miércoles, 2 de noviembre de 2016

VALENTIN FUENTES LÓPEZ, CONTRALMIRANTE DE LA FLOTA REPUBLICANA



 Contralmirante Valentín Fuentes, marino y español ejemplar al que conviene recordar ahora, cuando España parece dominada por la patente de corso, la mediocridad y la deslealtad.

Murió en el exilio.




Contralmirante Valentin Fuentes López
Imagen: En Posidonia
(1) Valentín Fuentes López nace en Huesca el veintiséis de Febrero de 1882. En 1898 aprueba la oposición para el ingreso en la Escuela Naval.  Fue el primero de su promoción. Condecorado  por su actuación destacada en el desembarco de Alhucemas (1925). En 1936, figuraba el primero en el escalafón de los capitanes de fragata. Valentín Fuentes era también ingeniero geógrafo al servicio del Instituto Geográfico y Catastral. En Julio de 1936, llevaba ya un año al mando del destructor “Lepanto” y, siguiendo las instrucciones del gobierno, contribuyó decisivamente con la amenaza de sus cañones al fracaso de la sublevación en Almería.

Ante la sublevación de sus oficiales reunió a la dotación del "Lepanto" y simplemente les dijo: "Mis oficiales se han sublevado, arréstenlos" (2). Sin duda alguna, desobedeció las instrucciones de fondear en Melilla cursadas por los golpistas, manteniendo buque y tripulación al servicio de la República.

En octubre de 1936, siendo capitán de navío, fue nombrado por el ministro de Defensa Nacional, Indalecio Prieto, Jefe de las Fuerzas Navales del Cantábrico. Nada más llegar a Santander comienza a reconstruir la Marina republicana en el Cantábrico, puesto en el que permanece hasta finales de febrero de 1937, fecha en la que es nombrado Jefe de la base Naval de Cartagena. Poco a poco, bajo el mando de Fuentes, se fueron recuperando los buques de guerra y las unidades auxiliares destacadas en la zona, se enrolaron nuevas dotaciones y se nombraron nuevos oficiales.



Destructor "Lepanto"
Clase Churruca

Esquivando el bloqueo de los sublevados, se mantuvo el tráfico marítimo, vital para la alimentación de la población y el suministro del ejército. En los últimos días de agosto de 1937 se tuvo que abandonar a toda prisa el puerto de Santander ante el imparable avance de las fuerzas de tierra franquistas e italianas.

En aguas asturianas encontraron refugio los destructores “Císcar” (3) y “José Luis Díez”, los submarinos “C-2”, “C-4” y “C-6”, el torpedero Nº 3, los bous “Bizcaia”, “Guipuzkoa” e “Ipareko Izarra”, de la antigua Marina Auxiliar Vasca, además de otras embarcaciones menores dedicadas al dragado de minas y la vigilancia costera.


La Legión Cóndor redobló los bombardeos sobre los puertos asturianos de Gijón y Avilés. Especialmente duro fue el del 28 de Agosto sobre El Musel,  varios mercantes fueron alcanzados por las bombas y hubo muertos y heridos entre las tripulaciones. El petrolero "Elcano" se incendió y tuvo que ser remolcado fuera del puerto y hundido. Los submarinos “C-2” y “C-4” ponen rumbo a puertos franceses, una vez allí sus comandantes desertan. Los bous vascos también marcharon a Francia y el “José Luis Díez” se refugió en el puerto inglés de Falmouth. Quedaban el “Císcar”, uno de los destructores más modernos, al mando del alférez de navío Castro Izaguirre, el "Torpedero nº3", al mando del teniente de navío Ruiz de Ahumada y el submarino “C-6”, al mando del capitán de corbeta ruso Nicolai Pavlovich Eguipko, experimentado comandante de submarino de la flota soviética en el Pacífico, que actuó en España bajo los seudónimos de "Severino Moreno López" y "Matisse".


