domingo, 18 de mayo de 2014

IMPUNIDAD DE LOS CRÍMENES FRANQUISTAS Y PARTIDO POPULAR



(1) Introducción.

Desde AGE (Archivo,Guerra y Exilio) hemos venido haciéndonos eco durante años, de las estrategias de impunidad practicadas en España desde 1975, en relación con los crímenes franquistas; desde la ley de amnistía de 1977, a la ley de la Memoria Histórica de 2007. Se trata de 30 años de ingeniería jurídica, que ha tenido por objeto que NI UN SOLO responsable de los decenas de miles de franquistas, implicados en ejecuciones, torturas y encarcelamiento o exilio de sus víctimas, haya sido nunca procesado, como sí lo han sido los responsables del mismo tipo de delitos en Latinoamérica, Francia, Alemania o Italia, en relación con los crímenes cometidos durante el pasado siglo XX por las dictaduras implantadas en aquellos países.

El caso que nos ocupa, es la culminación de este alambicado proceso, puesto en marcha desde los sótanos jurídicos de los gobiernos del PSOE y del PP, para impedir por todos los medios que pudieran progresar acciones judiciales, bien desde dentro de España, o bien desde el extranjero, como es el caso de la denominada "Querella Argentina", viéndose cerrada así cualquier posibilidad de hacer una luz de justicia, en favor de las víctimas y de sus descendientes acreedores a la misma.

Durante años, se ha llegado a llamarnos con apelativos nada amables, a los que -basándonos en la doctrina Nizkor- hemos estado denunciando estas maniobras, a veces aplaudidas desde sectores "oficiales" de la izquierda parlamentaria y social, e incluso por algunas asociaciones memorialistas que, suponemos de buena fé, han creído posible encontrar "atajos", para el reconocimiento jurídico de la condición de las víctimas del franquismo, a través de una Justicia Universal bloqueada, en parte, a causa de acciones judiciales anteriores, defectuosamente presentadas a sabiendas, que han terminado por general jurisprudencia en archivo, cerrando así el camino a poder progresar en el ámbito de la justicia española demandas posteriores.

El "caso Mauthausen" que hace unos días ha cerrado el PP (con la antesala jurídica preparada durante el mandato del gobierno socialista de Zapatero), se ha archivado. El único caso abierto ante la justicia española, por la que podría haberse condenado a responsables del asesinato de republicanos españoles en los campos de exterminio nacional-socialistas, ha sido sobreseído y archivado. Lo ha hecho el magistrado Ismael Moreno -que ha estado demorando el señalamiento de la vista oral todo lo que ha querido-, con el auxilio entusiasta del Fiscal General del Estado, a las órdenes de Rajoy, Eduardo Torres Dulce.

Para acabar con la impunidad, así lo decía el Equipo Nizkor hace casi una década, únicamente hay una vía: la institucional, es decir, una ley emanada del Parlamento español, que condene jurídicamente ilegales el régimen franquista, sus leyes represivas y sus tribunales, y que declare nulas de pleno derecho sus sentencias. Evidentemente, una ley con este alcance, solo podrá promulgarse en el marco del advenimiento de la III República. "Eso una utopía" afirman algunos.

La única "utopía" realmente existente, radica en esperar la Verdad, la Justicia y la Reparación, dentro del actual sistema de poder existente en España, encabezado por un Rey que no ha jurado la Constitución Española de 1978, para no incurrir en perjurio, ya que juró ante los evangelios su lealtad incondicional a la dictadura del general Franco, el 22 de julio de 1969.


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NOTA DE PRENSA 
Equipo Nizkor 

Cierre del último caso posible a favor de las víctimas españolas de los campos de exterminio de la IIGM. Caso Szehinskyj 


Mediante la divulgación de los documentos bajo la rúbrica "Caso Szehinskyj", el 18 de marzo de 2014 hicimos público por primera vez este caso que se sustancia ante la Audiencia Nacional dentro del procedimiento contra varios SS Totenkopf, ya que el devenir del mismo, y del procedimiento en su conjunto, es expresión del problema de la impunidad en España, y, por tanto, hay que verlo como un acto más de perfección del sistema (modelo de impunidad) y no como un asunto de "justicia universal". El pasado día 15 de marzo de 2014 entró en vigor la Ley Orgánica 1/2014, de 13 de marzo, de modificación de la Ley Orgánica 6/1985, de 1 de julio, del Poder Judicial, relativa a la justicia universal.


La nueva redacción del artículo 23.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) en lo que se refiere a crímenes contra la humanidad, genocidio y crímenes de guerra queda así: 
"4. Igualmente, será competente la jurisdicción española para conocer de los hechos cometidos por españoles o extranjeros fuera del territorio nacional susceptibles de tipificarse, según la ley española, como alguno de los siguientes delitos cuando se cumplan las condiciones expresadas:  
a) Genocidio, lesa humanidad o contra las personas y bienes protegidos en caso de conflicto armado, siempre que el procedimiento se dirija contra un español o contra un ciudadano extranjero que resida habitualmente en España, o contra un extranjero que se encontrara en España y cuya extradición hubiera sido denegada por las autoridades españolas".
La L.O. 1/2014 incluye una Disposición Transitoria Única disponiendo que:
    "Las causas que en el momento de entrada en vigor de esta Ley se encuentren en tramitación por los delitos a los que se hace referencia en la misma quedarán sobreseídas hasta que no se acredite el cumplimiento de los requisitos establecidos en ella".
Tenemos razones fundadas para pensar que el motivo real que subyace en esa reciente modificación de la LOPJ para limitar la jurisdicción de los tribunales españoles y disponer el archivo de varios casos, es la oposición a la causa referida y que se conoce como "Caso Mauthausen", ya que es la ÚNICA en condiciones procesales de llegar a un juicio oral y a una sentencia, situación procesal que no se ha concretado a fecha de hoy por decisión deliberada de la Fiscalía de la Audiencia Nacional y del Juez del caso, pues desde hace aproximadamente un año se reunieron las condiciones procesales para tener a uno de los procesados en suelo español y a disposición de la justicia española (como es sabido, en el ordenamiento jurídico español no existe el juicio en contumacia o ausencia, con lo que sólo si la/s persona/s acusada/s se encuentran a disposición de las autoridades judiciales españolas, se concretiza la posibilidad de llegar a juicio).

Theodor Szehinskyj reside en los Estados Unidos, si bien le fue revocada su ciudadanía estadounidense tras un proceso de desnaturalización motivado por su pasado nazi y su participación en la persecución del Gobierno nacionalsocialista de Alemania contra prisioneros por motivos de raza, religión y origen nacional en el periodo en que sirvió como guarda armado de campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial. Se desempeñó como guardia de las SS Totenkopf, entre otros, en el campo de concentración de Sachsenhausen, (situado a las afueras de la ciudad de Oranienburg, unos 29 km. al Norte de Berlín), campo en el que estuvieron detenidos centenares de nacionales españoles, entre ellos Francisco Largo Caballero, histórico dirigente del Partido Socialista Obrero Español y la Unión General de Trabajadores, que durante la Segunda República Española fue Ministro de Trabajo (1931-1933) y ya durante la Guerra Civil Presidente del Gobierno.


