martes, 19 de octubre de 2021

LA PROSTITUCIÓN FUERA DE LA LEY

 


Según el recién celebrado 40ª Congreso Federal del PSOE, parece que se van a impulsar leyes en contra de la prostitución.


Cartel de Dario Carmona para la Inspección General de Sanidad Militar de la República Española. Publicado en la web vice, vía Biblioteca del Pavello de la República/Universitat de Barcelona.


Hace casi 85 años el Gobierno del Frente Popular ya declaró fuera de la Ley la práctica de la prostitución. La ley de profilaxis 12.331 fue sancionada el 17 de diciembre de 1936 y promulgada el 30 de diciembre de ese mismo año. Entre sus disposiciones incluía cerrar todos los burdeles. Sobre este tema, en marzo de 1937, en plena Guerra de España, en el Semanario La Armada, Órgano Oficial de los Marinos de la República, se publica lo siguiente:

Por mucho que hablemos, por mucho que escribamos, por mucho que ocupe nuestra atención el problema que superficialmente quiero tratar, no habremos hecho nada de más en favor de una epidemia, una verdadera plaga que se ha cebado en nosotros con un encarnizamiento que hace pensar en un deliberado propósito de restarnos energías cuando más las necesitamos, cuando todas son pocas.

A nadie se le oculta los estragos que el venéreo viene haciendo con vertiginosidad inusitada en los combatientes de mar y tierra. Parece como si algún enemigo nuestro prodigara este mal. Que la metralla ejerza su efecto destructor, difícilmente se podrá evitar; pero que el venéreo roa poco a poco nuestra existencia, es matarla, que si no se puede extirpar totalmente, al menos reducir a su más simple expresión; basta con que nos lo propongamos.

Hay un decreto del Gobierno, dado con anterioridad al movimiento, que declara a la prostitución fuera de la Ley. En algunas capitales, desde hace pocos días, se ha empezado a poner en práctica, este saludable deseo del Gobierno, expresado en forma de ley con anterioridad a la traición fachista. Ningún sitio más necesitado del cumplimiento de esta orden ministerial que Cartagena; todas las consideraciones que hagamos a este respecto, huelgan. Y yo, desde las columnas de nuestro semanario, pregunto a las autoridades de Cartagena, que ¿hasta cuándo va a durar aquí el que se consienta ese impune comercio que envilece al que lo explota y envenena al que lo mantiene?

Nuestro Comisario Político se ha ocupado de esto. Piensa él, con sobrada razón, que esta medida no acabará de raíz con el mal; pero convengamos todos, que de nada serviría la buena voluntad de los hombres que día tras día luchan por aminorar los terribles efectos de esta plaga, sino se empieza por cerrar los cubiles donde se engendra.

GRANDA



domingo, 17 de octubre de 2021

LA MEDALLA DEL DEBER PARA LA DOTACIÓN DEL PETROLERO "ELCANO"

 


Diario Oficial del Ministerio de Defensa Nacional
 Disposiciones de Marina
 Barcelona, 12 de noviembre de 1938.

 


 

Subsecretaría.

Vista la propuesta formulada al efecto, y de conformidad con la Junta de Recompensas de la Subsecretaría de Marina, este Ministerio ha resuelto conceder la Medalla del Deber al personal que a continuación se relaciona y que formó parte, en el mes de julio de 1937, de la dotación del buque tanque petrolero «Elcano», que realizó en aquel mes un servicio de transporte de combustible líquido en circunstancias especiales.

Asimismo, se dispone que dicha concesión se haga extensiva a todo el personal que, no figurando en la relación, hubiera tomado parte en el servicio de referencia, debiendo remitirse por los interesados o por las autoridades de las que éstos dependan en la actualidad, la oportuna justificación de dicho extremo al Negociado de Recompensas de la Subsecretaría de Marina.

Alfonso Játiva

 

Relación que se cita:

Capitán de corbeta R. N. 

Dámaso E. Menéndez Fernández

Daniel Álvarez Rubiera

Capitán maquinista 

Manuel Rivero Fuentes

Alférez de navío 

José Troyano de los Ríos.

Oficial segundo naval  

Juan Muíños Clavijo

Teniente maquinista 

Rafael Vicaría Juan.

Vicente Gallo del Villar.

Auxiliar de torpedos 

Juan Brian

Auxiliar Alumno de Artillería 

Manuel Álvarez Gil

 Juan Ibáñez García

Crescencio Sintes Pons

Valentín Pérez Picos.