Destructor "Ciscar"

En el transcurso de la evacuación de Asturias, ante la inminente llegada de las tropas sublevadas, el 20 de octubre de 1937 Valentin Fuentes, a bordo del "Torpedero nº 3" consigue romper el bloqueo y llegar a Burdeos. A bordo iban altos mandos militares, incluido el jefe de las fuerzas republicanas, coronel Prada, con su hijo, y la dotación del “C-6”. La del “Císcar” y el resto de personal de Marina también se pudo poner a salvo a bordo del remolcador “Plutón” y del mercante inglés “Stanbrook”.


Remolcador "Plutón"
(Imagen: Vida Marítima)

Cincuenta y nueve embarcaciones de todo tipo arribaron a los puertos franceses del Atlántico con miles de milicianos y civiles que, rápidamente, fueron enviados por ferrocarril hacia Cataluña. Otros fueron recogidos en alta mar por barcos de guerra y cargueros ingleses, que los desembarcaron en Francia. Veintiocho pesqueros y mercantes, abarrotados de gente, fueron capturados por el crucero franquista “Almirante Cervera” y por la flota de bloqueo. Estos miles de prisioneros fueron conducidos a campos de concentración en Galicia.

Los mandos del Ejército del Norte que consiguieron escapar de Asturias en Octubre de 1937 y pasar a Cataluña fueron ascendidos un grado. Valentín Fuentes fue designado Jefe del Estado Mayor de la Flota y ascendido a contralmirante semanas después. Fue el único marino republicano que alcanzó el almirantazgo por vía reglamentaria. 

Ya nombrado Subsecretario de Marina, Valentin Fuentes se exilió en Francia a comienzos de 1939, después de la ocupación de Cataluña por el ejército franquista. Residió primero en París, durante la ocupación alemana marchó Marsella, bajo el gobierno de Vichy, sobreviviendo en penosas condiciones.

Valentin Fuentes salió de España el 29 de enero de 1939, desde Cadaqués hacia Port-Vendres. Dejó a su familia en España, negándose a que tuviera que compartir con él la injusticia del exilio., aunque siempre con orgullo, siguió muy de cerca la vida de sus hijos. Participó en los Gobiernos de la República en el exilio que se constituyeron hasta 1949. Vivió gracias al Servicio Social de Ayuda a los Refugiados del Ayuntamiento de París, rechazando cualquier otra asistencia "por no querer ser molesto para nadie". Se mantuvo en el exilio, digno, firme y tenaz, a la vez que afable, querido por todos. Además era modesto, "pues toda su actividad, todo su combate, lo hizo naturalmente, sin darle importancia ninguna. Era para él, sencillamente, el cumplimiento del deber".(4)

Ramón Álvarez Palomo en 2003
(Imagen: El País)
El dirigente anarquista asturiano Ramón Álvarez Palomo (5), consejero de Pesca con Belarmino Tomás, le encontró en París en los años sesenta. Vivía el almirante republicano acogido en un asilo para ancianos desamparados y era una de sus mayores alegrías la de invitar a los amigos exiliados a merendar una tortilla española cuando conseguía hacerse con unas patatas y unos huevos. Hablaba Ramón Álvarez de él con cariño, pues, era una persona de ideología liberal y buen corazón que, según se decía, tenía dos hijas monjas, pero había mantenido su juramento de fidelidad a la República y cumplido con sus obligaciones.

Fue también Ramón Álvarez el que dio una explicación coherente de lo ocurrido con el “Císcar” y la “famosa” orden de Prieto, desobedecida, de que zarpara:

"Valentín Fuentes comunicó al Consejo Soberano la orden de zarpar recibida del ministro; entonces, Ramón y Segundo Blanco fueron al Musel y trajeron con ellos a Valentín Fuentes, “medio como prisionero”, porque si el “Císcar” escapaba, el enemigo se daría cuenta de que comenzaba la huida y reforzaría todavía más el bloqueo naval. Se trataba tan solo de retrasar la salida del destructor veinticuatro horas. Le convencieron, pero la mala suerte quiso que el diecinueve de octubre los bombarderos alemanes acertaran al destructor con varios impactos y se hundiera. Eso explica que a su llegada a Barcelona, Valentín Fuentes no fue expedientado, sino ascendido". 
"A destacar el heroísmo del cabo artillero vasco Totorica, que se encargaba de la única ametralladora antiaérea disponible, y que, el día del hundimiento, estuvo haciendo fuego hasta que la escora del barco se lo impidió".