Las acusaciones particulares y populares representadas por el Equipo Nizkor en la causa, solicitaron la ampliación de querella respecto de Theodor Szehinskyj mediante escrito registrado el 16/11/2011 en la Audiencia Nacional, y ello por
"por violación de las leyes y usos de la guerra en vigor en la fecha de los hechos y por los delitos de asesinato, exterminio por motivos políticos, persecución por motivos políticos, esclavitud, trabajos forzados, deportación, detención ilegal, tortura y por actos inhumanos cometidos contra nacionales españoles... en su carácter de población civil y en cuanto prisioneros de guerra, delitos todos ellos con origen en actos que por su carácter sistemático y a gran escala constituyen crímenes contra la humanidad." 

El juez titular el Juzgado Central Número 2 de la Audiencia Nacional (JCI Núm. 2), Ismael Moreno, dictó auto de imputación contra el mismo el 07dic11, acompañado de Comisión Rogatoria a los EE.UU. para que autoridades de ese país certificaran la documentación probatoria presentada contra el imputado.

El 11sep12 las acusaciones representadas por el Equipo Nizkor solicitaron el procesamiento del imputado y la emisión de orden internacional de detención contra el mismo, días después de que, tras varios meses, entrara en el Juzgado la respuesta de las autoridades estadounidenses, confirmatoria de la documentación probatoria.

El 20nov12, las acusaciones representadas por el Equipo Nizkor presentaron un escrito solicitando al titular del JCI Núm. 2 que ordenara a Asuntos Consulares la emisión de un título de viaje a nombre del imputado,"pues ya no es ciudadano de los Estados Unidos, se encuentra localizado en este país y sometido a un procedimiento de 'removal'", esto es, de simple entrega y no de extradición.

El 26feb13 el Juez Titular del JCI Núm. 2 dictó auto de procesamiento contra Theodor Szehinskyj, pero en lugar de decretar Orden Internacional de Detención, como había hecho respecto de otros procesados en el mismo caso, ordena "librar comunicación a las Direcciones Generales de la Policía y de la Guardia Civil, para que se proceda a su Búsqueda, Captura e Ingreso en Prisión a disposición de este Juzgado y a resultas de esta causa, librándose en este sentido las correspondientes requisitorias", si bien de las actuaciones resulta que el procesado se halla localizado en los Estados Unidos y "ha sido objeto de orden de deportación de las autoridades judiciales del citado país y que podría ser deportado a España".

Esto quiere decir que al menos desde la fecha del Auto de Procesamiento, el Juzgado en cuestión podría haber activado la entrega del procesado a las autoridades españolas mediante la mera orden a Consulares de emitir un título válido de viaje para el mismo, y sin lugar a dudas, esta posibilidad devenía cierta después de que "mediante comunicación escrita [de] marzo de 2013, la Embajada de los EE.UU. en España informa fehacientemente [al Juzgado] que mediante la recepción por parte de las autoridades estadounidenses del correspondiente título de viaje el procesado puede ser deportado a España." Obtenido el título de viaje, la entrega del procesado se podría haber producido en un tiempo aproximado de dos meses. 

Desde entonces, tanto la Fiscalía de la Audiencia Nacional como el mismo Juzgado han recurrido a toda suerte de maniobras procesales dilatorias, especialmente graves si se tiene en cuenta la avanzada edad de víctimas, familiares y, por supuesto, del propio procesado. Por otra parte, se trata también de la única causa sobre hechos que afectan a la historia de España en cuanto tal: la alineación de España con las Potencias del Eje durante la Segunda Guerra Mundial y el exterminio de nacionales españoles, especialmente en el campo de Mauthausen. Este archivo, ordenado por la ley 1/2014, de 13 de marzo, tiene un agravante de crueldad, dado que la edad de las víctimas y de los victimarios nos permite decir que intencionadamente están cerrando toda posibilidad histórica de justicia en España por estos crímenes.

El 14 de abril de 2014, coincidiendo con el aniversario de la proclamación de la Segunda República (1931) y en evidente desprecio a las víctimas, el Juez Ismael Moreno emitió el Auto declarando concluso este sumario y remitiendo las actuaciones a la Sección 4ª de la Sala de lo Penal de la Audiencia "a fin de que se pronuncie sobre la concurrencia de los requisitos previstos en el apartado a) del Art. 23.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial a los efectos de cumplir con el mandato previsto en la disposición transitoria de la Ley Orgánica 1/2014, de 13 de marzo..."

En todo caso, las acusaciones particulares y populares representadas por el Equipo Nizkor en la causa, mantendrán las apelaciones y recursos necesarios, hasta agotar la jurisdicción, muy posiblemente ante el Tribunal Constitucional. Y decimos muy posiblemente, porque la capacidad de ingeniería jurídica y política de los distintos Gobiernos es enormemente imaginativa cuando se trata de mantener la impunidad. Es un acto más de desprecio a las víctimas del franquismo y de continuidad de la defensa de los criminales de guerra nacionalsocialistas y franquistas; esta actuación permite cerrar en forma prácticamente definitiva y con manifiesta iniquidad las responsabilidades ante la justicia por los crímenes cometidos en contra de los republicanos españoles durante la Segunda Guerra Mundial. Junto con la Ley de Amnistía, la Ley de la "Memoria", y el planteamiento "doctrinal" de la impunidad a todos los niveles del aparato judicial y de práctica totalidad de los partidos políticos, se cierra toda oportunidad de justicia. 

De nada sirve que los convenios internacionales y el derecho penal internacional aplicable estén por encima de la Constitución. De nada sirve que la Constitución garantice el derecho a la tutela judicial efectiva. Por encima de todo ese discurso falsamente garantista está la defensa del régimen franquista y de sus dirigentes y, por supuesto, de sus aliados nacionalsocialistas. Es la perfección de lo que en nuestro documento de 2004 calificamos como modelo español de impunidad" con toda su iniquidad, impiedad e inhumanidad. 

Tutela judicial efectiva vs jurisdicción universal


Recordamos que el "caso Mauthausen" está basado en la nacionalidad de las víctimas y eso no es "justicia universal", sino "tutela judicial efectiva", esto es, el derecho de acceso a la justicia y al amparo de jueces y tribunales que tiene cualquier ciudadano, tal cual lo recoge la Constitución en vigencia en su artículo 24.

Es precisamente este derecho a la tutela judicial efectiva lo que viene a cerrar la ley propuesta y diligentemente tramitada por el Gobierno del Partido Popular, y no la jurisdicción universal, que dejó de existir para los tribunales españoles tras la reforma a la Ley Orgánica del Poder Judicial operada por el Gobierno de Rodríguez Zapatero en 2009. (Ley Orgánica 1/2009, de 3 de noviembre, complementaria de la Ley de reforma de la legislación procesal para la implantación de la nueva Oficina judicial, por la que se modifica la Ley Orgánica 6/1985, de 1 de julio, del Poder Judicial.)

