miércoles, 2 de junio de 2021

VIRGILIO PÉREZ PÉREZ, CAPITÁN DE CORBETA

 


Natural de San Fernando (Cádiz). En julio de 1936 estaba destinado en la Base Naval de Cádiz como  Jefe de la Estación de Radio de la Base.



Capitán de corbeta Virgilio Pérez Pérez


El 19 de julio, de madrugada, se recibe en la Base el siguiente radio del Gobierno desde Madrid: 

"Por Decreto de hoy, quedan sin destino los generales que hayan declarado el estado de guerra contra la República, por lo que quedan automáticamente destituidos los almirantes Gámez y Ruiz de Atauri, a los que no deberán acatar obediencia ninguna persona de esa. Quedan nombrados interinamente jefe de la base el capitán de fragata D. Tomás de Azcárate y de segundo jefe, el capitán de corbeta, D. Virgilio Pérez, a los cuales deberán acatar y obedecer con arreglo a las leyes de la República".

Virgilio Pérez, se presentó en San Fernando ante José María Gámez Fossi, almirante jefe de la Base Naval desde el 13 de junio de 1936, para entregarle copia del radio recibido. Tras leer el radio, el almirante ordenó el arresto de Virgilio Pérez, permaneciendo en esa situación varios días en las dependencias de la Capitanía General. Posteriormente fue trasladado, siempre como detenido, a la Escuela Naval y desde ésta al Penal Naval de La Carraca.

El 28 de agosto, sin causa abierta, fue fusilado junto con otros marinos, entre los que se encontraban el capitán de corbeta Francisco Biondi Onrubia, el comandante Manuel Sancha Morales y el capitán Enrique Paz Pincho, ambos de Infantería de Marina, así como el comandante de Intendencia Antonio García Moles.

Acabada la guerra, el franquismo aperturó el habitual procedimiento judicial contra Virgilio Pérez para depurar sus responsabilidades políticas, resultando absuelto de todos los cargos. Tal y como recoge la sentencia dictada en Sevilla el 29 de agosto de 1940 por el tribunal

....Si bien a Virgilio "se le atribuyen los hechos de haber profesado ideas izquierdistas, ser partidario del régimen republicano y mandar el barco que en 1932 condujo a Villa Cisneros (1) a los complicados en los sucesos del 10 de agosto de dicho año, a quienes se dice trató con dureza", no constaba que "actuase contra la causa nacional". 

Esta sentencia absolutoria llegaba cuatro años después de haber sido asesinado, siendo el marino de mayor graduación del más de un centenar de miembros de la Armada que fueron fusilados en San Fernando a causa de la Guerra de España. Virgilio Pérez dejó viuda y seis hijos, el último de ellos póstumo. 

Su hermano Horacio, capitán de navío, que llegó a ocupar el puesto de Jefe del Estado Mayor de la Flota de la República, fue fusilado en Paterna (Valencia) el 17 de abril de 1939, aunque en el registro civil de dicha ciudad se localizó la inscripción de su muerte, la búsqueda de su tumba en el cementerio municipal fue infructuosa no quedando tampoco constancia de ello en los libros de enterramientos que se conservan en el archivo local. Como en otros tantos casos sus restos se debieron perder en alguna fosa común.


Fuente: Extractado de “Diario de Cádiz” 18/7/2005.


(1) Villa Cisneros (Sahara Español). La ley de Defensa de la República, del 21 de octubre de 1931, establecía la posibilidad de deportar fuera de España a aquellos que amenazaran la estabilidad del nuevo régimen. Conocidos anarquistas como Buenaventura Durruti o Francisco Ascaso, los golpistas (Sanjurjada) del 30 de agosto de 1932, o posteriormente los republicanos de izquierdas que se opusieron a la sublevación del 18 de julio en las Canarias pasaron por Villa Cisneros.

Enlace de interés:

La fuga de Villa Cisneros: la amarga victoria de los republicanos canarios


miércoles, 19 de mayo de 2021

MAQUINISTAS DE LA ARMADA (2ª SECCIÓN) EN LA FLOTA REPUBLICANA DURANTE LA GUERRA

 


Como puede apreciarse en los los listados que siguen, fueron pocos los integrantes de la 2ª Sección del Cuerpo de Maquinistas los que lograron quedar sin condena, bien a muerte o a prisión, después de ser sometidos a los Consejos de Guerra. Los cargos contra los procesados eran indefectiblemente los de Rebelión y Adhesión a la Rebelión, interpretables según la legislación que Franco aprobó mediante Decreto de fecha 1 de noviembre de 1936. Toda una aberración juridica al considerar rebeldes precisamente a los que luchaban contra la rebelión, contra los ejércitos sublevados para aniquilar al legítimo y democrático Gobierno de España.