En noviembre de 1939, estando exiliado, los franquistas le dieron de baja en la Armada. En julio de 1941 fue encausado por el Tribunal Regional de Responsabilidades Políticas, de Madrid, que inició una minuciosa y tenaz pesquisa por toda España para localizar propiedades y cuentas bancarias a su nombre, pero sin resultado alguno. Fue condenado en junio de 1945, en ausencia, a tres años de inhabilitación para cargo público y al pago de tres mil pesetas. El periodista y escritor Vicente Talón, que entrevistó a Valentín Fuentes en París, cuenta que éste quiso regresar a España en los sesenta, pero el Régimen franquista no se lo permitió. Su mujer, con una enfermedad incurable, tuvo que cruzar la frontera francesa en una ambulancia para verle y despedirse de él.

Murió el almirante republicano en su exilio de París el seis de junio de 1975, a los noventa y tres años. En Le Monde se publicó una necrológica escrita por el capitán de fragata republicano David Gasca (6),  titulada “La muerte de un almirante”. En ella decía de Fuentes que era “un ejemplo raro de lealtad” y añadía que “no era un caso único entre la sacrificada generación de los republicanos españoles exiliados”. Finalizaba interrogándose sobre “cuántos de estos hombres admirables han desaparecido en silencio, lejos de su tierra natal, pero con la España sublime en el fondo de su corazón”.



Benito Sacaluga.





(1) Extractado de: Asturias Republicana  Artículo de Marcelino Laruelo.

(2) El Exilio de los Marinos Republicanos. Victoria Fernández Díaz.  Pág.: 167

(3) Destructor de la Marina Española, botado el 25-11-32 en Cartagena  construido por la Sociedad Española de Construcción Naval (SECN). Al comenzar la guerra estaba en Cartagena terminando de ser armado. Subió al Cantábrico en abril de 1937 para reforzar las fuerzas navales republicanas. Tomó parte en el bombardeo de las tropas italianas en Bermeo (1-5-37) y en varios servicios de escolta de buques mercantes. Por orden de la Marina Republicana, la mayoría de su tripulación fue desembarcada (31-5-37) y sustituida por 100 miembros de la Marina de Euzkadi, incluido el nuevo comisario político, Alejo Bilbao (comandante del bou Bizkaya). Con los cambios se mostró más activo, llegando a intercambiar fuego con el crucero "Almirante Cervera" (10-6-37). Al caer Bilbao entró en Burdeos cargado de refugiados (15-6-37). De regresó a Santander muchos de sus antiguos tripulantes volvieron a embarcar. Después de caer Santander marchó a Gijón, donde acabaría por ser hundido en un ataque aéreo (20-10-37). Fue reflotado (21-3-38), reparado e incorporado a la Marina franquista poco antes de acabar la guerra. Fue dado de baja en 1957 y desguazado. (www.marinavasca.eu)

(4) El Exilio de los Marinos Republicanos. Victoria Fernández Díaz. Págs.: 301 y 302.

(5) Álvarez Palomo, Ramón. Gijón (Asturias), 7.3.1913 – 14.11.2003. Sindicalista y escritor. Estudia en la escuela laica de Eleuterio Quintanilla. Comienza a trabajar a los doce años (como recadero y después panadero), y tres años después se afilia a la Confederación Nacional de Trabajadores (CNT) y a la Federación Anarquista Ibérica (FAI). Pronto desempeña cargos de responsabilidad en el sindicato anarcosindicalista: en 1932, secretario del Sindicato de la Alimentación de Gijón, y en 1933, secretario general de la CNT de Asturias, León y Palencia. Participa en la revolución de octubre de 1934 y, tras el fracaso, se refugia en París de donde regresa después del triunfo del Frente Popular.