José López Lamelas.

Auxiliar Alumno Radiotelegrafista 

José García Chueca.

Pedro Liarte Pérez

Cabo de Fogoneros

Antonio Sixto Sixto

Pedro Rodríguez Santamaría

Rodrigo Piñeiro Torres

Fogonero preferente 

José Teruel Hernández. 

José Cabana Silvar

Antonio Manteiga Fresedo.

Marinero 

Hilario Ruibal.

Angel Bastos

 Aurelio Alonso

Segundo Eguía

José Barroso

José Galego

Marcelino González

Manuel Martínez

Benigno Vázquez

 Fermín Corona

Ezequiel Damalia

Casimiro Barros

José Crujeiras Mariño

Mayordomo 

José Fernández Vázquez

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El petrolero "Elcano, siendo remolcado al puerto
de El Musel.(Gijón)
Imagen: De los Océanos, los libros y la cultura naval (Editada)




viernes, 8 de octubre de 2021

TENEMOS ESPERANZA Y FE EN QUE NO HABRÁ CARIDAD

   


Benito Sacaluga Rodríguez, Tte. Coronel Maquinista, en el semanario “La Armada”, Cartagena 9 de octubre de 1937.


Con la creación de la Escuela Naval Popular, el ingreso en los distintos cuerpos de la Marina creemos que se sujetará a novísimos moldes, y no cabe dudar que los individuos que los integren tendrán la competencia y amor profesional que una Marina eficiente, y además republicana, requiere.

Tenemos esperanza en que los que pretendan ingresar y dedicarse a cualquiera de sus especialidades lo sea por verdadera vocación y tengan aptitud para su estudio, primero, y para su práctica después, Estas aptitud y vocación son de todo punto indispensables para que los individuos sean competentes, las cuales tienen que descubrirlas, durante su preparación preliminar, los profesores.

 

Fotografía actual del Asilo de la Rambla (Cartagena). 

En este edificio se ubicó la Escuela Naval Popular tras su paso 

por la Escuela y Base de Submarinos

 

Tenemos fe en que no habrá «caridad» para nombrar a los profesores y director de la Escuela. Estos deben ser los que tengan condiciones para ello, y no los que sencillamente quieran serlo. Además, deben estar bien retribuidos. Estos nombramientos son, a nuestro parecer, lo más esencial y delicado por ser el punto inicial, el primer paso enorme, que hay que dar para la consecución de lo que todos esperamos.

Hay que desterrar de un modo absoluto hasta el recuerdo de que en España existía una Escuela Naval Militar y otras Escuelas y Academias especiales. Las normas que en ellas se seguían contribuyeron en gran parte a que se produjeran la traición, como también muchos de los inconvenientes y obstáculos con que tropezamos hoy para vencerlos.

No sería posible admitir que la Nueva Escuela fuera ni la más remota parodia de lo que ocurría antes. De ser así la Escuela Popular, no sería Popular, pues seguiría siendo un terreno vedado para la inmensa mayoría de los ciudadanos. Continuaría siendo un «comedero» familiar debido a que sólo ingresarían los parientes de los directivos de cada Cuerpo, volviéndose a formar en cada uno de ellos dinastías familiares. No puede ni debe seguirse la norma de que los que ingresen sean seres privilegiados que sin tener vocación ni aptitud para ello, se encuentren con una carrera «brillante», pagada por el Estado, que la hagan en «casa» con una rigidez ridícula por no ser más que aparente, y que en realidad estén perfectamente mimados y pagados sin más dualidad y entusiasmo que por «salir a oficial» para dejar de «estudiar» y empezar a gozar de los privilegios que en todos los órdenes tenían, sin importarles absolutamente nada el encontrarse, al finalizar la carrera, completamente limpios de los conocimientos más elementales de la profesión.

Esto es, a grandes rasgos, lo que pasaba antes, como también ocurría en los demás Cuerpos Auxiliares, «patentados» o no, en los que muchos de los que ingresaban en ellos tampoco tenían vocación ni demostraban aptitud; lo hacían en el Cuerpo que tenían más «facilidades» para ello con objeto de resolver exclusivamente el problema de los garbanzos. No les interesaba una u otra especialidad, sólo pretendían el asalto a la Santa Nómina. Para tales individuos las oposiciones de su ingreso eran siempre reñidísimas entre sus familiares y las personas influyentes o componentes del Tribunal de exámenes. Eso si, una vez ingresados se dedicaban al estudio constante del escalafón. Para ello no existía más obligación ni deber que la que tenía el Estado de pagarles puntual y mensualmente.