Si pocos fueron los que se libraron de las penas de muerte o prisión, la práctica totalidad de los demás  fueron separados del servicio o expulsados de la Armada, quedando así truncadas sus vidas. 

Sobre los que continuaron carrera en la Armada franquista cabe hacerse muchos interrogantes sobre su comportamiento durante la guerra. No olvidemos que no se trataba de civiles, ni de milicianos o voluntarios, se trataba de militares profesionales con grados equivalentes a los de Teniente, Alférez o Alférez Graduado y a todos, supuestamente, se les aplicó el mismo Código de Justicia Militar. Un Código (2) ajustado a los caprichos y necesidades de Franco, terminado de redactar, junto con sus apéndices, a finales de 1937 en sustitución del vigente el 14 de abril de 1931.


Nota: Lista elaborada por orden de escalafón a julio de 1936.






Profesores de la Academia de Maquinistas (1928)






(2) Código de Justicia Militar. Transcrito y comentado por el Teniente Auditor de Guerra de 1ª Clase José Mª Dávila y Huguet. Burgos, abril de 1938. (Imprenta Aldecoa)


domingo, 16 de mayo de 2021

CAPITÁN MAQUINISTA SANTIAGO LÓPEZ JIMÉNEZ

 



Santiago López Jiménez nace en Ferrol (A Coruña) el 12 de octubre de 1895. Superados los pertinentes estudios, ingresa en el Cuerpo de Maquinistas de la Armada a la edad de 21 años, en 1916. Asciende a Capitán Maquinista el 10 de junio de 1933. Cuando se produce en España la sublevación militar (18/7/1936) que provoca la Guerra de España, Santiago López Jiménez ocupa el número 46 en el Escalafón de Capitanes Maquinistas de la Armada, y está destinado como Jefe de Máquinas en el destructor "Almirante Valdés", un buque perteneciente a la 1ª Clase Churruca, construido en Cartagena en los astilleros de la S.E.C.N como los del resto de su Clase, y cuya primera bandera fue la de la República. Para su identificación llevaba pintadas en la proa y por ambas bandas las letras "AV", las cuales se le quitaron durante la Guerra de España. 



El 18 de julio de 1936, el "Almirante Valdés" navega bajo el mando del capitán de corbeta Francisco Taviel Andrade, firme partidario de la sublevación. Se recibe la orden de zarpar de Cartagena y poner rumbo al Estrecho para impedir el paso de tropas sublevadas desde África, le acompaña el destructor "Sánchez Barcaiztegui", a los que se une el "Lepanto", que se encontraba en la zona desde la noche anterior. Con Melilla a la vista se recibe la orden de bombardear sus cuarteles, pero los comandantes la desobedecen y entran en el puerto de Melilla, ya tomada por los sublevados.

Hallándose todavía en la faena de amarre, llegó junto a los barcos un automóvil militar, de cuyo interior asomaban fusiles y ametralladoras, descendiendo del mismo un teniente coronel del Tercio Extranjero,  Juan Yagüe (1), quien subió a bordo del “Sánchez Barcáiztegui", inmediatamente fue llamado a bordo el comandante del "Valdés".  La tripulación del "Valdés" observa como entre ambos comandantes y Yagüe se sostiene una animada charla, pudiendo oír a Yagüe decir  lo siguiente: 

"Vengo a dar a ustedes las gracias en nombre de todos mis compañeros por no habernos bombardeado como tenían orden. Somos los amos de España. El general Goded me comunica que la Marina de Baleares, que supongo serán ustedes, es nuestra. Y he recibido también un telegrama del general Franco, en el que me dice es el amo de las Canarias y Baleares, en cuyas islas había mandado declarar el estado de guerra, y que, a la primera noticia, lanzaría las fuerzas aéreas y militares sobre la península".