Al producirse la sublevación militar, forma parte del Comité de Defensa de Gijón, y luego fue consejero de Pesca, en representación de la FAI, en el Consejo Interprovincial de Asturias y León. En octubre de 1937 se traslada a Cataluña, donde fue secretario de Segundo Blanco, ministro de Instrucción Pública y Sanidad.

En Francia, en el exilio, reorganiza la CNT y fue secretario del Comité Nacional de la CNT, defensor de la acción clandestina en el interior, enfrentado al sector de Federica Montseny. En 1945 fue nombrado secretario del Comité Regional de Asturias en el exilio, cargo para el que fue reelegido tras su regreso a Gijón en 1976. A favor de la participación en las elecciones sindicales, al crearse la Confederación General del Trabajo (CGT) será elegido secretario general de la CGT en Asturias. Desde 1978 y hasta 1994 fue director del periódico Acción Libertaria publicado en Gijón. Fallece en Gijón el 14 de noviembre de 2003. Fuente: Real Academia de la Historia

(6) David Gasca Aznar. Marino republicano leal a la República. Fue comandante de los destructores "Almirante Miranda" y "Lepanto". A bordo de "Lepanto" participó en el hundimiento del crucero "Baleares". Exiliado en Francia. Falleció en Sanary sur Mer, en el Var, entre Marsella y Toulon. Fuente. El Exilio de los Marinos Republicanos. Victoria Fernández Días. Pág.: 302.



domingo, 30 de octubre de 2016

AMBROSIO RISTORI DE LA CUADRA, TENIENTE CORONEL DE INFANTERÍA DE MARINA DE LA ARMADA REPUBLICANA




Ambrosio Ristori de la Cuadra nace en Cartagena, hijo del general Ambrosio Ristori y Granados. Con 26 años alcanza el grado de comandante de Infantería de Marina y obtiene el título de piloto aviador. Siendo alferez participa en las operaciones navales ligadas a la guerra del Rif, tomando parte en el desembarco de Alhucemas como ayudante del batallón expedicionario. Instaurada la II República, en 1934 forma parte de los fundadores de la Unión Militar Republicana Antifascista (UMRA), organización creada con el objetivo de contrarrestar en el seno del ejército la influencia de la derecha más reaccionaria y conservadora que representaba la Unión Militar Española.

Ristori en el frente de la sierra de Madrid
con el politico francés Sébastien Faure (1) y la diputada Margarita Nelken (2)

Durante el Bienio Negro (noviembre de 1933 a febrero de 1936) Ristori sufrió toda clase de persecuciones a cargo de la CEDA a causa de sus ideas liberales. En 1936 el Frente Popular gana las elecciones generales y Azaña nombra a José Giral ministro de Marina, éste convierte al Cte. Ristori en su hombre más cercano. Como ayudante del ministro de Marina en julio de 1936 forma parte del Comité creado en el Ministerio de la Guerra, (ubicado en el palacio de Buenavista de Madrid, hoy Cuartel General del Ejército de Tierra), encargado de contrarrestar el golpe de estado y la sublevación militar.

Ristori en Toledo, rodeado de milicianos y guardias de asalto.

Desde el ministerio de Marina, Ristori se convierte en uno de los puntales principales para conseguir que en el seno de la Armada la marinería y suboficiales, especialmente la de los Cuerpos Auxiliares, se mantuvieran fieles a la República en contra de las órdenes recibidas de sus jefes rebeldes. A los pocos días de la sublevación Ristori abandona el ministerio para ponerse al servicio del Ejército del Pueblo. Llevó a cabo diversas misiones, todas ellas con  éxito, por su heroica actuación en el frente de Somosierra fue propuesto para la concesión de la Placa Laureada de la República. Habiéndose sublevado el Regimiento de  Aerostación, Ristori se pone al frente de una columna marchando hacia Guadalajara y vence a los rebeldes. Fue herido en una de las muchas operaciones de guerra en las que participó cuando marchaba al frente de las milicias populares, a los pocos días volvió al combate estando aún convaleciente de sus heridas.

