jueves, 20 de junio de 2019

QUEIPO DE LLANO HUNDE AL ACORAZADO "JAIME I"





Si bien es cierto que el acorazado “Jaime I”, el 13 de agosto de 1936 estando fondeado en aguas de Málaga, fue alcanzado por una bomba de aviación, no es menos cierto que en poco tiempo se repararon los daños ocasionados, principalmente en la cubierta de proa, y muy poco tardaron en Cartagena en ponerlo en perfectas condiciones de navegación y combate. Sin embargo la propaganda franquista no desaprovechó el ataque aéreo al acorazado, y de forma inmediata le dio por “tocado y hundido”.

El "Jaime I" llegando a Cartagena para reparar los daños

Sevilla estaba bajo la bota franquista de Queipo de Llano desde el inicio del levantamiento militar, y todos sabemos de la afición de Queipo por los medios de comunicación a su alcance, especialmente por la radio, pero también por la prensa escrita.  El diario sevillano “La Unión”, que en su cabecera se define como “Diario Gráfico Independiente”, en su edición del mismo 13 de agosto de 1936, con una portada a toda plana reproduciendo imágenes del entierro del requeté Fernando de Andrade “mártir de la santa causa”, en su página 9 publica lo siguiente:

EL ACORAZADO TRAIDOR “JAIME I” HA SIDO HUNDIDO EN EL PUERTO DE MÁLAGA”

Una bomba de 500 kilos lo partió por la mitad

Noticias recibidas en Sevilla esta mañana confirman que en la anterior madrugada, a las tres y media, un aparato de la Aviación adicta al movimiento patriótico del Ejército, que realizaba una operación de reconocimiento por la costa del Mediterráneo, divisó en aguas de Málaga, muy cerca del puerto de aquella ciudad  al acorazado traidor “Jaime I”, cuya marinería había bombardeado Cádiz, Algeciras y otros puntos. 
El aparato leal a nuestras fuerzas lanzó sobre el dicho acorazado una bomba de 500 kilos que cayó justo en la torreta de mando. El “Jaime I”, según pudieron advertir perfectamente desde el avión, quedó dividido en dos pedazos, los cuales, claro está, se hundieron rápidamente. 
Queipo de Llano sembrando el terror desde Radio Sevilla

Esto de la prensa de la mentira y el bulo es al parecer intemporal. El sevillano diario "La Unión" no tuvo éxito notorio desde su fundación, allá por 1918; sin embargo con la llegada de la República sus rotativas empezaron a funcionar a toda máquina, gracias a su línea editorial antirrepublicana y netamente carlista, además de sus simpatías por el nazismo alemán.  Nada más producirse el alzamiento militar de 1936 pasó a servir como órgano incondicional de apoyo a las fuerzas sublevadas. Acabada la guerra e impuesta la dictadura el diario dejó de publicarse. A Franco nunca le gustaron demasiado los carlistas, era más de los borbones de la rama de Juan Carlos como finalmente se vió. 

El sevillano "La Unión" cerró en 1939. La prensa del Movimiento y la Católica tomaron las riendas de la información en España y así estuvimos unas cuantas decenas de años. 

Si quereis conocer lo que realmente sucedió en Málaga ese 13 de agosto de 1936, lo podéis hacer en el siguiente enlace:





Benito Sacaluga.




lunes, 17 de junio de 2019

LA MARINA DE GUERRA



"La Marina de Guerra" es el título de un artículo de Eduardo Zamacois y Quintana (1), publicado en el diario madrileño "La Libertad" el 31 de julio de 1936, el cual reproduzco a continuación:



Eduardo Zamacois y Quintana
Para el militar, lo mismo que para el paisano, existen dos linajes de disciplina: una íntima, consciente, razonadora, surgida al fecundo calor de nuestras convicciones mas entrañables; y otra somera y pegadiza, fruto de la inclinación nativa que las gentes vulgares tienen a obedecer. La primera es discursiva; la segunda, instintiva. La primera, aun a los más cobardes los conforta y eleva a la categoría de hombres; la segunda, imponiéndose ciegamente a los hombres, los convierte en muñecos. 

La disciplina derivada de la tiranía de un ideal es fe, entusiasmo ardiente, luego interior, que suele auparnos a las cimas del heroísmo; al revés de la otra, que es tibia, y al escudarse en el acatamiento que reclaman nuestros superiores jerárquicos nos hace irresponsables.