Esta fauna, de la que aún quedan ejemplares, no debe, en manera alguna, tener ambiente para su desarrollo en la Nueva Escuela. Tenemos mucha fe en que no ocurrirá. La Nueva Escuela debe y tiene que ser un tamiz por el que no podrá pasar el Favoritismo en ninguno de sus múltiples aspectos. Tenemos esperanza y fe en que no habrá «caridad» para que tal cosa ocurra; pues ese es el único modo de que se revelen muchas inteligencias que hasta hoy se venían malogrando.

El plan de estudios que se adopte, y el nombramiento del Director y cuadro de profesores será para nosotros un anticipo de q u e la Nueva Escuela responderá a nuestras esperanzas y que éstas se conviertan en realidades.

 El artículo está firmado con el seudónimo BESARO


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El 21 de noviembre de 1938, trece meses después de la publicación del artículo anterior, el Tte. Coronel Maquinista Benito Sacaluga Rodriguez ingresó cono Subdirector y Jefe de Estudios en la Escuela Naval Popular.




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miércoles, 29 de septiembre de 2021

FLOTA GUBERNAMENTAL VERSUS FLOTA SUBLEVADA (I) LAS UNIDADES NAVALES


Inicio aquí una serie de publicaciones sobre lo que según mi opinión fueron las causas de la falta de efectividad de la Flota Republicana durante la Guerra de España.


LAS UNIDADES NAVALES


En contra de las previsiones de los golpista sublevados la práctica totalidad de los buques de la Armada quedaron en poder del Gobierno de la República, ello fue posible gracias a la intervención de las dotaciones de los buques desbaratando la intención de sus mandos de unir los buques a la sublevación.

En poder de los sublevados quedaron un total de 23 unidades navales, repartidas entre las aguas de Gibraltar, Canarias y Ferrol, a saber 4 cañoneros, 5 guardacostas, 2 cruceros 1 acorazado, 1 destructor y 3 torpederos. De ellos 5 estaban en reparación y 1, el acorazado "España" en servicio reducido. No obstante tenían en fase final de construcción 6 unidades, entre las que cabe destacar por su enorme importancia a los cruceros "Canarias" y Baleares", completaban el total en construcción 4 minadores.

Una vez incorporadas las unidades en construcción, la flota rebelde queda reflejada en el cuadro siguiente (clic para ampliar):




El Gobierno conservó bajo su mando 43 unidades navales: 1 acorazado, 3 cruceros, 16 destructores (5 de ellos en última fase de construcción), 1 cañonero, 6 torpederos, 4 guardacostas y 12 submarinos, según detalle en el siguiente cuadro (clic para ampliar):



De entre los sublevados, el crucero "República" (1923), posteriormente denominado "Navarra", se encontraba en primera situación (en fase de reparaciones y sin el armamento completo) no pudiendo incorporarse al servicio activo hasta julio de 1938. En ambas flotas, los guardacostas y torpederos tenían limitadas sus capacidades de actuación a las patrullas de vigilancia cerca de la costa.

Según los cuadros anteriores la superioridad de la flota gubernamental era más que evidente, lo que permitió que al inicio de la guerra dominase las aguas del Estrecho y del Mediterráneo, sin embargo los buques sublevados dominaban las aguas del Cantábrico aún antes de entrar en servicio los dos cruceros en construcción.

A lo largo de la guerra la superioridad naval no respondió a los resultados que en principio se esperaban como lógicos, fueron varios los factores que impidieron la hegemonía naval gubernamental aunque ninguno de ellos achacable al comportamiento general de las dotaciones de los buques.

Bases navales, comités de a bordo, falta de mandos, escasez de suministros, sabotajes, traiciones, participación de la marina de guerra italiana, decisiones equivocadas del Ministerio de Marina y Estados Mayores, etc., fueron los actores responsables de la falta de efectividad de la Flota republicana a pesar de su mayor capacidad de combate ante los buques sublevados. 

En esta entrada quedan reflejadas las unidades navales de ambas flotas al inicio de la guerra, en próximas publicaciones iré exponiendo los factores que impidieron la efectivad esperada de la Flota gubernamental, una falta de efectividad que, sin duda, influyó de manera decisiva en el resultado de la guerra.


Benito Sacaluga