Ristori con miembros de la Guardia de Asalto en Guadalajara
tras tomar el Regimiento de Aerostación.


Indalecio Prieto al hacerse cargo del ministerio de Marina conservó a su lado al comandante Ristori. Su labor de enlace entre los frentes y el ministerio era de suma importancia, labor que Ristori llevaba a cabo desde los primeros días de la contienda.

Arrojado y temerario, siempre en la primera línea, se ganó la admiración y respeto de las tropas que comandó. El 20 de octubre de 1936, en el sector del Tajo, dirigiendo el asalto a una posición enemiga, la ametralladora de un avión faccioso acabó con su vida, una vida llena de esperanzas para la causa de la República, contaba con 35 años de edad.

Pocos días antes de su muerte Ristori se encontraba en Madrid, en un céntrico café, apareció magnifico, con vibrantes palabras de confianza en la victoria de las armas del pueblo.




El cadáver de Ristori, muerto por una España libre de tiranías, fue trasladado a Madrid y expuesto en la gran sala del Museo Naval, su entierro tuvo la consideración de relevante acontecimiento y fue recogido por la totalidad de la prensa republicana. En febrero de 1938 se le concedió a titulo póstumo la Placa Laureada de Madrid.



Benito Sacaluga.






(1) Sébastien Faure: Filosofo y anarquista francés, en 1938 viajó a España invitado por la C.N.T.  Anarquistas franceses e italianos integrados en la Columna Durruti formaron la primera centuria internacional bajo la denominación de Centuria Sébastien Faure. Fallece en 1942.

(2) Margarita Nelken: Activista feminista desde 1930. Diputada por el PSOE desde 1931 hasta 1936. En noviembre de 1936 se afilia al PCE. En 1939 marcha a Francia y desde allí a México donde fallece en 1968. Intima amiga de Luis Jiménez de Asúa, presidente de la República en el exilio tras la muerte de Diego Martínez Barrio.


Fuentes consultadas: SBHAC, Foro Todo Avante, toledogce blogspot .

Imágenes: Toledo GCE



jueves, 27 de octubre de 2016

CARLOS SOTO ROMERO, TENIENTE DE NAVÍO DE LA ARMADA REPUBLICANA




Muchos, demasiados, son los marinos de la Armada de la República olvidados por la historia, el Teniente de Navío Carlos Soto Romero es uno de ellos. En el momento de llevarse a cabo el golpe de estado, e inmediata rebelión militar, de 1936 Carlos Soto estaba cercano a cumplir los 34 años de edad, fueron los últimos que cumplió, el cinco de noviembre de 1936 los sublevados le fusilaron en Palma de Mallorca.

El "T-17"
(Posiblemente en  Cartagena, fecha desconocida)
El 18 de julio de 1936 el TN Soto se encontraba en Barcelona, a bordo del "Torpedero 17" del que era su comandante. El "T-17" pertenecía a una clase de buques construidos por la Sociedad Española de Construcción Naval (SECN) entre 1912  y 1921 según planos y especificaciones de Chantiers et Ateliers A. Normand (Astilleros y Talleres A.Normand. Le Havre. Francia). Con un desplazamiento a plena carga de 185 toneladas sus turbinas de vapor Parsons les proporcionaban una velocidad máxima de 25 nudos, su capacidad de combustible les daba una autonomía de 1.000 millas náuticas. Su armamento principal consistía en tres cañones tipo Vickers de 47 mm, y dos tubos lanzatorpedos, uno simple y otro doble. Su tripulación estaba compuesta por 31 marinos. El "T-17" que comandaba el TN Soto en 1936 llevaba en activo 19 años. Bajo bandera republicana desde 1931 hasta 1939 sobrevivió a la guerra, en 1949 fue dado de baja y enviado al desguace.