Desde que los proletarios de todo el Mundo comenzaron a acariciar la visión de una existencia más reposada, más alegre y más libre, sus explotadores, los taimados que supieron  reducir a leyes el arte de engordar con el hambre de los demás, empezaron, a decir que la sociedad se derrumbaba porque “se había perdido la disciplina”. Muy cierto: pero la disciplina que en buena hora ha saltado en pedazos es la suya, la que les permitía beneficiarse de la ignorancia de las muchedumbres, la que fue en sus manos ambiciosas látigo y cárcel y no educación cívica. La otra, la disciplina “interior” preconizada por Kant, la que actúa sobre nosotros “de dentro afuera” y no “de fuera adentro”; esa magnífica disciplina que es, en cada hombre, raciocinio y voluntad, no solamente no se ha roto, sino que nunca, ¡nunca! fue más dura, ni más inexorable ni más moral que lo es en estos gloriosos momentos de resurrección en que todos hemos puesto nuestra vida al servicio del bien común.

Sirva de supremo ejemplo la actitud de la marinería de guerra ante los jefes que intentaron sublevarla contra la República, pues el caso del "Almirante Cervera", por ser único, significa muy poco; harto sabemos que en toda cofradía siempre hay un traidor, y que Judas dejó muchos hijos... Pero, ¿y las otras unidades de nuestra Armada?

Dentro de los abreviados límites de un buque, la lucha d« clases, el duelo secular entre oprimidos y opresores resalta mejor que en tierra por la pequeñez del escenario. Las oficialidades  rebeldes -la del “Xauen”, la del “Almirante Valdés”, la del “Alcalá Galiano”...- anuncian a los marineros su propósito de combatir al Gobierno; los marineros se niegan a seguirles, y en el feroz cuerpo a cuerpo que entablaron, la mayoría de los facciosos pereció. Otros quedaron detenidos.

La represalia fue justa; los desobedientes, castigando a sus jefes, cumplieron un deber, y segura de esto la dotación vencedora del acorazado «Jaime I» envió al ministro de Marina el siguiente radio, del que algún día hablará la Historia, porque es como una "foto" de la mentalidad del momento actual:

“Hemos tenido seria resistencia con jefes y oficiales en servicio, venciéndoles violentamente. Resultaron muertos un capitán de corbeta, un teniente de navío; heridos graves ocho cabos, un teniente de navío, un alférez, un cabo artillero, dos marineros”

El comunicado terminaba con estas palabras, que estimamos admirables porque revelan cuan decididos estaban los comunicantes a mantenerse absolutamente dentro de la ley:

“Rogamos urgente instrucciones sobre cadáveres.”

A cuya pregunta, de una frialdad espartana, el ministro de Marina repuso: 
“Con solemnidad respetuosa echen mar cadáveres.
contestación, espartana también, que nos recordó el “muchísimo respeto” con que «El alcalde de Zalamea», burlón y justiciero, le dice al capitán que ha de ahorcarle.

Por primera vez la férrea obediencia a que estaban sometidas las dotaciones de los barcos de guerra ha quedado rota. Falló el adagio “donde manda patrón no mandan marineros”; más no arbitrariamente, no por obra de un extravío del sentimiento del deber, sino porque la disciplina “humana”, inspirada en el amor al prójimo, de los hombres del estado llano. avasalló la disciplina ciega, postiza, inhumana, la disciplina que es para el entendimiento lo que la obscuridad para los ojos, que los oligarcas ponen al servicio de sus desatados anhelos de dominación.

España, toda España, será para los insumisos un Verdún. No pasarán, y aunque derrochen valentía no lograrán triunfar porque el pueblo sabe lo que quiere  y está de pié en la tierra, en el aire y en el mar. En la tierra, con los soldados que, por su mano, castigan a los caudillos traidores, según hicieron los del campamento de Carabanchel con el general García de la Herrán; en el aire, con los aviadores civiles; en el mar con los bravos, que cuando sus jefes, por felones, no merecen ser obedecidos, “respetuosamente”  los arrojan al agua.





(1) Eduardo Zamacois y Quintana. (Cuba 1873 – Buenos Aires 1971). Escritor, novelista. Republicano. Durante la Primera Guerra Mundial, fue corresponsal en París del periódico La Tribuna. Al estallar la Guerra Civil Española, Zamacois se alistó y, pese a su avanzada edad, marchó al frente, escribiendo una serie de crónicas declaradamente comprometidas con el Frente Popular. Se convierte en cronista en el frente de Madrid hasta 1937, trasladándose luego a Valencia y Barcelona. En esta última ciudad edita, en 1938, su novela “El asedio de Madrid”. Poco antes de la caída de Barcelona ante los sublevados, se exilió en Francia, desde donde pasó por Cuba, México y Estados Unidos antes de recalar en Argentina, donde fallece.






viernes, 14 de junio de 2019

EL CRUCERO "ALMIRANTE CERVERA" YA ES UN BARCO PIRATA.