La mayoría de los casos que se cierran ahora, unos doce según información periodística, están basados en la nacionalidad de las víctimas y no en la jurisdicción universal, aunque el único caso que estaba en condiciones de llegar a juicio oral era el caso de las víctimas republicanas en los campos de exterminio nacionalsocialistas de Mauthaussen, Sachsenhausen y Flossenbürg.

Charleroi y Madrid, 18 de marzo de 2014


Benito Sacaluga




(1) Floren Dimas







sábado, 17 de mayo de 2014

JOAQUIN MORA ROSENDE. CAPITAN DE MAQUINAS DE LA FLOTA REPUBLICANA






Breve biografía del Capitán Maquinista de la Armada, D. Joaquín Mora Rosende.


D. Joaquín Mora Rosende, nació en Valencia el 14 de octubre de 1901, estuvo casado con Doña Encarnación Gómez Navarro y tuvo tres hijos llamados Manuela, Maria y Joaquín. Ingresó en la Armada en 1919, y estaba en posesión de la Medalla de la Paz de Marruecos, por su participación en la Campaña de Africa. 


Al producirse el golpe de estado fascista, se encontraba de licencia en Mula, con motivo de la Comunión de una hija, esperando incorporarse a su nuevo destino en la Comisión Inspectora del crucero Baleares, en el Ferrol. Al no poder incorporarse, se presentó en el Arsenal de Cartagena, siendo destinado en la Inspección de Maquinas del Arsenal, hasta el día 31 de julio de 1936 en que fue enviado a Málaga a embarcar en el crucero Miguel de Cervantes, buque insignia de la Flota Republicana, como Maquinista.


Crucero "Miguel de Cervantes"
Finales de julio de 1936
En el momento de su incorporación, el crucero era gobernado por un Comité Revolucionario que se había hecho con el mando del barco, tras detener a los Almirantes, Jefes y Oficiales rebeldes del Cuerpo General que se encontraban al mando del crucero. El día 2 de agosto de 1936, se celebró en el crucero Miguel de Cervantes, un Consejo de Guerra, donde todos los Almirantes, Jefes y Oficiales golpistas fueron condenados a muerte. Todas las penas capitales solicitadas por la dotación, fueron firmadas por el comandante del buque, el Capitán de Corbeta D. Federico Monreal Pilón. El resto de oficiales leales a la República y que se encontraban a bordo del crucero,(el Capitán Médico de la Armada D. Francisco Navarro Cordoba, el Comandante Maquinista D. Serafín Mauriz Corgos, el Capitán Maquinista D. Blas Contreras Martínez, el Capitán de Intendencia D. Luis Ciga Olave, y el Segundo Maquinista D. Joaquín Mora Rosende), se negaron a mandar el piquete de ejecución y fueron coaccionados y amenazados de muerte por la dotación, ante tal negativa, el Comité Revolucionario del crucero, ordenó sortear entre los oficiales leales, quien mandaría el piquete, amenazando con fusilar al oficial que se negara a cumplir sus ordenes. Resultó elegido por azar D. Joaquín Mora, negándose a mandarlo y a dar el tiro de gracia al Vicealmirante Mier del Rio, que se encontraba herido, a continuación fusilan por parejas al resto de Jefes y Oficiales rebeldes, siendo el día 7 de agosto de 1936.

El día 23 de noviembre de 1936, se publicó en la Gaceta de la República su depuración, hasta que por acuerdo del Consejo de Ministros de 19 de marzo de 1937, fue repuesto en su empleo con todos los honores y preeminencias por haber acreditado que había permanecido invariablemente fiel al régimen republicano. El día 13 de octubre de 1937, se publica en el Diario Oficial del Ministerio de Defensa su ascenso a Capitán de Maquinas de la Armada. Encontrándose el crucero Miguel de Cervantes en reparaciones en el Arsenal de Cartagena, por el ataque sufrido el día 22 de noviembre de 1936, por parte del submarino italiano Torricelli, en la bocana del Puerto de Cartagena, (donde murieron varios fogoneros y marineros y del que salvo la vida milagrosamente al encontrarse de guardia), fue trasladado primero al destructor Alsedo y posteriormente ascendido y nombrado Comandante del crucero Miguel de Cervantes, puesto en el que permaneció hasta el mes de enero de 1938, siendo responsable de su reparación. 


A continuación el día 1 de julio de 1938, es nombrado Jefe de Maquinas del crucero Méndez Núñez. En el mes de marzo de 1939, es detenido y posteriormente puesto en libertad, con motivo de la sublevación Casadista, por querer una ”Paz honrosa y digna”. Por entender que no había cometido ningún delito de sangre y por creer en la paz que anunciaban los golpistas, se negó a embarcar junto a la Escuadra de la Republica rumbo a Bizerta, el día 5 de marzo de 1939. Fue detenido por los nacionales en abril de 1939, sometido a Consejo de Guerra Sumarísimo (Causa 216/39) junto al resto de oficiales leales a la Republica del crucero Miguel de Cervantes, por el delito de rebelión militar y condenado a muerte. La sentencia se ejecutó el día 10 de noviembre de 1939, a las seis de la mañana en el patio del Arsenal de Cartagena, donde había dirigido como Comandante las reparaciones del Crucero Miguel de Cervantes. Fue recogido por su viuda, y enterrado en el Cementerio de Mula, donde yace junto a ella, esperando su justa reparación.

Fdo.: Rafael Joaquín Páez Mora.
( Nieto de D. Joaquín Mora Rosende.)

PDT: la causa 216/39 ha desaparecido de los archivos.

Nos dice Paez Mora que su abuelo permaneció en Cartagena:

"Por entender que no había cometido ningún delito de sangre y por creer en la paz que anunciaban los golpistas, se negó a embarcar junto a la Escuadra de la República rumbo a Bizerta, el día 5 de marzo de 1939."

Al igual que a Benito Sacaluga, la limpieza de sus conciencias les impulsó a permanecer en Cartagena cuando la Flota partió rumbo al sur del Mediterraneo y a ambos esta decisión les costó la vida. La realidad es que "La paz honrosa y digna" que pretendió Casado nunca estuvo en los planes de Franco, las escasas conversaciones y comunicaciones solo se llevaron a cabo para engañar al coronel Casado. Sin embargo los casadistas transmitían una falsa esperanza a la población y a los ejércitos, así el 18/03/1939 Besteiro se dirige por radio a los españoles en los siguientes términos:
....la necesidad de sofocar el pasado levantamiento comunista y los cuidados conducentes a prevenir la repetición de semejantes contingencias no ha hecho olvidar un momento al Consejo Nacional de Defensa, lo que constituye su misión y la verdadera razón de su existencia. (...) Es además nuestro deseo tener a la opinión debidamente informada del proceso de nuestra actuación para el logro de esa anhelada finalidad. En prueba de ello queremos poner en vuestro conocimiento los términos exactos de la comunicación que el Consejo de Defensa dirige al Gobierno Nacionalista (...) ese comunicado dice así: "Consejo Nacional de Defensa a Gobierno Nacionalista.- Ha llegado el momento de que este Consejo Nacional de Defensa se dedique por completo a su misión fundamental y, en consecuencia, se dirige a ese Gobierno para hacerle presente que estamos dispuestos a llevar a efecto negociaciones que nos aseguren una paz honrosa y que al mismo tiempo puedan evitar estériles efusiones de sangre. Esperamos su decisión"
Solo un día después, el diecinueve de marzo de 1939, doce días antes de la caída de Cartagena, Franco contesta a Casado enviando una nota en la que decía que no estaba dispuesto a que acudieran a Burgos los mandos superiores enemigos para efectuar ningún tipo de negociación y además le recordaba a Casado que "sólo aceptaba la rendición sin condiciones". Esta nota no fue comunicada a la Base de Cartagena, nuevamente fiel al gobierno legítimo desde el siete de marzo, a donde si llegó la alocución radiofónica de Besteiro provocando que los marinos que permanecían en Cartagena siguieran confiando en una rendición negociada. Las conversaciones entre Franco y los casadistas se prolongaron una semana más, una estrategia de Franco para organizar su ofensiva final, una ofensiva final que fue su contestación a las negociaciones de paz, en los cuatro días siguientes caen Madrid, Valencia, Alicante, Murcia y finalmente Cartagena.

