los informes del S.I.P. era considerado como persona de derechas y que, siendo hombre reservado y poco comunicativo, nunca hizo ninguna manifestación en ningún sentido.

Lo que no saben es por qué fue declarado culpable de haber presenciado unos hechos en los que nunca estuvo presente. Tampoco saben por qué fue acusado de ello, qué motivo pudo inducir a nadie a declarar que se encontraba en un lugar en el que nunca estuvo.

Pedro Cerezuela fue sacado un día de su celda para ser llevado a declarar. Volvió con múltiples heridas, abatido, humillado… “¿Qué ha pasado?” – le preguntó Enrique Martínez – “Que he tenido que firmar lo que me han dicho, porque si no… me mataban” – respondió – “Pues a mí me tendrán que matar” – Dijo Enrique Martínez – “Me tendrán que matar antes que firmar esa infamia”.
Enrique Martínez Godínez murió el 25 de mayo de 1939, víctima de una paliza, por negarse a firmar una declaración falsa.

Pedro Cerezuela Navarro escapó a la muerte en el interrogatorio, pero no lo hizo ante el pelotón de fusilamiento el 14 de febrero de 1940, declarado culpable de ser testigo de unos hechos que no presenció.

Enrique Martinez Godinez

Pedro Cerezuela Navarro



Benito Sacaluga