Crucero "Almirante Cervera"




Diario La Voz.  (Madrid). 27 julio 1936



El "Almirante Cervera" es desde hoy un barco pirata por haberse sublevado contra la República. No podrá arbolar el pabellón de España. 

La Gaceta de hoy, lunes, publica el siguiente decreto de Marina:

"Conocedor el Gobierno de la República de que el crucero "Almirante Cervera", a Ias órdenes de jefes y oficiales de la Marina de guerra española, se ha colocada fuera de toda legalidad al sublevarse contra el Gobierno de la República, único Poder legitimo representante de la soberanía nacional, este acto de alta traición obliga a que dicho buque de guerra no pueda ser considerado ni por el Gobierno español ni por los gobiernos de otros estados con derecho a arbolar el pabellón de España, careciendo, por tanto, de la nacionalidad española. No teniendo otra alguna, toda la actuación de dicho buque de guerra tiene que ser considerada como un acto de piratería, con arreglo a las normas Internacionales sancionadas por las legislaciones de todos los estados, lo cual autoriza a que dicho buque de guerra pueda ser detenido y apresado y .juzgada su tripulación como responsable de tal acto de piratería. 
Por lo expuesto, a propuesta del, ministro de Marina, y de acuerdo con el Consejo de Ministros,  
Vengo en decretar lo siguiente: 
Artículo único.- . El Gobierno legítimo representante de la soberanía nacional de España, ante el acto de rebelión realizado por el buque de guerra de la Marina española crucero "Almirante Cervera", colocándose fuera de la ley, declara dicho buque de guerra excluido de las listas de la Marina militar y sin derecho a usar el pabellón español, perdiendo todo carácter militar la dotación que lo tripula, debiendo, en consecuencia, ser considerado contó buque pirata, que podrá ser detenido y apresado en alta mar, o en cualquier puerto que se encuentre,  para ser juzgados sus tripulantes con arreglo a las normas Internacionales que persiguen la piratería, y conforme a la legislación penal del país del buque que realice la captura. 
Dado en Madrid a 25 de julio de 1936. 
MANUEL AZAÑA 
El ministro de Marina, JOSÉ GIRAL PEREIRA

Al capitán de navío Sánchez Ferragut, le fusilaron en el Arsenal de Ferrol, en el lugar conocido como la Punta del Martillo, a las seis de la tarde del día 25 de Septiembre de 1936. Era el comandante del crucero “Almirante Cervera” cuando se produjo la sublevación en la Base y le fusilaron como le podían haber condecorado con la “Laureada de San Fernando” o la “Militar individual”. Las verdaderas razones por las que le dieron plomo en vez de medallas no las he podido descubrir, pero no creo que ande muy descaminado al decir que los fusilamientos de Sánchez Ferragut y, un mes antes, del teniente de navío Sánchez Pinzón, también del “Cervera”, respondieron a la necesidad que tenían los insurrectos de eliminar a unos testigos incómodos.

Relato de la sublevación del "Almirante Cervera", de la mano de Marcelino Laruelo, en el siguiente enlace: 





Benito Sacaluga




miércoles, 8 de mayo de 2019

ACORAZADO "JAIME I", EL PRIMER COMITÉ





Marinos del "Jaime I" tras rescatar el buque para la República.

El 20 de julio de 1936, se recibe en el "Jaime I" el siguiente telegrama desde Madrid:
“Camaradas Jaime I: todo el verdadero pueblo español está pendiente en estos momentos de la actitud de nuestra Flota. Ha llegado el momento de demostrar que los traidores no tienen lugar en nuestros barcos. Nunca he dudado de vuestro heroísmo y vuestra lealtad. Seguid el ejemplo del crucero Libertad cumpliendo vuestro deber. Viva la Libertad. Viva la Revolución. Mueran los traidores”