Es lógico y normal suponer que si los marinos republicanos que permanecían en la Base de Cartagena hubiesen conocido la nota de Franco en la que se negaban cualquier tipo de condiciones, y aún estando ya la Flota en Bizerta desde el día siete hubiesen intentado por todos los medios salir de Cartagena, sin embargo la ausencia de información, la ocultación de la misma por parte de los casadistas se lo impidió. 

Según Fernando Hernandez:
"En cualquier caso es sobre Casado, y no Negrín, en quien debe caer la responsabilidad histórica de haber inducido la desintegración de la resistencia republicana de forma tal que dejó estancados a millares y millares de combatientes. Cómo se hubiera configurado su evacuación de haberse podido avanzar en los planes negrinistas será siempre especulativo. No cabe duda, sin embargo, de que la realidad fue la más amarga y desastrosa posible y la mejor que Franco jamás hubiera podido desear".
Cuando los marinos de la Base fueron detenidos aún pensaban que gracias a su recto comportamiento sus vidas estaban a salvo, debieron pensar que quizás a lo sumo serían expulsados de la Armada o condenados a cortos periodos de prisión. Lo que no sabían es que se les iba a culpabilizar de un delito de rebelión militar, eso ni se les pasaba por sus cabezas, si algo tenían claro es que lo que habían hecho fue precisamente oponerse a la rebelión.......... y por eso les fusilaron.

El Coronel Casado y sus seguidores, todo el Frente Popular con la única excepción de los comunistas truncaron toda esperanza de victoria republicana, cierto es que eran pocas las posibilidades. Su creencia de que al ofrecer en almoneda la cabeza de Negrín y el poder comunista a Franco, éste podría mostrar condescendencia. En definitiva y en mi modesta opinión lo que llevaron a cabo Casado y sus seguidores fue una traición a la República basada en demonizar a los comunistas, gran objetivo de Franco.

El Ejército del Frente Popular aún contaba con más de 200.000 hombres, aviación, artillería y la Flota prácticamente intacta. Los nazis invadieron Polonia el uno de septiembre de 1939, el 3 de septiembre, el Reino Unido, Australia, y Nueva Zelanda le declararon la guerra a Alemania, seguidos rápidamente por Francia, Sudáfrica y Canadá. Es lógico pensar que si la guerra en España se hubiera prolongado seis meses más los aliados europeos habrían intervenido de forma decisiva contra Franco, no ya para defender a la República Española sino para defender a Europa de la invasión nazi, del fascismo, labor esta que la República Española llevaba haciendo desde 1936.

Según todo lo anterior parece lícito reconocer que el Partido Comunista de España, junto con una pequeña facción de PSOE, se quedaron solos en la defensa de España contra el fascismo. Según se ha podido comprobar posteriormente a través de documentos desclasificados no existía ningún plan o proyecto de Stalin para sovietizar España, tal como afirmaban los seguidores de Casado y especialmente el PSOE a través de Besteiro. Tampoco conviene olvidar que fue Rusia el único país que a nivel estatal prestó de forma continuada ayuda material a la República.

Benito Sacaluga

martes, 13 de mayo de 2014

MANDOS DESLEALES EN LA FLOTA REPUBLICANA




Ría y Puerto de Mahón
El día 17 de julio de 1936 no tuve la menor noticia del movimiento nacionalista. El 18 noté alguna anormalidad en el Ministerio de Marina, salí a la hora de costumbre camino a mi casa y no volví hasta el lunes día 20. La fuerza de Infantería de Marina  que custodiaba el edificio no me permitió la entrada. Volví a mi casa y  no salí de ella hasta el día 22 en que nuevamente intenté entrar en el Ministerio sin conseguirlo. En sus inmediaciones hablé con el capitán de navío D. Julio Iglesias al que tampoco se le permitía la entrada. Nuestra insistencia en entrar en el Ministerio obedecía principalmente a la urgencia de evitar ser detenidos por no presentarnos al servicio. Al Teniente Coronel de Ingenieros de la Armada González Aledo lo detuvieron en las inmediaciones del Ministerio y lo asesinaron en la Casa de Campo. Finalmente por mediación de Luis Monreal conseguí un pase y el día 31 de julio conseguí entrar. No fue hasta el día tres de agosto cuando comencé a prestar servicio en compañía del coronel maquinista Honesto Requejo, no obstante el día siguiente ambos quedamos en situación de disponibles y se nos proporcionó un salvoconducto firmado por el auxiliar de oficinas Manuel Palma como Jefe de la Jurisdicción de Marina.
El primero de octubre recibí ordenes de partir hacia Cartagena y ponerme a disposición del Jefe de la base, el día dos salí para Cartagena llegando allí el día tres, situación en la que continué hasta el 12 de febrero de 1937, fecha en la que fui destinado a Mahón como Jefe de los Servicios de Máquinas de dicha Base. El día siguiente salí para Valencia en donde permanecí varios días hasta ser enviado por tren a Barcelona de donde partí el día 13 de marzo embarcado en el Alcalá Galiano rumbo a Menorca, llegando a Mahón el día 14. 
Durante mi destino en Mahón solamente me ocupaba de servicios burocráticos. Efectué los informes sobre el estado del dique flotante, averiado por una bomba de aviación y sobre la maquinaria de la moto nave “Lealtad” (Darro) con problemas en el cigüeñal a causa de un excesivo calentamiento. Para la comprobación de dichos informes y diseñar las reparaciones necesarias se personó en la Base el comandante maquinista Benito Sacaluga quien denunció ante la superioridad que ambas averías se habían producido por falta de cuidado y que las reparaciones podían haberse efectuado desde el primer momento de conocerse las averías. Sacaluga emitió un informe cuya consecuencia fue la detención del Jefe de Máquinas del “Lealtad” Gerardo Elicechea, siendo éste enviado a hacer trincheras en Cataluña, en donde permaneció por un periodo de cinco meses hasta que el Jefe de la Sección de Máquinas del Ministerio Honesto Requejo consiguió su puesta en libertad.
Como consecuencia de la reorganización de los Cuerpos de la Armada en la zona roja fui ascendido a Teniente Coronel Maquinista en octubre de 1937. El 23 de junio de 1938 partí para Barcelona a bordo del motovelero “Cala Marsal”, destinado a la Subsecretaría de Marina como Jefe del Segundo Negociado de la Sección de Máquinas.