El 21 de julio de 1936 el "T-17" llega a a Mallorca  procedente de Barcelona, concretamente al Port de Pollensa, del buque baja el TN Carlos Soto, como emisario de la legalidad republicana su misión era instar la rendición de los alzados y evitar así un derramamiento de sangre. Soto actuaba siguiendo órdenes directas del general Aranguren. Exhibió bandera blanca y se dirigió hacia la base de hidroaviones del mismo puerto. El mando militar de la base le consiguió un coche de alquiler, conducido por el joven Macià Plomer, para cubrir los cerca de 60 kilómetros hasta la capital. 

Cañón Vickers de 47 mm.

Un control detuvo el vehículo a la altura de Inca, en manos de los sublevados como toda Mallorca, pero, tras comunicar con la autoridad de Palma, le dejaron continuar viaje. En la capital se entrevistó con el sustituto de Goded, el coronel Aurelio Díaz Freijoó, para que se sometiera a la autoridad gubernamental, con resultado infructuoso. Los rebeldes querían salirse con la suya. Carlos Soto dio por concluida su gestión y, en la creencia que le amparaba su condición de emisario de la legalidad, se dispuso a regresar a Pollensa y a Barcelona para notificar a sus superiores el resultado de la entrevista. Pero no le dejaron: en la puerta del mismo despacho de Díaz Freijoó le esperaba un grupo de militares y falangistas con Alfonso de Zayas a la cabeza, que le detuvo.

Al saber todo esto, Franco montó en cólera. Telegrafió a Baleares, tildando al torpedero leal a la República de ‘barco pirata’ y ordenando el juicio sumarísimo del teniente de navío detenido. A Franco le resultaba inconcebible todo lo relacionado con este episodio: que no se hubiese avisado por vigías de la presencia del barco republicano, que esta nave hubiese partido de regreso a Barcelona sin ser hostigado, que Carlos Soto recorriera todo el camino sin hallar un solo control de carreteras, que no hubiera sido detenido ni en la base militar de Pollensa ni en Inca ni al llegar a Palma, que se hubiera desplazado por la ciudad sin topar con nadie hostil, que entrara en el despacho de Díaz Freijoó, que éste hablara con él en lugar de detenerle él mismo, que le dejara salir de nuevo…

Carlos Soto Romero fue juzgado en consejo de guerra acusado de ‘traición’ en la causa 900/36 causa instruida por el comandante de Infantería Miguel Garau Sureda.  En fecha de 5 de noviembre de 1936, tan solo 14 días después de su detención, el teniente de navío Carlos Soto Romero, emisario de la República, fue fusilado en Palma. Era obvio que no había cometido ningún delito ni de rebelión ni de traición ni debía ninguna muerte, ni antes ni después del 18 de julio –su chófer ocasional, Macià Plomer, fue encarcelado durante tres años; el 23 de marzo de 1986 se publicó una entrevista con él escrita por Damià Quetglas en el suplemento Memoria Civil 1936 / 1986 del diario Baleares. 

El episodio rocambolesco del teniente de navío Carlos Soto ha permanecido como entre brumas durante mucho tiempo. El historiador franquista Ricardo de la Cierva lo citó con cierto tono jocoso en su obra Historia Ilustrada de la Guerra Civil Española, ediciones Danae, (1970). 

La realidad es sencillamente que el TN Carlos Soto fue asesinado por los sublevados, su bandera blanca de nada le sirvió, su valentía y lealtad a la República le impidió ver con claridad, suponer que unos militares sublevados respetarían su condición de emisario en son de paz fue su error y el del general que allí lo envío.





Benito Sacaluga.