El 21 de julio de 1936, desde el acorazado "Jaime I" se emite el siguiente mensaje, dirigido al Ministro de Marina:
"Situación a las 1 hora 20, cuadrícula 41º 2' N, 9º 7'. Jefes y Oficiales francos de servicio. Resistiendo Jefes y Oficiales de servicio en el puente. Rendidos violentamente resultó muerto Capitán de Corbeta y un Teniente de Navío, un Alférez de Navío, un Cabo de Artillería y dos marineros leales. Rogamos urgentemente instrucciones respecto cadáveres.  
Situación a las 15 horas: Lat. N 39º 37'. Long. W 9º 24', existencia de carbón a las 15 horas 1022 toneladas llevaremos aproximadamente, a Tánger próximamente 700 toneladas, rogamos instrucciones caso de necesitar carbonear. ¡Viva la República!
Una vez el buque en poder de los marinos leales se acuerda constituir un Comité de Gobierno, órgano que sería, de forma provisional y a partir de ese momento, la máxima autoridad en el acorazado. Se elige al Auxiliar de Artillería Antonio Antunez como dirigente máximo del Comité y se procede a llevar a cabo una distribución de tareas, de acuerdo con las especialidades profesionales de cada uno de sus componentes. 

Composición del Comité:
  • Auxiliar de Artillería, Antonio Antunez Aguilar
  • Maquinista, José Carneiro Pernas
  • Cabo Electricista, Rogelio Souto Martínez
  • Cabo Electricista, Fernando Alonso Alonso
  • Cabo de Artillería, Julio Arias Rico
  • Cabo de Artillería, José González Padín. 
  • Fogonero Preferente, Cesar Verdeal López
  • Marinero, Carlos Romero Ribón

Los Jefes y Oficiales sublevados son trasladados detenidos a la casamata nº 1 (ver imagen y nota 1), excepto el primer y segundo comandante que quedarían detenidos en sus camarotes hasta su liberación, el capitán médico lo estaría en la enfermería y el contador en su camarote. Estos dos últimos se fugaron posteriormente del acorzado.

Corte transversal a la altura de la cuaderna 70 .
Casamata nº 1 en la parte superior izquierda de la imagen.
(Imagen cortesía de D.Bernardo Máiz)


Tras su toma por leales el acorazado se dirige a Tánger según órdenes recibidas del Gobierno. Antes de entrar en puerto es bombardeado por un avión franquista, cuyo piloto provoca engaño, al sobrevolar varias veces el acorazado alzando el puño, lo que confía a la tripulación. El avión franquista lanza varias bombas incendiarias, algunas de ellas dan en el blanco causando daños materiales y varios heridos.

Después del ataque el acorazado atraca en Tánger y a propuestas del médico, los heridos en el ataque aéreo fueron trasladados al Hospital Español de esa ciudad. De los heridos hospitalizados, el cabo Julián Fernández fallece el día 22 y el alférez de navío Falquina, el 29, el teniente de navío Otero Goyanes se pasa a la zona nacional el 29 de agosto, y el último en abandonar el Hospital, una vez dado de alta, fue el marinero Saturnino Molviedro, que lo hizo el 3 de septiembre para embarcar nuevamente en el acorazado.

Estando en Tánger se realiza  un escaso carboneo. El día 22 de julio las autoridades obligan al acorazado a salir de Tánger. Tras su salida, bombardea los cuartes de Ceuta, antes de fondear en Gibraltar a las 4,30 horas según su cuaderno de bitácora. Ese mismo día, en Gibraltar, junto al resto de la Escuadra, fondea a su lado el "Torpedero 14", al mando del teniente de navío Fernando Oliva y de su segundo el alférez de navío Carlos Esteban Hernández. Ambos son obligados a subir a bordo y tras una conversación con el Comité, éste decide que Carlos Esteban embarque en el acorazado como oficial de derrota, más tarde sería nombrado su Comandante (2)

El "Jaime I" abandona Gibraltar y se traslada a Málaga, puerto que toma como Base, cursándose el siguiente telegrama:

Del Jefe de la Base al Ministro:
Málaga 12,00 horas. Fondeados Málaga Libertad, Cervantes, Jaime I, Ferrándiz, Antequera, y Cíclope, para abastecimiento general. Instrucciones recibidas por avión. Le saludo.





Benito Sacaluga.



Fuente: Cartagena Histórica. Cuaderno Monográfico nº 4. Marzo 2003. Editorial Aglaya. Cartagena.

(1) El “Jaime I” disponía de una artillería secundaria de 20 piezas, dispuestas en sus costados, 10 piezas Vickers tipo E en el costado de babor y otras diez iguales en el de estribor, montadas en ocho casamatas por banda, protegidas con 75 mm. de coraza. Todas las piezas eran de 101,6 /50.

(2) Gaceta de la República, nº 316, 11 de noviembre de 1936.