Todo lo anterior corresponde a la declaración inicial del imputado en la causa 16/39.

En efecto, según dice el declarante, el  Tte. Col. Benito Sacaluga visita la base de Mahón y lo hace según ordenes del mando de la Flota a causa del informe que el declarante (recientemente ascendido a Teniente Coronel de Máquinas) remite y en el que traslada al Mando la imposibilidad de reparar el buque por falta de herramientas. Sacaluga parte de Cartagena el día 6 de diciembre a bordo del submarino C-1 con rumbo a Mahón llevando consigo las herramientas que el Jefe de Máquinas del “Lealtad” le había indicado por radio, puerto al que llega el día siete. Una vez allí, con los medios existentes en la Base y ciertos suministros que hubo que conseguir en Marsella se consiguió reparar la avería en un plazo de 20 días. Reparación que de poco sirvió ya que en su primera salida al mar el “Lealtad” chocó con una laja en la ría de Mahón produciéndose vías de agua en proa y el embarrancamiento del buque.

Sobre la reparación del cigüeñal y la relativa a la puesta a flote del buque después del incidente de la ría aconsejo el siguiente enlace: EL BUQUE REPUBLICANO LEALTAD Y LA BASE NAVAL DE MAHÓN

En relación con el estado del dique flotante, fuera de servicio por dejadez de los responsables de la Base tienen completa información en: EL DIQUE FLOTANTE DE LA BASE NAVAL DE MAHÓN.

De la lectura de los informes del Jefe de los Servicios de Máquinas de la Flota se desprende claramente que tanto el “Lealtad” como el dique flotante de la Base de Mahón permanecían fuera de servicio como consecuencia de la inacción voluntaria de los mandos de la Base, especialmente del Jefe de los Servicios de Máquinas de la misma, autor de la declaración transcrita al principio. Tampoco dichos jefes colaboraron durante los trabajos de reparación del buque tal y como dice Sacaluga en su informe:

“Por parte del Jefe de Marina y de sus subalternos no se encontró el auxilio, rapidez y celo en la ayuda que debieron prestar, poniendo más bien toda clase de inconvenientes y rémoras a todo aquello que pudiera redundar en la terminación rápida de los trabajos, lo que dio lugar a tenerlo que hacer constar así, por oficio y en varias ocasiones, ante el Jefe Militar de la Base”.

Con relación al dique flotante Sacaluga informa:

“El dique flotante se encuentra en un lamentable estado de abandono y del cual por orden Superior se informa por separado sobre su estado actual y eficacia ya que para ello recibió el jefe que suscribe una orden exclusiva”.

Los mandos de la Base indican al estado Mayor de la Flota que el dique esta inoperativo como consecuencia de un bombardeo aéreo, sin embargo Sacaluga afirma:
“A pesar de los desperfectos ocasionados por la explosión de una bomba de aviación en sus proximidades, el dique puede verificar todas las maniobras propias, como así ha podido comprobarse”. 
“Es también de gran importancia que el dique tenga un personal asignado para su conservación y mantenimiento. Actualmente solo tiene un Teniente Maquinista el cual en vez de ocuparse de su cometido cubre por orden superior el servicio de guardia militar, teniendo el dique completamente abandonado”. 
“La grúa que se encuentra sumergida debe extraerse, pues aunque debido al tiempo que lleva cubierta de agua se encontrará completamente inútil, supone un peligro para la maniobra del dique”.
En definitiva estamos, una vez más, ante un comportamiento inaceptable de los mandos, un comportamiento que nos invita a pensar que tenía como finalidad  favorecer al enemigo. Situaciones de abandono del material y buques de la Flota se dieron con demasiada frecuencia en las bases y buques y los retrasos injustificados en la ejecución de las reparaciones estaban a la orden del día.

Debemos tener en cuenta que la mayoría de las declaraciones que efectuaban los marinos republicanos ante los Consejos de Guerra contenían falsedades encaminadas a poner de manifiesto una cierta connivencia con la sublevación fascista y en muchas de ellas el procesado manifestaba haber realizado sabotajes y acciones contra la República, en este caso y teniendo en cuenta lo expresado en la declaración y los informes del Jefe de los Servicios de Máquinas no queda más remedio que concluir que en los casos del “Lealtad” y el muelle flotante de Mahón la actuación de los mandos era claramente contraria a los intereses republicanos y por tanto favorable a los sublevados. En la causa que nos ocupa el procesado se libró de la pena de muerte siendo condenado a una pena de  catorce años y un día de prisión con las accesorias de pérdida de empleo, grado, separación del servicio y pérdida de derechos al ser considerado cómplice de un delito de rebelión militar y adhesión a la misma.


Benito Sacaluga

lunes, 14 de abril de 2014

ENTRE ALAMBRADAS





Hoy se cumplen 83 años de la proclamación de la II República Española, hace unos días, el 1 de abril, se cumplieron 75 años de la total ocupación de España por las tropas franquistas. Ya durante los años de la Guerra Civil la represión franquista se llevó a cabo de forma extrema y sin contemplaciones en las zonas del país que el ejército sublevado iba ocupando, una represión injustificable y atroz pero en cierta manera "legitimada" por los franquistas al estar enmarcada en un conflicto bélico. Sin embargo, una vez finalizada la guerra la represión se agudizó hasta convertirse en una implacable persecución cuyo objeto no era otro que la aniquilación de todos aquellos que defendieron a España del fascismo, tanto hacia los que lo hicieron en los frentes o desde la retaguardia, como hacia toda la población civil contraria al levantamiento militar y muy especialmente contra aquellos españoles de ideas republicanas. Si en otras contiendas cuando finalizaban se juzgaba a los militares o civiles responsables de crímenes de guerra, en España se perseguía de forma general a todos los militares de los ejércitos de la República y a todos aquellos civiles de ideas republicanas aunque no hubiesen cometido ningún tipo de delito, ni civil, ni militar. En los meses inmediatamente anteriores al fin de la guerra y tras el cientos de miles de españoles se vieron obligados a marchar al exilio en evitación de la muerte a manos de pelotones de fusilamiento franquistas o en el mejor de los casos tener que enfrentarse a la reclusión por largos años en campos de concentración y cárceles. Un exilio indirecto que obligaba en muchos casos a pasar primero por campos de concentración en Francia y norte de África, un destino incierto y una larga espera que muchos no lograron superar. El régimen franquista sometió al olvido oficial a todos los exiliados republicanos exigiendo sobre este tema una amnesia nacional. 