Fuentes consultadas: Sociedad Benéfica de Historiadores Aficionados y Creadores (SBHAC) y Revista Naval.










martes, 25 de octubre de 2016

GABRIEL PRADAL, UN SOCIALISTA REPUBLICANO EN EL "JAIME I"



Gabriel Pradal Gómez
Comisario Político del "Jaime I"
Gabriel Pradal Gómez nace en Almería el 21 de septiembre de 1891.  Con 20 años se traslada a Madrid para cursar estudios de Arquitectura, al mismo tiempo y bajo el seudónimo de Pericles García comienza a publicar artículos de denuncia contra la situación social de aquellos años. Se afilia al PSOE en 1919, desde entonces mantiene una estrecha relación con Pablo Iglesias. Logra escaño de diputado por Almería en las cortes constituyentes de la II República (1931). Ese mismo año publica un artículo en el diario Justicia de Almería, en el que decía: “Después de unas horas de inquietud en las que apuntaba el presagio de una tragedia, se ha implantado en España la República con la serenidad y el prometedor optimismo de un amanecer”. También sería elegido diputado en las elecciones de 1936. La rebelión militar del general Franco le sorprende con su familia en Almería.

(1) Organiza un Comité Central Antifascista, con todas las fuerzas de izquierda, para evitar el triunfo de la sublevación militar en Almería y gestiona con el ministro de Marina, el regreso del "Lepanto" al puerto de Almería, lo que significó el rendimiento de su tripulación sublevada. Poco después es nombrado comisario del acorazado "Jaime I", en él estaba, cuando en junio de 1937, se produjo la terrible explosión en la que hubo numerosos muertos. Posteriormente fue nombrado Comisario de Guerra y, más tarde, Jefe de la Comandancia de Ingenieros de Barcelona. Siguió asistiendo como diputado a las sesiones de Cortes que tuvieron lugar en Barcelona y fue uno de los diputados que participaron el 1 de febrero de 1939, en el castillo de Sant Ferran de Figueres, en la que sería la última sesión en territorio español de las Cortes de la Segunda República.

El 6 de febrero de 1939 Pradal emprende el camino del exilio cruzando la frontera hispano-francesa, con sus dos hijos mayores. Su mujer y sus tres hijos menores, que habían permanecido durante la guerra en Almería, embarcaron en el puerto de Alicante en el barco inglés Ronwyn rumbo a Argelia, y después de pasar por el campo de Carnot, pudieron reunirse en julio con el resto de la familia en Francia, estableciendo su residencia en Toulouse. Una vez que Francia fue ocupada por las tropas nazis, el gobierno franquista le condenó a tres penas de muerte y pidieron su extradición. Fue detenido pero no devuelto a España. En 1944 fue vicepresidente del primer Congreso del PSOE en el exilio. El 10 de enero de 1945 asistió a la reunión de las Cortes de la República en México y los días 7 y 8 de junio de 1962, al Congreso del Movimiento Europeo, celebrado en Munich. Fue vocal de la Comisión Ejecutiva del PSOE y de la UGT. En la central socialista mantuvo su vocalía desde el IV Congreso en el exilio, celebrado en 1951, hasta su muerte en Toulouse, (Francia), el 16 de septiembre de 1965.

Gabriel Pradal llegó a ser decano y presidente del Colegio de Arquitectos de Madrid. Entre sus obras madrileñas destacan el edificio de la Mutualidad Obrera de la UGT, la ampliación de la Casa del Pueblo, la Institución Pablo Iglesias, donde se instaló la rotativa de El Socialista y la Ciudad Jardín del Norte. También proyectó obras fuera de la capital de España, como la Casa de Socorro de Almería y la Casa del Pueblo de Sama de Langreo.

El 12 de junio de 1937, tan solo siete días antes del sabotaje que hundió al "Jaime I" y siendo Comisario Político del acorazado, publica el siguiente artículo en el semanario "La Armada":



CAPACIDAD Y EFICACIA 


Una cosa es la capacidad y otra la eficacia. Con la cultura se adquiere y aumenta la capacidad. Con la disciplina se adquiere la eficacia. Quien no procura dar eficacia a su capacidad es un defraudador.