Una vez que Yagüe ha abandonado la zona, el Jefe de la Flotilla, Fontenla Maristany, sube a bordo de "Almirante Valdés", reúne a la tripulación y en presencia de su comandante les dice:

He llamado a ustedes para decirles que ha estallado un movimiento militar en toda España. El Ejército entero está en pie, y al frente del movimiento se encuentra un hombre, como el general Franco, que supongo inspire a todos ustedes la mayor confianza. Dicho general hace un llamamiento a todos nosotros para ayudar a acabar con el estado de cosas lamentable que estamos viviendo los españoles. Hay un Gobierno en Madrid que no es Gobierno ni nada. Allí, se está asesinando a la gente sin orden ni concierto. Nosotros mismos hemos recibido orden de bombardear Melilla. Esto no puede ser ¡Disparar nosotros contra hermanos nuestros!

Se decide salir de Melilla, el comandante sabe que la dotación no le va a seguir en la sublevación y trata de impedir que el barco salga de puerto. Desamarra el buque y empieza a salir hacia fuera. De pronto, una falsa maniobra ordenada por el comandante, amenaza embestir el muelle con la proa,  luego, dando marcha atrás, el mismo peligro, de popa. La dotación se hace con los movimientos de la nave, frustrando las traidoras maniobras del comandante y oficiales, pero no puede impedir que el buque embarranque junto al embarcadero. Se pide ayuda al mercante "Monte Toro", fondeado cerca, se lanzan unos cables y el "Valdés" queda listo para navegar, son las nueve de la noche del 18/7/1936 y el buque pone rumbo a Cartagena.




Mercante "Monte Toro"
El 7 de Agosto de 1937, navegando frente a Cabo Palos en demanda del puerto de Cartagena, es atacado por la aviación facciosa, huyendo de su acoso embarrancó en aguas de las Islas Hormigas, quedando destruido por el bombardeo a que fue sometido.


A la altura de la Isla de Alborán, y a la vista de todo lo sucedido en Melilla, la tripulación del destructor, apoyada y dirigida por el capitán maquinista Santiago López Jiménez, detiene a todos los oficiales del Cuerpo General que iban a bordo y López Jiménez toma el mando del buque, de acuerdo con la dotación, fijando el rumbo a Cartagena,  a cuyo puerto llega el día siguiente (19/7/1936) a las cinco de la tarde.

Su llegada a Cartagena fue como una espoleta para la explosión de los sucesos en el Arsenal:  Martínez Leal en su libro "República y Guerra Civil en Cartagena", nos dice:

"...cuando a las cinco de la tarde, tal como tenía anunciado, arriba a puerto el destructor ·"Almirante Valdés". Viene al mando del capitán Jefe de Máquinas Santiago López Jiménez y trae prisionera a toda la oficialidad. El "Valdés" fue objeto de un recibimiento popular apoteósico. Entre vítores y adhesiones a la causa republicana, un enorme gentío lleva a hombros al capitán hasta el Ayuntamiento, donde es obligado a salir al balcón y dirigir un parlamento a la muchedumbre"

El capitán maquinista López Jiménez entregó a los prisioneros a las autoridades con una orden escrita y se reincorporó a prestar servicio como Maquinista.

Como a tantos, se le separó del servicio por los franquistas (BOE 103/37) emitido en Burgos. La República lo ascendió a comandante en 1937 (DO 246/37), y también como tantos otros marinos leales a la República al acabar la guerra marchó al exilio con su mujer y su hija, primero a Francia y desde allí a México. 


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(1)  Juan Yagüe Blanco, falangista, legionario, organizador destacado de la sublevación militar. Conocido como el "Carnicero de Badajoz" por la matanza en esa ciudad en agosto de 1936. En 1939 fue ascendido a Teniente General. Durante el franquismo llegó a ministro del Aire, Capitán General de la VI Región Militar. Durante la Segunda Guerra Mundial mantuvo intenso contacto con Hermann Göring, alto cargo de la Alemania nazi.



Fuentes: 

"El Cuerpo de Maquinistas de la Armada" (Págs. 677 y 678)

Semanario La Armada. Nº.: 80. 3 septiembre 1938.





viernes, 14 de mayo de 2021

MAQUINISTAS DE LA ARMADA (1ª SECCIÓN) EN LA FLOTA REPUBLICANA DURANTE LA GUERRA .





Honesto Requejo Rasines
Coronel Maquinista desde 1933
En la foto (1921) con el uniforme de Maquinista Oficial de 2ª



Fuente: "El Cuerpo de Maquinistas de la Armada Española". Ministerio de Defensa (2009)