(1) El fervoroso falangista José Esteban Vilaró en su libro de 1939, El ocaso de los dioses rojos: una de las pocas obras publicadas en España durante la temprana fase de la posguerra que comentara sobre los refugiados españoles radicados en Francia. Aquí el autor franquista les concede a los nuevos desarraigados un lugar precario en la historia nacional; los "rojos" sobrevivirán sólo en la infamia, antes de que desaparezcan del imaginario colectivo y de los anales de la historia para siempre. Dice Esteban Vilaró: "[Ellos] se marchitarán sin gloria por los más remotos lugares del mundo. Es, al fin y al cabo, la historia de todos los emigrados […] La historia de todos los emigrados es la historia de un lento desaparecer sin gloria". 
Los vencidos serán desterrados del suelo nacional; los desterrados se desvanecerán de la memoria nacional. La edición del diccionario Espasa-Calpe que se publicó en 1950 en la España de Franco omitió por completo el vocablo exilio.
Pero los perdedores de la guerra, desprovistos de su lugar en la patria, en ningún momento cedieron ni la palabra ni la memoria; se llevaron sus historias y sus recuerdos como los bultos sobre el hombro con los cuales cruzaron la frontera y se iniciaron en la larga  etapa del exilio. Heridos por la guerra igual a los caballeros mutilados franquistas, ellos también conllevaron las señales de la historia y la memoria como cicatrices en el cuerpo. Gracias en parte a su compromiso con la memoria y con la verdad, y por su labor siempre activa hacia el futuro se ha podido rescatar el capítulo silenciado de los exiliados y reintegrarlo dentro de la conciencia de la nación.

El falangista Vilaró se equivocaba, ni Franco, ni los cuarenta años de dictadura han conseguido doblegar al espíritu republicano español. La II Republica aunque vencidos sus ejércitos no fue derrotada. Varios y muy numerosos han sido y vienen siendo los actos, publicaciones, documentales, etc... que vienen a resucitar la memoria ya perdida en algunos casos, a refrescar la latente en otros y a reivindicar ante las nuevas generaciones lo que fue y significó. Hoy quiero destacar el testimonio de uno de estos soldados españoles exiliados, con solo 18 años de edad, de Eulalio Ferrer Rodriguez (2)  que dan cuerpo a su libro "Entre alambradas. Diario de los Campos de Concentración" (3). Libro que da soporte al trabajo de Francie Cate-Arries (4) Una “historia del cautivo” moderna: el drama quijotesco del exilio español de 1939, según Eulalio Ferrer en Entre alambradas, en el que interactúa con el Quijote de Cervantes consiguiendo así un bello y revelador relato junto con importantes reflexiones que han de servir hoy para fortalecer los ideales republicanos y potenciar los esfuerzos encaminados a la vuelta a una España Republicana.

 Nos describe así el campo de concentración francés:
En cuanto a las condiciones del campo, pues era el campo libre. Era playa, playa húmeda. Con los Pirineos orientales a un lado. Mes de febrero, fríos, con esos vientos cortantes... Entonces, el dormir allí... pues... era una proeza. Una proeza que nos llenó de piojos porque como nos juntábamos unos a otros para prestarnos calor... pues entonces eso criaba piojos y teníamos piojos. Y además teníamos que hacer nuestras deposiciones en la misma orilla de la playa, y se les ocurrió a los franceses en lugar de aljibes, en aquellos días, poner unas bombas que extraían y depuraban, teóricamente, el agua del mar. Y lo que extraían eran nuestros propios detritus y claro, la cantidad de gente que murió de disentería fue enorme... 
Entre las escasísimas posesiones que lleva consigo el joven Ferrer al ser internado en el campo de concentración en Francia, hay un ejemplar de Don Quijote de la Mancha. El autor explica en el inaugural escrito de su diario –fechado el 14 de abril de 1939– lo que significó el libro de Cervantes en ese infierno de Argelès-sur-Mer: 
Es mi libro de cabecera en el sentido literal de la palabra. Apoyo mi cabeza sobre el macuto en que guardo este librito, por su tamaño, de apretada letra, edición Calleja de 1902. Hijo del azar, nunca imaginé la dosis de esperanza y de aliento que su lectura, apenas iniciada en la edad escolar, me habría de proporcionar aquí, en este campo arenoso y maloliente, entre tantos miles de confinados, con su densidad humana diversa y agobiante. Recuerdo cómo lo encontré, sin darme cuenta de lo que recibía, cuando alineados cerca de Port-Vendrès, un miliciano de barba crecida, regordete, de estatura mediana, con deteriorado uniforme de soldado y manta al hombro, me gritó con cierta aspereza: Cambio este libro por cigarros. Instintivamente saqué de uno de mis bolsos la cajetilla que me dejó Cillán y se la entregué al rudo miliciano, extremeño me dijo que era. No siendo fumador, el cambio me pareció neutral. Eché un vistazo al librito, antes de guardarle. Era Don Quijote de la Mancha. [….] Ahora lo leo con avidez. El personaje me obsesiona en este ambiente de ideales frustrados, donde los locos ya abundan. Sí, el azar me ha hecho un regalo extraordinario. […]
A lo largo de su diario, el autor explica que lee y relee la novela incansablemente: "Quizá me obsesione el personaje en este clima de ideales en derrota que han de triunfar, pero así lo siento". Una expresión quijotesca tanto de esperanza como de valor frente a los desafíos de la vida en el campo, la fe en que el triunfo se descubre no en la victoria sino en la razón de la lucha, no son sólo el leit-motif del libro de memorias de Ferrer. También expresan uno de los temas más perdurables de la literatura del exilio escrita en México, especialmente durante los años de la Segunda Guerra Mundial. Sin duda, no hay otro icono cultural más significativo dentro del exilio español de 1939 que el de don Quijote. Y más que ninguno de todos los autores-testigos de los campos en Francia, es Eulalio Ferrer quien cuenta su historia "concentracionaria" a través del lenguaje, las lecciones, y las modalidades apropiadas del texto cervantino. El eje narrativo principal del libro Entre alambradas surge del deseo fundamental compartido entre todos los internados: el de liberarse de la prisión del campo. Este sueño con la libertad, lograda a través de la emigración a América o por un regreso poco probable a España bajo una soñada amnistía general, obsesiona tanto a Ferrer como a todos los demás internados a su alrededor. Sin lugar a dudas, los individuos que más claramente exhiben su profunda ansia por liberarse son las numerosas víctimas de arenitis (la neurosis de la arena); son víctimas y veteranos de la guerra tan heridos ya por el trauma de la violencia y el desarraigo que se han perdido a sí mismos en el mundo de la locura. Es aquí, entre estas frágiles figuras, que Ferrer percibe más nítidamente la presencia de su héroe cervantino: "Nunca el más grande loco de nuestra historia estuvo mejor acompañado. Y no lo digo por mí, que no sé en qué grado lo estaré, sino por todos estos admirables locos con quienes comparto el confinamiento. En cada uno de ellos creo ver un gesto, una mirada, una ilusión de don Quijote". Día tras día en casi cada escrito del diario, Ferrer nos presenta a los numerosos habitantes del llamado CLI (Centro de Locos Incurables), con quienes el peripatético cronista se encuentra mientras que cruza el arenal con una curiosidad periodística. Observa intrigado cómo cada sujeto de su estudio ensaya compulsivamente el soñado día de la liberación. En Argelès-sur-Mer, se encuentra con Valentín Cordero, quien cada día ejecuta un rito de saludar entusiasmado un avión de rescate que sólo lo ven sus propios ojos. Un ex-profesor de matemáticas tira una piedrecita tras otra dentro del agua del mar que le separa de España, cuidadosamente haciendo un récord escrito en la pequeña libreta prendida de un cordel alrededor del cuello: ''Anota, según dice, la cantidad de tiempo y de piedras que se necesitarían para secar el mar". En otro campo, otro puente hacia la salvación es concebido por un ingeniero vasco quien trabaja incansablemente sobre el diseño de un túnel subterráneo entre el campo de Barcarès y la ciudad de Barcelona. Otro proyecto de investigación es el del viejo maestro don Matías; éste intenta musicalizar toda la poesía de Antonio Machado: "Se identifica como un liberal literal y piensa que un día vendrá una ola gigante que nos llevará lejos... muy lejos... ¡a América!". 