La subordinación a un plan hace que las capacidades se apliquen en su tiempo y en su lugar;este es el ideal de la eficacia. No sólo hay que saber actuar cuando corresponde: hay que saber estarse quieto cuando ello es conveniente. Y cuando se actúa, debe hacerse en la medida que corresponde a cada caso. Es peligroso el exceso de entusiasmo o la vanidad de quienes siempre quieren hacer todo lo que saben o lo que creen saber.

Seria inadmisible que porque uno tocase muy bien el clarinete, se dedicase a dar unos magníficos pitazos cada vez que le viniese en ganas, en medio de la sinfonía. Podría tolerarse cierta falta de limpieza en el pitazo si éste se daba en el momento justo. Lo que no puede admitirse es el buen pitazo dado a destiempo, que desentona y desconcierta la buena actuación de los demás. Hay que aprender a tocar el instrumento y hay que saber seguir los movimientos de la batuta. Y quien lleve la batuta no será en el concierto el que imponga caprichosamente su libre voluntad, pues la voluntad que imponga estará sometida a la superior disciplina a que lo sujete con máxima responsabilidad, a través del dictado interior de una conciencia acreditada, el conocimiento de un gran complejo de factores.

Afortunadamente, estas exhortaciones van haciendo menos falta cada día; pero nunca habrá de sobrar su recuerdo. No hay por qué enderezarlas especialmente a la Marina. Lo mismo son aplicables al Ejército de Tierra. Igualmente hay que dedicarlas a las organizaciones de la retaguardia. Pero, además, es que tienen un sentido tan humana que no sólo son aplicables a la guerra sino a la paz, y a todos los lugares y a todos los tiempos.

Allí donde haya que hacer un trabajo en que intervenga más de una persona, allí tendrá que haber una ordenada distribución de funciones y una subordinación a una dirección técnica, que es una autoridad. No hacerlo así sería renunciar al progreso industrial y hasta determinar un retroceso renunciando a las maravillas técnico industriales obtenidas por el trabajo bajo la disciplina burguesa. Y un revolucionarismo que se fundara en esto sería un contrasentido. No, la revolución ha de hacer más perfecta, más intensa y más asequible la producción de los elementos de eficacia y de bienestar. Y como para ello hace falta disciplina, la disciplina ha de ser una virtud revolucionaria.

Lo que pasa es que por dignidad humana y por garantía social, a la disciplina hay que darle un alto sentido de justicia haciendo que quienes la dirijan no lo hagan por una prerrogativa de casta sino que las funciones directoras se confieran a los más capaces para ello, y no tanto como un premio como por garantía de eficacia. Y ese será uno de los fundamentos principales de una sociedad más justa en la cual la cultura no sea un privilegio de clase y en la cual la disciplina, no estando al servicio de los negocios de una clase social, no humillará a nadie.

Si para toda labor colectiva hace falta disciplina, ¡cuánta falta hará para esta empresa tan enormemente colectiva que es la guerra! Y se hace más necesaria una enérgica voluntad de cumplirla si se consideran las consecuencias trágicas e irreparables a que pudieran conducirnos los defectos que en ella hubiéramos de tener. Si la disciplina es la evidente condición de la victoria, hay que cumplirla firmemente, dejando para después - y dentro de ella - la discusión de las disconformidades, si alguna tenemos. Nos lo demanda un inmediato deber social y una trascendental determinación histórica.

Y yo que en mi contacto con los marinos estoy cada día más convencido del entusiasmo legítimamente llevado con que un día izarán la bandera del triunfo, les digo: Camaradas: capacitaos más cada día y sed eficaces. ¡Pítad bien y a tiempo!


Gabriel Pradal

Comisario Político del
Acorazado “Jaime I”


Imagen: contactprod.com




(1) Extractado de Gabriel Pradal Gómez. Autor: Francisco Arias Solís. Diario SUR (7 marzo 2010)

Enlace de interés: Biografía de Gabriel Pradal



Benito Sacaluga.