Por su parte, ninguno de los otros internados, por muy cuerdos que sean, se libran de la obsesión por escaparse de los tristes confines del campo. Es siempre el país de México que se recrea en la mente de los refugiados como el principal objeto del deseo. De hecho, le han puesto el mote de "América" a una prostituta del campo de Argelès que se presenta un día en el barrancón. Ferrer, sin interés alguno en esta triste Maritornes, escribe de su Dulcinea azteca como un hombre enamorado: "A todos nos quema el ansia de embarcar hacia México. Es un nombre mágico que alienta el deseo y nos deslumbra con todas las intensidades de la esperanza. Los que soñamos todos los días con este viaje –México divino, hallarte quiero en mi camino–, acortando o alargando fechas en el vuelo prolongado de la fantasía, somos llamados 'los ilusionistas de México". Con un fervor epistolario, inspirado directamente en su devoción a su "México divino", y mayor aún que el que el Quijote mismo dirige a su querida, Ferrer inicia una larga "campaña de cartas", remitiéndoselas a los funcionarios de comité de auxilio para refugiados, el SERE. Armado con una anticuada máquina de escribir que se le aparece, según dice, "milagrosamente" en el barrancón, Ferrer, con la misma intensidad que los compañeros del "Centro de Locos Incurables", escribe una carta tras otra, enviándosela a los líderes del PSOE afiliados con el comité de auxilio. Agarrados de las promesas de socorro que luego reciben, Ferrer y su padre esperan reunirse con el objeto idealizado de su imaginación, México: "Es un faro de esperanza que se enciende sobre nuestro destino".

Pero si Ferrer y los otros imaginan a "México" como una bella Dulcinea-Salvadora, la fea realidad de las luchas intestinas dentro de los campos, transforma al sueño dorado en un oscuro tema de discordia. Los internados se informan de la rivalidad política entre los dos líderes republicanos en el exilio, Juan Negrín e Indalecio Prieto, y de su lucha por controlar los recursos monetarios de auxilio para refugiados. Ya para el otoño de 1939, es cada vez más difícil que los llamados ilusionistas de México sigan fieles al ideal de la liberación de los campos. El 27 de octubre, uno de los días más fríos del año, cuando los internados parecen haber perdido por completo la ilusión de escaparse de la alambrada, Ferrer se pasa el día entero en el barrancón, leyendo su novela, buscando consuelo y confort en la única figura que nunca le defrauda, don Quijote: "Nada le humilla, nada le derrota [...]". Evidentemente su ideal más alto es el de la libertad. Y a él conduce todo el libro. Una y otra vez, el cronista Ferrer comenta que camina por el campo como si caminara por las páginas de la novela tan admirada; observa cuadros de costumbres como si los interpretaran los mismos protagonistas cervantinos. Se acuerda del famoso Caballero de la Triste Figura no sólo al contemplar a los locos; en particular, Ferrer percibe la presencia de su héroe en los personajes igualmente quijotescos de los señores mayores, hombres algo endebles que todavía son capaces de instruirle al joven sobre las lecciones de la vida e inspirarle con el ejemplo de su espíritu inquebrantable. Estos hombres admirables desfilan por las páginas del diario, evocando con su figura andrajosa la dignidad de un Quijote harapiento. La pluma del cronista desdibuja al cojo Liqui Sánchez, quien perdió la pierna en la sublevación de los mineros de Asturias en 1934; a pesar de su cojera, dice Ferrer, "Lleva con enorme entereza nuestro destino y no permite que nadie le ayude". Allí va Joaquín Toyos, un viejo socialista igual al padre de Ferrer; Toyos es un activista anciano quien encarna al ídolo cervantino cien por cien: "Toyos, cada vez más sordo, recita a Miguel Seisdedos hasta que se duerme. Figura quijotesca, que cabalga sobre el Rocinante de la bondad; que mira con los ojos desbordados del ideal". Ni que decir tiene que el hombre más respetado entre la comunidad de los mayores, en el cual Ferrer reconoce el legado de don Quijote, es su propio padre, "forjado en el idealismo". Después que al padre le trasladan a otro campo, padre e hijo inician una correspondencia en la cual se dirigen palabras de consuelo y consejo, evocando así las palabras epistolarias que se envían los dos protagonistas de Cervantes. 

Estas historias personales narradas entre alambradas, comprenden una serie colectiva de "historias de cautivos" capaces de inspirar, instruir, y entretener a sus prójimos los oyentes cautivos. Evidentemente, todo narrador es cautivo, igual al narrador cervantino más famoso de Argel, pero típicamente las aventuras contadas son las de esclavitud y liberación. Las historias más frecuentes son las de los cautivos recién liberados de las prisiones de Franco. "Jacinto", condenado a pena de muerte, pudo liberarse por enchufe familiar; él les cuenta a los internados del campo historias de terror del tiempo que pasó como prisionero político. En julio de 1939, noticias de la patria llegaron por medio de otros atrevidos viajeros, antiguos cautivos de Franco que les cuentan a Ferrer y sus compañeros sus aventuras; explica Ferrer: ''A los alrededores de Barcarès ha llegado una barca española con 27 evadidos. Todos son gallegos y hablan del terror que impera en España. Cerca de un millón de prisioneros de guerra, millares de fusilamientos cada semana, persecución brutal a todo lo que huela a 'rojo.' Y hambre, mucha hambre". Desde el escrito inicial de su diario, Ferrer señala con frecuencia que su esperanza y fe en el futuro son respaldadas por los actos colectivos de conmemoración y solidaridad que se celebran en los campos. La lucha quijotesca que emprendieron los combatientes republicanos hasta encontrarse en los campos en el exilio, es la lucha de toda una nación que trasciende los esfuerzos individuales y la trayectoria personal. Ferrer documenta meticulosamente los detalles de las ceremonias colectivas que conmemoran días festivos de particular significancia ideológica; la celebración de dichos actos crea un espíritu de optimismo y de orientación para el futuro. Por elegir el 14 de abril, aniversario de la República española, como la fecha inaugural de su diario, Ferrer lograr entretejer los hilos de su historia personal dentro del tejido más amplio de la historia nacional de España. Meses después, el 18 de julio, aniversario del comienzo de la trágica guerra civil, aparecen por todo el campo banderitas republicanas confeccionadas por los mismos internados; Ferrer describe los emblemas en miniatura de la joven democracia colocados por encima de esculturas patrióticas hechas de arena y pequeños decorados conmemorativos hechos de piedrecitas, improvisaciones creativas que sirven para honrar a los muertos en la guerra. Ferrer imagina la grandilocuente pompa y triunfalista solemnidad que, sin duda, habrá acompañado los desfiles militares en esa misma fecha en el Madrid de Franco, y defiende los humildes actos de patriotismo entre sus compañeros, vigilados cruelmente por las tropas coloniales en los campos de Francia, como la auténtica expresión del ideal más grande del pueblo español, la libertad: "En Madrid habrá desfiles victoriosos, encabezados por los moros --los senegaleses de España--, mientras aquí honramos a los que cayeron y cantamos una libertad en cautiverio, preferida al cautiverio sin libertad y con muerte". 

Ferrer se enorgullece de que los cautivos quijotescos siguen alzando la voz en nombre de la libertad; su protesta le hace recordar un sueño suyo durante una incómoda noche estival de calor e insomnio. En el sueño, Ferrer ve entre nubes a una serie de figuras ensombrecidas que flotan sobre la playa del campo: Luis Cillán, el compañero con quien cruzó la frontera; Antonio Machado y su anciana madre, con quienes Ferrer se encontró de veras justo después de entrar en Francia; y por último, el compañero familiar que le insta a mantener la fe: ''Allí viene, flotando con su Clavileño, don Quijote. Me guiña los ojos y levanta el puño...". Esta alusión a don Quijote como una celestial criatura emblemática de la fe republicana --fe en la liberación de la prisión del exilio, fe en la justicia venidera en la patria, fe en el regreso y la reconquista de una España libre-- se expresa asimismo en otras publicaciones del exilio en México a lo largo de los años de la Segunda Guerra Mundial. En el invierno de 1941, por ejemplo, la revista Romance publicó una reseña de la nueva edición de la novela en la Colección Austral; en este breve ensayo, el anónimo autor se enfocó en el tema de la significancia de Don Quijote dentro del contexto de la crisis actual de la guerra en Europa; concluye su reseña alentando a la figura del vencido a que siga adelante: "Hasta el hombre que perdió su hombría de bien puede recuperarse y recuperarla si consigue sentir como propios los impulsos, siempre hidalgos, siempre viriles, aunque no siempre razonables, de don Quijote. Y sí, en último término, la locura es, como se dice, morbo pegadizo, y se nos contagia la prestanciosa y sublime enajenación del ascético caballero de las llanuras castellanas, eso iremos ganando. Porque es preferible perder la razón que la conciencia y la dignidad propias del hombre" (Don Quijote de la Mancha). Al contemplar el momento de la salida definitiva del campo de concentración, el cronista Ferrer se refiere al bulto pesado compuesto de los numerosos folios de su diario como una especie de archivo nacional ambulante; dice el joven: "Son historia. Conmigo se quedarán hasta el último punto de mi destino las libretas con el Diario [...]". Ferrer, como tantos miles de españoles obligados a huir de su patria, y así enajenados de la venidera versión de la historia oficial de España, se plantea en más de una ocasión, ¿quién o quiénes redactarán la historia de su pueblo? Leyendo en el campo de Argelès el libro titulado Madrid de César Falcón, Ferrer critica como mala y sectaria esta versión de la defensa de la capital: "Si nosotros no sabemos escribir nuestra propia historia, nos debería extrañar menos la que escribirán los vencedores". 

El diario de Eulalio Ferrer se concluye el 7 de diciembre de 1939, cuando debido al frío feroz, el joven ya no puede escribir más. Redactando la última entrega desde el pueblecito congelado de La Ferté-Imbault, al finalizar su primer jornal en una compañía de trabajo forzado, explica que da por terminado el diario: "Lo hago con tristeza. Pero el trabajo que se nos ha impuesto es duro. Tino me ayudó con el pico. Pero la pala me ha desgarrado la piel de la mano con la que escribo". Concluye con la irracional expresión de un hombre que lleva en las venas la sangre de Cervantes y lleva en la cabeza las palabras de don Quijote: "Vaya a enfrentarme a estas nuevas jornadas de mi experiencia con la voluntad indomable de un carácter en el que la fortaleza ha vencido a la angustia; en el que la resistencia ha podido más que el dolor". En su hermosa introducción a la edición española del diario publicada en 1988, el conocido historiador mexicano Fernando Benítez comenta en el proceso de quijotización experimentado por Eulalio Ferrer: "El cronista, a quien siempre alentó la lectura de Don Quijote terminó convirtiéndose en una figura quijotesca. Gran parte de su fortuna la empleó en formar un museo donde se admira la forma en que don Quijote y Sancho fueron interpretados por los artistas y los artesanos de muy diversas naciones. Este museo único en el mundo lo regaló a México, fundó becas, otorgó premios como el de Menéndez y Pelayo". Su Museo Iconográfico del Quijote se inauguró en 1987 en Guanajuato con la presencia de Miguel de la Madrid y Felipe González, los dos Jefes de Estado de las dos patrias de Eulalio Ferrer, México y España. Sobre el día de la inauguración del museo, Ferrer ha dejado escrito: "Si alguna idea certera he podido concebir, bajo el doble influjo de mi temprana imaginación y el espíritu maduro de un oficio creador, ésta es la que hoy ha culminado en Guanajuato. Don Quijote atesora los símbolos máximos de la ofrenda solidaria: el de un amante de la libertad, el de una encarnadura inobjetable e ideal del universo español, el de una gratitud desde las entrañas de la hermandad". En la ocasión de la muerte en 1998 de su amigo Octavio Paz, Ferrer se acordó de lo que el gran poeta mexicano había dicho de él unos meses antes; se refirió a Ferrer como "puente cultural entre México y España". Efectivamente, el puente que le facilitó al joven refugiado español el cruce por encima de la primera fase del exilio, y llegar sano y salvo a las riberas de una nueva vida en México, fue forjado con una fuerza del espíritu cultivado, de forma auténticamente quijotesca, en el suelo arenoso de los campos de concentración. 

Benito Sacaluga



 (1)Todo el texto en cursiva : Francie Cate-Arries REVISTA DE ESTUDIOS CERVANTINOS Nº 12 / ABRIL-MAYO 2009 


(2) Presidente de la Fundación Cervantina de México, fundador de Publicidad Ferrer, creador del Museo Iconográfico del Quijote.

(3) EDITORIAL GRIJALBO. ISBN: 9788425320828

(4) Profesora de Estudios Hispanicos  en The College of William & Mary en Williamsburg. Brooklyn. New York (USA)


Obra recomendada:

"El Exilio de los marinos republicanos" Autora: Victoria Fernandez Diaz. Universidad de Valencia. ISBN: 978-84-370-7395-8